MERCADO CENTRAL DE VALENCIA: mercados tradicionales con sabor

20 diciembre, 2019 at 17:33

El Mercado Central de Valencia está considerado como una de las obras maestras del modernismo valenciano. La espectacularidad del Mercado Central es innegable. Se trata de una de las edificaciones más atractivas y visitadas de la ciudad de Valencia.

Es Mercado Central de Valencia, es uno de los mercados en funcionamiento más antiguos de Europa, por lo que ha obtenido el título de “Bien de Interés Cultural”. El edificio se sitúa en el corazón de la Ciutat Vella, en el centro histórico de Valencia, donde se encuentran la mayor parte de las atracciones turísticas; rodeado además por numerosos comercios, cafés, bares y restaurantes.

Es una construcción de estilo modernista valenciano que se empezó a construir en el año 1910, y fue el monarca que lo inaugura, Alfonso XIII, el mismo encargado de poner la primera piedra.

En la actualidad, el Mercado Central de Valencia es el mayor mercado de productos frescos de Europa, con casi 959 comercios, y el primero del mundo en servir pedidos por internet, además de ser una de las construcciones más visitadas diariamente por su gran atractivo cultural y turístico, tanto para visitantes extranjeros como para los propios valencianos.

El horario de compra del mercado es de lunes a sábado de 7:30 a 15:00 horas, pero para conocer más al detalle tanto los horarios y festivos como otra información de consulta te recomendamos visitar su web oficial.

Origen e Historia del Mercado Central de Valencia

En 1261 se tiene noticia de su emplazamiento junto a la muralla, cerca de la puerta de la Boatella y la Iglesia de los Santos Juanes. Al principio, tiene carácter de feria los jueves de cada semana, lo cual explica su emplazamiento fuera de la muralla en relación con otros mercados ubicados en el interior, como el existente en la plaza de la Almoina. Pronto se hizo diario y por fin central, cuando en virtud del ensanche de 1356 quedó dentro de los muros.

La construcción del mercado actual tenía como destino sustituir el que se inauguró en 1839, que no era más que un conjunto de tenderetes al aire libre que debían ser colocados y desmontados diariamente, acusando una falta de higiene y de capacidad. Ya en el siglo XX, se comenzó a derribar el 24 de octubre de 1910 las casas donde hoy se ubicaría el actual Mercado Central, con la particularidad de que el primer golpe de piqueta lo dio Alfonso XIII.

Cabe recordar que el 18 de mayo de 1914 se aprobó el proyecto de los arquitectos que se habían formado en la Escuela de Barcelona y que formaban parte del taller de Lluis Doménech i Montaner: Alexandre Soler y Francesc Guàrdia Vial.

La inauguración del centro fue el 23 de enero de 1928, aunque el Mercado Central no empezó a funcionar de cara al público de manera inmediata. Todavía tardó casi dos meses en ponerse al servicio del vecindario, dado que los clientes no pudieron comprar hasta el 15 de marzo de 1929.

Características del Mercado Central de Valencia

El Mercado Central combina el metal, las cúpulas, el vidrio y las columnas, al recuerdo gótico del modernismo, como si de una catedral del comercio se tratara, combinando muy bien con la vecina Lonja de los Mercaderes. El lenguaje expresivo predominante es el del modernismo, aunque también se advierten elementos historicistas y novecentistas.

Ocupa exactamente una superficie de 8.160 metros, dividida en dos zonas o polígonos; el primero de ellos es irregular, con una superficie de 6.760 metros cuadrados; y el otro, octogonal, destinado a la pescadería, tiene una extensión de 1.400 metros cuadrados. El sótano es de 7.690 metros cuadrados; se dedicó a la subasta del pescado y actualmente se utiliza como aparcamiento.

Llaman poderosamente la atención las tres espadañas con veleta muy famosas que hay en su entorno, dos de ellas en el propio Mercado Central.

Su impresionante arquitectura modernista, cercana a la Lonja de la Seda y a la Iglesia de los santos Juanes, ofrecen vistas únicas que solo pueden verse en la tan querida plaza del Mercado.

Quizás lo más distintivo del monumento aparte la coherencia señalada, sea la gran cúpula central, decorada brillantemente, y el orden “enano” de sus columnas pseudo-jónicas en los accesos, de apenas dos diámetros de cañón, enlazadas por unas marquesinas curvas, metálicas, abovedadas, muy ricas en ornato de fundición.

Una explosión de colores y sabores

Estamos ante un verdadero templo dedicado a la Gastronomía: frutas y verduras de temporada, todo tipo de pescado fresco, puestos de charcutería ibérica y numerosos jamones, quesos, aceitunas, puestos de cava… ¡Incluso hay un puesto dedicado al azafrán -elemento imprescindible para las paellas y fideuà valencianos – y a los escargots!

El azafrán es un condimento, introducido por los árabes durante la ocupación de la Península Ibérica, se produce actualmente en España y está fuertemente arraigada en la cultura de la región de Castilla-La Mancha. La producción española de azafrán se considera de las mejores en términos de calidad. A pesar de que la producción anual ha descendido desde las 100 toneladas del siglo XIX hasta las 1,9 toneladas que se producen hoy en día, los productores españoles continúan a producir este oro rojo, que podrás saborear en cualquier Paella Valenciana.


GUETARIA: pueblos marineros con encanto

29 noviembre, 2019 at 13:35

Guetaria (en euskera y oficialmente Getaria) es un pequeño pueblo pesquero de la costa de Guipúzcoa, situada a 30 km al oeste de San Sebastián, enclavada en una pequeña península que termina en el monte de San Antón, más conocido como “el ratón de Guetaria”, por la similitud del perfil.

Este pueblo pesquero fue fundado por los romanos para capturar ballenas. Con los siglos se adentró en el mar hasta engullir la isla de San Antón. Sus gentes se hicieron famosas por sus hechos bélicos y marineros, su gastronomía, la moda y la producción de txakoli (vino blanco con denominación de origen, muy famoso en Euskadi).

Guetaria también es muy conocido por ser la localidad natal, entre otros, del marino Juan Sebastián Elkano (el primer hombre que dio la vuelta al mundo) y del modisto Cristóbal Balenciaga (uno de los diseñadores de moda y alta costura más prestigiosos de la historia).

Guetaria es un pueblo que tiene bastante variedad gastronómica y destaca por el pescado a la brasa y el txakoli. Como buen pueblo pesquero, Guetaria tiene mucha cultura del pescado y, sobre todo, del pescado a la brasa. No te puedes ir de allá sin probar el besugo o el rodaballo a la brasa.

Otra cosa que no puedes perderte es conocer los mejores bares de pintxos, que están repartidos por la Calle Principal (Kale Nagusia) y su paralela Calle Elkano. Estas calles se animan mucho cuando empieza la hora del poteo y se llenan de cuadrillas y familias bebiendo y hablando en el exterior.

A pesar de ser un pueblo pequeño, de unos 3.000 habitantes, Guetaria cuenta con 2 playas. A pesar de estar muy próximas entre sí (separadas por el ratón), son muy diferentes tanto por tamaño, situación y oleaje. Hablo de las playas de Malkorbe y Gaztetape.

En cuanto a monumentos a destacar en el pueblo, está la iglesia gótica de San Salvador que data del siglo XV.

A 5km de Guetaria se encuentra la localidad de Zarautz con una gran playa que curiosamente es la mayor superficie plana de toda Guipúzcoa.

Ratón de Guetaria

La silueta del monte San Antón se asemeja a un ratón, formando el tómbolo y la localidad de Guetaria su cola. Es por ello que el monte San Antón es más conocido con el sobrenombre de Ratón de Guetaria y, en su punto más elevado, hay una pequeña construcción conocida como Katxapo desde donde puede disfrutarse de una bella panorámica de la localidad. Un bonito paseo si no eres de los que aguantan mucho en la playa.

Museo Cristóbal Balenciaga

El Museo Balenciaga de Guetaria es uno de esos museo que hay que visitar, por lo menos, una vez en la vida. Aunque no te guste la moda, la colección de vestidos que hay es espectacular.


YACIMIENTO CELTIBERO NUMANCIA: ruta parques arqueológicos de España

22 noviembre, 2019 at 14:00

Numancia es el nombre de una ciudad celtíbera desaparecida que se sitúa sobre el Cerro de la Muela, en Garray, provincia de Soria (Castilla y León). Esta localización es un punto estratégico desde el que se domina la llanura, estando delimitado por las montañas del  Sistema Ibérico y rodeada por el río Duero y el río Medancho.

Numancia no es sólo un yacimiento arqueológico, sino que es además un símbolo de resistencia y de lucha de un pueblo por su libertad. Fueron los escritores romanos quienes elevaron el comportamiento de los numantinos a gesta heroica dándole una dimensión universal.

El yacimiento de Numancia, declarado Monumento Nacional por Real Orden de 25 de agosto de 1882, es uno de los que más ha aportado al conocimiento del mundo celtibérico, debido al gran número de excavaciones realizadas, contribuyendo con una amplia cantidad de cerámica pintada.

Excavada por Schultten en 1908, los sucesivos trabajos arqueológicos han descubierto dos ciudades: una más antigua de época celtibérica y, sobre ella, otra posterior de época romana, acomodada a la estructura de la anterior. La amplia superficie excavada permite conocer su trazado con las calles en retícula irregular, sin dejar espacios libres o plazas.

Actualmente se puede contemplar el entramado de las calles, restos de algunas viviendas o la reconstrucción de sendas casas celtíbera y romana, que convierten su visita en un auténtico viaje en el tiempo.

No dudes en consultar los horarios de apertura y precio de las entradas del yacimiento antes de realizar la visita. 

Origen e historia de Numancia

El origen del enfrentamiento con Roma se debe a que, en el año  153 a.C., los numantinos dan refugio en su ciudad a un grupo de fugitivos de la ciudad de Segeda. Esto provoca un enfrentamiento con el ejercito del cónsul romano Quinto Fulvio Nobilior, en el que los numantinos consiguen derrotar al ejercito romano compuesto por unos 30.000 hombres, pero en la batalla muere su jefe Caro de Segeda.

Como consecuencia de esta batalla Roma mantiene durante veinte años continuos ataques contra la ciudad, hasta que en  el año 133 a.C. el senado manda a Publio Cornelio Escipión Emiliano El Africano Menor, la misión de destruir Numancia. Para conseguirlo cerca la ciudad duramente, construyendo a su alrededor un perímetro con torres, fosos y empalizadas, además de contar con siete campamentos romanos para aislar a la ciudad.

Después de 15 meses de asedio y penurias, durante el verano del año 133 a.C. y acabados los víveres, unos pocos numantinos se entregan al ejercito romano pero la gran mayoría sabiendo que terminarían siendo esclavos, deciden incendiar la ciudad y suicidarse.

Esta lucha ha dejado huella en la lengua española, que acoge el adjetivo “numantino” con el significado: “Que resiste con tenacidad hasta el límite, a menudo en condiciones precarias”, según la  real Academia.

En recuerdo a la ciudad hispana, se ha dado el nombre de Numancia al Club Deportivo Numancia de Soria, a varios barcos, como por ejemplo la fragata Numancia y a unidades militares. En 1936 durante la Guerra civil Española, un regimiento llamado Numancia tomó el pueblo toledano de Azaña, y le cambió el nombre por el actual de  Numancia de la Sagra.

El caballito de Soria

La primera manifestación de esta figurilla apareció en las excavaciones realizadas en la ciudad celtibérica de Numancia. Allí encontraron una fíbula, una especie de hebilla de bronce, que representaba a la deidad de Hipona, el dios celtíbero de los caballos. Además este símbolo también se encontró en numerosas vasijas y utensilios que utilizó este pueblo. El caballito de Soria, además de ser el símbolo que ha utilizado una famosa joyería soriana para una de sus colecciones es símbolo de la productora Numancia, la que se encarga de la serie “En tiempos revueltos”, emitida actualmente.


YSIOS: bodegas de España que merece la pena visitar

15 noviembre, 2019 at 13:46

En el corazón de Rioja Alavesa, exactamente en Laguardia (Álava), emerge la silueta sorprendente de Ysios como bodega boutique de vanguardia, en armonía con la Sierra de Cantabria y la singularidad del paisaje que la rodea.

La bodega Ysios forma parte del grupo Domecq, uno de los mayores elaboradores y exportadores de vinos de calidad de España. Una compañía que además lidera la D.O. La Rioja, con bodegas como Campoviejo e Ysios.

La bodega Ysios es obra del arquitecto Santiago Calatrava, que la concibió como una catedral en maderas de cedro y techos de aluminio que simulan las olas del mar sobre el campo de vid. El logotipo de Ysios es el perfil del edificio, visto desde el frente.

Ysios es un homenaje a los dioses egipcios Isis y Osiris. Isis era la diosa madre y protectora de la Naturaleza por lo que supervisaba la transformación de las uvas en vino y Osiris era el dios egipcio de la resurrección y símbolo de la fertilidad, dios de la vegetación y la agricultura que enseñó a su pueblo a cultivar los campos.

Arquitectura de Ysios

Sobre una parcela de 72.000 m2, Santiago Calatrava desarrolla este proyecto para Ysios, creando un referente en La Rioja Alavesa.

El edificio de la bodega Ysios está diseñado para recordar al mundo del vino se mire por donde se mire, aunque si no te lo explican puede pasar desapercibido. Calatrava lo diseñó de tal manera que, si se ve desde el aire, el edificio junto con el acceso, recuerda a una copa de vino.

Otra de las vistas que diseñó Calatrava es la vista de la fachada, con sus curvas, que al reflejarse sobre el estanque, representa o recuerda a las barricas de roble. Esta vista también es difícil de ver porque el agua del estanque debe estar muy quieta y no siempre el viento acompaña.

Te recomendamos ver la bodega Ysios con un vídeo donde se ve el edificio de la bodega desde todos sus puntos de vista.

Los vinos y viñedos de Ysios

La bodega elabora unas 200.000 botellas de vino al año, con las uvas de sus viñedos, desde 2001, año en que se creó la marca Ysios y se construyó el edificio.

Ysios comercializa vino tinto con denominación de origen Rioja. Está especializado en vinos reserva y de ediciones limitadas.

Estos vinos conservan las características de los auténticos “Riojas” y su identidad, pero sabiamente adaptados a los nuevos consumidores. Por eso son en su mayoría intensos en su vestido, de afrutados y potentes aromas y a la vez tiernos y fáciles.

Sus enólogos (auténticos creadores) han conseguido aunar notas primarias afrutadas (frutas negras) con notas especiadas frescas y notas a nobles maderas de su crianza, nobles y personales.

Tecnología puntera y sofisticada, dominio de la barrica y la crianza y un gran conocimiento de los nuevos y jóvenes mercados y de los nuevos consumidores. Sentido y orgullo de La Rioja y culto a su variedad, “el tempranillo”, por eso lo utilizan al 100%.

Sus 75 hectáreas de viñedo dan origen a vinos jóvenes muy coloreados y aromáticos, a crianzas y reservas, y su edición limitada, carnosos, amplios y a la vez frescos y fáciles de beber, de buena y amplia estructura, prolongado y halagador recuerdo.

Si quieres ver el interior del edificio hay que hacer la visita guiada. Lo primero, se ven un poco los viñedos y te explican el origen y la idea de hacer este edificio tan especial. Ya en el interior, se ve el proceso de la elaboración del vino y se comprueba como el edificio es muy funcional y va acorde a las necesidades de la bodega. También hay un poco de explicación arquitectónica y se pueden ver diferentes bocetos del edificio de Calatrava. Como algo diferente, hay una exposición de vasos cuyo diseño está basado en los 7 pecados capitales del artista Kacper Hamilton.

Para finalizar, subes a la parte superior del edificio que es donde se realiza la cata de los vinos Ysios, acompañados con un poco de queso y embutido. Desde aquí, y a través de su cristalera, hay unas bonitas vistas del pueblo de Laguardia, situado justo enfrente.


LAS CASAS COLGADAS DE CUENCA: maravillas de España

8 noviembre, 2019 at 14:28

Las Casas Colgadas, encaramadas a la cornisa de la roca sobre la hoz del Huécar, son un símbolo indiscutible de Cuenca (Castilla La Mancha)  y verdaderas joyas de la arquitectura gótica popular.

En el año 2016 fueron declaradas Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento, título más que merecido.

Las casas colgadas de Cuenca están construidas sobre un acantilado, y dan la sensación de que van a caerse en cualquier momento, aunque no es así. Realizadas en mampostería con sillares en las esquinas y asentadas en ménsulas, se asoman al río desde sus balcones voladizos de madera sobre el acantilado.

Del conjunto de estas casas sólo tres son visitables: la casa de la Sirena, que aloja un mesón donde degustar la tradición, y las Casas del Rey, que permiten observar elementos originales de construcción en su interior, como la viguería de madera y que albergan, para deleite de todos, “el más bello pequeño museo del mundo”: el Museo de Arte Abstracto Español.

Si quieres ver las casas desde bien cerca deberás ir a la ciudad antigua de Cuenca. Es fácilmente reconocible porque se ve cómo está en la parte más elevada del territorio. Para llegar deberás acceder por el Puente de San Pablo, una joya de la arquitectura industrial que se levantó en 1902, mide 60 metros y se apoya sobre los estribos de un puente de piedra del siglo XVI que se derrumbó. Este puente de piedra era el que utilizaban los antepasados de los conquenses para poder acceder a esta parte de la ciudad, algo que sin duda le da un toque mágico a este lugar cada vez que las personas pasan por este lugar. Una vez que pasas este puente llegar a las casas es fácil puesto que tan sólo tienes que recorrer la ciudad hasta llegar a ellas.

Origen e Historia de las Casas colgadas de Cuenca

Su origen exacto no está claro, se tiene constancia de que ya existían estas casas en los siglos XIV y XV, aunque se piensa que en el mismo emplazamiento donde están las casas, el Rey Alfonso VIII allá por el año 1177  instauró por un tiempo la sede de su corte (esto no esté históricamente demostrado).

La teoría más extendida es que fueron construidas por los musulmanes del Al Andalus aunque no existen pruebas que lo reafirmen. Lo que sí es cierto es que desde sus bacones se puede disfrutar de las mejores vistas de la Hoz del Huécar, donde se ubica el famoso Parador de Cuenca, situado dentro del convento de San Pablo. El edificio fue construido en la primera mitad del siglo XVI, como residencia monacal de la Orden de Predicadores.

A día de hoy solo han quedado 3 Casas Colgadas, pero se cree que había casas “suspendidas” por toda la Hoz del Huécar, incluso recientemente se han hecho estudios donde se afirma que pudo haber este tipo de edificaciones en otras partes de la ciudad.

El aspecto que lucen a día de hoy las casas, son fruto de una reconstrucción hecha en el siglo XX, hay fotos que demuestran el estado que presentaban las edificaciones antes de la restauración.

La ciudad de Cuenca

La ciudad de Cuenca cuenta desde 1996 con el título de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Además de “Las Casas Colgadas” tienes muchos lugares a donde ir para poder descubrir todo lo que esta ciudad tiene para ofrecerte. A continuación tan sólo te daré algunos ejemplos, pero puedes acceder a la web de turismo de la ciudad e informarte de hoteles, lugares para comer y sobre todo, sitios que no puedes olvidar visitar.

  • La catedral. La catedral es un lugar estupendo para visitar donde podrás disfrutar de grandes aportaciones arquitectónicas. Comenzó a construirse sobre la antigua mezquita a finales del siglo XII, en estilo gótico normando.
  • El castillo. Aunque no queda mucho de la muralla árabe y de la fortaleza cristina merece la pena visitarlo para poder apreciar su belleza y toda su historia.
  • Cerro del Socorro. Si quieres disfrutar de unas vistas increíbles no podrás perderte la visita a este mirador en la ciudad, situado en lo más alto. Se llega a través de la carretera de la Palomera.
  • El Convento de las Petras, del siglo XVI.

Sendero de las Hoces

No te puedes perder el sendero de las Hoces de Cuenca (SL-CU 10), un itinerario periurbano señalizado con letreros y marcas de pintura blanca y verde que parte del Auditorio y describe un círculo de cuatro kilómetros alrededor del casco histórico, subiendo primero por el cañón del río Huécar y bajando después por el del Júcar.

El túnel de la calle Alfonso VIII

El subsuelo de Cuenca está lleno de túneles que han dado lugar a los cuentos más disparatados, como que fueron construidos por los templarios para ocultar el Santo Grial o por la Inquisición para torturar a herejes. Lo cierto es que tuvieron usos mucho más prácticos y cotidianos. El que se esconde bajo la calle Alfonso VIII, de 90 metros de longitud y 250 metros cuadrados de superficie, fue vivienda hasta el siglo XIX, refugio durante la Guerra Civil y luego cueva para cultivar champiñones y almacén municipal. Hay vistas guiadas y teatralizadas.