GONZÁLES BYASS – TÍO PEPE: bodegas de España que merece la pena visitar

17 julio, 2020 at 15:35

González Byass – Tío Pepe es un conjunto monumental de bodegas ubicado en pleno centro histórico de Jerez, un referente de la tradición vinícola del siglo XIX con patios andaluces, calles emparradas y las espectaculares bodegas centenarias donde envejecen los mejores Vinos y Brandies de Jerez, destacando el jerez Tio Pepe y los brandies Soberano y Lepanto.

Tío Pepe es una marca de González Byass, una empresa española con sede en Jerez de la Frontera dedicada a la producción de vinos y otras bebidas alcohólicas. El logotipo de Tío Pepe, formado por una botella de vino fino con sombrero y chaquetilla de color rojo, es una de las figuras más exitosas del mundo publicitario español.

En 2010 la bodega celebró su 175 aniversario y recibió el galardón a la Mejor Bodega del Mundo en el Internacional Wine & Spirit Competition. Dentro del recinto hay jardines catalogados de Históricos.

Dentro del recinto descubra la Real Bodega de la Concha diseñada por el prestigioso ingeniero francés Gustavo Eiffel y la Bodega de los Apóstoles con un inmenso tonel de 16500 litros de capacidad bautizado con el nombre de “El Cristo”.

Origen e Historia de las Bodegas González Byass – Tío Pepe

En 1835 el joven Manuel María González Ángel llegó a Jerez dispuesto a hacerse un sitio en el próspero y pujante negocio del Sherry. Animado por el continuo desarrollo de las exportaciones, adquirió ese año una pequeña bodega, y comenzó a elaborar y exportar sus propios vinos.

Solo 5 años después y ante el creciente éxito de su empresa, Manuel María González decidió asociarse con Robert Blake Byass, su agente en Inglaterra, naciendo así la compañía González Byass. De esta manera, amplió las instalaciones con el núcleo bodeguero conocido como La Constancia. Ahora, puedes pasear entre las casas, calles, viñas y bodegas que conforman las Bodegas Tío Pepe y degustar el fruto de más de 180 años de experiencia.

La visita a la Bodega González Byass – Tío Pepe

Durante la visita además de aprender el proceso de elaboración y envejecimiento del Brandy y vino de Jerez, se contemplan bodegas con diferente arquitectura, impresionantes patios y calles interiores emparradas. Además se conoce la historia de D. Manuel Mª González Ángel, Fundador de las Bodegas González Byass y del famoso TIO PEPE.

La primera parte de la visita, La Ruta del Brandy, se realiza en un cómodo trenecito y comienza la visita en la Real Bodega de La Concha, diseñada por Gustavo Eiffel para después llegar a la Viña San Manuel, el único viñedo jerezano en el interior de la Bodega.

La visita incluye las Bodegas del Brandy, la antigua tonelería y la Gran Bodega del TIO PEPE, coronada por la Gran Veleta TIO PEPE, la más grande del mundo según el libro Guiness de los records.

La segunda parte de la visita, “Ruta del Vino”, comienza por la Bodega de La Cuadrada y nos lleva a los cascos bodegueros más antiguos, la Bodega de Los Apóstoles, donde admiraremos botas de 12.000 litros de capacidad y la bota conocida como “el Cristo” de 33.000 litros de vino.

Cruzando la emparrada Calle Unión llegamos a las Bodegas La Constancia y Bodega Los Reyes, que datan del 1857 y reúnen todo un museo de botas firmadas de visitas ilustres que hemos recibido durante toda la historia de Gónzález Byass.

No dudes en reservar y ver horarios y tarifas para acceder al complejo de bodegas González Byass – Tío Pepe antes de organizar tu visita.

Tío Pepe Festival

El Tío Pepe Festival nace en el verano de 2014 con la intención de ofrecer un espacio cultural único y un lugar de encuentro privilegiado en el entorno de Jerez (y, por extensión, la bahía de Cádiz), sobre la base de proponer una experiencia sensorial múltiple y exclusiva, íntimamente ligada a la bodega y al vino, la tradición, la cultura y la gastronomía.

Supone una apuesta decidida por la calidad, tanto por sus contenidos artísticos como por los espacios únicos y diferenciados en los que el público podrá disfrutar de la singularidad de las Bodegas Tío Pepe.

Así mismo Tío Pepe Festival ha sido galardonado con el premio “Best Wine Event 2015” organizado por la revista Drinks International y cuenta con el certificado “Q de Calidad turística” otorgado por el Instituto para la Calidad Turística de España, por la apuesta decidida de calidad en el ejercicio de su actividad y en la prestación del servicio al cliente.


PLAZA DE TOROS DE BÉJAR: las plazas de toros con más encanto

26 junio, 2020 at 12:36

Hace más de trescientos años, en Béjar (Salamanca), se inició la construcción de la plaza de toros más antigua de España (algunos dicen que del mundo), conocida cariñosamente como “La Ancianita”.

Situada en el monte del Castañar a dos kilómetros de Béjar, la plaza tiene un aforo aproximado de 3.500 personas y un perímetro de 41 metros de diámetro.

“La Ancianita” es declarada Bien de Interés Cultural en julio de 1997. Plaza de 3ª categoría, aún conserva los chiqueros y algunas dependencias autorizadas por el duque de Béjar, D. Juan Manuel II.

Actualmente el edificio que alberga el palco presidencial, las taquillas, enfermería y palcos se encuentra el museo taurino instalado en 1998 en el cual podremos observar objetos relacionados con los toreros y las fiestas aquí celebradas.

Sin duda alguna es una joya arquitectónica digna de ser visitada.

Origen e Historia de la Plaza de Toros de Béjar

El primer festejo del que hay constancia se realizó en 1667, en una improvisada plaza cerrada con maderas. Después del éxito de las corridas allí celebradas el duque D. Juan Manuel II concedió el permiso para construir el coso taurino.

Según un libro de cuentas de la cofradía de la Virgen del “castañar” se demuestra que en septiembre de 1711 la actual plaza de toros estaba ya construida.

Después de su reforma del siglo XIX ha pasado a tener el ruedo redondo ya que en un primer momento tenía una estructura rectangular, hoy en día nos queda algunos restos de su primera forma en la parte este del graderío.

Ciudad de Béjar

Béjar es una pequeña ciudad situada al sur de la provincia de Salamanca, ya casi lindando con Cáceres.

Béjar está catalogado entre Los Pueblos más Bonitos de España, y dentro de los pueblos Conjuntos Históricos de Salamanca.

Béjar es una ciudad plagada de historia. En ella se asentaron vetones, romanos, visigodos, árabes y judíos; la mezcla de sangre y culturas han conformado en los bejaranos un carácter abnegado y luchador. Y así se les ha reconocido a lo largo de los tiempos: la ciudad de Béjar ostenta los títulos regios de Muy Leal, otorgado por los Reyes Católicos, de Muy Noble, concedido por Alfonso IX y de Liberal y Heroica por Práxedes Sagasta, a raíz del derrocamiento de Isabel II.

Su principal riqueza desde hace siglos ha sido la industria textil, lo que ha hecho que su actividad pasara por los altibajos que dicta la demanda del mercado. Es de destacar la rica muestra de patrimonio industrial textil que hay a lo largo de la Ruta de las Fábricas Textiles.

En la visita a esta ciudad recomendamos visitar, además de otros muchos lugares interesantes, el Castillo Palacio de los Duques de Béjar, un palacio fortificado de estilo renacentista que protegió la ciudad.


FERIA DEL CABALLO DE JEREZ: fiestas y tradiciones

12 junio, 2020 at 13:04

La Feria del Caballo o Feria de Jerez es una feria que se celebra a principios del mes de mayo, durante una semana, en Jerez de la Frontera (Cádiz).

La Feria es alegría, diversión y animales de pura raza. Un festejo que tiene como protagonista el caballo, se realza con el flamenco, y se embellece con sus preciosas y coquetas casetas y luces. Sin olvidarnos lógicamente de la alegría de su gente y la degustación exquisita del vino así como de comidas típicas de la tierra.

La actual Feria del Caballo de Jerez hace mención en su nombre a tan ilustre animal arraigado a esta región desde hace tiempo atrás. El enraizado vínculo con este animal no surge así por así. Antiguamente, era fácil e impresionante contemplar las grandes extensiones de bosque que se hallaban por estas tierras y ver pastar las numerosas manadas de toros bravos y de caballos, ambos en un estado casi salvaje, configurándose un binomio perfecto que ha perdurado a través de milenios y hasta nuestros días.

Declarada de Interés Turístico Internacional, se trata, junto con la Semana Santa una de las mayores y más importante fiesta de la ciudad.

Durante la Feria del Caballo se realizan todo tipo de actividades relacionadas con el caballo, como concursos internacionales de saltos, doma, rally hípico, exposiciones de ganado selecto o subastas.

Una de las actividades más destacada es el desfile de carruajes, también conocido como enganches.

Además, por el día, el parque González de Hontoria se llena con cientos de jinetes, amazonas y carruajes que pasean por las calles del recinto ferial en un majestuoso espectáculo digno de contemplar. En este espacio se colocan las casetas de las hermandades y peñas, cuya decoración gira alrededor de una temática diferente cada año, premiándose a las mejores. En su interior se toma vino fino, se degustan los productos de la tierra y se bailan sevillanas hasta altas horas de la madrugada, en un ambiente de alegría y diversión increíble que parece transformar el parque en un gran tablao flamenco. Hay también puestos de comida, bebidas y atracciones infantiles. Los espectáculos taurinos, los concursos de sevillanas o los fuegos artificiales son otros festejos que completan el programa de la Feria.

Además de la feria de día, también se encuentra la feria de noche, donde destacan el alumbrado y las atracciones mecánicas para los niños. Los mayores también podrán disfrutar de la música y gastronomía que ofrecen las casetas de feria y los puestos de comida rápida.

Origen e Historia de la Feria del Caballo de Jerez

Surgió a partir del comercio equino en la Edad Media (mediados del siglo XIII), en el que la corona otorgaba un periodo excepcional en el que los ganaderos se podían cerrar tratos sin pagar impuestos, lo que provocaba que acudirán tratantes de toda la comarca.​ Esta actividad es la que ha dado lugar a muchas de las ferias de España. Sin embargo, la Feria de Jerez es de las pocas que actualmente mantienen una feria de importante feria de ganado y caballo paralela a la actual Feria.​

En el siglo XIII, durante el reinado de Alfonso X El Sabio, se otorgó a la ciudad de Jerez dos ferias, una en Abril y otra en Septiembre, siendo confirmada por su hijo Sancho (El Bravo) en Agosto de 1.282, además de un mercado semanal los lunes. Estas ferias alcanzaron gran importancia por su numerosa concurrencia.

Hoy, se han tornado algo las cosas. La ubicación, por ejemplo, ha cambiado. La Feria de Jerez en antaño, ocupó (según los escritos) distintos lugares; las primeras se celebraban entre la Puerta Real y la calle de Francos, pero con los años también se han celebrado en el Arco de Santiago, Calle Muro, Alameda Vieja, … En 1.868, por ejemplo, se celebra por primera vez una feria de ganados en el denominado Hato de la carne, donde se estableció el Real; en 1.872 pasó a las playas de San Telmo, y algo más tarde, en 1.876 a la Cañada de Caulina, donde lució por primera vez alumbrado eléctrico.

El Recinto del González Hontória se compró en el 1902 cuando ese terreno era campo celebrándose en él la primera Feria (como Feria de Septiembre). Un año más tarde (1903) se celebra la primera Feria de Abril (en origen se celebraba en abril pero la competencia con Sevilla la hizo retroceder un mes festejándose finalmente en el mes de mayo) en el mismo Recinto y será en los años 60 cuando estando Miguel Primo de Rivera y Urquijo en la alcaldía, se conocerá con el actual nombre «del Caballo» en referencia a tan nombrado e histórico animal.

Durante muchos años del siglo XX fue una de las dos ferias que se celebraban en Jerez junto a la Feria de la Vendimia en septiembre, que actualmente se celebran bajo otro formato. Fue el alcalde Miguel Primo de Rivera y Urquijo quien decidió potenciarla.

En el año 1985 el Ayuntamiento decidió derribar la mayoría de casetas fijas, excepto las del Círculo Lebrero, Domecq, González Byass, Casino Jerezano y Club Nazaret, permitiendo dar nuevos usos al Parque González Hontoria.

La feria actual ha perdido tradiciones que se mantuvieron muchos años, como la benéfica “Batalla de las Flores” o carreras de caballos.

Los jinetes andaluces

Los andaluces se sienten muy orgullosos por considerar, que su fauna es única en el mundo, gracias a que han sabido mantenerla y mejorarla. Es evidente que sus antepasados debieron ser grandes jinetes, pues por la enorme proliferación de estos animales, sin duda invitaba a ello, ya que sólo era necesario capturarlos y adiestrarlos (tarea nada fácil evidentemente).

Se ha podido constatar, que los jinetes andaluces siempre gozaron de enorme fama a lo largo de la historia, pues ella nos dice que los escuadrones de caballería que el general cartaginés Aníbal, después de las numerosas batallas libradas en la Iberia y a su paso por nuestros lares, en su numeroso ejército se enrolaron numerosos tartéssicos con sus correspondientes caballos, que precedidos de enorme fama caminaron hacia Italia.

Este noble equino era su animal preferido; puesto que incluso lo representaban en vasijas y otros objetos decorativos de la época. En los infinitos hallazgos arqueológicos, se puede observar como reflejan con una perfecta fidelidad y un enorme paralelismo en los arneses o arreos con los actuales, dando la sensación que el tiempo no ha pasado. Aun más, en el gran conjunto monástico de la Cartuja jerezana, fundado en 1475, por el noble caballero Álvaro Obertos de Valeto y Morla, ya eran famosos los caballos que se criaban en sus dehesas.

VIDEO DE LA FERIA DEL CABALLO DE JEREZ


EL TURRÓN: productos auténticos de la tierra

31 enero, 2020 at 13:32

El turrón es un producto elaborado a base de almendras y azúcares cuyo origen se remonta a siglos y siglos atrás. Esta elaboración consiste en una masa dulce obtenida por la cocción de miel (o azúcares) a la que se incorporan almendras peladas y tostadas.

Podemos encontrarlo blando o duro. Con forma de tableta rectangular o de torta. Y es un clásico de la gastronomía navideña española, indispensable llegado el inverno. Esta tradición de dulce navideño viene ya reflejado en un libro de Francisco Martínez Montiño titulado “CONDUCHOS DE NAVIDAD”, que data de 1584. Su autor era el jefe de cocinas de Felipe II y en él se reflejaba ya la costumbre de comer turrón en las fechas navideñas ya en el siglo XVI. Probablemente, este dulce se consumía solo en Navidad debido a que su elevado precio impedía a la mayoría de familias españolas consumirlos con mayor asiduidad.

Este dulce consolidado en nuestro país desde hace siglos, verdadero patrimonio gastronómico, tiene mucha más historia de la que podemos pensar. El turrón es el dulce español más internacional que pueda existir.

A día de hoy, solo Francia, Italia, algunos países hispanos por influencia española y la propia España elaboran turrón, siendo nuestro país el líder indiscutible tanto en producción como en consumo.

Origen e Historia del Turrón

Cuentan los historiadores que en la Grecia Clásica se conocía un alimento muy nutritivo parecido al turrón, que estaba compuesto por miel, almendras, y otros frutos secos, y que se daba a los atletas helenos antes de participar en los juegos antiguos de la Olimpiada.

La mayoría de los científicos ubican el origen del turrón en la península arábiga, esta teoría se apoya en el tratado «De medicinis et cibis semplicibus» del siglo XI, escrito por un médico árabe, en el cual se habla del «turun». Los árabes trajeron este postre a las costas del Mediterráneo, en particular a España y a Italia.

La versión española del turrón nace en la provincia de Alicante alrededor del siglo XV, en época de Carlos V era un dulce famoso.

Datos históricos aseguran que el turrón ya existía en la Villa de Sexona (actual Jijona) en el siglo XVI.

Para otros historiadores, el nacimiento de este dulce navideño se produjo en el asedio a Barcelona, durante el reinado de Felipe IV (siglo XVII). Las autoridades de la capital catalana organizaron un concurso para encontrar un alimento que no se deteriorara rápidamente. El premio se lo llevó un confitero llamado Turrons, que presentó unas obleas hechas con almendras y miel.

El carismático jijonenco, Fernando Galiana, quien dedicó muchos años de su vida a los estudios del origen del turrón, establece que la palabra turrón procede de torrat, que era una mezcla de miel y frutos secos que se cocía directamente en el fuego para dar una masa consistente y fácil de manejar.

Hay otras ciudades como Toledo en las que también se tienen referencias históricas de la elaboración de turrón, a pesar de que Jijona se erige como la ciudad del turrón y documenta históricamente su origen.

A lo largo de mucho tiempo, sobre todo a finales del siglo XIX y principios del XX, otras muchas familias jijonencas se fueron a vender turrón en toda España (Madrid, Barcelona, Mahón, Málaga, Valencia, Oviedo, Bilbao, Figueres, Badalona, Tarragona…) con las dificultades que ello suponía para la época. Llegaban con los carritos cargados y trataban de vender todas sus mercancías para volver a Jijona con el sustento ganado.

Conforme el negocio iba prosperando, era bastante típico montar las tiendas de turrón en los portales de las casas céntricas de la ciudad. Hoy en día, todavía existen negocios centenarios que han mantenido la tradición de vender turrones y mazapanes en estos portalitos antiguos y casi derruidos, e incluso obtienen mayores ventas en ellos que en nuevas tiendas montadas a posteriori.

¿Cómo se fabrica el turrón artesano?

Hay que resaltar que el turrón es un producto muy natural, puesto que solamente lleva almendra tostada, miel pura de abeja, azúcar y clara de huevo. En un primer momento, el turrón se fabricaba sin azúcar, solo con miel pura de abeja, puesto que este alimento no estaba comercializado. Fue en el siglo XX cuando se introdujo en las formulaciones de manera más habitual sobre todo con el auge de esta industria en Cuba, donde muchos jijonencos montaron sus fábricas y donde este dulce típico navideño es muy popular, incluso en nuestros días durante la era Castro donde esas factorías tuvieron que cerrar.

En la elaboración del turrón también supuso un gran cambio todo lo que nos trajo la Revolución Industrial. El uso del vapor, de las calderas y de maquinaria supuso que definitivamente, durante el siglo XX este dulce típico se fabricara en grandes cantidades y llegara a todas las partes del mundo, sobre todo a Latinoamérica donde existe gran tradición por las similitudes culturales, la migración, el clima, etc. (aunque en Argentina, por ejemplo, se consume en verano, con calor, algo impensable en España).

No obstante, aunque su elaboración en gran medida ha pasado a industrias, el proceso mediante el que es producido apenas ha cambiado a lo largo del tiempo.

Tipos de Turrón

Además del más clásico turrón blando o de Jijona y turrón duro o de Alicante, en el mercado se encuentran otras variedades:

  • Turrón de Agramunt: a diferencia del duro más habitual, esta preparación incluye avellanas enteras en lugar de almendras, aunque a veces también puede añadirlas a la receta. Eso sí, solamente de la variedad marcona.
  • Turrón de yema tostada: tradicional en tierras catalanas, e inspirado por el sabor de la crema catalana, es el resultado del aprovechamiento de las yemas que quedaban para el deshecho al emplear las claras en los turrones duros.
  • Turrón de Cherta: básicamente este turrón es como el duro tradicional, solo que puede cambiar las almendras por las avellanas y siempre se presenta en formato circular, como una torta.

Y por supuesto los de sabores, que aunque generalmente no siguen recetas tradicionales y suelen ser en esencia bombones de cacao o mazapanes, son llamados también turrones. Así tenemos turrones de chocolate, turrones de coco, turrones de trufa, turrones de mazapán, turrones de fresas y nata, turrones de nata y nueces, turrones con fruta escarchada, turrones a la piedra o incluso turrones de pistacho. Por variedad no será.

Consejo Regulador de Jijona y Turrón de Alicante

El Consejo Regulador de Jijona y Turrón de Alicante es el fruto de años y años buscando la protección, defensa y reconocimiento de estos tesoros gastronómicos.

Este primer paso no sería total hasta que superados los años más duros de posguerra, en la primavera del 1950, un reglamento de este consejo regularía su actividad, alcance y actividades relacionadas con la vigilancia y protección de la marca y los sellos de garantía que comenzaron a ofrecer. El organismo pasaría por distintas etapas hasta convertirse en lo que es en la actualidad, una institución que agrupa a los productores que elaboran su turrón de acuerdo a la norma establecida y lo hacen en el término municipal de Jijona.


EL RASTRO DE VALENCIA: mercadillos de España con historia

10 enero, 2020 at 14:09

El rastro de Valencia es como el baúl de los recuerdos. Todo un paraíso para buscadores de gangas vintage que se monta cada domingo (y algunos festivos), antes ubicado en el barrio de Mestalla y ahora recientemente trasladado al de Beteró, zona de Tarongers.

Aquí puedes encontrar cosas de lo más variopintas que un día se perdieron entre cajas y armarios y que sus dueños han recuperado para explotar toda su esencia vintage. Es un plan habitual de domingo en Valencia a partir de las 9h.

Origen e Historia del rastro de Valencia

La historia de El Rastro de Valéncia es “casi” tan antigua como la propia ciudad, al menos según las crónicas locales. Se tiene conocimiento de él por primera vez cuando se montaba en las inmediaciones del Mercado Central, que por aquel entonces era el centro comercial de la ciudad. Alrededor de la Iglesia de los Santos Juanes montaban sus puestos desde chatarreros, hasta libreros, traperos, vendedores de antigüedades y muebles viejos… algo que poco difiere de su naturaleza actual. La economía de la ciudad no era como la actual y la venta de segunda mano (o más) era muy habitual como forma de subsistencia.

Sin embargo la Guerra Civil cambió la historia del Rastro. Los puestos fueron desapareciendo y ya en el año 60, cuando la postguerra había terminado, el Rastro empezó una nueva etapa en el centro de Valencia trasladándose al mercado de la Congregación, situado en la plaza de Nápoles y Sicilia. Ya no queda nada de este mercado que por aquel entonces contaba apenas con unas pocas casetas y con poquísimas ventas.

Fue por aquel entonces cuando se aprobó en un pleno del Ayuntamiento el 26 de febrero de 1960, la autorización necesaria para realizar la venta ambulante, durante los domingos y festivos algo que sin duda ayudó a El Rastro. En un principio contó con una decena de puestos donde vender objetos de segunda mano y quincalla.

No sería hasta mediados de la década de los 80, cuando El Rastro vive su época dorada extendiéndose incluso hasta la Plaza del Arzobispado. Cada vez acude más y más gente, pero a la vez, se produce un gran desorden en pleno centro de la ciudad por lo que se realiza un proceso de mayor regulación limitando su ubicación en la Plaza de Nápoles y Sicilia, la plaza de Mosén Millá y calle del Barón de Petrés.

A principios de los años 90, El Rastro volvió a cambiar de ubicación por enésima vez. En esta ocasión al parking del Antiguo Hospital, colindante con las calle de Guillen de Castro y Quevedo. Sin embargo poco duró la experiencia en este sitio ya que se iniciaron las obras del actual MUVIM por lo que El Rastro fue reubicado a la plaza Luís Casanova, cerca del estado del Mestalla. Un espacio más accesible y amplio para puestos y visitantes donde acuden cada domingo más de 500 vendedores.

Nueva ubicación del rastro de Valencia

La intervención no sólo permitirá trasladar los puestos del rastro sino que se convertirá en nueva zona verde para el barrio de Beteró. Así, habrá espacio para las 517 paradas de los vendedores, que estarán delimitadas en el suelo con pinturas, como en el resto de mercadillos; y también una zona de socialización de perros, bancos, máquinas cardiosaludables y parques infantiles.

Una de las principales características será que el espacio estará vallado y se cerrará por la noche.

El nuevo mercado del rastro, ubicado en Beteró, zona de Tarongers,  cuenta con 517 puestos de venta, prácticamente todos con un árbol cercano gracias al diseño del espacio y la disposición del arbolado que se ha realizado. Cada puesto de venta estará delimitado en el suelo con pinturas.

Asimismo, la nueva zona ajardinada está vallada y cerrará en horario nocturno, por lo que se realizará control sobre los accesos tanto de las personas (ciudadanía y comerciantes) como de los vehículos autorizados y empleados públicos (policía local, inspectores…). En ella los vecinos y las vecinas pueden disfrutar de un nuevo parque con abundante arbolado, juegos infantiles, un área de socialización animal, y aparatos de mantenimiento fitness y salud, tanto para niños y niñas, como para personas mayores.