CASCADA DE CHORROGIL; las cascadas más espectaculares de España

14 diciembre, 2013 at 20:07

 

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La cascada de Chorrogil, de casi 100 metros de caída, es una de las cascadas más imponentes del parque natural de Cazorla, Segura y Las Villas, en Jaén.

El Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas está situado al este y nordeste de la provincia de Jaén (España) y con 214.300 hectáreas es el mayor espacio protegido de España y el segundo de Europa. Está declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO desde 1983, Parque Natural desde 1986 y también Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) desde 1987.

La extensa red hidrográfica existente permite no sólo disfrutar de una gran variedad de flora y fauna, sino también realizar numerosas actividades: un paseo en barca por el embalse del Tranco, senderismo junto al río Borosa o conocer los nacimientos del Guadalquivir y el Segura…

No dejes pasar la oportunidad y conoce esta primavera una de las cascadas más bonitas del sur de España. Alójate en el cercano pueblo de Villacarrillo, uno de los mayores productores de aceite a nivel mundial, pero que esconde secretos gastronómicos como su cachamiga, sus calandrajos o sus borrachuelos.

Las aguas que discurren por la cascada pertenecen al arroyo Aguacebas del Chorrogil, auténtico protagonista de esta formación.

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Este paraje, rodeado de paredones rocosos y una variada vegetación, se conoce como Cañada del Avellano.

Las paredes que rodean la cascada son de Toba. En las regiones calizas el agua fluye con una alta concentración en carbonato cálcico, que al entrar en contacto con la atmósfera y la vegetación, precipita formando esta singular roca.

El acceso a este enclave, situado junto al pantano de Aguascebas, se realiza a través de una ruta sencilla pero que sorprende por su belleza.

Ruta circular Aguascebas y Chorro Gil

A unos 22,5 kilómetros de Mogón, por la transversal de Las Villas, se accede al Embalse de Aguascebas. Unos 100 metros antes de llegar al Embalse se abre un camino a la derecha, señalizado bajo el nombre de Sendero de Aguascebas, que accede hasta la cascada de Chorrogil.

El recorrido mantiene una espesa vegetación con un paisaje impresionante de paredones rocosos y especies vegetales como la encina, el pino laricio o el lentisco. También es posible divisar algún ejemplar de buitre común o de águila calzada.

El recorrido es circular, de escasa o nula dificultad (excepto el senderillo que remonta hasta media altura de la cascada y que ofrece una vista impresionante que, mojado, tiene su peligro) y solo emplearemos dos horas y media para recorrerlo. No obstante merece la pena recrearse en la cascada y en los bellos paisajes de la Sierra de Las Villas y emplear una mañana en la actividad.

El sendero está muy bien; el sendero arranca justo antes de llegar al poblado del embalse e Aguascebas, viniendo desde Santo Tomé o Mogón, y finaliza en la misma carretera entre el pantano y La Fresnedilla.

Tenemos que volver a nuestro coche caminando por la carretera pero incluso este tramo es muy agradable, oyendo el estruendo del agua del Arroyo del Torno.

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CABO DE FINISTERRE; atardeceres de ensueño

11 diciembre, 2013 at 16:43

ATARDECER FINISTERRE

El Cabo Finisterre es una península que se adentra 3 kilómetros en el mar de la Costa da Morte (A Coruña, Galicia). Su emplazamiento es de singular relevancia, ya que desde aquí todo lo que se ve (miremos a derecha, a izquierda o de frente) es mar.

Fisterra, Finisterre, Finis Terrae (fin de la tierra) o lo que es lo mismo, el fin del mundo conocido en la antigüedad. Aunque comúnmente conocido por ser el punto más occidental de la Europa continental, tenemos que decir que no lo es, ya que este lugar lo ocupa el Cabo da Roca en Portugal, seguido de Cabo Touriñan en Muxía, con escasa diferencia con otro vecino cabo, el Cabo de la Nave, también en el concello de Fisterra. Así pues, Finisterre, ocuparía el cuarto lugar.

La forma alargada del Cabo Finisterre y la situación de Galicia en una esquina del Imperio Romano y de dificilísimo acceso, hizo que desde siglos fuera conocido como el más occidental. Un lugar donde abundan las leyendas que desde siempre fue considerado como un lugar mágico y misterioso, aquí se acababa la tierra y empezaba un mundo misterioso y desconocido. Hoy día, en cierto modo, el Cabo Finisterre sigue siendo para muchos el fin de algo, el final de un camino, de un recorrido, tanto físico como espiritual.

Y es que el Camino de Santiago no termina para todos los peregrinos en la ciudad compostelana. Muchos de ellos deciden recorrer a pie los 90 kilómetros que separan Santiago de Finisterre. Aquí, en un acto de purificación, es tradición que realicen algunos rituales, como bañarse en las frías aguas de la playa de la Langosteira.

Aunque quizás, la costumbre más arraigada, tanto en peregrinos como en viajeros en general, sea la de subir al Faro del Cabo a contemplar la maravillosa puesta de sol que se disfruta desde allí. Cuando vemos fundirse el sol con las aguas del océano es fácil comprender por qué en el pasado los celtas rendían culto al Astro Rey en este lugar.

Junto al Faro, en las rocas que asoman al mar, podréis observar indicios de pequeñas hogueras con restos de ropa y calzado carbonizados. Incluso, si vais al atardecer, es muy probable que coincidáis con algún peregrino que se encuentre en ese mismo momento reduciendo a cenizas sus pertenencias. La tradición “obliga” a quemar alguna prenda de ropa que se haya vestido durante las etapas del recorrido como símbolo de la renovación interior que todo peregrino sufre en el Camino de Santiago. Se quema lo viejo para dar cabida a lo nuevo.

El entorno natural del Cabo de Fisterra es sumamente privilegiado. Desde el Faro, a 143 metros sobre el nivel del mar, podréis recrearos la vista con las impresionantes panorámicas de los acantilados que dan al mar y de las bravas aguas del Atlántico que tantas vidas ha engullido en decenas de naufragios acaecidos frente a las peligrosas costas de Finisterre a lo largo de su historia.

¿Y os imagináis pasando la noche en un faro? En el de Finisterre tenéis la oportunidad única de hacerlo. En realidad se trata de un edificio anexo llamado O Semáforo que antiguamente emitía señales para la marina de guerra y que hoy día acoge un pequeño hotel rural. Además, podréis presumir doblemente, porque no todos los días uno puede decir que ha dormido en el Fin del Mundo.

Sin duda, por su historia y su leyenda, este lugar no debe de dejar de ser visitado por todo aquel que venga a Galicia. Es muy recomendable visitar el lugar en el ocaso del Sol, ya que así comprenderemos por que los antiguos adoraban este lugar tan mágico y misterioso.

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Cuevas con encanto: MINA DE JAYONA

9 diciembre, 2013 at 18:41

CUEVA MINA DE LA JAYONA

La Mina de Jayona es una antigua mina de hierro en el término municipal de Fuente del Arco (Badajoz), ocupa una superficie de 80 hectáreas, y se sitúa a una altitud de 708-769 metros respectivamente.

La posibilidad de adentrarse en una mina abandonada de principios de siglo XX no se encuentra todos los días: historia, aventura, naturaleza…

Declarada Monumento Natural en el año 1997, es posible que la primera utilización de la Mina fuera en época romana, pero la explotación propiamente dicha comienza en 1900 y se prolonga hasta 1921, cuando se abandona la actividad.

En el año 1900, según la Estadística Minera de España de ese año, recoge que las minas “Ya te lo decía” y “El Monstruo”, sitas en la Jayona, producen 3.960 Tm de hierro, que son conducidos en caballerías menores (borricos) hasta la estación de Fuente del Arco, y desde aquí, por el ferrocarril de vía estrecha hasta Peñarroya, donde se emplean como fundentes los hornos de plomo.

Debido a las diferentes condiciones de humedad y temperatura existentes en el interior de la mina se ha desarrollado una vegetación característica de zonas húmedas, constituida por helechos, plantas trepadoras, higueras, musgos… en claro contraste con la vegetación típicamente mediterránea del exterior.

El efecto final de lo que se encuentra el visitante cuando entra en la Mina es un espacio mágico, lleno de contrastes de luz, de vegetación y de magia.

Como consecuencia de la actividad minera han quedado testigos de pequeñas construcciones y once niveles en los que se suceden andenes, galerías, plataformas, salas, etc, que hoy día constituyen un completo geoecológico de primera magnitud. De estos once niveles en la actualidad, sólo se pueden visitar los niveles nº 2, 3 y 4.

Fuente del Arco es la última localidad extremeña y allí se hace imprescindible visitar la hermosa Ermita de estilo mudéjar de la Virgen del Ara, declarada Bien de Interés Cultural, que fue construida en 1494, posiblemente sobre una edificación anterior puesto que presenta un capitel romano adosado al muro del patio, lo que apunta a la existencia de una villa romana.

Ermita de la Virgen del Ara

La Ermita de Nuestra Señora del Ara es a menudo llamada la «Capilla Sixtina» de Extremadura. Contiene un variado repertorio de frescos en muros y bóvedas que representan escenas bíblicas.

El santuario lo mandó edificar, casi a sus expensas, el prior santiaguista Don García Ramírez. La construcción data de finales del siglo XIV principios del XV, y en un principio no existía nada más que la iglesia sin espadaña ni camarín, y unas construcciones anexas de las que aun hoy quedan restos.

Concluida la iglesia en 1494, existían dos casas de morada junto a la ermita, la ocupada por el santero y la que acogía a los que venían a velar, más una bodega.

En 1549 ya existía la Sacristía, aunque reformada posteriormente para la construcción y acceso al Camarín. Los arcos tapados que se observan indican que formaron una galería abierta, como se refleja en la documentación de 1549.

Todo el paraje que lo circunda resulta ser de gran riqueza arqueológica, aflorando sobre todo restos romanos, lo que nos lleva ha sospechar de la posible existencia de algún centro religioso y cultural pre-cristiano.

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ACANTILADOS DE LOS GIGANTES; acantilados de España

5 diciembre, 2013 at 10:15

 

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Los acantilados de los Gigantes situados en el municipio de Santiago del Teide, en el sur de la isla de Tenerife (Canarias) constituyen uno de los paisajes más espectaculares de la isla.

Sus impresionantes paredes verticales caen sobre el océano desde alturas que pueden alcanzar, en algunas zonas, los 600 metros. Estos acantilados no se continúan por debajo del nivel del mar. Los fondos marinos de esta zona tienen alrededor de unos 30 metros de profundidad y poseen un gran valor científico y ecológico ya que albergan una gran riqueza natural, destacando comunidades de algas calcáreas, de coral negro, y esponjas que atraen a entusiastas del submarinismo y de la pesca de altura.

Apodados por los guanches con el nombre de la «muralla del infierno» los consideraban sagrados ya que para ellos representaban el final del mundo.

Estos espectaculares despeñaderos se pueden observar desde cualquier punto del pueblo, pero una de las mejores maneras de explorar su magnitud es de cerca. Sin duda, la mejor manera de contemplarlos en toda su plenitud es desde el mar (por tierra son prácticamente infranqueables). Hay fantásticas excursiones en barco para avistar ballenas Calderones y delfines que parten desde el puerto de Los Gigantes. Es un sitio ideal para practicar submarinismo y bañarse en pequeñas calas desiertas de aguas totalmente cristalinas.

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Acantilados de Los Gigantes es hoy en día un pequeño pueblo turístico que posee una playa de arena negra, un puerto náutico y una piscina natural. Cerca de dicho pueblo se encuentran diversos enclaves turísticos como Acantilados de los Gigantes, Playa de La Arena, Puerto de Santiago, etc. Esta zona dista 125 km de la capital insular, Santa Cruz de Tenerife, y 45 km del aeropuerto internacional Tenerife Sur.

La situación panorámica, así como la climatología, ha favorecido el desarrollo de una importante urbanización turística en los últimos años., disponiendo de puerto deportivo, así como de amplia zona residencial y hostelera. La localidad no aparecía como topónimo en los mapas de los años cincuenta, convirtiéndose en nuestros tiempos en un importante núcleo económico de Santiago del Teide.

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Las condiciones ambientales de limpieza, temperatura, alimento… de las aguas que rodean a este impresionante acantilado han permitido el establecimiento de varias especies de Cetáceos como los Delfines mulares, que podemos encontrar a muy poca distancia de la orilla, y los Calderones o ballenas piloto.

Los delfines mulares viven en grupos de 10 a 12 individuos y nadan a una velocidad de 5 a 10 Km/h. Cada 5 a 8 minutos deben salir a la superficie a respirar. La observación de cetáceos en el archipiélago está regulada por el Gobierno de Canarias desde el año 1995.

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CALA MACARELL; las calas más exóticas de España

28 noviembre, 2013 at 14:08

CALA MACARELLA, MENORCA

Menorca es conocida por el encanto de sus puertos, sus capitales, su gente y sus fiestas, pero sobre todo por sus paisajes, sus bellas calas y sus cuevas, sus acantilados y sus faros. Y también por su ambiente de paz, que nos permite disfrutar plenamente del contacto directo con la naturaleza junto a la familia o los amigos. Su patrimonio natural es reconocido como Reserva de la Biosfera desde 1993.

Uno de los mayores atractivos de Menorca son sus playas y sus calas, que con el buen tiempo, pueden ser la mejor receta de relajación sin tener que marchar tan lejos. Dentro de las playas menorquinas, cada una tiene su propia personalidad y su encanto particular, y sus características generales varían según su ubicación hacia el norte o hacia el sur de la isla.

La cala Macarell o Macarella se encuentra situada al sur, en el municipio de Ciutadella. La costa sur es famosa por sus espacios naturales paradisíacos, prácticamente vírgenes, que a pesar del crecimiento turístico se han mantenido sin urbanizar y se han conservado intactos. Las playas más renombradas son la Macarella y la Macarelleta y Cala en Turqueta.

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Las calas de Menorca son unos de los lugares más bellos que se pueden visitar. El agua es increíblemente limpia y transparente y con la arena blanca crea unos tonos turquesa que son una delicia a la vista.

Quizás la foto más comercial y conocida de Menorca es aquella que muestra el escenario de la Macarella en toda su magnitud, con sus vivos colores y el contraste natural que ofrece el agua con los acantilados y los pinares que le hacen compañía. Por eso en los últimos tiempos y especialmente en temporada alta, la Macarella se llena de turistas y desaparece esa tranquilidad que esperamos recibir.

En la misma playa hay un chiringuito con capacidad para más de 100 personas, y a la hora de comer suele estar lleno. El principal problema de esta playa es que debido a su popularidad, a los parkings y a los servicios que tiene, está bastante masificada.

La Macarella se encuentra entre unos acantilados que le dan esa forma característica de U y está rodeada por frondosos pinos que dan sombra y embellecen aún más el paisaje. La arena es blanca y muy fina, lo que contrasta con el color de sus aguas. Quizás sea este su atractivo fundamental, el color turquesa de sus aguas, que casi parece un cuadro y relaja a la vista. En ese sentido, las postales muestran la verdadera esencia de la cala y el contraste cromático y natural tan agradable a los sentidos. Aunque las mejores vistas se tienen desde arriba, remontando sobre los acantilados.

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Como es muy fácil fondear en las aguas de la Macarella, se pueden ver numerosas embarcaciones. En Menorca también existe la posibilidad de alquilar embarcaciones y conocer la isla desde el mar, incluso hay calas a las que solo se tiene acceso por esta vía. En Macarella el agua es tan cristalina, que desde lo alto parece que las embarcaciones están como suspendidas en el aire, incluso pueden distinguirse sus sombras en contraste con el color turquesa de la cala.

Cómo Llegar

Para llegar solamente hace falta tomar el Camí de Sant Joan de Missa desde Ciutadella y seguir los carteles que se ven en la carretera. El trayecto desde Ciutadella hasta Macarella puede llevarte unos 20-25 minutos en coche, y algo más de 1 hora en bici. Se trata del mismo camino que hay que coger para ir a Son Saura o a Cala en Turqueta. Al llegar a la playa, hay dos parkings. El primero está situado a unos 900 metros (15 min. a pie) y es gratuito, el segundo está a unos 300 metros (5 min. a pie) y es de pago.

La Macarelleta

En la misma bahía y a la derecha de la Macarella, se sitúa la Macarelleta, que es como una versión en pequeño de la primera. Siempre se dice que son como dos hermanas, la mayor y la menor. Podéis caminar de una a la otra en menos de 10 minutos.

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Además, a la Macarelleta solo se puede acceder por la Macarella, pasando entre los bosques de pinos que se sitúan a la derecha de la playa y remontando los acantilados. Hay una parte donde hay unas escaleras talladas en la misma piedra y se abre el sendero hacia la Macarelleta, que en algunos tramos está protegido por unas barandillas.

Desde aquí se pueden observar mejor las cuevas que hay en esta zona, aunque no se puede acceder a ellas porque están cerradas con unas rejas metálicas. Estas cuevas fueron utilizadas antiguamente como necrópolis, también fueron usadas por los militares durante la Guerra Civil y sirvieron de refugio a los hippies.

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Al llegar a la parte más alta del acantilado se puede ver la unión entre las dos calas y es en este punto donde sus aguas lucen una tonalidad más turquesa. Vale la pena hacer un alto en el camino, para hacer fotos, grabar vídeos o simplemente disfrutar de la panorámica. En este caso el artista que nos seduce y nos relaja con sus obras, es la propia naturaleza.

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