CASCADA ORBANEJA DEL CASTILLO; las cascadas más espectaculares de España

9 abril, 2014 at 19:42

CASCADA ORBANEJA DEL CASTILLO

Orbaneja del Castillo es una localidad muy curiosa y pintoresca situada en el Valle de Sedano, provincia de Burgos, comunidad autónoma de Castilla y León (España).

Cuenta con apenas 50 habitantes y es una de las localidades más bellas de la provincia burgalesa mezcla de su arquitectura rural y los innegables encantos naturales con  que se adorna. En ningún momento el visitante puede abstraerse del ruido que provoca la cascada que nace en el mismo centro de la localidad, y que es protagonista indiscutible de la estructura urbana; todo un paisaje kárstico modelado por el agua.

Pueblo de Orbaneja del Castillo

Sus cristalinas aguas brotan en la base de la Cueva del Agua, caverna que se abre en el cantil rocoso que preside el pueblo, y que lo divide en dos partes: Villa y Puebla, condicionando por completo la vida de sus gentes.

Por esta cueva, que forma parte del interesante complejo kárstico de Orbaneja, tienen su salida natural las aguas subterráneas provenientes de un enorme acuífero situado en el subsuelo del páramo de Bricia. Este pequeño arroyo, que parte de la cueva, en su corto transcurrir crea una maravillosa cascada entre las casas del pueblo, justo después de dar fuerza motriz a un viejo molino. La sucesión de saltos de agua llega hasta la desembocadura en el gran río Ebro, que dio nombre a la península más sureña de Europa.

La Cueva del Agua ha motivado el interés para diversos estudiosos de la geología y ciencia afines. La cascada se mantiene de forma permanente durante todo el año, con las lógicas variaciones de caudal que le regalan las cuantiosas lluvias y el deshielo primaveral. Y es en época lluviosa cuando su elegancia desborda lo imaginable.

CUEVA DEL AGUA

Cuando su atronador desplome es más intenso la contemplación del salto principal es una auténtica gozada, ya que a una caída vertical de unos 15 metros le suceden múltiples pequeños saltos escalonados que desparraman el cauce ampliando la base de la cascada de forma espectacular. Los sucesivos saltos, cada vez más pequeños y más anchos, hacen de esta cascada una espectáculo maravilloso. Totalmente recomendable. Y por cierto, ¿cómo se llama este pequeñísimo río que la forma? (apenas 500 metros de recorrido desde el origen hasta su afluencia en el Ebro). Me temo que nadie ha tenido a bien concederle un nombre reconocible: se le llama arroyo, arroyuelo, riachuelo, proyecto de río… es injusto que tal río ande sin nombre después de la maravilla que ha creado. Otros muchos mayores, jamás alcanzarán su sublime belleza.

En una pequeña taberna del pueblo, una bella poesía, asemeja la cascada a una brillante cabellera de mujer, y es ésta una comparación muy apropiada.  Otra forma de ver el despliegue del agua es imaginar una esbelta «cola de caballo»  como se conocen también este tipo de saltos. Una leyenda muy antigua, dice que estas cascadas son en realidad la cola del caballo blanco de Santiago, animal cuyo cuerpo se encuentra oculto en la montaña de la que surge la cola. Esto vale para muchas otras cascadas (de Tobazo, del Asón,  de las Pisas….) y entronca con el peculiar cariño que nuestros antepasados mostraron por el apóstol hoy coronado como patrón de España.

En sus cercanías se encuentran las cascadas de Tubilla del Agua y la imponente cascada del Tobazo (ésta solo visible en épocas lluviosas y ya dentro del territorio administrativo de Cantabria). También se pueden visitar varias maravillosas ermitas rupestres (imprescindible la de Arroyuelos) y la colegiata de San Martín de Elines, una de las joyas del románico cántabro y español.

ERMITA RUPESTRE DE ARROYUELOS

.


CALATAÑAZOR: pueblos medievales de España

2 abril, 2014 at 20:56

CALATAÑAZOR

Calatañazor es una localidad y también un municipio de la provincia de Soria, Comunidad Autónoma de Castilla y León.

Perteneciente a la comarca de las Tierras del Burgo, está situado a orillas del río Milanos, al suroeste de la capital, de la que dista 32 km. Tiene alrededor de 70 habitantes.

Es una pequeñísima villa con sólo unas docenas de habitantes pero con toneladas de encanto. Puertas de cuarterón con antiguos herrajes, tejados coronados por chimeneas cónicas cubiertas a teja partida, pavimento de canto rodado… En este marco Orson Welles rodó «Campanadas a medianoche» (basada en varias obras de Shakespeare y ambientada en los siglos XIV -XV) y según cuentan lo único que tuvo que hacer fue quitar los cables de la luz. No es de extrañar, subes la cuesta de la carretera de acceso, doblas la esquina y… ¡de pronto parece que el tiempo se ha detenido! Las primeras casas de Calatañazor parecen transportarte a través de un túnel de tiempo y en unos pocos metros has retrocedido varios siglos.

CALATAÑAZOR_2

El pueblo cuenta además con abundantes restos de un señorial castillo, con dos iglesias —una de ellas románica— y con una tercera muy arruinada pero que todavía deja entrever su románica hechura. Tantos méritos le valieron a la villa de Calatañazor la declaración de Conjunto Histórico-Artístico Nacional en 1962.

Desde el castillo de Calatañazor, al final de la calle principal, empedrada, con soportales, puede contemplarse el «Valle de la Sangre». Hace algo más de mil años aquí se escribió una de las páginas más gloriosas de la historia de España que hizo que Calatañazor aparezca en ella con letras de oro (la batalla del mismo nombre).

valle de la sangre

El poeta Gerardo Diego, sin duda impresionado por la serena estampa e historia de Calatañazor le dedicó un bello poema, cuyas estrofas, grabadas en bronce, decoran un monumento dedicado al Almanzor, erigido en el centro del pueblo.

almanzor

La historia del pueblo de Calatañazor

(texto publicado por Eduardo Losada)

Esta se inicia en el «Cerro de los Castejones», situado entre el pueblo y la carretera nacional N-122, al otro lado del profundo barranco que forma el río Milanos. En este lugar llevó a cabo en 1924 importantes excavaciones arqueológicas el insigne arqueólogo español Blas de Taracena, que descubrió los restos de un poblado celtibérico de los siglos III-II antes de Cristo y que continuó habitado hasta la caída del imperio romano. Algunos han identificado estas ruinas con la ciudad de Voluce, pequeña ciudad y parada intermedia entre Numancia y Uxama (dos importantes ciudades celtíbero-romanas) en la calzada romana que unía El valle del Ebro con el interior (llegaba hasta Asturica Augusta, la actual Astorga).

ciudad de voluce

Pero será un poco más tarde cuando el nombre de Calatañazor se haga inmortal. Nos encontramos en pleno siglo X y el río Duero constituye una línea de castillos y fortalezas apoyadas por numerosas atalayas. Calatañazor forma parte de este intrincada red, de las que Medinaceli es el principal bastión y puesto de mando. Desde el norte los cristianos se han ido acercando y pretenden seguir empujando a sus adversarios hacia el sur. Esto convierte a la provincia de Soria en un constante escenario de enfrentamientos; batallas y escaramuzas se suceden.

Es en este contexto en el que un nuevo y poderoso reino está naciendo. En 931 Fernán González ha reunido en torno  a el varios condados menores, fundando el condado de Castilla. El principio es difícil y el conde apenas tiene poder hasta el año 951, tras la muerte del rey León Ramiro II. Cuarenta años más tarde, cuando él muera, Castilla habrá pasado de ser una región dividida y sometida a otro reino, a ser un condado unificado con espíritu emprendedor y militar que abarca desde el Duero hasta el Cantábrico.

En el año 970 muere Fernán González y Calatañazor pronto entrará en la historia.

Estamos en torno al año 970 y el califa Al Hakan II está maravillado por la extraordinaria habilidad de uno de sus servidores con las mujeres. El muchacho. que pronto será llamado Almanzor, sabe de la influencia que tienen estas, y hombre bien parecido, se dedica a colmar de regalos y atenciones a las mujeres del harén del califa, lo que le hace gozar de sus favores. El califa se pregunta maravillado como es posible que ellas solo aprecien los regalos que les da Almanzor.

Almanzor es ambicioso y cuando el califa muere, 6 años más tarde, ve que ha llegado su oportunidad, se convierte en co-tutor del nuevo califa Hisham II junto a un tal Al Mushafi. Este estorba a Almanzor que empieza a atraerse la amistad del poderoso general Galib, gobernador de Medinaceli, Al Mushafi se da cuenta de las intenciones que se esconden detrás y pide la mano de la hija de Galib pero Almanzor se entromete y consigue ser él, el que se case con la Hija del general y logra anular a Al-Mushafi, que desaparece de la escena. Además logra salvar al pequeño califa de una conjura y lo rodea de atenciones. En 981 culminan sus maquinaciones anunciando que el califa desea dedicarse a la religión y delega en él toda su autoridad. Pero su suegro, Galib, se opone. Se enfrentarán en una dura batalla en la que Almanzor saldrá victorioso y matará a Galib.

A partir de entonces se convierte en el azote de los reinos cristianos: devasta Barcelona en el 985, León en 988. Antes incluso, en el 977 ya había atacado Galicia, donde arrasa la basílica de Santiago (allí solo respetó el sepulcro del Apóstol  y al monje que lo custodiaba).

Solo con nombrarlo, los cristianos tiemblan. Sus reyes prefieren rendirse y pagar tributos antes que combatir con este guerrero que parece invencible. Además estamos acercándonos al año 1000 y muchos de ellos piensan que Almanzor es el mismísimo instrumento del Apocalipsis que viene a destruir el mundo. Algunos reyes cristianos, incluso entregan a sus princesas para que formen parte de su harén y así calmar su cólera. Sin embargo, de todos ellos, hay uno que no está dispuesto a permitir que Almanzor se pasee por sus tierras como «Pedro por su casa». Este no es otro que el conde de Castilla Garci Fernández, un hombre valiente, algo nada extraño si tenemos en cuenta que es el hijo de Fernán González y por sus venas corre sangre valiente. Se opone con todas sus fuerzas a Almanzor, pero no cuenta con que a veces… ¡el peor enemigo está en casa! Hemos dicho antes que Almanzor es un increíble seductor, y de nuevo va a hacer gala de esta habilidad. Visto que el conde es un duro enemigo, Almanzor va a enviar un mensaje con dulces palabras de amor a la mujer de Garci Fernández, preguntándole si no prefiere ser reina a ser condesa. Completamente seducida, la condesa solo piensa desde entonces en lograrlo y el único que se lo impide es su marido.

Unas navidades, la condesa licencia a los caballeros del conde y este se queda solo en su castillo. Avisado, Almanzor se presenta allí con un grupo de guerreros (parece ser que este hecho ocurrió en la zona cercana a Alcozar, en la parte oriental de la actual provincia de Soria). Al verlos, el conde, con su proverbial valentía no se esconce dentro de su castillo y sale a combatir. pero la lucha es desigual (además la condesa ha dejado su caballo sin alimento y este pronto desfallece). El conde resulta herido y es hecho prisionero y llevado a Córdoba, donde muere. Almanzor devastara después Castilla.

La condesa no termina ahí sus maquiavélicas maniobras y una vez se ha desembarazado de su marido, decide acabar con su hijo, el nuevo conde de Castilla Sancho García. Dice la leyenda que una morita avisó a Sancho y que este hizo beber de la copa envenenada a su madre y fue esta la que murió. De esta forma por fin se acaba con la condesa, que tanto daño hizo a Castilla. El intento de envenenamiento supone además que Sancho García, que también había participado de la traición a su padre, se dé cuenta de la barbaridad que ha cometido y profundamente arrepentido, busque con ansia la oportunidad de redimirse y sobretodo de vengarse. Esta oportunidad le llegará cinco años más tarde (estamos en el año 1002), y será en el llano al pie del pueblo de Calatañazor. Almanzor ha dirigido una expedición contra la Rioja y regresa de ella cansado y enfermo camino de Medinaceli. En el Valle de la Sangre le espera una gran coalición cristiana liderada por Sancho García, al que acompañan Vermudo II de León y García Sánchez de Navarra. Calatañazor está a punto de entrar en la historia…

Ambos ejércitos se enfrentan en una dura batalla pero Almanzor -enfermo- no es ese guerrero invencible que no conoce la derrota, y sus tropas, desmoralizadas por la situación de su caudillo no logran contener a los cristianos y son derrotadas, muriendo miles de musulmanes (según las crónicas cristianas). Es la primera vez que Almanzor es derrotado, y bien sea por su enfermedad, bien sea por la amargura de la derrota, o por ambas, el caso es que Almanzor morirá antes de llegar a Medinaceli y será enterrado allí con todos los honores.

batalla de Calatañazor

Esta victoria será considerada por los cristianos como una de las más importantes de la Reconquista y el nombre de Calatañazor escrito con letras de oro en la historia de España. Sin embargo ya entonces, los musulmanes hablaban de una simple escaramuza sin mayor importancia y algunos historiadores posteriores, incluso negarán que hubiera batalla de Calatañazor, pero en los años 70 del pasado siglo se estaban realizando unas obras en una mezquita de Fez y se encontró una importante y desconocida biblioteca, entre cuyas obras figuraba una que confirmaba que la batalla de Calatañazor existió, y que en ella fue derrotado Almanzor. Por tanto, podemos repetir ese dicho que se dice en el pueblo:

En Calatañazor

Perdió Almanzor

El tambor.

.


Cuevas con encanto: MINA ROMANA DE LAPIS SPECULARIS DE LA MORA ENCANTADA

31 marzo, 2014 at 20:13

MINA ROMANA DE LAPIS SPECULARIS DE LA MORA ENCANTADA

Desde esta mina, situada en la población de Torrejoncillo del Rey (Cuenca, Castilla la Mancha), se surtía de cristal de Hispania al Imperio Romano.

Esta antigua mina romana, se localiza en una pequeña elevación conocida con el nombre del cerro de «La Mora Encantada», un lugar cargado de leyendas, como la de la existencia de los tesoros y encantamientos de una Princesa Mora.

Fue redescubierta en el año 1953 por un vecino del pueblo que, en pos de las presuntas riquezas, excavó uno de los pozos romanos hasta alcanzar el interior subterráneo.

El minado es una explotación de yeso especular o selenítico en la que los romanos explotaron el famoso lapis specularis o cristal de Hispania, un yeso transparente de grandes cristales que en época romana se utilizaba a modo de cristal para ventanales y otros usos.

lapis specularis

Es uno de las cientos de minas descubiertas en la zona. Tiene más de mil metros de recorrido, con tres niveles de explotación. Hoy es posible sumergirse en la Historia adentrándonos en la profundidad de una mina con 2.000 años de antigüedad en la que salas y galerías, muestran las huellas de herramientas mineras junto a un universo geológico cristalino presente en las paredes y techos de esta espectacular cavidad.

En la actualidad y desde el 2003, la mina ha sido intervenida  arqueológicamente por el equipo del Proyecto Cien mil Pasos Alrededor de  Segóbriga que estudia la minería romana del lapis specularis. Los trabajos han  permitido una primera aproximación al minado, revelándose éste, por sus  características, como una de las minas más interesantes del distrito minero  romano de lapis specularis.

MINA ROMANA DE LAPIS SPECULARIS DE LA MORA ENCANTADA_2

La explotación de la mina se gestó mediante el método de cámara y  galerías, habitual en la minería antigua subterránea; cuenta con dos pozos de  extracción (uno de ellos de 25 metros), y con una entrada en pendiente con  escalones tallados a pico, que facilitaba tanto el acceso a la mina como a la  propia extracción del mineral.

POZO MINA ROMANA DE LAPIS SPECULARIS DE LA MORA ENCANTADA

La principal característica de la mina de la Mora Encantada en lo que  respecta a la investigación de la misma, estriba en la ventaja de la relativa  actualidad de su redescubrimiento, es decir, la mina desde época romana ha  permanecido oculta hasta que volvió a reabrirse a mediados del siglo XX, por lo  que, al contrario de la mayoría de minados del distrito minero, apenas ha  sufrido la injerencia del tiempo y de otras épocas, en donde las minas han sido  utilizadas como refugio, necrópolis, vertederos, etc.

.


EL LAGO DE SANABRIA: lagos y lagunas naturales

23 marzo, 2014 at 19:17

lago de sanabria

En el Pleistoceno Superior, hace 100.000 años, un impresionante glacial con lenguas de hielo de más de 20 kilómetros sirvió de origen al actual Lago de Sanabria. Hoy, sus 318 hectáreas de superficie y una profundidad que alcanza hasta 51 metros, le convierten en el mayor la Península Ibérica.

El lago se encuentra dentro de un parque natural, situado en el extremo noroccidental de la provincia de Zamora (Castilla y León), en las estribaciones de las sierras Segundera y Cabrera.

Los bosques más abundantes en el entorno del Lago de Sanabria son los formados por el roble melojo o rebollo. También se localizan unas interesantes manchas de acebo y tejo, mientras que los abedules y alisos son abundantes en las riberas de los caudalosos ríos que descienden de las cimas o comunican entre sí las distintas lagunas localizadas en el interior del Parque Natural.

Al ganar altura, el bosque es sustituido por un matorral de escabonales, cambronales y brezales. En Sanabria se localizan también los famosos endemismos: la carqueixa sanabresa y la Geranium bohenicum. Dentro de la fauna se pueden mencionar el águila real, el lobo, el corzo, la lagartija de Bocage y la víbora de Seoane.

aguila_real

Además de su alto valor medioambiental el Parque Natural de Sanabria ofrece valiosos recursos históricos, artísticos y culturales. Junto al interesante monasterio románico de Santa María (monumento histórico-artístico nacional desde 1931), en San Martín de Castañeda -sede del Centro de Interpretación del Parque Natural-, destacan el conjunto urbano y monumental de Puebla de Sanabria y las numerosas muestras de arquitectura popular distribuidas en los pueblos de la zona.

Monasterio-de-San-Martín-de-Castañeda

El Cañón del Tera

Muy cerca de la orilla del Lago de Sanabria, en Ribadelago Viejo, se inicia el recorrido que se interna a través del estrecho y espectacular cañón del Tera. A la salida del citado pueblo y siempre paralelo al río se encuentra la cerrada garganta. Tras dejar a la derecha el camino de San Martín de Castañeda y vadear el Tera por un improvisado paso, el sendero discurre por una zona de grandes piedras acarreadas por la corriente.

Cañón-del-Tera

Al llegar a las primeras cascadas es necesario cruzar de nuevo el río y comenzar a ganar altura para salvar las primeras dificultades topográficas. Las huellas dejadas por las distintas glaciaciones cuaternarias en las rocas cámbricas de la zona caracterizan el relieve. Profundos barrancos, circos glaciares, alturas aborregadas, ibones, morrenas y bloques erráticos son algunas de las Muestras de la erosión producida por el hielo. En el privilegiado entorno del parque natural del Lago de Sanabria se pueden localizar hasta 40 lagunas de origen glaciar.

Una vereda cada vez más desdibujada alcanza, tras descender por unas escaleras naturales, la llamada Poza de Las Ninfas. Cascadas y pequeños lagos se alternan formando un rosario de gran belleza. En el ensanchamiento de la garganta se forma el valle de la Cueva de San Martín. Al caminante le quedan dos alternativas para regresar, la primera es volver por el mismo camino; la segunda y más trabajosa es continuar -siguiendo el arroyo de Covadosos- hasta San Martín de Castañeda y enlazar, por la llamada y bien balizada senda de San Martín, con Ribadelago Viejo.

.


CEMENTERIOS BARROCOS; ruta de cementerios españoles con encanto

12 marzo, 2014 at 9:58

cementerios barrocos

Visitar cementerios puede que no sea el plan turístico más solicitado pero hay algunos realmente fascinantes y que merece la pena visitar.

En la provincia de Lugo (Galicia), en las cercanías de Villalba, se sitúan algunos de los más bellos parajes de toda Galicia. Son los llamados cementerios barrocos, que se pueden considerar como una autentica artesanía en granito.

Desde lejos se divisan los pináculos y cruces que anuncian los camposantos. Llaman la atención en su interior figuras hechas en piedra de santos o vírgenes de todos los tamaños, que suelen estar situadas bajo los pequeños arcos y que tienen el aspecto de deidades paganas.

Entre los camposantos destacan sobre todo los de los pueblos de San Juan de Alba, Goiriz, Oleiros, o el de Rioaveso. En este último reposan -según rezan las lápidas- los antepasados de Manuel Fraga Iribarne. La mayor parte de ellos fueron hechos por los canteiros del cercano pueblo de Román.

Cementerio de Goiriz

cementerio goiriz

El comienzo de las obras en el cementerio de Goiriz, se sitúa en el siglo XVI y en aquella época, pleno Siglo de Oro, se tenía mayor tendencia al arte abigarrado (Plateresco, Manierismo y primer Barroco europeo) e individualista que al sencillo y comunal.

Contamos, pues, con una fecha de inicio en torno al siglo XVI, una ampliación en el siglo XVIII y otra nueva ampliación a principios del siglo XX. Todas las obras -renacentistas, barrocas o racionalistas- con la particularidad de los pináculos neogóticos, un posible guiño estilístico de los propios canteros de Pedreiras de Rozadas de donde proceden las piedras de la fábrica de estos recintos.

campanario goiriz

Declarado monumento histórico-artístico, tiene un aire romántico especial, y seguro que en un día de tormenta se puede convertir en un sitio mágico. Además, en el pequeño campanario de la iglesia suele haber un nido de cigüeñas con sus crías, en el que te puedes quedar observando como la madre va y vuelve trayéndoles comida.

Pueblo de Villalba

PUEBLO DE VILLALBA LUGO

Villalba (Vilalba en gallego) es un municipio español perteneciente a la provincia de Lugo y capital de la comarca de Terra Chá, en la comunidad autónoma de Galicia.

Villalba ofrece abundantes testimonios que evidencian su poblamiento desde el paleolítico. Según el historiador vilalbés Mato Vizoso, las primeras menciones de este territorio datan del siglo VI, en unos documentos en los que se alude a Santa María de Montenegro, como villa amurallada y con castillo, bajo la protección de la familia del mismo nombre. Lo que no está tan claro es la fecha de construcción de la fortaleza ni el origen de la villa con su denominación actual. Algunos sitúan la fundación del asentamiento en el siglo XI, mientras que otros hablan de una época posterior, hacia el año 1400, bajo el señorío de Fernando Ruíz de Castro.

En la capital municipal, resultan de obligada visita la torre de los Andrade, reconstruida hacia finales del siglo XV, que en la actualidad forma parte del remodelado Parador de Turismo.

.