EL QUESO PAYOYO: productos auténticos de la tierra

27 agosto, 2021 at 10:37

El queso Payoyo es un tipo de queso artesanal originario de la provincia de Cádiz, más concretamente en el Parque Natural de la Sierra de Grazalema y la localidad de Villaluenga del Rosario.

Proviene de un tipo de cabra autóctona de la Sierra de Cádiz, “la cabra payoya”, que otorga una leche perfecta para elaborar un queso tan delicioso como este. Sin embargo, en los últimos años, su amenaza de peligro de extinción ha hecho que se empleen también otro tipo de razas determinadas para su elaboración.

A diferencia de los que muchos piensan, el Queso Payoyo es una marca registrada y no una denominación de origen. Incluir la etiqueta 100% Raza Autóctona Cabra Payoya, es la denominación correcta para identificar los quesos producidos con leche de cabra payoya.

Actualmente, se elaboran diferentes tipos de quesos: de cabra, de oveja y quesos de mezcla de ambas leches y en los que se diferencian frescos, curados y semicurados. Asimismo, los quesos curados también puedes encontrarlos envueltos en manteca y en romero, entre otros.

Posiblemente, es uno de los quesos más reconocidos a nivel mundial gracias a los numerosos premios que ha recibido, un total de 184 galardones y entre los que se encuentra el World Cheese Awards, que le acredita como “el mejor queso del mundo”.

La cabra Payoya

La calidad de su leche es excelente, gracias a la importante tradición quesera y a la mejora de la producción de la leche por parte de los ganaderos.

La cabra Payoya es una raza autóctona andaluza, catalogada en peligro de extinción, que ha sido tradicionalmente explotada en la zona del actual Parque Natural de la Sierra de Grazalema y Sierra de Ronda, zonas de gran valor natural, constituyendo el sustento de muchas familias de las comarcas.

El nombre de Payoya tiene su origen en el minicipio de Villaluenga del Rosario, de la provincia de Cádiz, uno de los lugares cuna de la raza, donde a los nativos se les denomina «Payoyos» y, por extensión, se aplicó este nombre a esta raza caprina. No obstante, la raza también es conocida como «Montejaqueña», por el municipio malagueño de Montejaque ubicado en la comarca natural donde se desarrolla la raza.

La Raza Caprina Payoya, en una descripción morfológica breve, destacaremos que son animales muy altos y largos, reflejo de la selección que han hecho los ganaderos buscando un formato de animales que les permitiera el aprovechamiento de pastos en zonas de difícil acceso en la sierra.

Origen de la raza Payoya

El origen no está determinado, no obstante, se supone que la cabra Payoya fue el resultado de la conjunción de los troncos Alpino y Pirenaico que recibe la influencia del tronco convexo, influencia necesaria para su adaptación a las zonas de sierra donde habita.

En todo caso, en la formación de la raza Payoya han intervenido dos elementos fundamentales: por una parte, el criterio selectivo aplicado por los ganaderos, dirigido casi exclusivamente a la mejora de la producción de leche en sistema de pastoreo y, por otro lado, las características agroclimáticas particulares de la zona de explotación, con un clima de elevada pluviosidad y una oreografía difícil, con grandes pendientes. Ambas circunstancias han favorecido la configuración de un modelo de cabra muy rústica, de gran alzada y longitud (la Payoya es la raza caprina de mayor diámetro longitudinal de España), perfectamente adaptada al difícil medio en que se explota.


MERCADO CENTRAL DE CÁDIZ: mercados tradicionales con sabor

4 junio, 2021 at 12:18

El Mercado Central de Cádiz, obra de Torcuato Bejumeda, se inauguró en 1838 y ha llegado hasta nuestros días gracias a las diferentes reformas que le han lavado la cara manteniendo la estructura original.

Antes del actual mercado de abastos, esta ubicación estaba ocupada por el huerto del antiguo convento de los Franciscanos Descalzos (siglo XVII), hoy Plaza de la Libertad, expropiada en la década de 1830.

Su visita es una placentera obligación para todo gastrónomo que se precie de serlo. También para todo aquel que quiera conocer una parte importante de la vida cotidiana en el núcleo histórico de Cádiz. El mercado abre de lunes a sábado de 09.00 h a 15.00 h. Horario Rincón Gastronómico: lunes de 9.00 a 16.00, de martes a viernes de 09 a 15.30 y de 19.00 a 00.00 y sábados de 09.00 a 16.00 y de 20.00 a 01.00

Características del Mercado Central de Cádiz

Este mercado de planta cuadrada a modo de plaza neoclásica y soportales con columnas dóricas fue obra del arquitecto Torcuato Benjumeda.

La remodelación más reciente concluyó en 2009, y en ella el arquitecto Carlos de Riaño optó por eliminar los anexos externos al mercado y una de las dos naves centrales, dejando una sola para los puestos de pescado y reubicando los de otros alimentos en el claustro. El mercado, tras la reforma, que ha conservado el diseño original del complejo, cuenta con 57 puestos de frutas y verduras, 54 de pescados, crustáceos y moluscos, 44 de carnes, 7 de congelados, 4 de pan y bollería, 1 de aceitunas, 1 de bolsas y papel, 1 de artículos de pesca y una cafetería en el primer piso.

Como reclamo añadido para el mercado, todos los días de la semana se organiza el Rincón Gastronómico, un lugar donde es posible degustar los productos típicos de la Gaditana, cocina nacional e internacional. Primero aparecieron un par de puestos de comida para llevar y degustar allí mismo, luego se abrieron una freiduría, puestos de productos de Cádiz, de cervezas artesanas, comida valenciana, japonesa… Y el Rincón ocupa hoy una parte significativa del espacio de la plaza, donde clientes del mercado o visitantes se quedan a tomar unas tapas.

Los puestos que estaban en los anexos al mercado se separaron para quedarse en casetas o tenderetes en los alrededores. Los más populares son los de los churros, como el de ‘La Guapa’, que se quedó con este nombre porque su fundadora, una mujer alta y bien plantá ganó un concurso de mantones de manila. Más de 60 kilos de masa trabajada a mano se venden cada día en este puesto.


PLAZA DE TOROS DE SAN ROQUE: las plazas de toros con más encanto

19 febrero, 2021 at 10:45

La Plaza de toros de San Roque, construida en 1853, es una de las más antiguas de Andalucía y la segunda más antigua de la provincia de Cádiz.

La plaza tiene forma de polígono regular de 18 lados y cuatro puertas de entrada. Se distribuye en dos plantas; en la primera, las gradas descubiertas forman un continuum macizo, sólo interrumpido por el trazado de las escaleras de acceso. La segunda es un graderío de madera cubierto y con balaustrada de hierro. Tomó como modelo a la Plaza de la Real Maestranza de Ronda, pero errores de cálculo en las mediciones del arquitecto concluyeron una plaza sin callejón, el pasadizo típico que rodea al coso en todas las plazas de toros. Un detalle que la hace única. El aforo de la plaza es de 6.300 personas.

La Plaza pasó a propiedad municipal en diciembre de 1993. En 2002 se inauguró el Museo Taurino, que contiene una magnífica colección de objetos y documentos de la historia taurina de San Roque.

El edificio está protegido como Bien de Interés Cultural por orden de 22 de Marzo 2005.

Historia y Origen de la Plaza de Toros de San Roque

La ciudad de San Roque tiene su origen en un enclave que, históricamente, se encuentra caracterizado por el vínculo entre la conmemoración religiosa y el festejo taurino. Romería y toros se fundieron desde el siglo XVII, aproximadamente, dentro del ciclo estival centrado en la celebración del Santo protector de la peste.

Desde el siglo XVIII, diversos episodios relevantes para la historia de la tauromaquia y la continuidad de tradiciones, como el toro ensogado (toro del aguardiente), se unieron en la ciudad de San Roque a la evolución del uso del espacio urbano como ámbito de lo taurino.

De manera general puede decirse que la evolución de la tauromaquia ha partido de una primera fase en la que se emplearon las plazas urbanas, se continuó usando recintos efímeros, montados en posiciones periféricas y con elementos más o menos precarios, hasta finalizar con la búsqueda de un edificio que actuara como marco especializado, adecuadamente equipado, para la celebración de espectáculos. Este proceso, que culminó con la construcción de la actual plaza, en 1853, se constata, plenamente, en el caso de San Roque, lo que se explica por el auge que adquirieron los espectáculos taurinos que convirtieron a esta localidad en centro de dicha afición también para otros lugares del Campo de Gibraltar.

Museo Taurino de San Roque

El Museo Taurino de San Roque, fue inaugurado el 31 de marzo de 2002 y se encuentra ubicado en la plaza de toros.

La entrada es gratuita y con acceso de Lunes a Viernes de 11:00 a 13:00 h. Sábados, Domingos y festivos, concertar la visita previamente (turismo@sanroque.es).


EL TRAJE DE LUCES: artesanía con historia

22 enero, 2021 at 11:31

El traje de luces es uno de los elementos más importantes dentro del mundo taurino ya que es la indumentaria que utiliza el matador de toros. Su nombre responde a los reflejos que producen las lentejuelas que lo cubren.

Está fabricado en seda y cubierto con un bordado realizado habitualmente con hilo de canutillo de oro, plata o azabache y ocasionalmente con otros materiales como cristal.​ El hilo de color oro se utiliza para los Diestros (matadores de toros) y el de plata para los subalternos (acompañantes del matador de toros).

Se trata de una vestimenta tradicional que procede del traje de los majos de finales del siglo XVIII y que acabó convirtiéndose en una ropa exclusiva para ejercer el ritual taurino. Con posterioridad le fueron añadidos diversos adornos, como la montera, los bordados y los alamares.

Vestirse de torero es un ritual para el matador, que es asistido en todo momento por su mozo de espadas, que le ayuda a vestirse con especial parsimonia y orden. El peso de un traje de luces profesional es de unos 4 o 5 Kg y tiene un precio medio razonable de 3.000 euros. Se tarda unos 40 días en su confección y no se suele utilizar más de 4 veces.

Los nombre de las combinaciones de colores del traje del matador suelen ser muy significativas en el mundo del toreo: gualda y oro, canela y azabache, azul pavo y oro, tabaco y oro, Vino de burdeos y luto, azul purísima, azul rey y plata, tabaco puro y plata, verde oliva, nazareno, canario y azabache, sangre de toro y oro, primera comunión y plata, luto y azabache, catafalco y oro…etc.

Además del traje oficial, existen otros dos estilos de trajes: los trajes para las Corridas Goyescas y los trajes para las Corridas Picassianas.

Origen e Historia del Traje de Luces

Antes del s. XVII, el toreo no era considerado como una profesión y los lidiadores vestían con su ropa habitual, la que le correspondiera según su situación social: la de caballeros o pajes. El toreo a caballo (el de a pie todavía no era relevante) era entonces considerado más un deporte que un espectáculo; donde los caballeros eran ayudados desde la arena por los pajes.

Los primeros trajes de toreros de a pie datan del siglo XVII, cuando los toreros profesionales navarros y andaluces junto con sus cuadrillas acudían a las fiestas con indumentarias específicas para la actuación, circunstancia que identificada al grupo como bandas de toreros. Por primera vez en la historia de la tauromaquia, un torero se enfrentaba a los toros con estoque y muleta, vistiendo calzón, coleto de ante negro, mangas acolchadas con terciopelo negro y cinturón bien ceñido.

El Coleto era la denominación para esa vestidura de sus inicios, que estaba hecha de piel por lo común de ante, sin mangas, abierta por delante. Por su flexibilidad y dureza, el ante era el material preferido en aquella época para confeccionar los trajes de toreros. Sus cualidades permitían la libertad de movimiento con una cierta protección frente a los posibles rasguños ocasionados por los pitones.

En Andalucía, en la Cartilla de Torear de la biblioteca de Osuna, se menciona que los toreadores utilizaban ante como material apropiado de su vestido para torear.

“ …. De ante ha de ser el vestido

Para el cuerpo resguardar,

Que no le pueda calar

Aunque él se viera oprimido.

…….”

En tal época, como ya lo hemos expuesto, el toreo a pie competía con el de a caballo, de ahí que entonces se inventara la muleta y se introdujera la suerte de matar al toro cara a cara a pie.

En 1730, la Maestranza de Sevilla se encarga de vestir a los toreadores contratados con vestidos de color grana con galón blanco; acabó siendo el uniforme oficial de la Maestranza. Este encarnado y blanco se mantuvo durante más de 60 años como uniforme oficial. Fuera de Sevilla, como en Madrid, Granada y Aranjuez, los toreros tenían cierta libertad en los colores y adornos de sus trajes, siempre que fueran sobrios.

Con el Maestro Costillares apareció la revolución del diseño en el Traje de Torero. Goya también retrató al Maestro Costillares. En todos sus cuadros, Goya dibuja al torero con un tocado en la cabeza y el pelo recogido en una redecilla negra. La coleta y la forma de recoger el pelo podía justificarse como una manera de protección en caso de golpe por caída al suelo.

Más adelante se cambió el ante por la seda; adoptándose el traje de majo, que ha llegado hasta nuestros días.

Entre 1830 y 1835, “Paquiro” se presenta sin la típica redecilla y aparece con la montera. Las primeras monteras eran de gran tamaño y más altas que las actuales; realizadas en astrakán y adornadas con borlas en los laterales.

“Paquiro” también introduce en el traje las “luces”, a través de las lentejuelas, que es una gran novedad en la época.

Las piezas de un Traje de Luces

El traje de torero se compone de variadas y numerosas piezas confeccionadas y estudiadas para cumplir tanto con la elegancia como con la “protección” del matador: montera, corbatín, chaquetilla, chaleco, faja, calzón, taleguilla, medias, camisa, zapatillas y el capote de paseo (en los picadores el sombrero se le llama castoreño).

Un torero tiene que salir a la plaza elegante y cómodo a la vez, sin que nada le sobre ni le falte, justo. Referente a los motivos de los bordados los hay de formas vegetales, geométricas, florales, de líneas, ramas, círculos y la mezcla de ambos o varios elementos.

La taleguilla, chaquetilla y chaleco suelen ser del mismo color, diversos y a gusto del torero, adornados con bordados, alamares y lentejuelas de oro en los matadores y de plata o azabache en los subalternos. Los colores más comunes suelen ser el grana, nazareno, purísima, rosa palo, blanco, tabaco. También se usan colores más claros para mimetizar con el albero o bien colores menos delicados para los peones de brega.

La Montera más que sombrero, es un tocado, un pelo artificial, una especie de peluca que se acopla a la cabeza del diestro. El uso de la montera está cargado de normas, protocolos y supersticiones.

El traje goyesco viene de los primeros tiempos del toreo moderno y los toreros visten a la manera del siglo XVII, época de Goya, el traje es parecido al de ahora pero descargado de brillos, con pocos adornos y sin lentejuelas, más holgado y en la cabeza rematando con un bicornio.

El traje picassiano se utiliza para la celebración de una corrida en Málaga, en honor a Picasso, denominada Picassiana. Los toreros se lucen con trajes inspirados en su estilo y visión del color y la forma.

Los picadores en lugar de zapatillas llevan botas, en la pierna derecha una armadura de hierro llamada mona que sube hasta la entrepierna y en la izquierda una más pequeña llamada gregoriana, su chaquetilla es también bordada en oro.

Los rejoneadores españoles utilizan traje campero, en cambio los portugueses visten a la Federica (al estilo de Federico de Prusia), lujosa indumentaria rematada con un adornado tricornio a la cabeza.


VILLA ROMANA DE RÍO VERDE: restos romanos en España

17 diciembre, 2020 at 11:49

La Villa Romana de Río Verde (Marbella) es una pars o vivienda urbana, de época romana, desde donde se dirigía la villa y se organizaban todos los aspectos de la producción. Está ubicada en el margen izquierdo del río Verde, de donde toma su nombre.

Esta vivienda es uno de los pocos ejemplos con los que contamos en el litoral andaluz, de la zona noble de este tipo de asentamientos, imprescindible para conocer el ambiente doméstico en el que habitaban familias de nivel económico medio/alto durante este período.

Además de funcionar como casa de campo de los romanos, debido a su cercanía a la costa tuvo un gran papel en la explotación del mar y salazón de pescados, una actividad muy importante en la época romana. La casa está construida en torno a un patio al que se accedía directamente desde el exterior.

El interés general de este yacimiento gira alrededor de su pavimento a base de mosaicos compuesto por pequeñas piezas de forma cúbica en diversos colores denominadas «tesellae». Este conjunto musivario es de altísima calidad y de temática muy diversa que decora el pseudoperistilo y las habitaciones anexas de la vivienda.

A la derecha de la entrada se encuentra una habitación cuadrada cuyo suelo está decorado con mosaicos y cuyo tema central reproduce la cabeza de La Medusa, como símbolo de la buena suerte. El resto de la decoración se reduce a elementos geométricos alternados de forma equilibrada, excepto en el patio en el que nos encontramos con diversas representaciones relacionadas con el arte culinario como animales, hornillos, fuentes, asadores, soperas, espeteras, etc. todos ellos en colores negros y blancos.

Gestionado por el Ayuntamiento de Marbella, está abierto sólo los jueves de 11 a 13,00 horas (excepto festivos). Actualmente techado y acondicionado con pasarelas es, junto a Las Termas de las Bóvedas, localizadas en la cercana Guadalmina Baja, una visita interesante para conocer una parte de la historia de Andalucía.

Origen e Historia de la Villa romana de Río Verde

Fueron antes los cartagineses y los fenicios los que ocuparon esta parte del litoral, aunque estos últimos nunca con un carácter invasor. Restos de factorías, allá por el siglo VIII a.C, generalmente asociadas con el pescado y en las que se fundaban núcleos poblacionales cercanos a las desembocaduras de los ríos, aseguraban una navegación segura a lo largo del litoral en torno a Gadir.

Son ya los romanos, en lo que es una completa conquista de la costa, los que entre los siglos I y IV d.C, impulsan el comercio del salazón, especialmente del garum. Es así como, sin que llegue a conseguirse una estructura urbana consolidada, aparecen villas de carácter suntuoso lo que venían a ser las casas de campo de los romanos. La Villa Romana de Río Verde es una de ellas.

Descubrimiento de la Villa romana de Río Verde

La villa fue descubierta por un viajero británico en el siglo dieciocho, pero no se empezó a excavar hasta los años 60 del pasado siglo.

En un principio se creyó que eran los restos de la antigua Salduba, pero pronto se descubrió que era una gran villa romana. Los restos encontrados sitúan la villa en el siglo primero de nuestra era donde se hallaron cerámicas, mármoles y objetos de metal que están en el Museo Municipal.

Las excavaciones arqueológicas realizadas desde 1960 han sacado a la luz una parte de las estancias de esta casa, por lo que se tiene una visión incompleta de esta villa. A esto hay que sumarle la posibilidad de que en sus inmediaciones se localice la zona laboral o fructuaria de la misma, una factoría salsaria donde, por los restos documentados hasta el momento, junto a la elaboración de salsas a base de pescados, debió elaborarse tinte púrpura objeto de comercio también muy cotizado.