EL ESPARTO: artesanía con historia

14 abril, 2014 at 9:18

el esparto en españa

El esparto (Stipa tennacissima L.) es una planta conocida y utilizada por el hombre para hacer toda clase de útiles desde la antigüedad. Su área de extensión es más bien reducida, aunque propia del litoral mediterráneo, se encuentra en países como España, áreas de Italia y países del Norte Africano, desde Marruecos a Egipto.

Hierba de la familia de las gramíneas que crece espontáneamente en terrenos áridos y pedregosos, es propio de zonas como alicante, Almería, Murcia o la Mancha. En nuestro país las provincias más productoras han sido Murcia, Albacete, Granada y Almería, por este orden.

Es una hierba perenne, cespitosa, de hojas filiformes, flores hermafroditas reunidas en panojas laxas y fruto en cariópside, con tallo de sesenta a setenta centímetros de altura que produce una inflorescencia terminal en panícula y espiguillas unifloras, fue muy valorada por los romanos precisamente por su alta resistencia y perdurabilidad.

hierba esparto

De los bordes de esta planta salen dos hilos que se arrancan cuando la planta está verde, estos hilos trenzados o tejidos serán la base de los aparejos del esparto. Trenzados son las llamadas «tomizas» y tejidos forman las pleitas o tiras anchas. La pleita se cosía normalmente con tomizas, y se basteaban (se reforzaban) con tomizas más gruesas llamadas «tomizones».

La manufactura del esparto ha sido parte importante de la vida cotidiana de nuestro pueblo.

Desde tiempo inmemorial, en el mundo rural encontramos objetos empleados tanto en el utillaje del agricultor como en los del ganadero. También ha estado presente en todo lo relacionado con la confección de herramientas para la casa de labor, serijos, cestos, alforjas, serones, bomboncillas, espuertas, etc.

el espartero

ESPARTERO: Persona que trabaja el esparto en algunas de sus variedades. En una zona como la nuestra, eminentemente agrícola, el esparto tuvo bastante importancia en alguna época puesto que de este material se hacían muchos de los aperos utilizados en la agricultura; como por ejemplo las siguientes:

utensilios de esparto

AGUADERAS: Probablemente su nombre derive de agua porque uno de sus fines era traer en ellas cántaros de agua aunque lógicamente se utilizaba para cualquier cosa; las aguaderas estaban formadas por cuatro compartimentos (llamados cujones), cuya medida era la de un cántaro, unidos dos a dos, y unidos cada pareja por unas tiras de pleita (dos o tres) de modo que cada pareja de compartimentos cayera a un lado del animal (burro, mulo o caballo), quedando la pleita de unión atravesando el lomo. Lógicamente por ser los tamaños de las bestias de carga diferentes, el espartero cuando hacía las aguaderas las hacía de un tamaño diferente, de bestia mayor o menor.

SERONES: De forma alargada especie de barca que se terciaba en las caballerías y que se utilizaba entre otras tareas para llevar el estiércol al campo. También por su cabida en algunas ocasiones se utilizaba para traer melones o sandías y cuando ya no quedaban demasiadas en el melonar y no era necesario utilizar el carro.

seron de esparto

SERO: De forma cilíndrica y de altura aproximada de un metro, era empleado para el transporte de la aceituna, por lo cual la parte superior disponía de una tapadera cosida en un solo punto y que se cerraba con una cuerda. Su capacidad era de unos cuarenta y cinco o cincuenta kilogramos de aceitunas.

ESPORTÓN: Era para hacernos una idea, una especie de cestillo con dos asas que se utilizaba para el porte manual de cosas a depósitos más grandes, por ejemplo, las aceitunas desde el olivo hasta los seros. Si era de tamaño pequeño se llamaba ESPUERTA, y si era pequeñito ESPORTILLO.

ESTERAS: Es una pieza de esparto que hacía la misma función que hoy en día las alfombras o felpudos, utilizado para resguardar el pasillo de la casa, que entre otras cosas podía ser dañado por las caballerías al entrar hasta las cuadras. Eran numerosas las casas que para llegar de la calle al corral donde se encontraban las cuadras hubiera que atravesar todo el cuerpo de casa. Si la estera era de pequeño tamaño se llamaba ESTERILLA.

CINCHO: Especie de «corsé» para los quesos. Es una tira de pleita enroscada donde se mete la leche y la cuajada hasta que se va secando. Se le va apretando en algunos momentos para que se «escurra» el queso.

cincho de esparto

Aunque ha sido utilizado profusamente en la fabricación de útiles y herramientas desde neolítico, el esparto vivirá sus momentos más grandes de esplendor en el siglo XX, coincidiendo con las dos grandes guerras mundiales. El primero, entre 1914-20 que se prolonga hasta los 30, el segundo entre 1940-50 alcanzando a mediados de siglo su época de mayor vigores. En ambos casos el encarecimiento de otras fibras como el yute y cáñamo provocó una revalorización del esparto y su subida del precio; pero al iniciarse los planes de desarrollo y roto el aislamiento nacional al régimen de Franco, la llegada de fibras artificiales y la desproporción entre los costes de cogida y el precio del esparto provocaron su constante declive que terminará prácticamente con su recolección y ulterior transformación.

Mención aparte merece el uso de esta fibra para la confección de alpargatas y alborgas o esparteñas ya que a base de cosido y trenzado del esparto se confeccionaba la suela del calzado más popular de antaño o el especial para el trujal de las uvas.

alpargata

Este calzado ligero, hecho de cuerda trenzada y de lona, es originaria de España. Ya en el siglo XIII fue llevada por los soldados a pie del rey de Aragón. El nombre « alpargata » viene de la palabra « esparto », una clase de yute utilizado originalmente para fabricar las suelas. Existe una gran variedad de tipos de alpargatas, fundamentalmente divididas en dos clases: las que se ajustan con cintas y las que no. En la actualidad es frecuente que la suela de esparto esté recubierta total o parcialmente de una fina capa de caucho, para protegerlas de la humedad y el desgaste. En la actualidad se usa corrientemente como prenda informal en los meses más calurosos.

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CATEDRAL DE SEGOVIA; catedrales de España que merece la pena visitar

14 marzo, 2014 at 8:56

CATEDRAL DE SEGOVIA

La Santa Iglesia Catedral de Nuestra Señora de la Asunción y de San Frutos de Segovia, conocida como la Dama de las Catedrales por sus dimensiones y su elegancia, es una catedral construida entre los siglos XVI y XVIII, de estilo gótico con algunos rasgos renacentistas.

La catedral de Segovia es una de las catedrales góticas más tardías de España y de Europa, erigida en pleno siglo XVI (1525-1577), cuando en la mayor parte de Europa se difundía la arquitectura renacentista.

Se construyó con la colaboración desinteresada de los segovianos, bajo la dirección de los arquitectos de la familia Gil de Hontañón, para sustituir a la Catedral Vieja.

En la historia de Segovia han existido tres catedrales, la más antigua conocida como la primitiva y enclavada en las orillas del rio Eresma, fue destruida durante la persecución arriana del año 516.

La segunda catedral, conocida como la antigua, fue mandada construir por el rey Alfonso VII (1126-1157) en estilo románico y consagrada en el año 1228, encontrándose situada en las cercanías del actual Alcázar, en el lugar que hoy ocupan los jardines que anteceden al castillo. Esta catedral tenía tres naves, crucero y un claustro gótico que es de lo poco que quedó después de su destrucción.

La actual Catedral fue mandada construir por el rey Carlos I, ya que la anterior románica construida por Alfonso VII fue destruida en 1520 durante las guerras de las Comunidades, al hacerse fuerte las tropas comuneras en la Catedral, frente a las tropas imperiales situadas en el Alcázar, a escasos metros de distancia.

La Catedral de Segovia con planta de cruz latina, se compone de tres naves, capillas laterales, crucero, cabecera con girola y capillas radiales además de la torre y el claustro. Las cubiertas se cierran con bóvedas de crucería. Al exterior la girola se cubre con gran cantidad de pináculos y adornos de tracería gótica

Dispone de tres puertas, la del Perdón situada en el oeste, la de San Frutos en el norte y la de San Geroteo al sur. La catedral está construida en piedra caliza, y a título de curiosidad indicaremos que la cabecera se sitúa sobre parte de lo que era el barrio judío de la época.

La torre, situada en el lado de la Epístola, es uno de los elementos más llamativos por su gran altura; de planta cuadrada, tiene 88 metros de altura y en su momento fue la más alta de España, estaba construida toda ella en estilo gótico y terminaba en un chapitel de madera de caoba, traída de América y que fue destruida por un rayo en 1614, por lo que el arquitecto Mugaguren colocó en su lugar una cúpula de estilo herreriano (muy parecida a la existente en el crucero) y rebajando su altura en 12 metros.

TORRE DE LA CATEDRAL DE SEGOVIA

Ha estado habitada hasta mediados del siglo XX por el campanero. Constituye un privilegiado mirador sobre la ciudad, aunque sólo es posible acceder a ella con un permiso especial del Cabildo.

La grandiosidad y armonía de dimensiones define el interior. Observación pausada merecen las vidrieras (s. XVI), el Retablo Mayor dedicado a Ntra. Sra. de la Paz (s. XIV), donada a la ciudad por Enrique IV, la sillería del coro (fines del s. XV) procedente de la Catedral Vieja, los bellos órganos barrocos, la rejería o el trascoro neoclásico que guarda la urna con las reliquias de San Frutos.

INTERIOR CATEDRAL DE SEGOVIA

Alberga 18 capillas que se encuentran en la girola y en las naves laterales, con importantes pinturas y esculturas. En su interior destacan el Calvario románico situado en la entrada de la Capilla del Sacramento; el tríptico de Ambrosius Benson y el retablo de la Piedad, de Juan de Juni, en la Capilla del Santo Entierro, junto a la Puerta de San Frutos; y el Cristo Yacente de Gregorio Fernández.

Un claustro de Juan Guas procedente de la antigua catedral románica y trasladado piedra a piedra a su actual emplazamiento, precede a las salas del Museo Catedralicio. El Archivo Catedralicio conserva más de 500 incunables, entre ellos el Sinodal de Aguilafuente, primer libro impreso en España.

Incunable Sinodal de Aguilafuente

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CATEDRAL NUEVA DE SALAMANCA; catedrales de España que merece la pena visitar

24 enero, 2014 at 10:02

Catedral Salamanca

Salamanca, como otras sedes episcopales castellanas, vio erigir una catedral románica en el siglo XII en estilo románico que es considerada como uno de los más notables edificios medievales de Castilla y León, especialmente por su bellísimo cimborrio -evolución del de la catedral de Zamora- y la calidad de sus capiteles interiores. Pero la capital salmantina vio incrementada notablemente su población en los posteriores siglos, en gran medida por el poder de atracción de su brillante universidad.

Por esta razón, a comienzos del siglo XVI se empezó a barajar la posibilidad de proyectar un nuevo templo catedralicio. Por aquellos tiempos, la antigua sede románica debió parecer, además de pequeña, también oscura y obsoleta en comparación con lo que se llevaba en los siglos bajomedievales en otras diócesis. Sólo hay que citar el caso de la colosal catedral de Sevilla, iniciada un siglo antes, con sus cinco naves y dimensiones mastodónticas.

En 1513 se inició un nuevo templo, afortunadamente respetando casi por completo el antiguo edificio medieval, caso único junto a Plasencia en que la anterior catedral es respetada.

El nuevo templo se va a concebir en lo que actualmente entendemos como gótico tardío, Es por ello que a la Catedral Nueva de Salamanca se la considera, junto a la catedral de Segovia, la más tardía de estilo gótico construida en España.

La Catedral Nueva puede ser divisada desde casi cualquier lugar de la ciudad gracias a su enorme volumen y a sus dos prominencias superiores: el cimborrio y el campanario. Es por el costado sur desde donde se tiene mejor perspectiva del templo catedralicio. Tan alto y poderoso se muestra su silueta que apenas deja ver la antigua seo románica adosada, de menor altura y situada en un lugar más bajo de la colina.

Sin embargo, lo habitual es acceder a la catedral desde el centro de la ciudad por el costado opuesto, el septentrional. A medida que nos acercamos, nos vamos haciendo conscientes del verdadero tamaño del templo, con su ya citado escalonamiento de alturas entre la nave principal, las naves laterales y las capillas.

El cimborrio

Cimborrio Catedral Salamanca

El cimborrio es uno de los elementos más notables de la Catedral Nueva de Salamanca. Originalmente fue una construcción barroca de Joaquín Churriguerra que lo acabó en el año 1725. El terremoto de Lisboa afectó a su cúpula y hubo de ser reconstruido, esta vez por mano de de Juan de Sagarvinaga en 1765. Se yergue en el espacio del cuadrado del crucero sobre los cuatro arcos torales mediante pechinas decoradas. El cilindro erigido se abre al exterior por ocho amplios y luminosos ventanales y más arriba se cierra mediante la correspondiente cúpula semiesférica, también muy decorada.

Fachadas y portadas

La fachada occidental es la principal y está formada por tres puertas góticas flamígeras de transición a lo renacentista, correspondientes a las tres naves.

La más ornada escultóricamente es la central, donde aparecen dos escenas del Ciclo de la Natividad. A la izquierda, tenemos la adoración de los pastores y a su derecha está la de los Reyes Magos. En lo alto aparece Cristo crucificado flanqueado por San Pedro y San Pablo.

Las fachadas de los hastiales del transepto tienen parecida morfología estructural pero están casi exentas de escultura.

Hay que mencionar una última portada, la llamada Puerta de Ramos abierta en uno de los tramos de la nave lateral norte. Encima del vano se colocó un bello grupo escultórico que relata la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén.

Aunque siendo sinceros, la Puerta de Ramos es más conocida por la famosa estatuilla de un astronauta, fruto de una restauración de 1992 y que los visitantes se afanan en descubrir entre la hojarasca tardogótica de una de las jambas. Te reto a que la visites y averigües donde se encuentra.

astronauta catedral salamanca

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DOLMEN DE AXEITOS; cultura megalítica en España

18 diciembre, 2013 at 17:30

 

Dolmen-de-Axeitos

La cultura megalítica, es decir, las civilizaciones cuyos restos conservados consisten en “grandes piedras” (dolmen) dispuestas de manera estudiada son una forma magnífica para poder ver cómo vivían nuestros antepasados de la Prehistoria hace más de 6.000 años.

Desde el Neolítico y hasta la Edad del Bronce, periodos de la Edad de Piedra, la cultura megalítica se desarrolló en todo el mundo, aunque el término localiza la etapa entre el Mediterráneo y la zona Atlántica de Europa.

Lo primero que suele aparecerse en la mente del viajero al ver estos enormes monumentos prehistóricos es, ¿pero cómo pudieron construirse sin los avances técnicos modernos? La cuestión en sí misma ya otorga cierto acercamiento a una cultura tan alejada de la nuestra, porque nos ofrece una nueva dimensión de los seres humanos: pensaban, planeaban, estructuraban, se comunicaban, todo ello para conseguir erigir estos monumentos.

Ahora bien, ¿por qué razón se construían, con el esfuerzo y la dedicación que debía conllevar? Tampoco está claro que fueran grupos estables en un territorio, por lo que todavía da más misterio a la cuestión. Varias teorías se han propuesto para intentar responder a esta y otras preguntas de los hombres de la Prehistoria.

Algunos estudiosos coinciden en la función sepulcral del monumento, una costumbre que revela la conciencia religiosa del grupo y la creencia en el más allá, además del recuerdo sentimental de la persona que los deja, no muy diferente de las formas actuales. Por otro lado, otros investigadores apuntan a una función de tipo amenazante, en la que estas construcciones pondrían de manifiesto la pertenencia del territorio a un determinado grupo, reforzando la identidad (otro factor inesperado) frente a los demás.

Sea como sea, en España han quedado muchos de estos testimonios de arquitectura prehistórica y muchos de ellos se encuentran en un estado de conservación muy buena.

El dolmen de Axeitos (Ribeira, A Coruña), también llamado “A Pedra do Mouro”, es uno de los más antiguos, mas grandes y mejor conservados de Galicia. Es de entre el 4.000 y el 3.600 antes de Cristo y está situado en la península del Barbanza en la provincia de A Coruña, más concretamente en Axeitos, lo que le da el nombre.

Conforma junto con el dolmen de Dombate, también en la provincia de A Coruña, uno de los ejemplos de mayor monumentalidad e importancia patrimonial de vestigios megalíticos en Galicia.

La tumba colectiva de Axeitos se encuentra en medio de un pequeño bosque de robles, en mitad de una zona verde cercada con grandes losas de granito. La intervención en el recinto, donde se ubica un parque infantil, denota a las claras la consideración especial que tiene este monumento y la necesidad de su preservación. El pequeño letrero de la entrada anuncia que estamos ante un monumento funerario conocido como “A Pedra do Mouro” que lleva aquí casi 6.000 años, y advierte: “No suba a la cubierta”.

Dolmen-de-Axeitos-2

Se trata de un monumento funerario megalítico, levantado en época neolítica y compuesto por ocho grandes lajas (piedras de gran tamaño planas) de granito hincadas en la tierra conformando una planta poligonal sobre la que se apoya otra losa horizontal de 4,5 por 3,5 m. Todavía conserva dos de las lajas que conformarían el corredor de entrada.

En la parte interna de la cámara, podéis encontrar fácilmente dos motivos grabados —uno en forma de cruz, que podría representar una figura humana, y otro consiste en un surco vertical del que salen hacia un lado otros dos surcos—. Estos son antiguos y aparecen en otros dólmenes en Galicia y el resto de la península. Lo que nada tiene que ver con el arte de los primeros pobladores de estas tierras es la figura de un pez que aparece en la parte externa del dolmen, que no es otra cosa que una vergonzosa agresión a este bien del patrimonio arqueológico gallego.

Dolmen-de-Axeitos-3

Además de este dolmen podéis encontrar numerosos restos arqueológicos de la misma época en la carretera que asciende al mirador de A Curota.

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CATEDRAL DE TOLEDO; catedrales de España que merece la pena visitar

31 octubre, 2013 at 16:15

Catedral de Toledo

Más allá de su valor histórico y artístico concreto, la Iglesia Catedral han sido lugar de forja de nuestra cultura occidental y europea; en ellas estuvo el embrión de las actuales universidades, anticiparon labores asistenciales y fueron talleres de arte. Hoy las catedrales son testigos de esa cultura y mensaje de transcendencia y de valores para las personas de hoy.

La Catedral de Santa María de Toledo (Comunidad de Castilla La Mancha), sede de la Archidiócesis de Toledo, llamada también Catedral Primada de Toledo y vulgarmente Dives Toletana, es un edificio considerado como la magnum opus del estilo gótico en España.

La actual catedral se levanta sobre la iglesia consagrada en el S. VI  (año 587 d.c.) por el rey visigodo Recaredo y posteriormente convertida en mezquita musulmana conocida como Ula Camii (la Gran Mezquita), tras la invasión de los musulmanes a los visigodos.

Después de la conquista de Toledo en el 1085 por parte del rey Alfonso VI, el arzobispo Bernardo de Sedivae y la reina Constanza, esposa de Alfonso VI fué nuevamente convertida en iglesia cristiana a pesar del pacto llegado entre el rey y los musulmanes.

Como la conocemos hoy La Santa Iglesia Catedral comienza a construirse en el año 1227.

La construcción es de estilo gótico con una clara influencia francesa. Mide 120 m de largo por 60 m de ancho. Está compuesta por 5 naves, sostenida por 88 columnas y 72 bóvedas. Las naves laterales se prolongan por detrás de la Capilla Mayor rodeando el presbiterio y creando una girola con un doble pasillo semicircular.

Su primer arquitecto es el maestro Martín, de origen francés, a quien se deben las trazas de la planta y los comienzos de la obra en la cabecera del templo.

Hasta el siglo XIV no se pudieron cerrar las naves laterales, y es en este mismo siglo cuando se construye, en época del Arzobispo D. Pedro Tenorio y en el costado norte, el claustro bajo con sus dependencias, siendo la más notable la Capilla de San Blas que le servirá de enterramiento.

En el siglo XV, se levanta la capilla de San Pedro junto a la entrada del claustro, y posteriormente se construye, en la cabecera, la Capilla de Santiago, panteón familiar de la familia Luna. Al finalizar este siglo, en 1493, siendo Arzobispo don Pedro González de Mendoza, consejero del Isabel la Católica, se cierra la última bóveda dándose por concluida esta magna construcción.

En el siglo XVI se construye el retablo, parte alta del coro y rejas. En la primera mitad del siglo, se cierran todas las vidrieras y se realizan diversas modificaciones de planta como son la sala capitular y capilla Mozárabe con Cisneros, y la capilla de los Reyes Nuevos con Fonseca.

En su interior destacan las obras pictóricas de artistas como El Greco, Caravaggio, Tiziano, Goya o Rubens entre otros.  La Catedral de Santa María de Toledo también cuenta con un Tesoro catedralicio, situado en la antigua Capilla de San Juan Bautista y que cuenta con objetos litúrgicos, relicarios, libros, báculos y tallas. Destacan la biblia de San Luis rey de Francia que fue regalada por éste a la Catedral de Toledo en el siglo XIII así como la custodia de Enrique de Arfe, obra de 1517.

La Catedral es la Iglesia Madre de la diócesis por estar en ella la cátedra o sede del Obispo, lugar desde el que preside la Eucaristía y las demás celebraciones litúrgicas y ejerce su magisterio.

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