Cuevas con encanto: CUEVA DEL GATO

17 septiembre, 2021 at 12:06

La cueva del Gato, ubicada a unos 2 km del pueblo de Benaoján en plena Sierra de Grazalema (Málaga), es en realidad la boca sur del sistema espeleológico denominado sistema Hundidero-Gato, aunque habitualmente se suele conocer a todo el conjunto por el nombre de esta, su boca más famosa.

Como ya hemos dicho, este sistema de cuevas tiene dos entradas, una al norte en Hundidero y la otra al sur en la Cueva del Gato. El nombre de esta cueva proviene de su supuesta apariencia felina, ya que se dice que la boca de la cueva se parece a la cara de un gato.

La cueva del gato es uno de los complejos de cuevas más importantes de Andalucía con más de 9000 m topografiados y uno de los mayores de España, con agua permanente, simas, lagos y sifones. Está considerada Bien de Interés Cultural, por sus pinturas rupestres, y también está declarado Monumento Natural de Andalucía.

Los más enérgicos no deberíais perder la oportunidad de practicar senderismo por la zona, ya que es inigualable. Un paseo muy recomendable es el del ferrocarril del Sr. Henderson, un recorrido de 9 km que une la estación de Benaoján con Jimera de Libar. Te recomendamos realizarla durante el otoño o la primavera. Son las mejores épocas debido a las suaves temperaturas.

Dos pueblos cercanos que definitivamente merecen una visita son Zahara de la Sierra y Setenil de las Bodegas. Una parada en Setenil es especialmente recomendable durante la vuelta a Málaga y nos asegura un cierre perfecto para despedir un día fantástico por la zona.

Interior de la cueva del Gato

La Cueva del Gato, de 17 metros de ancho y 25 metros de alto, ofrece un espacio natural ahuecado, donde el río Gaduares resurge y se une al río Guadiaro. El paso principal tiene más de 4 km de longitud.

Durante las estaciones más secas, aparecen 25 lagos individuales dentro del complejo de cuevas. El más largo de ellos es el llamado Cabo de las Tormentas y tiene 114 metros de largo. Los lagos sólo se pueden atravesar a nado.

La cueva tiene una longitud de poco más de 8 km con una inclinación de 112 metros entre las entradas del Hundidero y el Gato. Alberga algunas estructuras únicas y de gran belleza, como la Sala de Los Gours, la Gran Estalagmita o el Cabo de las Tormentas, al que ya nos hemos referido. También destacan la Plaza de Tores, de 50 metros de diámetro, y la Galería de las Cabras.

Además de su valor geológico e hidráulico, en el Hundidero-Gato hoy habita una de las mayores colonias de murciélagos de cueva, motivo por el que fue necesaria su protección. Según el viajero Sir Francis Carter, autor de Viaje de Gibraltar a Málaga (1760): “La Cueva del Gato merece el primer puesto entre las maravillas de la serranía de Ronda”.

En septiembre de 2004 un grupo de arqueólogos malagueños descubrió en esta cueva restos de pinturas paleolíticas que ponen de manifiesto la existencia de humanos en la zona hace, al menos, 14.000 años.

Explorar la cueva requiere experiencia y el equipo adecuado. No intentes entrar en la cueva por tu cuenta, ya que este complejo de cuevas es extremadamente peligroso, muy frío y propenso a inundaciones repentinas.

Lamentablemente, hoy la cueva no se puede visitar. Según indica la Junta de Andalucía, no está habilitada para el tránsito de personas y solo es posible entrar en su interior con una autorización especial. Hasta hace unos años, algunas compañías de multiaventura tenían permitido organizar salidas de espeleología en ellas. Una actividad que también se ha tenido que suspender hasta nuevo aviso.

De esta forma, ya que no se puede visitar la cueva lo que sí podemos disfrutar es de sus alrededores. De la cascada que cae de la boca de la cueva y de un refrescante baño en las aguas permanentes y cristalinas del río.

El Charco frío

A los pies de la cueva del Gato nos espera una laguna azul turquesa en la que, a pesar de su aspecto paradisíaco, el agua está congelada. Y es que su nombre no puede ser más acertado: Charco frío.

En los últimos años el Charco frío de la Cueva del Gato se ha hecho bastante popular, por lo que es posible que en los fines de semana de los meses de verano esté algo masificado. Lo recomendable, si se puede, es ir durante la semana. Asimismo, aunque la entrada para ver el paraje es gratis, si deseas quedarte y darte un baño hay que pagar 2-2,50 euros los adultos y 1-1,50 los niños (por semana es 50 céntimos más barato). Atención: los perros no tienen permitido bañarse.


CABO ROCHE: atardeceres de ensueño

7 septiembre, 2021 at 12:30

El Cabo Roche, entre Conil de la Frontera y Chiclana, se encuentra en uno de los mejores arenales de Cádiz en medio de acantilados, pinares y calas que permiten observar uno de los atardeceres más increíbles de Andalucía.

El cabo toma su nombre del cercano poblado de Roche, y la desembocadura del Río Roche, donde el litoral forma un entrante perteneciente a Conil de la Frontera. Está situado en el punto donde el Océano Atlántico se junta con el Mediterráneo, en la zona del Estrecho, bastante cerca del Cabo de Trafalgar.

En este cabo destaca la torre del faro de Roche, tras el telón de fondo del puerto de Conil, donde cientos de anclas esperan en fila para ser utilizadas en la pesca tradicional para el atún de almadraba.

El Faro de Roche o Torre de Roche es una construcción militar del siglo XVI que desde los años 1980 se utiliza como faro. Lo construyeron dentro de un sistema de vigilancia costera a petición de Felipe II quien quería defender las costas de los piratas berberiscos. En cada torre había uno o varios hombres que hacía de guardia y daban la alarma mediante fuegos o ahumados. Tras la Guerra de la Independencia en el siglo XIX la Torre de Roche quedó en desuso y casi abandonada hasta que en 1986 la convirtieron en faro. Hoy en día es uno de los faros más destacados de esta parte de la costa gaditana junto al de Los Caños de Meca.

Otro de los grandes elementos que ver en Roche, son las calas casi vírgenes que protegen sus acantilados. Desde el final de la playa hasta el cabo se despliegan varias de ellas. En general están protegidas del viento de levante por las elevaciones rocosas que las rodean. Conviene estar atento a las mareas si se pretende acudir a ellas, ya que si esta es alta pueden llegar a desaparecer. Por tanto, preguntar a los lugareños es siempre una buena alternativa.

CALA ENCENDIDA Y CALA DEL ÁSPERO

Vecinas, son las calas de Roche más cercanas a la playa principal. La primera, Cala Encendida, recibe su denominación del rojo de sus piedras. Mientras tanto, a la Cala del Áspero se puede llegar desde la anterior a través de un camino. Ambas tienen un acceso muy fácil, a pie, desde varios hoteles o la urbanización.

CALA DEL PATO Y CALA DEL FRAILECILLO

La primera de esta dupla es una de las más protegidas de todas las Calas de Roche. De esta forma, evita que el levante arruine las estancias playeras. Además, en los meses de menor afluencia turística suelen acudir a ella naturistas. Por su parte, la Cala del Frailecillo es muy usada por los lugareños pese a su pequeño tamaño. Las dos se encuentran a medio camino, aproximadamente, del cabo.

CALA DEL TÍO JUAN MEDICA Y CALA DEL FARO

Al ser las más cercanas al cabo de Roche, el desgaste del mar se nota en ellas de forma más notoria que en las anteriores. El mayor relieve de sus acantilados también supone una mayor protección. Sin embargo, especialmente en el caso de la Cala del Faro, hay que asegurarse de que la subida de la marea no juegue una mala pasada.

Ruta por los acantilados y dunas del Cabo Roche

Esta ruta consiste en un paseo por los acantilados y dunas del Cabo Roche, donde podréis caminar en una zona del litoral entre dunas, ver el Faro de Roche o avistar las aves llamadas Espátulas Comunes que pasan por el corredor del Cabo de Roche y la Playa de la Barrosa.

Es una ruta circular que comienza desde La Playa de la Barrosa partiendo de la zona de dunas, caminando por la orilla donde encontraremos algunos chiringuitos y restaurantes, y algunas escaleras de entrada y salida. Allí encontraremos algunos puntos para disfrutar de las vistas, en los alrededores de la llamada Torre del Puerco.

Más adelante encontraremos la playa de Roche una zona más agreste, para después subir a la Punta del Frailecillo. Por allí podemos visitar la zona de los acantilados y las calas de Roche, llegando al faro. Más abajo, podemos ver la Lonja de Conil en el puerto de la Almadraba, donde los pesqueros faenan y entregan sus pescados.


EL QUESO PAYOYO: productos auténticos de la tierra

27 agosto, 2021 at 10:37

El queso Payoyo es un tipo de queso artesanal originario de la provincia de Cádiz, más concretamente en el Parque Natural de la Sierra de Grazalema y la localidad de Villaluenga del Rosario.

Proviene de un tipo de cabra autóctona de la Sierra de Cádiz, “la cabra payoya”, que otorga una leche perfecta para elaborar un queso tan delicioso como este. Sin embargo, en los últimos años, su amenaza de peligro de extinción ha hecho que se empleen también otro tipo de razas determinadas para su elaboración.

A diferencia de los que muchos piensan, el Queso Payoyo es una marca registrada y no una denominación de origen. Incluir la etiqueta 100% Raza Autóctona Cabra Payoya, es la denominación correcta para identificar los quesos producidos con leche de cabra payoya.

Actualmente, se elaboran diferentes tipos de quesos: de cabra, de oveja y quesos de mezcla de ambas leches y en los que se diferencian frescos, curados y semicurados. Asimismo, los quesos curados también puedes encontrarlos envueltos en manteca y en romero, entre otros.

Posiblemente, es uno de los quesos más reconocidos a nivel mundial gracias a los numerosos premios que ha recibido, un total de 184 galardones y entre los que se encuentra el World Cheese Awards, que le acredita como “el mejor queso del mundo”.

La cabra Payoya

La calidad de su leche es excelente, gracias a la importante tradición quesera y a la mejora de la producción de la leche por parte de los ganaderos.

La cabra Payoya es una raza autóctona andaluza, catalogada en peligro de extinción, que ha sido tradicionalmente explotada en la zona del actual Parque Natural de la Sierra de Grazalema y Sierra de Ronda, zonas de gran valor natural, constituyendo el sustento de muchas familias de las comarcas.

El nombre de Payoya tiene su origen en el minicipio de Villaluenga del Rosario, de la provincia de Cádiz, uno de los lugares cuna de la raza, donde a los nativos se les denomina “Payoyos” y, por extensión, se aplicó este nombre a esta raza caprina. No obstante, la raza también es conocida como “Montejaqueña”, por el municipio malagueño de Montejaque ubicado en la comarca natural donde se desarrolla la raza.

La Raza Caprina Payoya, en una descripción morfológica breve, destacaremos que son animales muy altos y largos, reflejo de la selección que han hecho los ganaderos buscando un formato de animales que les permitiera el aprovechamiento de pastos en zonas de difícil acceso en la sierra.

Origen de la raza Payoya

El origen no está determinado, no obstante, se supone que la cabra Payoya fue el resultado de la conjunción de los troncos Alpino y Pirenaico que recibe la influencia del tronco convexo, influencia necesaria para su adaptación a las zonas de sierra donde habita.

En todo caso, en la formación de la raza Payoya han intervenido dos elementos fundamentales: por una parte, el criterio selectivo aplicado por los ganaderos, dirigido casi exclusivamente a la mejora de la producción de leche en sistema de pastoreo y, por otro lado, las características agroclimáticas particulares de la zona de explotación, con un clima de elevada pluviosidad y una oreografía difícil, con grandes pendientes. Ambas circunstancias han favorecido la configuración de un modelo de cabra muy rústica, de gran alzada y longitud (la Payoya es la raza caprina de mayor diámetro longitudinal de España), perfectamente adaptada al difícil medio en que se explota.


FRIGILIANA: los pueblos con más duende de Andalucía

23 julio, 2021 at 11:47

Frigiliana es el único pueblo de la provincia de Málaga incluido entre los más bellos de España. Galardonado con el I Premio Nacional de Embellecimiento en 1982, su casco histórico es Conjunto Histórico Artístico desde el año 2014.

Frigiliana tiene una honda influencia árabe, con un casco histórico de herencia morisca de obligada visita, conocido como “Barribarto” – el barrio mudéjar -, catalogado como el conjunto arquitectónico de origen árabe más auténtico de Andalucía.

Incluso sin conocer la historia de este impoluto pueblo blanco, el primer pensamiento que se te vendrá a la cabeza es su similitud con cualquier medina del norte de Marruecos. Un entramado de callejuelas, pasadizos, callejones, adarves, arcos, puertas de color azul… y fachadas blancas que si fueran pintadas de color azul pitufo resultaría complicado encontrar las siete diferencias con Chefchaouen, uno de los pueblos con mayor encanto del vecino africano. No en vano, ambos pueblos se encuentran hermanados… por algo será.

Frigiliana está situado en la zona más oriental de la comarca de la Axarquía, asomada al Mediterráneo desde el Parque Natural de las Sierras de Almijara, Tejeda y Alhama.

El choto frito en salsa de almendras, los variados potajes de verduras frescas, mención destacada merece el potaje de bacalao en Semana Santa (manteniendo así la tradicional cuaresma), las migas…son algunos de los platos típicos de la cocina autóctona, todo ello elaborado con aceite de sus olivares y regados con los ricos caldos moscateles de sus viñedos, sin olvidar, por supuesto, las recetas elaboradas a base de la miel de caña: berenjenas fritas con miel de caña, arropía, marcochas…

Como curiosidad, nos gustaría mencionar que en Frigiliana se fabrica una de las mejores cervezas artesanales de Andalucía, La Axarca, con un aroma a mango que la hace más que apetitosa.

Algunas tradiciones artesanas autóctonas perviven en Frigiliana, y materiales como el esparto, las calabazas de agua, la cera, el cristal, la arcilla, madera o lana se convierten en bellas obras de singulares acabados que pueden adquirirse en los comercios del Casco Histórico.

Origen e Historia de Frigiliana

Frigiliana ocupó un lugar destacado en la Historia de España durante la sublevación de los moriscos. La villa conserva una de las más auténticas manifestaciones de la arquitectura tradicional árabe en España: su barrio morisco o Barrio Alto.

Habitada desde el 3.000 antes de Cristo, también fue lugar de establecimiento para fenicios y romanos. Estos construyeron una fortaleza y dejaron el nombre con el que a partir de entonces se conocerá la población, que significa “propiedad o villa de Frexinius“.

Sin embargo, el origen de la villa como tal hay que buscarlo hacia los siglos IX o X, con la construcción de un castillo (hoy desaparecido) alrededor del cual comienzan a concentrarse diversas viviendas. Este lugar es conocido como Hins Challana en época califal, y como Fixmiana durante la etapa nazarí.

Como tantas otras villas de la Almijara y las cercanas Alpujarras, la actividad económica principal de Frigiliana era la producción de sedas, acompañada de la de aceite, uvas o higos.

Tras la caída del reino de Granada, durante el reinado de los Reyes Católicos, los moriscos terminaron siendo expulsados de sus tierras y diseminados por la península, al tiempo que se poblaba Frigiliana con “cristianos viejos”.

Durante el siglo XVII Frigiliana sufrió un periodo de estancamiento, con una población apenas superior al centenar de habitantes. En mayo de 1640, Íñigo Manrique de Lara fue nombrado conde de Frigiliana. La expulsión de los moriscos hizo que se abandonara la producción de seda, siendo a partir de entonces el cultivo de la caña de azúcar su actividad principal, de la que se conserva aún el Ingenio, edificio del siglo XVI. De esta época son también construcciones como el Palacio del Apero o la Iglesia de san Antonio.

Un paseo por el casco Histórico de Frigiliana

En Frigiliana, aún es posible cruzarse con mulas cargadas de mercancía o material por aquellas calles donde no llegan los vehículos. Del mismo modo, los vecinos vienen decorando sus calles con macetas, buganvillas, geranios o jazmines desde mucho antes de la llegada de los turistas. La preocupación por su pueblo llega hasta tal extremo que cada persona barre el trozo de calle que le corresponde, ahorrándose de ese modo la figura del barrendero.

Este conjunto de peculiaridades, sumadas a la belleza del trazado y su historia, hacen de Frigiliana el principal atractivo turístico del interior de Málaga.

Desde la plaza de las Tres Culturas ya dispones de una bonita vista, pero es desde los miradores de la Casa del Apero donde el blanco inmaculado comienza a cautivar. En la antigüedad, este lugar era destinado a granero y caballerizas, pero actualmente acoge la oficina de turismo, la biblioteca municipal y el museo Arqueológico.

Desde la Casa del Apero comenzamos la subida por la calle Real, pasando por uno de los edificios con más historia del municipio, El Ingenio. Fue un antiguo palacio de los condes de Frigiliana, construido en el siglo XVI a partir de los restos del castillo árabe que defendía la ciudad, y adaptado a fábrica a principios del siglo XX. Es la única fábrica de miel de caña que existe en Europa. Y es que, con la expulsión de los árabes se acabó la producción de seda, pasando a ser la producción de caña de azúcar la actividad principal.

Continuaremos por la calle Real y giraremos a la derecha hacia el callejón del Peñón, hacia el corazón del barrio morisco-mudéjar, donde las macetas y las flores se multiplican, y donde un laberinto de callejuelas y pasadizos nos teletransporta a lugares con acento magrebí.

Llegamos a la parte más alta de Frigiliana. Una ubicación que nos permite disfrutar de panorámicas privilegiadas en cada esquina. Una de esas fantásticas panorámicas es desde el restaurante El Mirador… Si continuamos, nos toparemos para mí con el mejor mirador al que asomarse en Frigilianaubicación exacta –.

Tras bajar las coquetas escaleras de ladrillo de la calle Garral, y después de girar a la derecha, aparece el callejón del Inquisidor, con la fuente de las Tres Culturas.

Descendiendo de vuelta a la calle Real, llegamos a la plaza de la Fuente Vieja, del siglo XVII, construida por D. Iñigo Manrique de Lara, quinto Señor de Frigiliana. Se concibió para abastecimiento de la población y abrevadero de animales. Fíjate en el escudo de armas y en la vivienda adyacente, ya que es el único ejemplo arquitectónico que se conserva de la Frigiliana de hace dos siglos.

Descendiendo por la calle Real, sobresale la iglesia de San Antonio de Padua, cuya fachada no desentona con el color blanco del resto de la población. Fue edificada sobre una antigua mezquita. En su interior destacan las doce máscaras barrocas.

Si seguimos descendiendo, llamará nuestra atención el Portal de Soto, un claro ejemplo de los vivos callejones de esta antigua villa árabe.

Si decíamos con anterioridad que la calle del Garral era una de las más auténticas que ver en Frigiliana, la calle Zacatín no tiene nada que envidiarle. Una de las calles más pintorescas, especialmente en primavera.

Terminamos este paseo a pie por el caso viejo de Frigiliana en El Torreón, lugar donde se encontraba el pósito a mediados del S. XVIII, y que actualmente se encuentra adosado a una vivienda. Si penetras en el Torreón, podrás ver una antigua vasija con un curioso grabado de origen desconocido. Una inscripción que representa a las tres grandes religiones: árabe, hebrea y cristiana. A raíz de este hallazgo, se adoptó el eslogan turístico de: “Frigiliana, Villa de las tres Culturas“.


LA Organic: almazaras que merece la pena visitar

9 julio, 2021 at 11:07

LA Organic se dedica a la producción de aceite de oliva orgánico (sin pesticidas), siendo la marca pionera en la producción de aceite de oliva ecológico en España. Una apuesta que se refuerza con las experiencias en torno al óleoturismo que se han puesto en marcha en sus fincas de Ronda y Mallorca.

El óleoturismo es un concepto que une cultura, naturaleza y gastronomía. Así LA Organic ofrece una experiencia en la que aprender, descubrir y valorar el aceite de oliva: desde la producción hasta la cata del producto, incluyendo actividades que aprovechan las características del entorno natural en el que se ubican. Se trata de una alternativa al turismo tradicional, relacionada con el turismo rural, ecológico o gastronómico.

Arquitectura, turismo y gastronomía se dan la mano en ‘LA Organic Experience’, un proyecto para promover el sector del aceite de oliva orgánico que ha contado con la creatividad del arquitecto Philippe Starck.

Origen e Historia de LA Organic

Hace más de doscientos años, una comunidad de religiosas de Ronda, una de las ciudades más emblemáticas y bellas de Andalucía y España, comenzó a elaborar aceite de oliva haciendo uso del fruto de olivos centenarios.

El aceite producido en este olivar, LA Amarilla, siempre ha tenido una gran fama entre los lugareños al ser un producto de una calidad única y excepcional.

La familia Gómez de Baeza, propietaria de LA Amarilla, decidió continuar la tradición de las monjas y comenzar la producción y comercialización del mejor aceite orgánico de Andalucía, fundando en los años 90 LA Organic.

A medida que las ventas fueron aumentando y la producción de LA Amarilla no era suficiente, LA Organic tomó como base el sistema de Pagos Asociados aplicado en el mundo de los vinos. A través de este sistema se garantiza una producción acorde con la demanda y los estándares de calidad de LA Organic.

Los productos LA Organic

Sus olivos forman parte de la tierra ancestral de Ronda, en el sur de España, cuidándolos siempre de una manera completamente natural. Las aceitunas son recogidas a mano con el método tradicional del vareo y sin mayor demora transportadas directamente a la almazara local. Con ello lo que consiguen es un aceite de oliva con la menor acidez posible (<0,3), sin ningún tipo de aditivos químicos o fertilizantes.

LA ORGANIC ORIGINAL – ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA ORGÁNICO: Estos son los primeros aceites de LA Organic. Philippe Starck creó el empaque, basado en el enlatado tradicional. De hecho, conserva mejor los aceites de oliva. LA Original se puede comparar con una «reserva» en el mundo de los vinos. LA Original es el aceite estándar de LA Organic. Disponible en dos variedades: intenso y suave.

LA ORGANIC ORO – ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA ECOLÓGICO: LA Organic Oro es un excepcional aceite de edición limitada, comparable con un «Gran Reserva» en el mundo del vino. Su envase ha sido creado por Philippe Starck, dando por primera vez a un aceite español un formato exclusivo. Con diferentes tonalidades afrutadas y vegetales es un aceite ideal para gourmets que buscan complejidad y intensidad en la preparación de sus platos.

LA ORGANIC CRIANZA – ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA ECOLÓGICO: Muy ligero y equilibrado, goza de una percepción frutada en el paladar. El primer aceite de oliva virgen extra orgánico especial para su uso en la restauración. Se podría comparar con un magnífico “Crianza”. Para este aceite se ha creado un ensamblaje especial que se adapta perfectamente a los usos en cocina para los que va destinado. Es también un gran aceite para uso diario en la mesa.

LA ORGANIC CASA DE FAMILIA PRIMER DÍA DE COSECHA – ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA ECOLÓGICO: Hecho únicamente de aceitunas 100% orgánicas procedentes de nuestra finca «La Amarilla». Este lujoso aceite comprende una producción muy limitada. De características realmente especiales, tiene un intenso aroma y sabor que refleja perfectamente el origen natural de LA Organic desempeñando las funciones que nos hacen ser quienes somos, productores de aceite de la mayor calidad y pureza, unido a nuestro modo de vida y el respeto a la naturaleza.

LA FINCA SON MIRANDA – ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA ECOLÓGICO: Es un aceite de aroma fresco y delicado, frutado verde intenso con notas de tomate, plátano y manzana, con un frutado muy equilibrado y de entrada dulce, amargo y picante en intensidad media-alta.

LA ORGANIC VINAGRE PX – BALSÁMICO AL PEDRO XIMÉNEZ: El Vinagre LA Cuisine está producido a partir del mejor vino orgánico, añejado mediante el tradicional método de “Criadera & Solera”, derivado de la variedad de uva Pedro Ximénez usando el mosto enriquecido con una reducción de pasas.

Experiencia LA Organic: visita de la almazara

LA Organic te permite vivir experiencias de una manera diferente en la localidad de Ronda. Cuenta con recorridos y visitas guiadas con catas de aceites, un taller para crear tu propio aceite y hasta la posibilidad de apadrinar un olivo.

Dentro del olivar existe un Cortijo tradicional andaluz del siglo XIX, restaurado por Stefano Robotti, del estudio de Philippe Starck. Este cortijo, reconvertido en un pequeño hotel, ofrece al visitante todas las comodidades mientras disfruta de una experiencia rodeado de olivos, viñedos y lavanda con vistas a la Serranía de Ronda. La casa tiene una piscina entre olivos y 5 habitaciones diseñadas para la relajación de forma minimalista y con vistas a la Serranía todas ellas.

En Cortijo LA Organic también podrás celebrar todo tipo de eventos tanto sociales como corporativos: bodas, comuniones, bautizos, cumpleaños, reuniones, eventos de coches, cenas de empresa, presentaciones de producto, junta de accionistas, desayunos de trabajo, etc.

VISITA GUIADA Y CATA DE ACEITES

LA Organic Experience ofrece una visita a lo largo del itinerario rodeado de naturaleza, sorpresas y obras de arte. Se recomienda venir con calzado apropiado para caminar y el uso de gorra o sombrero.

La visita se puede hacer cualquier día de la semana en una de las cuatro horas que ofrecen: 11.00h, 13.00h, 15.00h y 17.00h. La visita guiada en inglés, francés y español, es de 1h y los niños de hasta 7 años pueden entrar gratis.

Es un plan perfecto que finaliza con una cata de aceites ecológicos LA Organic en la que nos enseñarán cómo diferenciar un aceite suave (coupage 80% arbequina, picual y hojiblanca) y uno intenso (100% Picudo) que recibió el premio del mejor aceite ecológico del mundo en 2015 y que continúa siendo cada año uno de los 5 primeros del mundo.

Por otro lado, si quieres también podrás realizar otras actividades exclusivas como producir tu propio aceite (con tu propia etiqueta) o apadrinar un olivo. ¿No te parece un plan genial?

PRÓXIMO PROYECTO: NUEVA ALMAZARA

La Almazara LA Organic, a tan solo 2,5 km de Ronda, en Andalucía, está en su primera fase y abrirá sus puertas en Enero 2023. La arquitectura está dirigida por Philippe Starck, uno de los creadores y arquitectos más influyentes del mundo. El proyecto consiste en construir un gran cubo de diseño con materiales reciclados y con la tecnología más vanguardista enfocada a producción de aceite de oliva orgánico, que será también utilizado para temas relacionados con la cultura, la educación y la investigación.