FRIGILIANA: los pueblos con más duende de Andalucía

23 julio, 2021 at 11:47

Frigiliana es el único pueblo de la provincia de Málaga incluido entre los más bellos de España. Galardonado con el I Premio Nacional de Embellecimiento en 1982, su casco histórico es Conjunto Histórico Artístico desde el año 2014.

Frigiliana tiene una honda influencia árabe, con un casco histórico de herencia morisca de obligada visita, conocido como “Barribarto” – el barrio mudéjar -, catalogado como el conjunto arquitectónico de origen árabe más auténtico de Andalucía.

Incluso sin conocer la historia de este impoluto pueblo blanco, el primer pensamiento que se te vendrá a la cabeza es su similitud con cualquier medina del norte de Marruecos. Un entramado de callejuelas, pasadizos, callejones, adarves, arcos, puertas de color azul… y fachadas blancas que si fueran pintadas de color azul pitufo resultaría complicado encontrar las siete diferencias con Chefchaouen, uno de los pueblos con mayor encanto del vecino africano. No en vano, ambos pueblos se encuentran hermanados… por algo será.

Frigiliana está situado en la zona más oriental de la comarca de la Axarquía, asomada al Mediterráneo desde el Parque Natural de las Sierras de Almijara, Tejeda y Alhama.

El choto frito en salsa de almendras, los variados potajes de verduras frescas, mención destacada merece el potaje de bacalao en Semana Santa (manteniendo así la tradicional cuaresma), las migas…son algunos de los platos típicos de la cocina autóctona, todo ello elaborado con aceite de sus olivares y regados con los ricos caldos moscateles de sus viñedos, sin olvidar, por supuesto, las recetas elaboradas a base de la miel de caña: berenjenas fritas con miel de caña, arropía, marcochas…

Como curiosidad, nos gustaría mencionar que en Frigiliana se fabrica una de las mejores cervezas artesanales de Andalucía, La Axarca, con un aroma a mango que la hace más que apetitosa.

Algunas tradiciones artesanas autóctonas perviven en Frigiliana, y materiales como el esparto, las calabazas de agua, la cera, el cristal, la arcilla, madera o lana se convierten en bellas obras de singulares acabados que pueden adquirirse en los comercios del Casco Histórico.

Origen e Historia de Frigiliana

Frigiliana ocupó un lugar destacado en la Historia de España durante la sublevación de los moriscos. La villa conserva una de las más auténticas manifestaciones de la arquitectura tradicional árabe en España: su barrio morisco o Barrio Alto.

Habitada desde el 3.000 antes de Cristo, también fue lugar de establecimiento para fenicios y romanos. Estos construyeron una fortaleza y dejaron el nombre con el que a partir de entonces se conocerá la población, que significa “propiedad o villa de Frexinius“.

Sin embargo, el origen de la villa como tal hay que buscarlo hacia los siglos IX o X, con la construcción de un castillo (hoy desaparecido) alrededor del cual comienzan a concentrarse diversas viviendas. Este lugar es conocido como Hins Challana en época califal, y como Fixmiana durante la etapa nazarí.

Como tantas otras villas de la Almijara y las cercanas Alpujarras, la actividad económica principal de Frigiliana era la producción de sedas, acompañada de la de aceite, uvas o higos.

Tras la caída del reino de Granada, durante el reinado de los Reyes Católicos, los moriscos terminaron siendo expulsados de sus tierras y diseminados por la península, al tiempo que se poblaba Frigiliana con “cristianos viejos”.

Durante el siglo XVII Frigiliana sufrió un periodo de estancamiento, con una población apenas superior al centenar de habitantes. En mayo de 1640, Íñigo Manrique de Lara fue nombrado conde de Frigiliana. La expulsión de los moriscos hizo que se abandonara la producción de seda, siendo a partir de entonces el cultivo de la caña de azúcar su actividad principal, de la que se conserva aún el Ingenio, edificio del siglo XVI. De esta época son también construcciones como el Palacio del Apero o la Iglesia de san Antonio.

Un paseo por el casco Histórico de Frigiliana

En Frigiliana, aún es posible cruzarse con mulas cargadas de mercancía o material por aquellas calles donde no llegan los vehículos. Del mismo modo, los vecinos vienen decorando sus calles con macetas, buganvillas, geranios o jazmines desde mucho antes de la llegada de los turistas. La preocupación por su pueblo llega hasta tal extremo que cada persona barre el trozo de calle que le corresponde, ahorrándose de ese modo la figura del barrendero.

Este conjunto de peculiaridades, sumadas a la belleza del trazado y su historia, hacen de Frigiliana el principal atractivo turístico del interior de Málaga.

Desde la plaza de las Tres Culturas ya dispones de una bonita vista, pero es desde los miradores de la Casa del Apero donde el blanco inmaculado comienza a cautivar. En la antigüedad, este lugar era destinado a granero y caballerizas, pero actualmente acoge la oficina de turismo, la biblioteca municipal y el museo Arqueológico.

Desde la Casa del Apero comenzamos la subida por la calle Real, pasando por uno de los edificios con más historia del municipio, El Ingenio. Fue un antiguo palacio de los condes de Frigiliana, construido en el siglo XVI a partir de los restos del castillo árabe que defendía la ciudad, y adaptado a fábrica a principios del siglo XX. Es la única fábrica de miel de caña que existe en Europa. Y es que, con la expulsión de los árabes se acabó la producción de seda, pasando a ser la producción de caña de azúcar la actividad principal.

Continuaremos por la calle Real y giraremos a la derecha hacia el callejón del Peñón, hacia el corazón del barrio morisco-mudéjar, donde las macetas y las flores se multiplican, y donde un laberinto de callejuelas y pasadizos nos teletransporta a lugares con acento magrebí.

Llegamos a la parte más alta de Frigiliana. Una ubicación que nos permite disfrutar de panorámicas privilegiadas en cada esquina. Una de esas fantásticas panorámicas es desde el restaurante El Mirador… Si continuamos, nos toparemos para mí con el mejor mirador al que asomarse en Frigilianaubicación exacta –.

Tras bajar las coquetas escaleras de ladrillo de la calle Garral, y después de girar a la derecha, aparece el callejón del Inquisidor, con la fuente de las Tres Culturas.

Descendiendo de vuelta a la calle Real, llegamos a la plaza de la Fuente Vieja, del siglo XVII, construida por D. Iñigo Manrique de Lara, quinto Señor de Frigiliana. Se concibió para abastecimiento de la población y abrevadero de animales. Fíjate en el escudo de armas y en la vivienda adyacente, ya que es el único ejemplo arquitectónico que se conserva de la Frigiliana de hace dos siglos.

Descendiendo por la calle Real, sobresale la iglesia de San Antonio de Padua, cuya fachada no desentona con el color blanco del resto de la población. Fue edificada sobre una antigua mezquita. En su interior destacan las doce máscaras barrocas.

Si seguimos descendiendo, llamará nuestra atención el Portal de Soto, un claro ejemplo de los vivos callejones de esta antigua villa árabe.

Si decíamos con anterioridad que la calle del Garral era una de las más auténticas que ver en Frigiliana, la calle Zacatín no tiene nada que envidiarle. Una de las calles más pintorescas, especialmente en primavera.

Terminamos este paseo a pie por el caso viejo de Frigiliana en El Torreón, lugar donde se encontraba el pósito a mediados del S. XVIII, y que actualmente se encuentra adosado a una vivienda. Si penetras en el Torreón, podrás ver una antigua vasija con un curioso grabado de origen desconocido. Una inscripción que representa a las tres grandes religiones: árabe, hebrea y cristiana. A raíz de este hallazgo, se adoptó el eslogan turístico de: “Frigiliana, Villa de las tres Culturas“.


LA Organic: almazaras que merece la pena visitar

9 julio, 2021 at 11:07

LA Organic se dedica a la producción de aceite de oliva orgánico (sin pesticidas), siendo la marca pionera en la producción de aceite de oliva ecológico en España. Una apuesta que se refuerza con las experiencias en torno al óleoturismo que se han puesto en marcha en sus fincas de Ronda y Mallorca.

El óleoturismo es un concepto que une cultura, naturaleza y gastronomía. Así LA Organic ofrece una experiencia en la que aprender, descubrir y valorar el aceite de oliva: desde la producción hasta la cata del producto, incluyendo actividades que aprovechan las características del entorno natural en el que se ubican. Se trata de una alternativa al turismo tradicional, relacionada con el turismo rural, ecológico o gastronómico.

Arquitectura, turismo y gastronomía se dan la mano en ‘LA Organic Experience’, un proyecto para promover el sector del aceite de oliva orgánico que ha contado con la creatividad del arquitecto Philippe Starck.

Origen e Historia de LA Organic

Hace más de doscientos años, una comunidad de religiosas de Ronda, una de las ciudades más emblemáticas y bellas de Andalucía y España, comenzó a elaborar aceite de oliva haciendo uso del fruto de olivos centenarios.

El aceite producido en este olivar, LA Amarilla, siempre ha tenido una gran fama entre los lugareños al ser un producto de una calidad única y excepcional.

La familia Gómez de Baeza, propietaria de LA Amarilla, decidió continuar la tradición de las monjas y comenzar la producción y comercialización del mejor aceite orgánico de Andalucía, fundando en los años 90 LA Organic.

A medida que las ventas fueron aumentando y la producción de LA Amarilla no era suficiente, LA Organic tomó como base el sistema de Pagos Asociados aplicado en el mundo de los vinos. A través de este sistema se garantiza una producción acorde con la demanda y los estándares de calidad de LA Organic.

Los productos LA Organic

Sus olivos forman parte de la tierra ancestral de Ronda, en el sur de España, cuidándolos siempre de una manera completamente natural. Las aceitunas son recogidas a mano con el método tradicional del vareo y sin mayor demora transportadas directamente a la almazara local. Con ello lo que consiguen es un aceite de oliva con la menor acidez posible (<0,3), sin ningún tipo de aditivos químicos o fertilizantes.

LA ORGANIC ORIGINAL – ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA ORGÁNICO: Estos son los primeros aceites de LA Organic. Philippe Starck creó el empaque, basado en el enlatado tradicional. De hecho, conserva mejor los aceites de oliva. LA Original se puede comparar con una «reserva» en el mundo de los vinos. LA Original es el aceite estándar de LA Organic. Disponible en dos variedades: intenso y suave.

LA ORGANIC ORO – ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA ECOLÓGICO: LA Organic Oro es un excepcional aceite de edición limitada, comparable con un «Gran Reserva» en el mundo del vino. Su envase ha sido creado por Philippe Starck, dando por primera vez a un aceite español un formato exclusivo. Con diferentes tonalidades afrutadas y vegetales es un aceite ideal para gourmets que buscan complejidad y intensidad en la preparación de sus platos.

LA ORGANIC CRIANZA – ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA ECOLÓGICO: Muy ligero y equilibrado, goza de una percepción frutada en el paladar. El primer aceite de oliva virgen extra orgánico especial para su uso en la restauración. Se podría comparar con un magnífico “Crianza”. Para este aceite se ha creado un ensamblaje especial que se adapta perfectamente a los usos en cocina para los que va destinado. Es también un gran aceite para uso diario en la mesa.

LA ORGANIC CASA DE FAMILIA PRIMER DÍA DE COSECHA – ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA ECOLÓGICO: Hecho únicamente de aceitunas 100% orgánicas procedentes de nuestra finca «La Amarilla». Este lujoso aceite comprende una producción muy limitada. De características realmente especiales, tiene un intenso aroma y sabor que refleja perfectamente el origen natural de LA Organic desempeñando las funciones que nos hacen ser quienes somos, productores de aceite de la mayor calidad y pureza, unido a nuestro modo de vida y el respeto a la naturaleza.

LA FINCA SON MIRANDA – ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA ECOLÓGICO: Es un aceite de aroma fresco y delicado, frutado verde intenso con notas de tomate, plátano y manzana, con un frutado muy equilibrado y de entrada dulce, amargo y picante en intensidad media-alta.

LA ORGANIC VINAGRE PX – BALSÁMICO AL PEDRO XIMÉNEZ: El Vinagre LA Cuisine está producido a partir del mejor vino orgánico, añejado mediante el tradicional método de “Criadera & Solera”, derivado de la variedad de uva Pedro Ximénez usando el mosto enriquecido con una reducción de pasas.

Experiencia LA Organic: visita de la almazara

LA Organic te permite vivir experiencias de una manera diferente en la localidad de Ronda. Cuenta con recorridos y visitas guiadas con catas de aceites, un taller para crear tu propio aceite y hasta la posibilidad de apadrinar un olivo.

Dentro del olivar existe un Cortijo tradicional andaluz del siglo XIX, restaurado por Stefano Robotti, del estudio de Philippe Starck. Este cortijo, reconvertido en un pequeño hotel, ofrece al visitante todas las comodidades mientras disfruta de una experiencia rodeado de olivos, viñedos y lavanda con vistas a la Serranía de Ronda. La casa tiene una piscina entre olivos y 5 habitaciones diseñadas para la relajación de forma minimalista y con vistas a la Serranía todas ellas.

En Cortijo LA Organic también podrás celebrar todo tipo de eventos tanto sociales como corporativos: bodas, comuniones, bautizos, cumpleaños, reuniones, eventos de coches, cenas de empresa, presentaciones de producto, junta de accionistas, desayunos de trabajo, etc.

VISITA GUIADA Y CATA DE ACEITES

LA Organic Experience ofrece una visita a lo largo del itinerario rodeado de naturaleza, sorpresas y obras de arte. Se recomienda venir con calzado apropiado para caminar y el uso de gorra o sombrero.

La visita se puede hacer cualquier día de la semana en una de las cuatro horas que ofrecen: 11.00h, 13.00h, 15.00h y 17.00h. La visita guiada en inglés, francés y español, es de 1h y los niños de hasta 7 años pueden entrar gratis.

Es un plan perfecto que finaliza con una cata de aceites ecológicos LA Organic en la que nos enseñarán cómo diferenciar un aceite suave (coupage 80% arbequina, picual y hojiblanca) y uno intenso (100% Picudo) que recibió el premio del mejor aceite ecológico del mundo en 2015 y que continúa siendo cada año uno de los 5 primeros del mundo.

Por otro lado, si quieres también podrás realizar otras actividades exclusivas como producir tu propio aceite (con tu propia etiqueta) o apadrinar un olivo. ¿No te parece un plan genial?

PRÓXIMO PROYECTO: NUEVA ALMAZARA

La Almazara LA Organic, a tan solo 2,5 km de Ronda, en Andalucía, está en su primera fase y abrirá sus puertas en Enero 2023. La arquitectura está dirigida por Philippe Starck, uno de los creadores y arquitectos más influyentes del mundo. El proyecto consiste en construir un gran cubo de diseño con materiales reciclados y con la tecnología más vanguardista enfocada a producción de aceite de oliva orgánico, que será también utilizado para temas relacionados con la cultura, la educación y la investigación.


LA ALCAICERÍA DE GRANADA: mercadillos de España con historia

25 junio, 2021 at 8:26

La Alcaicería de Granada es un antiguo zoco árabe, una zona comercial llena de tiendas pequeñas, dedicadas en su mayoría a la venta de recuerdos o souvenirs y de artesanía granadina.

Está situada en el centro histórico de Granada, junto a la famosa plaza Bib-Rambla, la Catedral y la Capilla Real, y su entramado de callejuelas, su bella decoración y su forma nos recuerda que estamos en el antiguo zoco o mercado árabe.

El nombre de alcaicería proviene del árabe al-qaysariya, que designa una institución comercial y los edificios que la componen. Aunque también se dice que tiene relación con el nombre del César, al que los árabes estaban agradecidos por permitirles el comercio de la seda.

Si, además de las compras os gusta la historia podéis visitarlo todos los días de 10:00 a 21:00h en, claro está, la calle Alcaicería. Encontrarás numerosas tiendas de recuerdos y artesanía granadina, como la popular loza de Fajalauza o la incrustación de madera o taracea.

Origen e Historia de la Alcaicería de Granada

La Alcaicería se fundó en el s. XIV junto a la Mezquita Mayor en época de Muhammad V. Se accedía a ella a través de nueve puertas que se cerraban de noche para protegerla.

Contaba con más de doscientos comercios, además de vigilantes, inspectores, controles de calidad, etc.…, y un alcaide que vivía en el recinto.

El mercado era un espacio propiedad del rey, donde se entregaba la seda en bruto para recaudar impuestos y marcarla, y donde, además, se vendían mercancías de precio elevado: seda, objetos de plata, orfebrería, ropas suntuosas, cuya venta estaba prohibida fuera de ella.

Con la llegada de los Reyes Católicos el mercado paso a ser dirigido por un gobernador, nombrado directamente por el gobernador de La Alhambra, cargo que estuvo siempre vinculado a la nobleza. La Alcaicería continuó con el comercio de la seda hasta su declive en el siglo XVIII, cuando se permitió abrir en el recinto otros tipos de negocios. En esta época la Alcaicería se dividió en dos zonas, una comercial y otra administrativa.

En 1843 sufrió un incendio, pero resurgió de sus cenizas y aunque ahora ocupa un espacio menor que el original, encanta a turistas y locales con sus variados géneros. La Alcaicería es un lugar obligado de visita en la ciudad, donde se puede sentir la esencia del legado árabe y el bullicio de sus zocos.


CASTILLO DE LA CALAHORRA: ruta de castillos medievales

14 mayo, 2021 at 10:03

El castillo de La Calahorra (Granada), levantado sobre la única colina que al pie de Sierra Nevada domina el extenso llano del Marquesado del Zenete, es uno de los monumentos más simbólicos del turismo andaluz.

El castillo de La Calahorra constituyó una revolución en la arquitectura española de su época, al ser la primera obra edificada en la Península Ibérica en estilo renacentista.

Su imponente presencia encima de la propia localidad de La Calahorra hace justicia con su importancia en la historia, no sólo a nivel local y regional, sino a nivel nacional, siendo testigo de alguno de los episodios históricos más relevantes y memorables desde su construcción en 1512.

El castillo fue mandado construir por don Rodrigo de Vivar y Mendoza, conde del Cid. Vivar recibió este marquesado del Zenete (como los árabes llamaban a la comarca) y sus ocho pueblos de los Reyes Católicos en agradecimiento por su ayuda en la toma de Granada en 1492. Esta fortaleza-palacio sirvió como ubicación clave para su que, aprovechando La Calahorra como localización estratégica para la conexión entre Almería y Granada, y como puerta que inicia la ascensión hacia el puerto de La Ragua que comunica con La Alpujarra.

En la actualidad el castillo de La Calahorra está en desuso, pero en buen estado de conservación.

Declarado Monumento Nacional, pertenece actualmente a la Casa del duque del Infantado y se encuentra en un incomprensible estado de abandono, pero en buen estado de conservación. Aunque es de propiedad privada, su interior se puede visitar, no sin dificultad. Para consultar sus horarios de visita se aconseja contactar directamente con el ayuntamiento de La Calahorra o con el teléfono de nuestra oficina de turismo.

Origen e historia del castillo de La Calahorra

En 1490, conceden el título de señorío de estas tierras al Cardenal Mendoza, que más tarde sería el Marquesado del Zenete. Este presente la fue otorgado como premio a los servicios que el Cardenal prestó a los Reyes Católicos.

El Cardenal Mendoza, en su búsqueda de prestigio y reconocimiento, trató de establecer una línea de sucesión entre Rodrigo Díaz de Vivar, “El Cid Campeador”, héroe de leyenda conocido por todos, y su vástago. En este intento de manipulación heráldica, el cardenal llamó a su hijo Rodrigo Díaz de Vivar, además de heredar éste el condado del Cid, situado en Jadraque, Guadalajara.

Tal era el poder del Cardenal y la gallardía demostrada por él en tiempos de guerra, que incluso la Reina Isabel, fiel creyente de la ortodoxia matrimonial cristiana, perdonó sus constantes devaneos amorosos, además de pasar por alto que tenía un hijo.

Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, primogénito del Cardenal, heredó el título del Marquesado, siendo el primer señor de estas tierras.

El Castillo-Palacio de La Calahorra es fruto del peculiar carácter del Marqués. Éste, además de tener fama de violento, era un tanto mujeriego. Al enviudar de su mujer, quedó prendado de una joven de quince años, a quién raptó y forzó para que se casase con él. Con la vehemencia habitual del Marqués, mandó construir el Castillo, como regalo a su joven esposa. Su hija fue Mencía de Mendoza, sucedió a su padre a la edad de 14 años como Marquesa del Zenete.

El Castillo fue construido entre los años 1509 y 1512 sobre las ruinas de una fortaleza árabe como prueba de la conquista del imperio Nazarí.

Desconociéndose en la actualidad la traza original del edificio, la dirección de obras se encarga en un principio al arquitecto segoviano Lorenzo Vázquez que, por desavenencias con el marqués del Zenete, se traslada al genovés Michele Carlone. Este trabajaría primero en su taller de Génova, desde donde enviaría los mármoles de Carrara ya labrados al puerto de Almería, para posteriormente ejercer la dirección en el propio castillo para inspeccionar el montaje y el trabajo con materiales locales. La Calahorra es considerada la primera obra de envergadura en la que se documenta el trabajo de artistas italianos en España, si bien el diferente origen de los autores que labran sus piezas (lombardos, genoveses y carraresis), explica las diferencias estilísticas en la decoración del inmueble, que no obstante exhibe una sorprendente unidad a diferencia del paralelo ejemplo en el castillo de Vélez-Blanco.

Características del castillo de la Calahorra

Como ya hemos dicho anteriormente, el castillo-palacio de La Calahorra constituyó una revolución en la arquitectura española de su época, al ser la primera obra edificada en la Península Ibérica en estilo renacentista.

Este estilo por entonces ya se imponía en Italia y marcó el abandono de la estética gótica imperante en casi toda Europa. Fue construido en tan solo tres años, entre 1509 y 1512.

Su exterior muestra un edificio de planta rectangular, flanqueado en cada uno de sus ángulos por cuatro torres cilíndricas rematadas por cúpulas. Torres con base circular, y no cuadradas como era típico en la edad media. Para acceder al Castillo, tan solo se puede entrar por el muro Este, por una puerta de pequeñas dimensiones, que desemboca en la Sala de Guardias.

El macizo y austero exterior contrasta, sin embargo, con su magnífico y elegante patio interior renacentista de dos pisos, don doble galería de delicados arcos, bellas balaustradas de mármol de Carrara y una escalera claustral de gran valor artístico. Las espaciosas dependencias interiores están cubiertas con diversos artesonados.


GARRUCHA: pueblos marineros con encanto

6 mayo, 2021 at 9:22

Garrucha es un precioso pueblo pesquero de la costa de Almería, situada en el litoral del Campo de Vera, entre Mojácar y Palomares. Muy próxima al Parque Natural del Cabo de Gata, posee uno de los puertos más activos del Mediterráneo.

Garrucha es muy conocida por su famosa gamba roja, uno de los pocos y mejores sitios de todo el litoral donde se pesca este manjar tan apreciado por los sibaritas del marisco. Pero, además de este crustáceo, a la lonja pesquera de Garrucha, llega cada día una variada y excelsa selección de mariscos, pescados y moluscos, como gallopedros, pargos, caballas o rapes. Con algunos de estos pescados, se hace el guiso marinero, que se elabora con ingredientes sencillos, como vino, almendra, ajo y pan frito.

Una buena forma de ver lo que cada día entra en el puerto pesquero es acercarse, previa cita, a la lonja, donde cada tarde tiene lugar la tradicional subasta. De esta forma, el visitante podrá comprobar la calidad y la frescura de estas delicias del mar Mediterráneo.

Si visitas Garrucha en octubre, podrás disfrutar de la fiesta de la gamba Roja, que se celebra en la explanada del puerto deportivo.

El puerto pesquero, que está unido al deportivo, es sólo uno de los enclaves relacionados con la tradición pesquera en Garrucha. A él se accede a través de su célebre malecón, un paseo centenario en el que se respira el ambiente marinero de esta apacible villa del levante almeriense.

Además, Garrucha cuenta con un monumento a los pescadores y un centro de interpretación dedicado a esta actividad y al medio marino, en general. Conocido como Nautarum, está situado en el antiguo Castillo de Jesús Nazareno, en la zona conocida como Las Escobetas.

La playa de las Escobetas es la única playa que existe en Garrucha. De hecho, en Garrucha no existía apenas playa, pues la porción de arena que separaba las casas del mar era tan pequeña que solo cabían un puñado de personas. En la actualidad, cuenta con más de un kilómetro de playa artificial de arena finísima en la que poderse tirar a pierna suelta y disfrutar de un día de sol y calor.

El Castillo de Jesús de Nazareno, construido en 1769 por orden de Carlos III, es una batería semicircular de artillería que mira al mar y que tiene dos torreones circulares. Todo ello, servía para defender las costas de los ataques de la piratería hace que Garrucha forme parte de la ruta de Castillos por Tierras Andaluzas.

En el ámbito religioso, Garrucha cuenta con la Ermita del Carmen, dedicada a la Virgen del Carmen patrona de los pescadores y de la localidad la Iglesia de San Joaquín. Construida en el emplazamiento de una antigua Capilla que había en lo alto del pueblo, tiene una fachada muy peculiar, siendo muy poco habitual para este tipo de edificios, lo que la convierte en una iglesia única. Frente a ella, en la plaza, está situada la imagen de la Inmaculada mirando al mar, sobre un pilar de mármol.

Otro sitio de interés es el Ayuntamiento, construido sobre un antiguo depósito de sal. Preside una plaza de corte moderno cuyos bancos evocan pequeñas barcas pesqueras.

Tampoco te puedes perder la visita a la Torre de fundición de San Jacinto, una antigua chimenea conocida popularmente como el Calvario. Fue construida en lo más alto de Garrucha a finales del siglo XIX. Tiene forma piramidal y 72 pies de altura. A través de la misma, se evacuaban los humos de las antiguas fundiciones de mineral del municipio.  Hoy en día se ha habilitado una zona peatonal y un mirador, pues las vistas que ofrece desde lo alto del pueblo son muy singulares, de ahí que sea el punto perfecto para despedirse de la visita de este encantador pueblo.

Origen e Historia de Garrucha

La historia de este pueblo pesquero, situado a unos 90 km de la capital, empieza como casi todos, en la prehistoria, pero es a partir del siglo XVIII, con el descubrimiento y explotación de las minas, donde empieza realmente la historia de Garrucha.

Antes de eso, ya era uno de los puertos pesqueros más importantes del Mediterráneo, presentando ya una actividad frenética en la Edad Media. Ahora, cuenta con un puerto deportivo, uno comercial, donde antaño dedicado al transporte de mineral y hoy día al yeso de Sorbas. También tenemos el puerto pesquero que nos abastece, entre otras delicias, con las gambas rojas de Garrucha.

El gran auge minero y económico del pueblo en el siglo XIX, llevó a que muchas familias ricas e influyentes se construyeran grandes mansiones. Las utilizaban como viviendas de verano, llegando a ser residencia de vicecónsules de diez países y conocerse el municipio como “la pequeña San Sebastián”.

Reflejo de esta riqueza también es el paseo marítimo, conocido como el paseo del Malecón. Durante este paseo podemos ver la deslumbrante y magnífica baranda de mármol blanco de Macael y un suelo de losas rojas y blancas.

La gamba roja de Garrucha

La gamba roja que se captura en Garrucha es uno de los mariscos más exquisitos de cuantos atesora el Mar Mediterráneo. Su zona de cría y reproducción está circunscrita al Levante Almeriense, más concretamente a la franja costera que queda frente a Garrucha.

La diferencia de esta gamba tiene mucho que ver con el caladero donde se pesca. Como gran parte del levante almeriense, el litoral garruchero se caracteriza por tener fondos profundos muy cerca de la costa. A menos de un kilómetro del puerto hay unos 200 metros de profundidad, que es el límite al que llega la luz bajo el agua. A 10 kilómetros de la costa la profundidad es de 1.000 metros y al final del trayecto del cañón, de más de 50 kilómetros, la profundidad alcanza los 2.400 metros.

Como explican los pescadores de la zona, este caladero acantilado supone un hábitat perfecto para la gamba roja debido a su relieve lleno de honduras. En Garrucha puedes capturar gamba roja a tres millas de la costa, mientras que en otros lugares del Mediterráneo español tienes que navegar hasta 14 millas.

Y si el relieve submarino es determinante, también lo son los fondos fangosos que permiten que la gamba roja se críe en Garrucha de manera espectacular. La temperatura del agua en Garrucha permite encontrarlas a unos 800 metros de profundidad en los meses cálidos y a unos 500 en los más fríos.

El resultado de todo este ecosistema es una gamba roja de calibre grande y con una carne dura y llena de sabor. Sus cabezas, para quienes disfrutamos de ese travieso chupeteo, son de una exquisitez e intensidad que condensa todo el mar en unos pocos centímetros.