ERMITA NUESTRA SEÑORA DE LOS REMEDIOS: ermitas que merece la pena visitar

2 julio, 2020 at 11:14

La ermita de Nuestra Señora de los Remedios es el monumento más emblemático de Cártama (Málaga), situada en el Cerro de la Virgen.

La ermita de es un excelente ejemplo de conjunción social y religiosa que arranca en los momentos posteriores a la conquista cristiana (1485).

La existencia de la Ermita se constata desde el siglo XVI, fecha que coincide con la aparición de la Virgen en el lugar y las noticias de una epidemia de peste en Cártama cuando la Virgen fue sacada en procesión y, al poco tiempo, cesaron las enfermedades, por lo que se le concedió el nombre de la Virgen de Los Remedios.

Su construcción se realizó sobre otra original del siglo XV, de cuya época es también la imagen de la Virgen de los Remedios, Patrona de la localidad.

El edificio actual no es el de aquellas fechas, ya que el Camarín de la Virgen y la espadaña de la Ermita son de finales del XVII y principios del XVIII siendo la decoración interior de estilo neobarroco. En consecuencia, combina una sencilla arquitectura popular con el recargamiento barroco de su decoración interior y del camarín-torre.

En septiembre de 2004, la Junta de Andalucîa ha declarado todo el conjunto como Bien de Interés Cultural, estableciendo un entorno de protección de 77600 metros cuadrados de suelos rústicos y urbanos en la colina del Monte de la Virgen sobre la que se emplaza el monumento.

El camino hacia la Ermita, siempre en ascenso, es sinuoso, y constituye un auténtico mirador natural desde el que se puede contemplar una magnifica panorámica del Valle del Guadalhorce. Además, existe un nuevo acceso por la parte trasera del monte de la Ermita denominado Trascastillo, que forma parte de la ruta de senderismo “Sierra de los Espartales”.

Los horario de visita son en invierno de 9:00h – 14:00h y de 16:00h – 18:00h, y en verano: de 9:00h – 14:00h y de 17:00 – 20:00h. Los Miércoles está cerrado.

Arquitectura de la Ermita

Consta de una sola nave a la que se accede a través de un pórtico cubierto por tejadillo a tres aguas.

En su portada destaca el arco de medio punto entre pilastras que sostienen un entablamiento interrumpido por el anagrama de María. La cubierta es de bóveda de medio cañón con decoración dorada sobrepuesta y medallón central, que apoya sobre pilastras de capiteles dóricos.

Ya en el interior destaca la capilla mayor, de estructura hexagonal. Y, por supuesto, la talla de la Virgen (del siglo XVI) que se conserva sobre un templete de plata en el camarín-torre, desde donde recibe culto.

Festividad de Nuestra Señora de los Remedios

La festividad de Nuestra Señora de los Remedios se celebra en el mes de abril. El día 22 de este mes se baja de su ermita, hacia la parroquia San Pedro Apóstol, en la cual permanecerá hasta el primer domingo de junio que volverá a su santuario. Con la bajada de la Virgen dan comienzo las fiestas del pueblo, las cuales duran unos cuatro o cinco días aproximadamente.

El gran día de la Patrona, sin duda, es el 23 de abril, en el cual se celebra su festividad, consistiendo ésta en procesionarla, en su trono, por las calles principales del pueblo. Son los mismos habitantes del pueblo, mediante turnos, tanto de hombres como de mujeres, los que se encargan de llevarla a hombros.

El municipio de Cártama

Situado en el Valle del Guadalhorce, este municipio es famoso por la producción de cítricos y de productos cárnicos, y cuenta con un gran legado arquitectónico y cultural. Está emplazado en un punto estratégico de la provincia, limitando con 8 pueblos, y muy bien comunicado con la capital. Esta situación entre caminos ha hecho que a lo largo de la historia diferentes pueblos se hayan asentado en su territorio, empezando por los fenicios. Los árabes fueron los que le dieron su nombre actual y convirtieron a Cártama en un centro de carácter económico, político y militar.

Las diferentes civilizaciones que se asentaron en Cártama han construido un mapa singular y muy interesante. Uno de los primeros edificios destacados que descubrirás al llegar a este municipio es su fortificación. El Castillo de Cártama fue construido por los romanos, pero remodelado y utilizado por los árabes, y ocupado por las tropas cristianas durante la Reconquista. Desde el castillo, tendrás una vista panorámica única de la vega del Guadalhorce.


PIEL DE UBRIQUE: artesanía con historia

22 mayo, 2020 at 12:55

La piel constituye en el caso de Ubrique una verdadera cultura, importantísima, que comienza en la noche de los tiempos y llega a nuestros días. En la actualidad, la zona de Ubrique-Sierra de Cádiz constituye el sistema local de empresas más representativo del Sector de la Marroquinería en España, ubicado en el segmento medio –alto y lujo.

La artesanía en piel ha acompañado al hombre desde sus propios inicios como una manufactura de primera necesidad. Con esta materia fabricaron sus primeros vestidos, zapatos, envases, mantas, casas y hasta pequeñas embarcaciones.

A partir del siglo III a. C., y muy especialmente de la época del imperio romano, los mercados del cuero proliferan en todo el mundo romanizado. Quizá sea el sur de Francia y la práctica totalidad de la Península Ibérica la zona más abundante en este tipo de industrias.

Un vestigio de esta etapa lo podemos ver aún hoy día en los restos de la tenería (lugar donde se realiza el proceso que convierte las pieles de los animales en cuero), junto al río que atraviesa la localidad de Ubrique. Allí se curtía la piel empleando el agua y la cal como elementos fundamentales.

Bien entrado el siglo XIX, con la Revolución Industrial también llegaron nuevas técnicas de tratar la piel y el cuero, que hacían que el proceso fuese mucho más rápido y barato. Sin embargo, la piel en Ubrique continuó haciéndose de la manera más artesanal, aunque eso supusiera un mayor coste e inversión.

Ese especial cuidado en el trabajo de las pieles y la pasión que le ponen los artesanos en cada obra, ha hecho que Ubrique se haya convertido en el templo del cuero para gran parte de las empresas que comercializan productos de lujo a nivel internacional.

De esta manera, Ubrique cuenta con el Museo de la Piel, un museo que nos descubre la historia de un arte, el de la marroquinería, que ha convertido a esta población de la comarca de la Sierra de Cádiz en un lugar único en el mundo.

Origen e Historia de la Piel de Ubrique

La elaboración de cuero tiene una época de esplendor en el sur de España, en los reinos árabes del Al-Andalus. La ciudad de Córdoba se hace famosa por su producción de cueros de alta calidad, repujados, policromados y, en algunos casos, metalizados con aplicaciones de finas hojas de oro y plata. De esta época proviene el término guadamecil, que designa el cuero pintado o labrado artísticamente.

También fueron los árabes quienes introdujeron el alumbre y la sal como curtientes para dar así a la piel más consistencia y duración. Ubrique también adoptaría durante esta época nuevas técnicas.

Con la expulsión de judíos y moriscos (s. XV y XVI), reputados artesanos tienen que abandonar España para ir al exilio, estableciéndose en ciudades del norte de Marruecos. La artesanía del cuero, como otros muchos tipos de manufacturas, decaen por este motivo en la península.

El arte de elaborar el cuero para la consecución de productos manufacturados es denominado marroquinería, palabra que proviene del marroquí, un tipo de cuero lustroso y delgado.

La piel de Ubrique se exportaba a los principales mercados europeos de la época: Francia, Países Bajos y Alemania. La demanda de equipamiento militar para la guerra y de artículos sofisticados de lujo hizo que gentes de Ubrique y otros valles serranos demostraran  su capacidad. Según datos recogidos por la Corona de Castilla, durante la revuelta de los portugueses en 1640, Ubrique y su comarca abasteció de correas y talabartes para las armas, cinchas y pretales para las cabalgaduras, a las tropas relacionadas con la seguridad de los puertos indianos y atlánticos.

A mediados del S.XVIII, comienzan a abrirse   talleres de piel en Ubrique. Comienzan a fabricarse de manera casi industrial las “petacas“ (pequeños estuches de piel para llevar el  tabaco) en Ubrique. Apareciendo las primeras “ petaquerías“,  establecimientos donde se confeccionan dichos artículos. Es a partir de entonces cuando la fama de Ubrique comienza a crecer.

La Piel de Ubrique: Indicación Geográfica Protegida (IGP)

La U.E.  pone en marcha un Proyecto de Reglamento para el Registro de Indicaciones Geográficas de Productos no Agrícolas. Este registro abarca a Europa y Terceros Países. Al amparo de este proyecto la piel  de Ubrique muestra una gran  relevancia.

El sector marroquinero de Ubrique se codea con otros sectores y marcas de prestigio. Entre ellas, el cristal de Murano, el acero de Solingen o los relojes suizos. ¡Ahí es nada!

Los empresarios ubriqueño del sector trabajan en el proyecto de creación de la Indicación Geográfica Protegida (IGP). Algo similar a las Denominaciones de Origen del vino. Con la consideración de IGP, la piel de Ubrique tendrá una gran importancia a nivel europeo. En la actualidad la Piel de Ubrique ya figura en una relación provisional de productos, junto a otras 16 referencias. El Reglamento actualmente se encuentra en fase de redacción.

Escuela de marroquinería en Ubrique

Tal es la importancia de este sector, que el empresariado de Ubrique ha creado una escuela. Las pretensiones de la escuela son claras: salvaguardar y enseñar la marroquinería ubriqueña. Esta escuela fue creada por el circulo empresarial con el apoyo del Ayuntamiento en  el año 2014. La escuela está gestionada por la asociación, recientemente creada «La piel de Ubrique».

El Pueblo de Ubrique

En la entrada del Parque Natural de Grazalema y del Parque Natural Los Alcornocales abren las puertas a este maravilloso pueblo, que se encuentra dentro de la Ruta de los Pueblos Blancos de Andalucía.

La disposición de Ubrique, sus construcciones y la relación de los habitantes con su entorno a través de la cultura que le es propia, le ha valido al lugar para que fuese declarado como Bien de Interés Cultural y su casco antiguo como Conjunto Histórico. Si quieres leer más sobre este pueblo, pincha aquí.


ACUEDUCTO DE GADES: restos romanos en España

3 abril, 2020 at 10:53

Pocos saben que escondido bajo la tierra, oculto a escasos metros de profundidad, se halla el acueducto más largo de la Hispania romana y probablemente el quinto de todo el imperio. El Acueducto de Gades fue la conducción de agua potable construida por el Imperio romano para abastecer a Gades (antigua Cádiz).

El acueducto es una compleja infraestructura hidráulica de 82 kilómetros ideada para abastecer a Gades de agua y que nace en los manantiales de Tempul, en la sierra de las Cabras, y recorre Arcos, San José del Valle, la campiña de Jerez y Cádiz.

Una obra con 20 siglos, 2.000 años, de antigüedad, que asombra a arqueólogos e ingenieros por su monumentalidad y su técnica.

No se sabe con certeza a qué fecha pertenece, pero se cree que, por las técnicas utilizadas, sería del siglo I. Para levantar un acueducto de esa magnitud, hacía falta mucho dinero y mucho poder político. Y creemos que es del siglo I porque entonces en Gades estaba la familia Balbo, una de las más importantes de la oligarquía gaditana.

El acueducto de Gades destaca por el ingenio puesto en práctica para construirlo y sortear los accidentes geográficos que se interponen entre Tempul y Gades, que en el siglo I era una isla.

La técnica de construcción del Acueducto de Gades

El acueducto se construyó de forma que se mantuviera una pendiente desde el punto de origen del agua hasta su terminal que garantizara que el agua llegaría por sí misma con presión suficiente para abastecer a Gades.

Nada más salir de Tempul hay cerros, y los ingenieros romanos tuvieron que sortear eso. ¿Cómo lo hicieron? Con la Mina de los Cuquillos. La mina es la perforación de la montaña y la construcción de pasajes subterráneos que “garantizaban que el agua llegara limpia y sin contaminación a Gades. Por eso, la mayor parte del trazado del acueducto es subterráneo, aunque se sabe perfectamente por dónde discurre. Está identificado.

Otra de las técnicas empleadas por los ingenieros romanos de Gades fue la de las galerías subterráneas, que se realizaban allí donde no había elevaciones del terreno importantes, como las de El Mimbral.

Al llegar a Los Arquillos, los artífices del acueducto se encontraron con una depresión del terreno, que solventaron con un sifón. El sifón funciona por la lógica de los vasos comunicantes. Es decir, dos depósitos de agua conectados entre sí por su parte inferior, mantendrán el mismo nivel en ambos lados gracias a la presión y la gravedad. Este se encuentra entre Torrecera y Paterna.

Y para salvar una bajada abrupta del terreno, se usaron pozos de resalto, que daban fuerza al agua para que llegara con presión suficiente hasta su recta final: el puente de Suazo en San Fernando y Puerta Tierra en Cádiz, donde el agua llegaba a siete depósitos desde los que se distribuía a las casas de la Gades romana, una de las más pujantes de la Bética.

AQUA DUCTA

AQUA DUCTA es una iniciativa centrada en actuaciones para la valorización patrimonial, económica y social del acueducto romano de la sierra a Gades, sin olvidar diferentes tareas arqueológicas de prospección, limpieza, levantamientos topográficos y fotogrametría en varios de los tramos del acueducto.

Para ello se llevó a cabo la publicación de AQUA DUCTA – Guía para la ruta cultural del acueducto romano del Tempul a Gades (descargar en pdf aquí). Junto a dicha guía también se daba a conocer un vídeo 3D en el que se explicaba con detalle.


CABO TIÑOSO: atardeceres de ensueño

7 febrero, 2020 at 14:38

Cabo Tiñoso, situado en el espacio natural de la Sierra de la Muela (Murcia), es uno de los últimos espacios vírgenes de la costa mediterránea española. Se alza en un extremo de la región, marcando la frontera entre el turístico golfo de Mazarrón y los espacios naturales protegidos que rodean Cartagena.

Una batería costera protege el cabo, sobre el que se alza un faro. A su alrededor todo es naturaleza. Un conjunto de senderos señalizados comunican las diferentes alturas del cabo hasta las calas solitarias que quedan a sus pies. El cabo forma parte del Parque Natural de la Sierra de la Muela donde los montes alcanzan hasta los quinientos metros de altitud y los bosques de pinos tapizan con sus copas verdes los acantilados y los precipicios que cortan en seco la tierra frente al rompeolas de la mar.

Una zona acostumbrada a la fuerza del viento y expuesta al capricho del sol donde los atardeceres son simplemente espectaculares.

Aunque el relieve de Cabo Tiñoso es árido y seco (la cantidad de lluvia recogida es inferior a los 200 milímetros anuales), viven hasta 400 tipos de plantas distintos y sobrevuelan a diario decenas de rapaces como el halcón peregrino o el búho real. Cabo Tiñoso ha sido catalogado como Parque Regional, Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA) y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC). Es más, en el año 2018, Cabo Tiñoso alcanzó el nivel de protección de Reserva Marina de interés pesquero por la más que evidente riqueza y biodiversidad de sus fondos marinos.

Sus profundidades atraen anualmente a centenares de expertos buceadores y sus paredes submarinas, hábitat de peces luna, atractivos nudibranquios y espetones, son consideradas de las mejores de la región levantina. De hecho, esta franja de costa española es una de las preferidas por los amantes del mundo subacuático para iniciarse en la actividad, de ahí que existan numerosas escuelas y centros de buceo especializados. Como curiosidad adicional, en esta zona costera, vive una de las últimas comunidades de delfín mular del Mediterráneo.

Pero si hay una particularidad inherente a Cabo Tiñoso esa es la silueta de sus inconfundibles baterías militares, construidas como parte del Plan de Defensa de 1912 y disueltas en 1993 tras un giro en el planteamiento de defensa español. Son tres: La batería de Atalayón, la batería del Jorel y la batería de Castillitos, siendo, ésta última, la que más interés despierta entre los visitantes por parecer una especie de parque temático con su fachada de estilo medieval, sus torres, sus almacenes de pólvora, sus cañones y sus fosos. Un imprescindible de la región murciana.

Además de las baterías militares, en Cabo Tiñoso existen dos importantes edificios adicionales. De un lado, su faro, levantado en una meseta a media altura con el propósito de resguardar sus ventanas de los fuertes vendavales que con frecuencia azotan el lugar. De otro, la conocida como Torre de Santa Elena, alzada en el siglo XVI como parte del sistema de protección costera.

Respecto a sus playas, salvo la playa urbana de La Azohía, las calas y playas de Cabo Tiñoso son zonas de baño aisladas a las que únicamente se puede llegar mediante senderos desprotegidos de sombra. Entre las más destacadas están Cala Salitrona, accesible por un corto sendero –GR 92– desde el área de Los Castillitos, la preciosa Pozo de la avispa, situada a pocos metros de la anterior sin dejar el sendero y Cala Cerrada, considerada, muy acertadamente, un puerto natural. Si bien estas calas son las más célebres, la red de senderos que recorre el espacio protegido sorprende al caminante con tesoros solitarios –a veces sin nombre– de arena blanca y aguas cristalinas que ofrecen unas privilegiadas vistas del cabo.

Historia de Cabo Tiñoso

Sus atractivas calas, playas naturales e imponentes zonas escarpadas tienen su origen en las rocas calizas y dolomitas datadas en el periodo Triásico. Sus paredes de roca pueden alcanzar hasta los 200 metros sobre el nivel del mar. En el caso de Cabo Tiñoso se confirma la máxima de todos los salientes que se introducen en el mar: donde hay un cabo, sus aguas guardan grandes profundidades. Y así es. En Cabo Tiñoso los buceadores encuentran espectaculares fondos y cañones marinos ideales como criadero de peces.

No en vano y desde tiempos remotos, la punta de La Azohía ha sido lugar idóneo para colocar la tradicional almadraba. Cuyo objetivo no era otro que capturar de la manera más sostenible los bonitos, melvas, lechas y atunes que por allí pasaban.

Cabo Tiñoso es un lugar estratégico utilizado desde tiempos antiguos para controlar a los «visitantes» que aparecían allende el mar. Como testigo única tenemos la torre de Santa Elena «protectora de los cristianos» en La Azohía. Decimos «única» porque es la última que queda en pie con sus peculiares características.

Esta zona, con sus grutas y cuevas, fue refugio de bandidos, piratas y contrabandistas.

Cueva de la Virgen

La Cueva de la Virgen, situada en Cala Aguilar, con una grandiosa entrada a 12 metros de profundidad y acceso fácil a una gran bóveda con comunicación con superficie y luz natural que la convierte en una maravilla digna de ser visitada.

La Cueva de la Virgen (también denominada «Cueva de Neptuno»), se llama así por encontrarse en su entrada la figura de una virgen.

Se encuentra formada por calizas tableadas azules, y está formada como consecuencia de una importante fractura y los cabalgamientos de materiales que se han producido.

La cavidad es una única sala de grandes proporciones, con una fuerte pendiente, de 33m por 30m de ancho y 10m de profundidad máxima.

Posee dos entradas de acceso, la primera en la parte superior de la sala, creada como consecuencia del hundimiento de parte del techo de la bóveda. La segunda es submarina y se encuentra a 12m de profundidad y una galería de 40m que accede al lago de la sala.

Como característica de esta cavidad diremos que el lago de la sala es de agua salobre, producido por una emisión de agua dulce, procedente de una surgencia, que se mezcla con el agua salada del lago. En épocas de calma es posible diferenciar el agua dulce de la salada, también apreciable por los cambios de temperatura que se producen en las zonas de distintas densidades de agua.

 


MOJÁCAR: los pueblos con más duende de Andalucía

24 enero, 2020 at 13:49

Mojácar es uno de los pueblos más bonitos de Andalucía. Situada sobre la cima de una montaña, al final de la sierra de Cabrera (Almería), esta localidad de pasado árabe y casas blancas típicamente andaluzas, ofrece vistas continuas al mar Mediterráneo.

Desde enero de 2013, Mojácar forma parte de la red Los pueblos más bonitos de España.

Se divide en dos zonas: Mojácar Pueblo y Mojácar Playa. La primera se corresponde con la ciudad antigua y puede presumir de tener todos los atractivos de los pueblos andaluces: casas blancas encaladas, laberintos de callejuelas estrechas y empinadas, macetas repletas de flores de colores vivos y un entorno natural que desprende olor a tomillo y romero.

Mojácar Pueblo se encuentra sobre una colina en las estribaciones de la Sierra Cabrera a unos 200 metros sobre el nivel del mar, sirviendo en los orígenes para defender a los ciudadanos contra los ataques provenientes del mar. Una vez dentro, las callejuelas son estrechas y están flanqueadas por balcones decorados con geranios de colores que contrastan con el blanco impoluto de las paredes encaladas.

Estamos quizás ante el pueblo más auténtico de la provincia de Almería y no es de extrañar que en los años sesenta un grupo de intelectuales y artistas, hechizados con la luz, la tranquilidad o la aparente detención en un remoto tiempo, hicieron de él su refugio y, en algunos casos, su última morada, ya que intelectuales como Frederick Mooney (Fritz), Win Wells, Henry Higgins, Paul Beckett. William Napier, etc., están enterrados en el cementerio de Mojácar.

Por otro lado, a siete kilómetros, Mojácar Playa es la zona costera más turística. Aquí encontrará todas las comodidades y ofertas de ocio que esté buscando como playas, chiringuitos, restaurantes y una amplia variedad de hoteles. Las playas de Mojácar son algunas de las más atractivas de Almería. De los 17 km de playas vírgenes y turísticas, a 7 km se les ha concedido la Bandera Azul, por lo que indudablemente merecen una visita, sobre todo si sabes que forman parte del magnífico Parque Natural Cabo de Gata.

Historia y Orígenes de Mojácar

Mojácar, cuyo nombre deriva de «Monxacar» que significa Monte Sagrado, posee una historia de mil años. Ha pasado por diferentes épocas y culturas, desde la Prehistoria hasta incluso el reinado árabe, y ha acogido a fenicios, celtas, griegos, y romanos.

En cuanto a la Reconquista Católica, Mojácar es protagonista de un episodio peculiar pero significativo. En 1488, cuando todas las ciudades de la región se habían rendido frente a la conquista de los Reyes Católicos, Alavez, el gobernante árabe de Mojácar, se negó a entregar la ciudad. Él decía que era tan español como los Reyes Católicos, y que nunca quiso participar en una guerra contra los cristianos. Además añadió que quería que los habitantes de Mojácar fueran tratados como hermanos y no como enemigos, permitiéndoles así cultivar las tierras y gobernar la ciudad. El rey Fernando y la reina Isabel estuvieron de acuerdo y aceptaron el compromiso de lealtad de Alavez y la ciudad siguió prosperando.

A principios del siglo XIX se descubrió que había plata en Mojácar y la ciudad vivió un período de bienestar económico que, desgraciadamente, no duró mucho tiempo. De hecho, a principios del siglo XX, las minas se cerraron y la ciudad sufrió guerras, sequías y enfermedades. Esta situación empeoró por la Guerra Civil y la posterior recesión, lo que derivó a una drástica caída de la población.

Más adelante, en los años sesenta, el alcalde de Mojácar ofreció tierras a aquellos que se comprometieran a restaurar la ciudad en ruinas. Para tener una idea de la situación del pueblo, sólo necesitas saber que, hasta entonces, Mojácar incluso carecía de agua corriente. Esta propuesta fue muy atractiva para artistas, intelectuales y periodistas de todas partes del mundo, que se habían enamorado de la ubicación de Mojácar y de su larga y rica historia.

Junto a la renovación de las casas y las calles de Mojácar Pueblo, se empezaron a construir nuevas zonas residenciales en la costa, dando lugar a la impresionante Mojácar Playa.

Hoy en día, Mojácar todavía conserva la atmósfera árabe, que se mezcla con la arquitectura moderna y contemporánea, proporcionando a la ciudad un ambiente único. Si quieres disfrutar de un salto en el tiempo y descubrir cómo vivían los habitantes de Mojácar en los primeros años del siglo XX, deberías de hacer una parada en el Museo Casa de la Canana.

El Indalo

En la Cueva de los Letreros, cerca de Vélez-Blanco, se encontró un hombre estilizado con un arco sobre su cabeza. Su nombre, Indalo, proviene de la palabra ibérica «Indal», que significa “dios protector y poderoso”.

Esta imagen se encuentra prácticamente en cualquier parte de Mojácar, pintado en las paredes o a la venta como recuerdo. Se creía que protegía a los habitantes de Mojácar de los malos espíritus (en este caso el Indalo representaría a un hombre con un arcoíris sobre su cabeza), así como un ídolo religioso (un cazador con un arco).

Cualquiera que sea la interpretación, el Indalo se ha convertido en un símbolo mundialmente conocido de Mojácar. La provincia de Almería lo ha establecido como su emblema.

¿Qué puedes ver en Mojácar?

En Mojácar hay lugares que no puedes perderte, dónde descubrirás numerosos secretos de la historia milenaria del pueblo.

  • La Fuente Mora. Esta fuente morisca fue donde el último gobernante árabe se entregó pacíficamente a los Reyes Católicos. Tómate tu tiempo para leer la placa conmemorativa situada encima de los doce chorros de agua. Junto a ella también se encuentra el moderno Centro de Arte Contemporáneo del Municipio, inaugurado en 2010.

  • Puerta de la Ciudad. La puerta original de la ciudad fue construida en el siglo XVI y está decorada con el emblema de la misma, un águila de dos cabezas.
  • El Ayuntamiento de Mojácar y la preciosa plaza colindante está llena de azulejos con el símbolo del Indalo por todas partes. En el centro, se encuentra un ficus benjamina centenario, traído por un emigrante de América.
  • La Plaza del Parterre cuenta con innumerables flores y fue utilizado como cementerio árabe.
  • Iglesia de Santa María. Situada cerca de la Plaza del Parterre, esta recuerda a una fortaleza por su estructura. En la plaza de enfrente tendrás la posibilidad de admirar la «Estatua de la Mojaquera», una escultura de mármol en honor a las mujeres de Mojácar, vestidas con las túnicas típicas, representando su papel como portadoras de agua.

  • Plaza Nueva y el Mirador. La plaza principal de Mojácar está siempre llena de turistas que toman copas en sus acogedores bares o que disfrutan de una impresionante puesta de sol desde el Mirador. Desde allí, podrás deleitarte con las vistas de las sierras de Cabrera, Bédar y Almagrera, así como de los pueblos cercanos y del río Aguas.
  • La Ermita de Nuestra Señora de los Dolores fue construida en el siglo XVI sobre una mezquita morisca. La ermita es hoy en día una propiedad privada que alberga una tienda de souvenir.
  • Barrio del Arrabal. Este fue un barrio judío del siglo XVII que se caracteriza por tener calles estrechas y colores vivos.

  • El Torrejón es un edificio renovado que acogía la casa de peaje, gracias a su proximidad a la puerta de la ciudad.