RONDA: ruta de los pueblos blancos de Andalucía

26 febrero, 2020 at 13:42

Pensar en Andalucía es llenarse de los colores de las buganvillas y gitanillas, del blanco de sus paredes encaladas, del azul profundo de sus mares bajo el sol. Así, la conocida como Ruta de los Pueblos Blancos nos lleva a recoger un sinfín de imágenes populares salidas del corazón mismo de Andalucía.

Esta ruta es una de las más conocidas y cada año, miles de viajeros se dispersan por los caminos andaluces haciendo su recorrido. Es una red de caminos que nos llevan a unos 20 municipios de las provincias de Cádiz y Málaga. Pueblos y ciudades que comparten esas casas con fachadas de blanca cal tan características en gran parte de la comunidad andaluza.

Nuestro siguiente punto a visitar es Ronda (Málaga), donde palacios, baños árabes, atalayas, teatros romanos e incluso cuevas primitivas te sumergirán en un viaje en el tiempo hacia el pasado de Andalucía.

Una ciudad dividida por un cañón natural, el Tajo que forma el río Guadalevín, y unida por un espectacular puente del siglo XVIII que atrae a viajeros y turistas desde todos los rincones del mundo. Un balcón que se asoma a la Serranía de Ronda, de trazado medieval y reminiscencias árabes, de ambiente romántico e historias de bandoleros. Por cierto, si quieres conocer cómo eran los bandoleros de la época,  puedes acercarte al Museo del Bandolero.

Si hablamos de monumentalidad posiblemente Ronda será uno de los puntos de este recorrido donde más puedas disfrutar. No es casualidad que su casco antiguo esté declarado Bien de Interés Cultural, y es que tras sus primeros habitantes neolíticos pasaron por aquí celtas, fenicios, romanos y árabes hasta que los Reyes Católicos la conquistaron en 1485.

La ubicación de Ronda, en un promontorio rocoso cortado por el Tajo, contó en sus orígenes con una importante función estratégica. Aún se pueden visitar diferentes paños de su muralla de época musulmana, donde destaca especialmente la Puerta de Almocábar, situada en el lado sur de la antigua medina y construida en el siglo XIII.

No te puedes perder visitar la Plaza de Toros de Ronda, una de las más antiguas de España y una de las más monumentales que existen.

Los Baños Árabes de Ronda

Los Baños Árabes de Ronda, de época nazarí (s. XIII-XIV), están situados en la zona de la antigua judería y, a pesar de su extraordinario interés arquitectónico, fueron abandonados (la moral cristiana no permitía ciertas prácticas), y las crecidas del río Guadalevín acabaron sepultándolos.

Su estado de conservación es sorprendente y podrás apreciar cómo este hammam sigue el modelo romano dividiendo sus estancias en aguas frías, templadas y calientes. Podrás ver perfectamente cómo se mantienen en pie sus bóvedas, sus arcos de ladrillo y sus columnas. Está considerado como uno de los más grandes y mejor conservados de la Península Ibérica.

Palacio del Marqués de Salvatierra

Localizado en el Conjunto Histórico de Ronda y próximo al Barrio de Padre Jesús, posee una espléndida fachada barroca en sillería de piedra con puerta adintelada, columnas corintias y un gran balcón de forja rondeña. La fachada se remata con un frontón quebrado que alberga figuras desnudas, de clara influencia indiana.

Las figuras masculinas se burlan y sacan sus lenguas; mientras las femeninas ocultan pudorosamente “sus partes”. Ambas soportan el dintel en el que se encuentra el escudo nobiliario de la familia que encabezara Vasco Martín de Salvatierra, continuo de los Reyes Católicos tras la conquista de Ronda.

El interior del Palacio representa la austeridad de la casa rondeña palaciega de los siglos XVII y XVIII.

Iglesia del Espíritu Santo

La Iglesia del Espíritu Santo fue erigida por los Reyes Católicos sobre la mezquita que había en el Arrabal Alto. Se consagró en conmemoración del día en que fue tomada la ciudad. El edificio presenta una gran homogeneidad en su construcción. La obra se debió hacer a finales del siglo XV y principios del XVI. Corresponde al estilo híbrido gótico-renacentista propio de la época.

El templo consta de una sola nave dividida en tres tramos cubiertos por bóvedas de crucería estrellada, muy tardía. La capilla mayor se abre por medio de un gran arco triunfal, de medio punto, sobre gruesos y elevados pilares embutidos en el muro. El frente del templo está ocupado por un retablo sobre el que existen tres escudos tallados en piedra: dos de ellos pertenecen a fray Bernardo de Manrique, en cuyo obispado se realizó la obra, y el otro es el escudo imperial de los Austrias.

Casa del Gigante

Situada en el centro histórico de Ronda, la Casa del Gigante es una casa señorial de origen árabe construida en el siglo XIIV, con capiteles reutilizados del XIII. La casa toma su nombre de los relieves en piedra, tal vez de origen ibérico, que decoraban las esquinas del edificio de los que tan solo queda uno, muy deteriorado. En el interior se conservan unas magníficas yeserías decoradas con motivos florales, algunas de las cuales debió de estar ricamente decorada por los restos de policromía que conservan.

La Casa del Gigante es una interesante muestra de construcción señorial en época musulmana en Ronda, única conservada en todo el reino nazarí si exceptuamos las de Granada o las de la Alcazaba malagueña.

No olvides consultar los horarios y tarifas.

Casa del rey Moro

La Casa del Rey Moro es un palacio del s. XVIII que alberga en su interior una mina de captación de agua, de origen árabe, declarada Bien de Interés Cultural. Se trata de una compleja obra islámica que desciende al fondo del Tajo donde discurre el Río Guadalevín. Se construyó aprovechando una grieta natural vertical donde se desarrolla una escalera tallada en la roca con más de 200 peldaños y que desciende en vertical unos cien metros. En su interior se localizan una serie de estancias, desde aljibes a habitaciones, que fueron utilizadas como polvorín y depósito de grano.

También son muy interesantes de ver sus valiosos jardines aterrazados, con presencia constante de agua en fuentes y canalillos, diseñados y construidos por el prestigioso arquitecto y paisajista Forestier. Se trata de un jardín en diferentes niveles, salvados por escalinatas decoradas con azulejos y jalonadas por fuentes y estanques cubiertos por nenúfares. No olvides consultar los horarios y tarifas.

Convento de Santo Domingo

Convento que fue de frailes dominicos, llamado en su fundación de San Pedro Mártir. En la escritura del fuero que concedieron los Reyes Católicos para el Regimiento y buen Gobierno de la ciudad de Ronda, a raíz de su conquista, y que aparece firmada en Córdoba el 25 de Julio de 1485, se puede leer una orden referida a la fundación de los dos Monasterios instituidos por Isabel y Fernando, el de San Francisco y el de Santo Domingo. Sabemos pues que la situación del Convento fue donde tuvo su real el conde de Benavente, que, según nos dice Moreti, se encontraba en las Huertas de los Molinos, debajo de los tajos del Mercadillo.

Actualmente se ha convertido en el Palacio de Congresos de Ronda, rehabilitado para el uso de pequeños o medianos Congresos, Simposios, Convenciones, Jornadas, Muestras y Exposiciones. Con unas magníficas instalaciones, y sobre las que se ha logrado conservar el sabor, la paz y la tranquilidad monacal que tuvo en su primitiva función.

Yacimiento arqueológico de Acinipo

El Yacimiento Arqueológico de Acinipo está situado a 21 kilómetros de Ronda, en una meseta con una altitud media de 980 metros sobre el nivel del mar, desde donde se contemplan unas amplísimas panorámicas de la comarca. Según Plinio y Ptolomeo, Acinipo pertenecía a la Beturia Céltica, pero en tiempos romanos se convirtió en una de las principales ciudades de la Bética.

De la antigua ciudad romana sólo se conserva el teatro, construido en el siglo I a.C sobre un desnivel del terreno, al modo griego, y de ahí que la cávea esté esculpida en la roca. En aceptable estado de conservación se encuentran buena parte de las gradas, la orquesta y el frente de la escena, realizada en sillería de granito sin argamasa. También se han encontrado restos de unas termas, de dos viviendas y del templo oficial, la basílica y los pórticos.


Cuevas con encanto: CUEVA DEL TESORO

14 febrero, 2020 at 14:17

La Cueva del Tesoro se encuentra a unos 15 kilómetros de la ciudad de Málaga, entre La Cala del Moral y el Rincón de la Victoria, en la conocida zona de El Cantal. Y es que los “cantales” son pequeños acantilados que se formaron en época jurásica y que se asoman al mar por esta parte de la costa mediterránea.

Esta cueva marina que constituye una joya geológicamente hablando, tiene el honor de ser una de las tres únicas cavidades de origen submarino que existen en el mundo, además de la única visitable en Europa. Las otras dos están en México y Asia.

La Cueva del Tesoro debe su nombre a una leyenda que la rodea sobre la existencia de un tesoro escondido en una de sus grutas durante la época árabe, leyenda recogida en los escritos del siglo XVII de Fray Antonio Agustín de Milla y Suazo. En ella se dice que el tesoro fue escondido por el emperador de los almorávides Tasufín ibn Alí en el siglo XII. Una historia que invita a los visitantes a «jugar» e ir a la búsqueda del tesoro.

La Cueva del Tesoro está catalogada por la Junta de Andalucía como Bien de Interés Cultural (BIC) en el año 2002.

El recorrido por sus profundidades modeladas por el agua y el paso de los siglos, de unos 2,5 kilómetros de longitud, comienza con una exposición sobre este espacio geológico y continúa por sus diferentes salas, como la de Marco Sacro, la del Águila o la del Volcán, que guardan pinturas rupestres, cerámicas del Neolítico, restos fenicios y árabes…

La cueva está abierta todos los días y el precio de su entrada ronda los 5 €. Consulta los horarios antes de ir. También se pueden combinar con la visita a la Casa Fuerte de Bezmiliana.

Un escenario natural tan singular acoge diferentes actividades a lo largo del año, como el Festival Internacional de Música de la Cueva del Tesoro, además ha servido de lugar de rodaje, como el de la serie de Netflix Warrior nun.

El interior de la Cueva del Tesoro

La Cueva del Tesoro (también denominada cuevas del Cantal) es la única gruta marina visitable en Europa y una de las tres de este tipo que hay conocidas en el mundo. Aunque está formada por varias grutas a las que se llama con distintos nombres, se trata de una misma formación subterránea con grutas interconectadas entre sí y unidas con el mar por los acantilados del Cantal. La aparente separación entre ellas se debe, por un lado, a cegamientos naturales provocados por el paso del tiempo y, por otro lado, a la existencia de inaccesibles galerías que no han sido descubiertas todavía.

En este lugar y en tiempos remotos existían materiales silíceos depositados en una zona de sedimentación. A su vez, sobre éstos se fueron sedimentando nuevas capas de cúmulos calizos. Esta combinación geológica comenzó a elevarse a causa de presiones subterráneas y, fruto de las corrientes marinas y el golpear de las olas, se constituyeron diversas oquedades y galerías que emergieron en los Cantales de la zona por la presión de los extremos de la plataforma de sedimentación.

De esta forma el mar constituyó galerías típicas de cuevas submarinas, con columnas y gargantas que son la base de la Cueva del Tesoro. Más tarde, una vez emergida la zona sobre el nivel del mar, filtraciones de agua dulce fueron constituyendo formaciones de estalactitas y estalagmitas, propias de cuevas de origen terrestre y de la erosión por agua dulce. De este modo quedó conformada la actual Cueva del Tesoro, con unos 500 metros de galerías y una zona de lagos.

A la entrada de la Cueva existe una exposición y Salas de Interpretación del entorno geológico y natural del paraje, así como de los restos hallados que han podido conservarse. Y es que la Cueva conservaba en su interior grandes tesoros, unos reales ya descubiertos, y tal vez otros por descubrir. Entre los primeros, algunas pinturas rupestres, que residían en zonas no accesibles al público. También fueron encontradas cerámicas del Neolítico “de las Cuevas”, una punta de flecha del Solutrense, puntas de silex, hachuelas, buriles, lascas, cuchillos pulimentados, pulseras, punzones y arpones óseos, restos fenicios y árabes…

La leyenda del Tesoro Escondido

Durante los últimos siglos esta cueva ha centrado la atención de propios y extraños la leyenda del impresionante tesoro escondido en el siglo XII por árabes que llegaron huyendo de las revueltas de su tierra. Es aquí donde difieren las leyendas, pero sólo en la autoría: unas establecen que fueron cinco reyes moros los que arrumbaron a nuestras costas cargados de enormes riquezas, que pusieron a salvo escondiéndolas en la Cueva del Tesoro; otras versiones señalan que fue el emperador de los almorávides Tasufín Ibn Alí el poseedor del tesoro.

Este “El Dorado rinconero” incitó desde el siglo XVII el inicio conocido de partidas de descubridores, que alteraron las condiciones en las que se encontraba la Cueva. No obstante, estas alteraciones se realizaban sobre otras anteriores, que permitían alimentar aún más, si cabe, la creencia de que tales modificaciones tuvieron por objeto la ocultación del gran tesoro. Cuando en el siglo XVIII aparecieron en la Cueva una serie de granates (grupo de silicatos que han sido usados desde la edad de bronce como piedra preciosa), pocas dudas quedaron que las leyendas sobre el tesoro eran ciertas.

La primera persona que dedicó, literalmente, la vida al descubrimiento fue un suizo, Antonio de la Nari, en la primera mitad del siglo XIX. Él abrió galerías y un pozo (conocido como el “Pozo del Suizo”) mediante barrenos. Esta técnica exploratoria fue la que le costó la vida en 1847, cuando le alcanzó la que inevitablemente sería la última explosión provocada por él. El recuerdo de Antonio de la Nari perduró en el tiempo hasta el punto en que, durante décadas, a la Cueva se la conoció como la “Cueva del Suizo”.

Pero sería D. Manuel Laza Palacio quien realizaría el más profundo estudio de esta Cueva, que era de su propiedad, durante casi cuatro décadas y hasta su fallecimiento en 1988. Durante su trabajo aparecieron en las cercanías 6 monedas almorávides de oro de los tiempos de Yusuf Ibn Tasufín. Este descubrimiento no hizo sino avivar la creencia de que en algún punto, aún por descubrir, se encuentra esperando el inmenso tesoro escondido.


CABO TIÑOSO: atardeceres de ensueño

7 febrero, 2020 at 14:38

Cabo Tiñoso, situado en el espacio natural de la Sierra de la Muela (Murcia), es uno de los últimos espacios vírgenes de la costa mediterránea española. Se alza en un extremo de la región, marcando la frontera entre el turístico golfo de Mazarrón y los espacios naturales protegidos que rodean Cartagena.

Una batería costera protege el cabo, sobre el que se alza un faro. A su alrededor todo es naturaleza. Un conjunto de senderos señalizados comunican las diferentes alturas del cabo hasta las calas solitarias que quedan a sus pies. El cabo forma parte del Parque Natural de la Sierra de la Muela donde los montes alcanzan hasta los quinientos metros de altitud y los bosques de pinos tapizan con sus copas verdes los acantilados y los precipicios que cortan en seco la tierra frente al rompeolas de la mar.

Una zona acostumbrada a la fuerza del viento y expuesta al capricho del sol donde los atardeceres son simplemente espectaculares.

Aunque el relieve de Cabo Tiñoso es árido y seco (la cantidad de lluvia recogida es inferior a los 200 milímetros anuales), viven hasta 400 tipos de plantas distintos y sobrevuelan a diario decenas de rapaces como el halcón peregrino o el búho real. Cabo Tiñoso ha sido catalogado como Parque Regional, Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA) y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC). Es más, en el año 2018, Cabo Tiñoso alcanzó el nivel de protección de Reserva Marina de interés pesquero por la más que evidente riqueza y biodiversidad de sus fondos marinos.

Sus profundidades atraen anualmente a centenares de expertos buceadores y sus paredes submarinas, hábitat de peces luna, atractivos nudibranquios y espetones, son consideradas de las mejores de la región levantina. De hecho, esta franja de costa española es una de las preferidas por los amantes del mundo subacuático para iniciarse en la actividad, de ahí que existan numerosas escuelas y centros de buceo especializados. Como curiosidad adicional, en esta zona costera, vive una de las últimas comunidades de delfín mular del Mediterráneo.

Pero si hay una particularidad inherente a Cabo Tiñoso esa es la silueta de sus inconfundibles baterías militares, construidas como parte del Plan de Defensa de 1912 y disueltas en 1993 tras un giro en el planteamiento de defensa español. Son tres: La batería de Atalayón, la batería del Jorel y la batería de Castillitos, siendo, ésta última, la que más interés despierta entre los visitantes por parecer una especie de parque temático con su fachada de estilo medieval, sus torres, sus almacenes de pólvora, sus cañones y sus fosos. Un imprescindible de la región murciana.

Además de las baterías militares, en Cabo Tiñoso existen dos importantes edificios adicionales. De un lado, su faro, levantado en una meseta a media altura con el propósito de resguardar sus ventanas de los fuertes vendavales que con frecuencia azotan el lugar. De otro, la conocida como Torre de Santa Elena, alzada en el siglo XVI como parte del sistema de protección costera.

Respecto a sus playas, salvo la playa urbana de La Azohía, las calas y playas de Cabo Tiñoso son zonas de baño aisladas a las que únicamente se puede llegar mediante senderos desprotegidos de sombra. Entre las más destacadas están Cala Salitrona, accesible por un corto sendero –GR 92– desde el área de Los Castillitos, la preciosa Pozo de la avispa, situada a pocos metros de la anterior sin dejar el sendero y Cala Cerrada, considerada, muy acertadamente, un puerto natural. Si bien estas calas son las más célebres, la red de senderos que recorre el espacio protegido sorprende al caminante con tesoros solitarios –a veces sin nombre– de arena blanca y aguas cristalinas que ofrecen unas privilegiadas vistas del cabo.

Historia de Cabo Tiñoso

Sus atractivas calas, playas naturales e imponentes zonas escarpadas tienen su origen en las rocas calizas y dolomitas datadas en el periodo Triásico. Sus paredes de roca pueden alcanzar hasta los 200 metros sobre el nivel del mar. En el caso de Cabo Tiñoso se confirma la máxima de todos los salientes que se introducen en el mar: donde hay un cabo, sus aguas guardan grandes profundidades. Y así es. En Cabo Tiñoso los buceadores encuentran espectaculares fondos y cañones marinos ideales como criadero de peces.

No en vano y desde tiempos remotos, la punta de La Azohía ha sido lugar idóneo para colocar la tradicional almadraba. Cuyo objetivo no era otro que capturar de la manera más sostenible los bonitos, melvas, lechas y atunes que por allí pasaban.

Cabo Tiñoso es un lugar estratégico utilizado desde tiempos antiguos para controlar a los «visitantes» que aparecían allende el mar. Como testigo única tenemos la torre de Santa Elena «protectora de los cristianos» en La Azohía. Decimos «única» porque es la última que queda en pie con sus peculiares características.

Esta zona, con sus grutas y cuevas, fue refugio de bandidos, piratas y contrabandistas.

Cueva de la Virgen

La Cueva de la Virgen, situada en Cala Aguilar, con una grandiosa entrada a 12 metros de profundidad y acceso fácil a una gran bóveda con comunicación con superficie y luz natural que la convierte en una maravilla digna de ser visitada.

La Cueva de la Virgen (también denominada “Cueva de Neptuno”), se llama así por encontrarse en su entrada la figura de una virgen.

Se encuentra formada por calizas tableadas azules, y está formada como consecuencia de una importante fractura y los cabalgamientos de materiales que se han producido.

La cavidad es una única sala de grandes proporciones, con una fuerte pendiente, de 33m por 30m de ancho y 10m de profundidad máxima.

Posee dos entradas de acceso, la primera en la parte superior de la sala, creada como consecuencia del hundimiento de parte del techo de la bóveda. La segunda es submarina y se encuentra a 12m de profundidad y una galería de 40m que accede al lago de la sala.

Como característica de esta cavidad diremos que el lago de la sala es de agua salobre, producido por una emisión de agua dulce, procedente de una surgencia, que se mezcla con el agua salada del lago. En épocas de calma es posible diferenciar el agua dulce de la salada, también apreciable por los cambios de temperatura que se producen en las zonas de distintas densidades de agua.

 


MOJÁCAR: los pueblos con más duende de Andalucía

24 enero, 2020 at 13:49

Mojácar es uno de los pueblos más bonitos de Andalucía. Situada sobre la cima de una montaña, al final de la sierra de Cabrera (Almería), esta localidad de pasado árabe y casas blancas típicamente andaluzas, ofrece vistas continuas al mar Mediterráneo.

Desde enero de 2013, Mojácar forma parte de la red Los pueblos más bonitos de España.

Se divide en dos zonas: Mojácar Pueblo y Mojácar Playa. La primera se corresponde con la ciudad antigua y puede presumir de tener todos los atractivos de los pueblos andaluces: casas blancas encaladas, laberintos de callejuelas estrechas y empinadas, macetas repletas de flores de colores vivos y un entorno natural que desprende olor a tomillo y romero.

Mojácar Pueblo se encuentra sobre una colina en las estribaciones de la Sierra Cabrera a unos 200 metros sobre el nivel del mar, sirviendo en los orígenes para defender a los ciudadanos contra los ataques provenientes del mar. Una vez dentro, las callejuelas son estrechas y están flanqueadas por balcones decorados con geranios de colores que contrastan con el blanco impoluto de las paredes encaladas.

Estamos quizás ante el pueblo más auténtico de la provincia de Almería y no es de extrañar que en los años sesenta un grupo de intelectuales y artistas, hechizados con la luz, la tranquilidad o la aparente detención en un remoto tiempo, hicieron de él su refugio y, en algunos casos, su última morada, ya que intelectuales como Frederick Mooney (Fritz), Win Wells, Henry Higgins, Paul Beckett. William Napier, etc., están enterrados en el cementerio de Mojácar.

Por otro lado, a siete kilómetros, Mojácar Playa es la zona costera más turística. Aquí encontrará todas las comodidades y ofertas de ocio que esté buscando como playas, chiringuitos, restaurantes y una amplia variedad de hoteles. Las playas de Mojácar son algunas de las más atractivas de Almería. De los 17 km de playas vírgenes y turísticas, a 7 km se les ha concedido la Bandera Azul, por lo que indudablemente merecen una visita, sobre todo si sabes que forman parte del magnífico Parque Natural Cabo de Gata.

Historia y Orígenes de Mojácar

Mojácar, cuyo nombre deriva de «Monxacar» que significa Monte Sagrado, posee una historia de mil años. Ha pasado por diferentes épocas y culturas, desde la Prehistoria hasta incluso el reinado árabe, y ha acogido a fenicios, celtas, griegos, y romanos.

En cuanto a la Reconquista Católica, Mojácar es protagonista de un episodio peculiar pero significativo. En 1488, cuando todas las ciudades de la región se habían rendido frente a la conquista de los Reyes Católicos, Alavez, el gobernante árabe de Mojácar, se negó a entregar la ciudad. Él decía que era tan español como los Reyes Católicos, y que nunca quiso participar en una guerra contra los cristianos. Además añadió que quería que los habitantes de Mojácar fueran tratados como hermanos y no como enemigos, permitiéndoles así cultivar las tierras y gobernar la ciudad. El rey Fernando y la reina Isabel estuvieron de acuerdo y aceptaron el compromiso de lealtad de Alavez y la ciudad siguió prosperando.

A principios del siglo XIX se descubrió que había plata en Mojácar y la ciudad vivió un período de bienestar económico que, desgraciadamente, no duró mucho tiempo. De hecho, a principios del siglo XX, las minas se cerraron y la ciudad sufrió guerras, sequías y enfermedades. Esta situación empeoró por la Guerra Civil y la posterior recesión, lo que derivó a una drástica caída de la población.

Más adelante, en los años sesenta, el alcalde de Mojácar ofreció tierras a aquellos que se comprometieran a restaurar la ciudad en ruinas. Para tener una idea de la situación del pueblo, sólo necesitas saber que, hasta entonces, Mojácar incluso carecía de agua corriente. Esta propuesta fue muy atractiva para artistas, intelectuales y periodistas de todas partes del mundo, que se habían enamorado de la ubicación de Mojácar y de su larga y rica historia.

Junto a la renovación de las casas y las calles de Mojácar Pueblo, se empezaron a construir nuevas zonas residenciales en la costa, dando lugar a la impresionante Mojácar Playa.

Hoy en día, Mojácar todavía conserva la atmósfera árabe, que se mezcla con la arquitectura moderna y contemporánea, proporcionando a la ciudad un ambiente único. Si quieres disfrutar de un salto en el tiempo y descubrir cómo vivían los habitantes de Mojácar en los primeros años del siglo XX, deberías de hacer una parada en el Museo Casa de la Canana.

El Indalo

En la Cueva de los Letreros, cerca de Vélez-Blanco, se encontró un hombre estilizado con un arco sobre su cabeza. Su nombre, Indalo, proviene de la palabra ibérica «Indal», que significa “dios protector y poderoso”.

Esta imagen se encuentra prácticamente en cualquier parte de Mojácar, pintado en las paredes o a la venta como recuerdo. Se creía que protegía a los habitantes de Mojácar de los malos espíritus (en este caso el Indalo representaría a un hombre con un arcoíris sobre su cabeza), así como un ídolo religioso (un cazador con un arco).

Cualquiera que sea la interpretación, el Indalo se ha convertido en un símbolo mundialmente conocido de Mojácar. La provincia de Almería lo ha establecido como su emblema.

¿Qué puedes ver en Mojácar?

En Mojácar hay lugares que no puedes perderte, dónde descubrirás numerosos secretos de la historia milenaria del pueblo.

  • La Fuente Mora. Esta fuente morisca fue donde el último gobernante árabe se entregó pacíficamente a los Reyes Católicos. Tómate tu tiempo para leer la placa conmemorativa situada encima de los doce chorros de agua. Junto a ella también se encuentra el moderno Centro de Arte Contemporáneo del Municipio, inaugurado en 2010.

  • Puerta de la Ciudad. La puerta original de la ciudad fue construida en el siglo XVI y está decorada con el emblema de la misma, un águila de dos cabezas.
  • El Ayuntamiento de Mojácar y la preciosa plaza colindante está llena de azulejos con el símbolo del Indalo por todas partes. En el centro, se encuentra un ficus benjamina centenario, traído por un emigrante de América.
  • La Plaza del Parterre cuenta con innumerables flores y fue utilizado como cementerio árabe.
  • Iglesia de Santa María. Situada cerca de la Plaza del Parterre, esta recuerda a una fortaleza por su estructura. En la plaza de enfrente tendrás la posibilidad de admirar la «Estatua de la Mojaquera», una escultura de mármol en honor a las mujeres de Mojácar, vestidas con las túnicas típicas, representando su papel como portadoras de agua.

  • Plaza Nueva y el Mirador. La plaza principal de Mojácar está siempre llena de turistas que toman copas en sus acogedores bares o que disfrutan de una impresionante puesta de sol desde el Mirador. Desde allí, podrás deleitarte con las vistas de las sierras de Cabrera, Bédar y Almagrera, así como de los pueblos cercanos y del río Aguas.
  • La Ermita de Nuestra Señora de los Dolores fue construida en el siglo XVI sobre una mezquita morisca. La ermita es hoy en día una propiedad privada que alberga una tienda de souvenir.
  • Barrio del Arrabal. Este fue un barrio judío del siglo XVII que se caracteriza por tener calles estrechas y colores vivos.

  • El Torrejón es un edificio renovado que acogía la casa de peaje, gracias a su proximidad a la puerta de la ciudad.

YSIOS: bodegas de España que merece la pena visitar

15 noviembre, 2019 at 13:46

En el corazón de Rioja Alavesa, exactamente en Laguardia (Álava), emerge la silueta sorprendente de Ysios como bodega boutique de vanguardia, en armonía con la Sierra de Cantabria y la singularidad del paisaje que la rodea.

La bodega Ysios forma parte del grupo Domecq, uno de los mayores elaboradores y exportadores de vinos de calidad de España. Una compañía que además lidera la D.O. La Rioja, con bodegas como Campoviejo e Ysios.

La bodega Ysios es obra del arquitecto Santiago Calatrava, que la concibió como una catedral en maderas de cedro y techos de aluminio que simulan las olas del mar sobre el campo de vid. El logotipo de Ysios es el perfil del edificio, visto desde el frente.

Ysios es un homenaje a los dioses egipcios Isis y Osiris. Isis era la diosa madre y protectora de la Naturaleza por lo que supervisaba la transformación de las uvas en vino y Osiris era el dios egipcio de la resurrección y símbolo de la fertilidad, dios de la vegetación y la agricultura que enseñó a su pueblo a cultivar los campos.

Arquitectura de Ysios

Sobre una parcela de 72.000 m2, Santiago Calatrava desarrolla este proyecto para Ysios, creando un referente en La Rioja Alavesa.

El edificio de la bodega Ysios está diseñado para recordar al mundo del vino se mire por donde se mire, aunque si no te lo explican puede pasar desapercibido. Calatrava lo diseñó de tal manera que, si se ve desde el aire, el edificio junto con el acceso, recuerda a una copa de vino.

Otra de las vistas que diseñó Calatrava es la vista de la fachada, con sus curvas, que al reflejarse sobre el estanque, representa o recuerda a las barricas de roble. Esta vista también es difícil de ver porque el agua del estanque debe estar muy quieta y no siempre el viento acompaña.

Te recomendamos ver la bodega Ysios con un vídeo donde se ve el edificio de la bodega desde todos sus puntos de vista.

Los vinos y viñedos de Ysios

La bodega elabora unas 200.000 botellas de vino al año, con las uvas de sus viñedos, desde 2001, año en que se creó la marca Ysios y se construyó el edificio.

Ysios comercializa vino tinto con denominación de origen Rioja. Está especializado en vinos reserva y de ediciones limitadas.

Estos vinos conservan las características de los auténticos “Riojas” y su identidad, pero sabiamente adaptados a los nuevos consumidores. Por eso son en su mayoría intensos en su vestido, de afrutados y potentes aromas y a la vez tiernos y fáciles.

Sus enólogos (auténticos creadores) han conseguido aunar notas primarias afrutadas (frutas negras) con notas especiadas frescas y notas a nobles maderas de su crianza, nobles y personales.

Tecnología puntera y sofisticada, dominio de la barrica y la crianza y un gran conocimiento de los nuevos y jóvenes mercados y de los nuevos consumidores. Sentido y orgullo de La Rioja y culto a su variedad, “el tempranillo”, por eso lo utilizan al 100%.

Sus 75 hectáreas de viñedo dan origen a vinos jóvenes muy coloreados y aromáticos, a crianzas y reservas, y su edición limitada, carnosos, amplios y a la vez frescos y fáciles de beber, de buena y amplia estructura, prolongado y halagador recuerdo.

Si quieres ver el interior del edificio hay que hacer la visita guiada. Lo primero, se ven un poco los viñedos y te explican el origen y la idea de hacer este edificio tan especial. Ya en el interior, se ve el proceso de la elaboración del vino y se comprueba como el edificio es muy funcional y va acorde a las necesidades de la bodega. También hay un poco de explicación arquitectónica y se pueden ver diferentes bocetos del edificio de Calatrava. Como algo diferente, hay una exposición de vasos cuyo diseño está basado en los 7 pecados capitales del artista Kacper Hamilton.

Para finalizar, subes a la parte superior del edificio que es donde se realiza la cata de los vinos Ysios, acompañados con un poco de queso y embutido. Desde aquí, y a través de su cristalera, hay unas bonitas vistas del pueblo de Laguardia, situado justo enfrente.