EL QUESO PAYOYO: productos auténticos de la tierra

27 agosto, 2021 at 10:37

El queso Payoyo es un tipo de queso artesanal originario de la provincia de Cádiz, más concretamente en el Parque Natural de la Sierra de Grazalema y la localidad de Villaluenga del Rosario.

Proviene de un tipo de cabra autóctona de la Sierra de Cádiz, “la cabra payoya”, que otorga una leche perfecta para elaborar un queso tan delicioso como este. Sin embargo, en los últimos años, su amenaza de peligro de extinción ha hecho que se empleen también otro tipo de razas determinadas para su elaboración.

A diferencia de los que muchos piensan, el Queso Payoyo es una marca registrada y no una denominación de origen. Incluir la etiqueta 100% Raza Autóctona Cabra Payoya, es la denominación correcta para identificar los quesos producidos con leche de cabra payoya.

Actualmente, se elaboran diferentes tipos de quesos: de cabra, de oveja y quesos de mezcla de ambas leches y en los que se diferencian frescos, curados y semicurados. Asimismo, los quesos curados también puedes encontrarlos envueltos en manteca y en romero, entre otros.

Posiblemente, es uno de los quesos más reconocidos a nivel mundial gracias a los numerosos premios que ha recibido, un total de 184 galardones y entre los que se encuentra el World Cheese Awards, que le acredita como “el mejor queso del mundo”.

La cabra Payoya

La calidad de su leche es excelente, gracias a la importante tradición quesera y a la mejora de la producción de la leche por parte de los ganaderos.

La cabra Payoya es una raza autóctona andaluza, catalogada en peligro de extinción, que ha sido tradicionalmente explotada en la zona del actual Parque Natural de la Sierra de Grazalema y Sierra de Ronda, zonas de gran valor natural, constituyendo el sustento de muchas familias de las comarcas.

El nombre de Payoya tiene su origen en el minicipio de Villaluenga del Rosario, de la provincia de Cádiz, uno de los lugares cuna de la raza, donde a los nativos se les denomina «Payoyos» y, por extensión, se aplicó este nombre a esta raza caprina. No obstante, la raza también es conocida como «Montejaqueña», por el municipio malagueño de Montejaque ubicado en la comarca natural donde se desarrolla la raza.

La Raza Caprina Payoya, en una descripción morfológica breve, destacaremos que son animales muy altos y largos, reflejo de la selección que han hecho los ganaderos buscando un formato de animales que les permitiera el aprovechamiento de pastos en zonas de difícil acceso en la sierra.

Origen de la raza Payoya

El origen no está determinado, no obstante, se supone que la cabra Payoya fue el resultado de la conjunción de los troncos Alpino y Pirenaico que recibe la influencia del tronco convexo, influencia necesaria para su adaptación a las zonas de sierra donde habita.

En todo caso, en la formación de la raza Payoya han intervenido dos elementos fundamentales: por una parte, el criterio selectivo aplicado por los ganaderos, dirigido casi exclusivamente a la mejora de la producción de leche en sistema de pastoreo y, por otro lado, las características agroclimáticas particulares de la zona de explotación, con un clima de elevada pluviosidad y una oreografía difícil, con grandes pendientes. Ambas circunstancias han favorecido la configuración de un modelo de cabra muy rústica, de gran alzada y longitud (la Payoya es la raza caprina de mayor diámetro longitudinal de España), perfectamente adaptada al difícil medio en que se explota.


FRIGILIANA: los pueblos con más duende de Andalucía

23 julio, 2021 at 11:47

Frigiliana es el único pueblo de la provincia de Málaga incluido entre los más bellos de España. Galardonado con el I Premio Nacional de Embellecimiento en 1982, su casco histórico es Conjunto Histórico Artístico desde el año 2014.

Frigiliana tiene una honda influencia árabe, con un casco histórico de herencia morisca de obligada visita, conocido como “Barribarto” – el barrio mudéjar -, catalogado como el conjunto arquitectónico de origen árabe más auténtico de Andalucía.

Incluso sin conocer la historia de este impoluto pueblo blanco, el primer pensamiento que se te vendrá a la cabeza es su similitud con cualquier medina del norte de Marruecos. Un entramado de callejuelas, pasadizos, callejones, adarves, arcos, puertas de color azul… y fachadas blancas que si fueran pintadas de color azul pitufo resultaría complicado encontrar las siete diferencias con Chefchaouen, uno de los pueblos con mayor encanto del vecino africano. No en vano, ambos pueblos se encuentran hermanados… por algo será.

Frigiliana está situado en la zona más oriental de la comarca de la Axarquía, asomada al Mediterráneo desde el Parque Natural de las Sierras de Almijara, Tejeda y Alhama.

El choto frito en salsa de almendras, los variados potajes de verduras frescas, mención destacada merece el potaje de bacalao en Semana Santa (manteniendo así la tradicional cuaresma), las migas…son algunos de los platos típicos de la cocina autóctona, todo ello elaborado con aceite de sus olivares y regados con los ricos caldos moscateles de sus viñedos, sin olvidar, por supuesto, las recetas elaboradas a base de la miel de caña: berenjenas fritas con miel de caña, arropía, marcochas…

Como curiosidad, nos gustaría mencionar que en Frigiliana se fabrica una de las mejores cervezas artesanales de Andalucía, La Axarca, con un aroma a mango que la hace más que apetitosa.

Algunas tradiciones artesanas autóctonas perviven en Frigiliana, y materiales como el esparto, las calabazas de agua, la cera, el cristal, la arcilla, madera o lana se convierten en bellas obras de singulares acabados que pueden adquirirse en los comercios del Casco Histórico.

Origen e Historia de Frigiliana

Frigiliana ocupó un lugar destacado en la Historia de España durante la sublevación de los moriscos. La villa conserva una de las más auténticas manifestaciones de la arquitectura tradicional árabe en España: su barrio morisco o Barrio Alto.

Habitada desde el 3.000 antes de Cristo, también fue lugar de establecimiento para fenicios y romanos. Estos construyeron una fortaleza y dejaron el nombre con el que a partir de entonces se conocerá la población, que significa «propiedad o villa de Frexinius«.

Sin embargo, el origen de la villa como tal hay que buscarlo hacia los siglos IX o X, con la construcción de un castillo (hoy desaparecido) alrededor del cual comienzan a concentrarse diversas viviendas. Este lugar es conocido como Hins Challana en época califal, y como Fixmiana durante la etapa nazarí.

Como tantas otras villas de la Almijara y las cercanas Alpujarras, la actividad económica principal de Frigiliana era la producción de sedas, acompañada de la de aceite, uvas o higos.

Tras la caída del reino de Granada, durante el reinado de los Reyes Católicos, los moriscos terminaron siendo expulsados de sus tierras y diseminados por la península, al tiempo que se poblaba Frigiliana con «cristianos viejos».

Durante el siglo XVII Frigiliana sufrió un periodo de estancamiento, con una población apenas superior al centenar de habitantes. En mayo de 1640, Íñigo Manrique de Lara fue nombrado conde de Frigiliana. La expulsión de los moriscos hizo que se abandonara la producción de seda, siendo a partir de entonces el cultivo de la caña de azúcar su actividad principal, de la que se conserva aún el Ingenio, edificio del siglo XVI. De esta época son también construcciones como el Palacio del Apero o la Iglesia de san Antonio.

Un paseo por el casco Histórico de Frigiliana

En Frigiliana, aún es posible cruzarse con mulas cargadas de mercancía o material por aquellas calles donde no llegan los vehículos. Del mismo modo, los vecinos vienen decorando sus calles con macetas, buganvillas, geranios o jazmines desde mucho antes de la llegada de los turistas. La preocupación por su pueblo llega hasta tal extremo que cada persona barre el trozo de calle que le corresponde, ahorrándose de ese modo la figura del barrendero.

Este conjunto de peculiaridades, sumadas a la belleza del trazado y su historia, hacen de Frigiliana el principal atractivo turístico del interior de Málaga.

Desde la plaza de las Tres Culturas ya dispones de una bonita vista, pero es desde los miradores de la Casa del Apero donde el blanco inmaculado comienza a cautivar. En la antigüedad, este lugar era destinado a granero y caballerizas, pero actualmente acoge la oficina de turismo, la biblioteca municipal y el museo Arqueológico.

Desde la Casa del Apero comenzamos la subida por la calle Real, pasando por uno de los edificios con más historia del municipio, El Ingenio. Fue un antiguo palacio de los condes de Frigiliana, construido en el siglo XVI a partir de los restos del castillo árabe que defendía la ciudad, y adaptado a fábrica a principios del siglo XX. Es la única fábrica de miel de caña que existe en Europa. Y es que, con la expulsión de los árabes se acabó la producción de seda, pasando a ser la producción de caña de azúcar la actividad principal.

Continuaremos por la calle Real y giraremos a la derecha hacia el callejón del Peñón, hacia el corazón del barrio morisco-mudéjar, donde las macetas y las flores se multiplican, y donde un laberinto de callejuelas y pasadizos nos teletransporta a lugares con acento magrebí.

Llegamos a la parte más alta de Frigiliana. Una ubicación que nos permite disfrutar de panorámicas privilegiadas en cada esquina. Una de esas fantásticas panorámicas es desde el restaurante El Mirador… Si continuamos, nos toparemos para mí con el mejor mirador al que asomarse en Frigilianaubicación exacta –.

Tras bajar las coquetas escaleras de ladrillo de la calle Garral, y después de girar a la derecha, aparece el callejón del Inquisidor, con la fuente de las Tres Culturas.

Descendiendo de vuelta a la calle Real, llegamos a la plaza de la Fuente Vieja, del siglo XVII, construida por D. Iñigo Manrique de Lara, quinto Señor de Frigiliana. Se concibió para abastecimiento de la población y abrevadero de animales. Fíjate en el escudo de armas y en la vivienda adyacente, ya que es el único ejemplo arquitectónico que se conserva de la Frigiliana de hace dos siglos.

Descendiendo por la calle Real, sobresale la iglesia de San Antonio de Padua, cuya fachada no desentona con el color blanco del resto de la población. Fue edificada sobre una antigua mezquita. En su interior destacan las doce máscaras barrocas.

Si seguimos descendiendo, llamará nuestra atención el Portal de Soto, un claro ejemplo de los vivos callejones de esta antigua villa árabe.

Si decíamos con anterioridad que la calle del Garral era una de las más auténticas que ver en Frigiliana, la calle Zacatín no tiene nada que envidiarle. Una de las calles más pintorescas, especialmente en primavera.

Terminamos este paseo a pie por el caso viejo de Frigiliana en El Torreón, lugar donde se encontraba el pósito a mediados del S. XVIII, y que actualmente se encuentra adosado a una vivienda. Si penetras en el Torreón, podrás ver una antigua vasija con un curioso grabado de origen desconocido. Una inscripción que representa a las tres grandes religiones: árabe, hebrea y cristiana. A raíz de este hallazgo, se adoptó el eslogan turístico de: “Frigiliana, Villa de las tres Culturas“.


CASTILLO DE LA CALAHORRA: ruta de castillos medievales

14 mayo, 2021 at 10:03

El castillo de La Calahorra (Granada), levantado sobre la única colina que al pie de Sierra Nevada domina el extenso llano del Marquesado del Zenete, es uno de los monumentos más simbólicos del turismo andaluz.

El castillo de La Calahorra constituyó una revolución en la arquitectura española de su época, al ser la primera obra edificada en la Península Ibérica en estilo renacentista.

Su imponente presencia encima de la propia localidad de La Calahorra hace justicia con su importancia en la historia, no sólo a nivel local y regional, sino a nivel nacional, siendo testigo de alguno de los episodios históricos más relevantes y memorables desde su construcción en 1512.

El castillo fue mandado construir por don Rodrigo de Vivar y Mendoza, conde del Cid. Vivar recibió este marquesado del Zenete (como los árabes llamaban a la comarca) y sus ocho pueblos de los Reyes Católicos en agradecimiento por su ayuda en la toma de Granada en 1492. Esta fortaleza-palacio sirvió como ubicación clave para su que, aprovechando La Calahorra como localización estratégica para la conexión entre Almería y Granada, y como puerta que inicia la ascensión hacia el puerto de La Ragua que comunica con La Alpujarra.

En la actualidad el castillo de La Calahorra está en desuso, pero en buen estado de conservación.

Declarado Monumento Nacional, pertenece actualmente a la Casa del duque del Infantado y se encuentra en un incomprensible estado de abandono, pero en buen estado de conservación. Aunque es de propiedad privada, su interior se puede visitar, no sin dificultad. Para consultar sus horarios de visita se aconseja contactar directamente con el ayuntamiento de La Calahorra o con el teléfono de nuestra oficina de turismo.

Origen e historia del castillo de La Calahorra

En 1490, conceden el título de señorío de estas tierras al Cardenal Mendoza, que más tarde sería el Marquesado del Zenete. Este presente la fue otorgado como premio a los servicios que el Cardenal prestó a los Reyes Católicos.

El Cardenal Mendoza, en su búsqueda de prestigio y reconocimiento, trató de establecer una línea de sucesión entre Rodrigo Díaz de Vivar, “El Cid Campeador”, héroe de leyenda conocido por todos, y su vástago. En este intento de manipulación heráldica, el cardenal llamó a su hijo Rodrigo Díaz de Vivar, además de heredar éste el condado del Cid, situado en Jadraque, Guadalajara.

Tal era el poder del Cardenal y la gallardía demostrada por él en tiempos de guerra, que incluso la Reina Isabel, fiel creyente de la ortodoxia matrimonial cristiana, perdonó sus constantes devaneos amorosos, además de pasar por alto que tenía un hijo.

Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, primogénito del Cardenal, heredó el título del Marquesado, siendo el primer señor de estas tierras.

El Castillo-Palacio de La Calahorra es fruto del peculiar carácter del Marqués. Éste, además de tener fama de violento, era un tanto mujeriego. Al enviudar de su mujer, quedó prendado de una joven de quince años, a quién raptó y forzó para que se casase con él. Con la vehemencia habitual del Marqués, mandó construir el Castillo, como regalo a su joven esposa. Su hija fue Mencía de Mendoza, sucedió a su padre a la edad de 14 años como Marquesa del Zenete.

El Castillo fue construido entre los años 1509 y 1512 sobre las ruinas de una fortaleza árabe como prueba de la conquista del imperio Nazarí.

Desconociéndose en la actualidad la traza original del edificio, la dirección de obras se encarga en un principio al arquitecto segoviano Lorenzo Vázquez que, por desavenencias con el marqués del Zenete, se traslada al genovés Michele Carlone. Este trabajaría primero en su taller de Génova, desde donde enviaría los mármoles de Carrara ya labrados al puerto de Almería, para posteriormente ejercer la dirección en el propio castillo para inspeccionar el montaje y el trabajo con materiales locales. La Calahorra es considerada la primera obra de envergadura en la que se documenta el trabajo de artistas italianos en España, si bien el diferente origen de los autores que labran sus piezas (lombardos, genoveses y carraresis), explica las diferencias estilísticas en la decoración del inmueble, que no obstante exhibe una sorprendente unidad a diferencia del paralelo ejemplo en el castillo de Vélez-Blanco.

Características del castillo de la Calahorra

Como ya hemos dicho anteriormente, el castillo-palacio de La Calahorra constituyó una revolución en la arquitectura española de su época, al ser la primera obra edificada en la Península Ibérica en estilo renacentista.

Este estilo por entonces ya se imponía en Italia y marcó el abandono de la estética gótica imperante en casi toda Europa. Fue construido en tan solo tres años, entre 1509 y 1512.

Su exterior muestra un edificio de planta rectangular, flanqueado en cada uno de sus ángulos por cuatro torres cilíndricas rematadas por cúpulas. Torres con base circular, y no cuadradas como era típico en la edad media. Para acceder al Castillo, tan solo se puede entrar por el muro Este, por una puerta de pequeñas dimensiones, que desemboca en la Sala de Guardias.

El macizo y austero exterior contrasta, sin embargo, con su magnífico y elegante patio interior renacentista de dos pisos, don doble galería de delicados arcos, bellas balaustradas de mármol de Carrara y una escalera claustral de gran valor artístico. Las espaciosas dependencias interiores están cubiertas con diversos artesonados.


BODEGAS DIMOBE: bodegas de España que merece la pena visitar

31 marzo, 2021 at 8:48

Bodegas Dimobe (Bodega A. Muñoz Cabrera) es una empresa familiar de 4ª generación establecida desde 1927 en Moclinejo (Málaga), y dedicada desde sus inicios a la elaboración de vinos tradicionales, moscatel y PX, a partir de la uva procedente de sus propios viñedos.

Aunque su especialidad son los vinos de la variedad Moscatel de Alejandría en todas sus versiones, en los últimos años ha ampliado la gama de vinos hacia los vinos tranquilos, blancos, rosados y tintos. Todos los vinos que elabora están acogidos a D.O. Málaga y D.O. Sierras de Málaga.

La Axarquía es la cuna de la uva Moscatel de Alejandría y de la Pedro Ximénez desde tiempos de los fenicios. Las características de esta zona, también llamada los Montes de Málaga son muy especiales, porque es una zona situada a unos 20km del mar mediterráneo, pero con una orografía accidentada, como dicen los entendidos; es decir, con unas montañas tan empinadas que impiden el uso de cualquier tecnología para recolectar las uvas. Estamos en la cuna de la Agricultura Heróica, porque las vides se cuidan de manera manual: una a una los viticultores limpian cepas y recogen las uvas. El carácter inclinado de las laderas provoca que la floración y posterior maduración de la uva sea diferente de una zona a otra, por lo que los viticultores organizan su labor en función de la zona en la que se ubica la uva.

La bodega y sus características

La bodega se encuentra en el centro del pueblo de Moclinejo y está dividida en 3 salas en las que se puede ver cómo ha evolucionado la forma de elaborar vino en la Axarquía desde 1927 hasta la actualidad:

  • Sala 1, el Museo. Es un grupo de pequeñas habitaciones donde se elaboraba el vino los primeros años de la bodega, allí podremos encontrar una prensa con 200 años de antigüedad, un antiguo Lagar y una sala repleta de herramientas utilizados hasta 1950 en la bodega. La barrica más antigua de esta sala está grabada en 1845.
  • Sala 2, la bodega. Es la sala donde se elaboraban los vinos en la segunda mitad del siglo pasado, aunque dichas maquinas, como la prensa hidráulica de capachas, aun hoy en día funcionan y son fundamentales en la elaboración de vinos moscatel provenientes de uvas asoleadas.
  • Sala 3, de la prensa. Es la parte más actual de la bodega, donde se encuentran los maceradores y depósitos de acero con temperatura controlada, el laboratorio y una de las salas de crianza de Zumbral. Esta sala está presidida por una gran prensa de 1850 que le da nombre.

Desde la bodega se realizan actividades de enoturismo tales como visitas a la bodega, a las viñas y los paseros, catas de vinos y diferentes eventos relacionados con la enología.

Las viñas de Bodegas Dimobe

La base de la alta calidad de los vinos elaborados por la bodega reside sin duda, en la ubicación de sus viñas, un clima excepcional y la buena adaptación de la variedad Moscatel de Alejandría a su vida en la Axarquía. Las viñas se ubican en la cornisa que separa las poblaciones de Moclinejo y Almachar, y esta franqueada por la Maroma (pico más alto de Málaga), los montes de Comares y el Mar Mediterráneo. El suelo está formado por placas de pizarra en descomposición unidas entre sí por finas capas de tierra donde se retiene el agua. Este suelo evita los encharcamientos superficiales y mantiene bien el agua en su interior.

La buena adaptación de la uva moscatel se debe a su gruesa piel capaz de resistir las numerosas horas de sol de las que gozamos en la Axarquía. La producción media de viña es de 1kg. por cepa, por lo que la concentración de azucares es muy alta.

Todos los vinos que embotella la bodega están amparados por 2 organismos de control que han dado su aceptación a su buen hacer certificando su calidad. Estos organismos son:

  • El consejo regulador de denominaciones de origen de Málaga, que ha certificado todos sus vinos de licor con la Denominación de Origen Málaga y todos sus vinos tranquilos con la Denominación de Origen Sierras de Málaga.
  • La Junta de Andalucía que con la concesión de sus sello de Calidad Certificada demuestra y deja patente al consumidor que todos estos vinos han tenido un control exhaustivo en todas sus fases de elaboración y embotellado.

Origen e historia de Bodegas Dimobe

La historia de Bodegas Dimobe comienza con Juan Muñoz Navarrete, quien a principios del siglo XX se adentra en el mundo del vino y emprende un negocio de elaboración de vinos con la variedad Moscatel de Alejandría. Con la segunda generación, representada en Antonio Muñoz Cabrera, se desarrolla y amplía la bodega, la producción de moscatel se consolida y disfruta de un crecimiento constante, lo que le permite a Antonio, el hijo del fundador, tener una vida desahogada pero dedicada constantemente al trabajo en la bodega y en la viña. Sus hijos, como parte de la tercera generación de bodegueros, disfrutan de una infancia en pleno contacto con la viticultura y la vinicultura, lo que da pie a que continúen dedicando su tiempo y su trabajo al negocio familiar.

Esta tercera generación, formada por los hermanos Juan, Antonio y María Luisa Muñoz, es la que dirige y administra la bodega desde finales de los años 90, junto con la cuarta generación, que ya trabaja en ella, siendo conscientes de que son casi 100 años de existencia y actividad continuada sin descanso, de trabajo y de cariño a una herencia que han acogido con el mayor orgullo.

A principios del siglo XXI se produce la incorporación de Bodegas Dimobe a la Denominación de Origen Málaga y, posteriormente, a la Denominación de Origen Sierras de Málaga, lo que conlleva una modernización en la imagen de sus vinos, la elaboración de nuevos productos (blancos secos, tintos, rosados, naturalmente dulces, espumosos, vermuts… y así hasta 23 referencias distintas) y la ampliación y mejora de las instalaciones dedicadas a la elaboración de los vinos de Moclinejo.

El despliegue de la bodega se completa con dos hitos importantes que marcan las líneas de actuación del negocio: por un lado, la incorporación a Asprodibe, cooperativa de distribuidores andaluza a través de la cual logra una ampliación de su cartera de productos y, en consecuencia, un destacado incremento de su cartera de clientes, lo que le permite llegar a un mercado más amplio en el que forjar el desarrollo de la línea de vinos.

Otra de las apuestas que lleva a cabo en los últimos años es la de ofrecer una experiencia única basada en el turismo enológico, conjugando lo mejor del viñedo de la comarca de la Axarquía con una visita inolvidable a las instalaciones centenarias que la bodega tiene en el municipio de Moclinejo.


ERMITA VIRGEN DE GRACIA: ermitas que merece la pena visitar

5 marzo, 2021 at 13:45

La ermita Virgen de Gracia es una auténtica mezquita hispanomusulmana del siglo IX sin apenas alteraciones y ubicada en Archidona (Málaga). Archidona es otra de las grandes ciudades históricas andaluzas, con un importante pasado romano y árabe.

En la parte alta del pueblo, ubicado dentro del Parque Periurbano “Sierra de Gracia”, se encuentra la que fue antigua “Villa Alta de Archidona” (la vieja ciudad musulmana), conjunto arqueológico inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, bajo la denominación de Castillo-Mezquita Ermita de la Virgen de Gracia”. Bajo las ruinas del castillo se encuentra la Mezquita, actual Ermita de la Virgen de Gracia, Patrona de la Archidona.

En esa zona alta donde estaba la vieja ciudad musulmana, los conquistadores trasformaron la vieja mezquita aljama en la ermita de la Virgen de Gracia, patrona de la localidad. Un deleite para los sentidos porque en vez de destruir el templo, simplemente lo readaptaron al nuevo culto y ampliaron un poco la nave principal. La Mezquita aún conserva su estructura y tiene el privilegio de ser la única conservada en la provincia de Málaga.

Las vistas desde la Ermita son espectaculares. Los atardeceres desde el santuario con Archidona bajo nuestra mirada y con la Peña de los Enamorados a lo lejos son espectaculares.

Foto de Jafter

Sobre la ermita y parte del recinto se levanta el Centro de Interpretación de la Cultura Mozárabe en la primera planta.

El santuario de la Virgen de Gracia tiene el siguiente horario:

– De Abril a Septiembre Mañanas de 8 a 13 y Tardes de 18:30 a 21:30 horas

– De Octubre a Marzo Mañanas de 11 a 14 y Tardes de 16 a 19 horas.

Origen e Historia de la Ermita Virgen de Gracia

Aunque construido en el s. IX, fue reedificado por los nazaríes en el s. XIII. La medina llegó a tener tres murallas, pero en la actualidad solo se aprecian dos, conservándose en la exterior varios torreones cilíndricos interceptados por torres cúbicas, donde se ubican las puertas de acceso

En las murallas de la medina destacan diversas puertas-torreones, así como un aljibe en su parte más elevada junto a la mezquita, hoy convertida al culto cristiano y denominado Santuario de la Virgen de Gracia.

La ampliación cristiana del siglo XVII consistió en otras tres naves, orientadas en perpendicular a las musulmanas, cubiertas por una bóveda ovalada. En el siglo XVIII se amplió el conjunto hasta la apariencia que ahora vemos.

LA VILLA ALTA: LA ARCHIDONA MUSULMANA

El recinto amurallado de Archidona (la Arsiduna árabe) es uno de los espacios de mayor interés de la España musulmana y está declarado Bien de Interés Cultural. Este espacio reúne restos arqueológicos que agrupan ocho siglos de historia.

En este espacio tuvieron lugar hechos históricos de gran relevancia: aquí fue proclamado emir Ab-al-Rahman I, la ciudad fue capital de la Cora de Rayya y uno de los principales apoyos de la revuelta de Omar Ibn Hafsum entre los siglos IX y X.

Características de la Ermita Virgen de Gracia

En este lugar se alzaba la antigua mezquita que fue consagrada como iglesia tras la reconquista y en cuyo interior quedan importantes restos de aquella, como las columnas y la propia configuración del espacio. Se conservan seis columnas de mármol rojo, tres naves orientadas al este – hacia la Meca –y un sencillo artesonado de madera, un caso único en toda Andalucía.

La Ermita tiene una primera parte, por donde se accede, formada por tres naves paralelas entre sí, que constituyen los restos de la mezquita. La siguen tres naves separadas perpendicularmente a las anteriores, obra del siglo XVII y escuela antequerana. La mezquita tiene arcos de herradura apenas insinuada, levantados sobre gruesas columnas reaprovechadas lisas, y dos de ellas sogueadas, procedentes de algún monumento romano tardío o quizás visigodo. Los capiteles son de perfil cúbico, cuya única moldura son muescas en los ángulos.

La ermita está consagrada a la Virgen de Gracia, patrona de Archidona, cuya imagen de estilo italo-gótico data de finales del siglo XV. En ella se encuentran diversos lienzos y retablos, así como una pila bautismal del siglo XV.

El Castillo de Archidona

La fortaleza protegida por un tajo insalvable que defendía por sí mismo la posición y por dos cinturones de muralla debió ser inexpugnable, como atestiguan las crónicas árabes y cristianas. Se estructura en dos cinturones de murallas, el primero es el más elevado y defiende la fortaleza. En él se encuentra la torre principal, llamada del homenaje en época cristiana, y el alcázar o residencia del wali. El segundo cinturón recorre la ladera del cerro y protegería la Medina o ciudad musulmana.

La Puerta de la Fortaleza es una puerta en recodo, característica de la arquitectura militar musulmana. El Alcázar mirando hacia el este es de planta cuadrada, debió ser la torre más elevada y la más protegida, pues en ella se sitúa el puesto de mando y la habitación del walí o gobernador de la fortaleza.

En el interior de la fortaleza había viviendas, silos y barracones para la guardia, hoy solo vemos algunos cimientos y la parte superior del aljibe que hay debajo, elemento clave en la resistencia de la ciudad durante los numerosos asedios que tuvo que resistir a lo largo de su historia.

Las tres puertas torres del Castillo de Archidona son típicas de las defensas fortificadas de la época almohade. Su sistema de acceso en recodo junto con las torres semicirculares cercanas a la entrada la convierten en lugares inaccesibles.

Entre este cinturón defensivo y el recinto superior estaría la Medina o ciudad musulmana. Se han practicado excavaciones que han descubierto cimientos de viviendas que se ha puesto en valor, quedando estos al descubierto para su contemplación, convenientemente protegidos por una estructura acristalada: dichos restos corresponden a una zona de estructuras de vivienda, de época nazarí.