EN UN LUGAR DE LA MANCHA; octaba etapa de la ruta de Don Quijote

27 mayo, 2015 at 20:59

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En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme, no hace mucho que vivía un hidalgo al que se llamó Don Quijote… Hace ahora cuatro siglos, Miguel de Cervantes estaba dando al mundo una de las grandes joyas de la literatura mundial. Su protagonista, Don Quijote de la Mancha, sería un prototipo literario íntimamente ligado a la tierra por la que discurren sus desventuras.

En varios artículos te vamos a ofrecer diferentes etapas de la ruta que te permitirá acercarte con profundidad para conocer al héroe literario y su tierra, La Mancha.

La Ruta de Don Quijote ha sido declarada por el Consejo de Europa Itinerario Cultural Europeo, el cuarto de España, tras el Camino de Santiago, el legado de Al-Ándalus y las Rutas de los Sefardíes.

Nuestra marcha comienza a orillas del río Jabalón, que ofrece al viajero innumerables vestigios de su pasada actividad volcánica, en forma de cráteres y cuencos de lagunas. Es una tierra surcada por viejas cañadas, que aún hoy recorren rebaños trashumantes, acostumbrados a la presencia del AVE, pero todavía temerosos de nuevos ataques del Caballero de la Triste Figura.

El viajero podrá aprovecharse en el comienzo de este tramo de la existencia de un carril-bici de más de 25 km, y tras pasar junto al castillo de Ciruela, proseguir hacia Ciudad Real por un antiguo camino ferroviario que atraviesa una de las muchas zonas volcánicas de La Mancha, el denominado Maar volcánico de Hoya de Cervera.

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En Ciudad Real el camino se desdobla a la derecha, en dirección a Carrión de Calatrava, famosa en la antigüedad por sus manantiales de aguas medicinales, donde se han encontrado los yacimientos medievales mejor conservados de España, compuestos de un recinto amurallado, alcázar, iglesia, ciudad intramuros, necrópolis y alfares, que junto con los restos de la cercana localidad de Poblete, forman el Parque Arqueológico de Alarcos.

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Finalmente el viajero llegará a Daimiel, en cuyo entorno se encuentra el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, uno de los humedales más importantes de España. El Parque, declarado Zona de Especial Importancia para las Aves (ZEPA) está formado por pequeñas lagunas que se nutren de los desbordamientos de los ríos Guadiana y Cigüela. Cuenta con un Centro de Recepción y un sistema de pasarelas de madera sobre el agua, que permite internarse cómodamente en su naturaleza.

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Desde aquí rumbo norte, nos dirigimos hacia Consuegra, aprovechando el antiguo Camino Real de Andalucía que atraviesa la sierra de Malagón, donde un nuevo ramal conduce hasta la Cruz de Piedra. Estamos en los Montes de Toledo, feudo del escaso lince, la nutria y los venados.

Desde Consuegra, siempre vigilada por un puñado de molinos clavados en lo alto de sus cerros, encontraremos un nuevo ramal a la derecha, que lleva a Herencia y Villarta de San Juan, atravesando Puerto Lápice, varias veces mencionado en El Quijote, que ha sabido guardar en sus calles, plazas y ventas, el ambiente de la época cervantina.

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Tras regresar a Consuegra, y tomando la denominada “Senda de los Españoles”, pasamos por Manzaneque para desviarnos hasta Orgaz, declarado conjunto histórico, que aún mantiene restos de muralla árabe y una fortaleza del siglo XII, hasta llegar a Toledo, donde se recomienda una detenida visita para disfrutar de su rico patrimonio.

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CIUDAD ROMANA DE OCURI: restos romanos en España

24 noviembre, 2021 at 13:49

La ciudad romana de Ocuri (conocida como Ocurris) es un yacimiento de gran valor arqueológico e histórico. Se sitúa en el Salto de la Mora, cerro calizo situado a un kilómetro del casco urbano de Ubrique y en pleno Parque Natural Sierra de Grazalema, con lo que el visitante puede disfrutar del paisaje de esta zona de la Sierra de Cádiz.

Su estratégica posición, dominante en altura, afianzada por sus murallas y su extensión nos indican que debió ser un municipio prerromano y romano de gran relevancia, hecho que queda igualmente demostrado por la monumentalidad de los restos arqueológicos que conserva, como el mausoleo, sin paralelos en Andalucía, y las termas, que son las únicas encontradas en la Sierra de Cádiz hasta el momento.

El descubrimiento de este importante yacimiento arqueológico se realizó a finales del siglo XVIII gracias a la intuición de un ubriqueño llamado Juan Vegazo, que compró el terreno con objeto de comprobar si los restos que se veían en aquel cerro podrían compararse a los de la mismísima Pompeya.

Si bien recientes investigaciones han logrado fijar sus orígenes al menos en el siglo VI a.C., la inmensa mayoría de los restos emergidos corresponden a la época romana de la ciudad, con un momento de máximo esplendor en el siglo II d.C.

Hoy, doscientos y pico años después de que Juan Vegazo decidiera sacar a la luz lo que el paso del tiempo se había encargado de ocultar, Ocuri es el yacimiento arqueológico más importante de la Sierra de Cádiz.

El acceso al yacimiento solo es posible con visitas guiadas en los turnos establecidos para la protección del Patrimonio Histórico y Natural. No dudes en consultar sus horarios y tarifas.

En la visita se pueden ver: restos de la arquitectura de la Muralla,  además  de un edificio de carácter monumental  como fue el Mausoleo,  la planta de las Termas Romanas, Restos arquitectónicos de viviendas, Cisternas para el almacenaje del agua, parte de una  antigua calzada y restos arquitectónicos del Foro Romano.

Características de los restos de la ciudad romana de Ocuri

En los extramuros de la ciudad, como dictaban las leyes sanitarias romanas, se encuentran la necrópolis y su monumento más importante: el mausoleo, sin paralelos en Andalucía. En su interior se alojan una serie de nichos donde se depositaban las urnas con las cenizas de los difuntos, así como las ofrendas de los familiares y posiblemente estatuas.

Foto de Manuel (rutasyfotos.blogspot.com)

A continuación, destaca su muralla ciclópea de origen ibérico, modificada en varias ocasiones y en la que se conservan lienzos hechos «a hueso» (sin mortero) y otros con sillares moldurados que podrían ser de época cartaginesa. En el siglo I ó II d.C. se modificó la entrada para darle un carácter monumental.

Tras la muralla se pueden ver diferentes restos constructivos como varias cisternas de gran capacidad de embalse, el foro con parte de sus «tabernas», restos de viviendas y edificios públicos y sobre todo, en la zona alta, unas impresionantes «termas». La Ciudad Romana de Ocuri debió estar integrada, en época altoimperial, en el «coventus iuridicus gaditanus», organismo administrativo perteneciente a la provincia imperial de la «Bética».


FRIGILIANA: los pueblos con más duende de Andalucía

23 julio, 2021 at 11:47

Frigiliana es el único pueblo de la provincia de Málaga incluido entre los más bellos de España. Galardonado con el I Premio Nacional de Embellecimiento en 1982, su casco histórico es Conjunto Histórico Artístico desde el año 2014.

Frigiliana tiene una honda influencia árabe, con un casco histórico de herencia morisca de obligada visita, conocido como “Barribarto” – el barrio mudéjar -, catalogado como el conjunto arquitectónico de origen árabe más auténtico de Andalucía.

Incluso sin conocer la historia de este impoluto pueblo blanco, el primer pensamiento que se te vendrá a la cabeza es su similitud con cualquier medina del norte de Marruecos. Un entramado de callejuelas, pasadizos, callejones, adarves, arcos, puertas de color azul… y fachadas blancas que si fueran pintadas de color azul pitufo resultaría complicado encontrar las siete diferencias con Chefchaouen, uno de los pueblos con mayor encanto del vecino africano. No en vano, ambos pueblos se encuentran hermanados… por algo será.

Frigiliana está situado en la zona más oriental de la comarca de la Axarquía, asomada al Mediterráneo desde el Parque Natural de las Sierras de Almijara, Tejeda y Alhama.

El choto frito en salsa de almendras, los variados potajes de verduras frescas, mención destacada merece el potaje de bacalao en Semana Santa (manteniendo así la tradicional cuaresma), las migas…son algunos de los platos típicos de la cocina autóctona, todo ello elaborado con aceite de sus olivares y regados con los ricos caldos moscateles de sus viñedos, sin olvidar, por supuesto, las recetas elaboradas a base de la miel de caña: berenjenas fritas con miel de caña, arropía, marcochas…

Como curiosidad, nos gustaría mencionar que en Frigiliana se fabrica una de las mejores cervezas artesanales de Andalucía, La Axarca, con un aroma a mango que la hace más que apetitosa.

Algunas tradiciones artesanas autóctonas perviven en Frigiliana, y materiales como el esparto, las calabazas de agua, la cera, el cristal, la arcilla, madera o lana se convierten en bellas obras de singulares acabados que pueden adquirirse en los comercios del Casco Histórico.

Origen e Historia de Frigiliana

Frigiliana ocupó un lugar destacado en la Historia de España durante la sublevación de los moriscos. La villa conserva una de las más auténticas manifestaciones de la arquitectura tradicional árabe en España: su barrio morisco o Barrio Alto.

Habitada desde el 3.000 antes de Cristo, también fue lugar de establecimiento para fenicios y romanos. Estos construyeron una fortaleza y dejaron el nombre con el que a partir de entonces se conocerá la población, que significa «propiedad o villa de Frexinius«.

Sin embargo, el origen de la villa como tal hay que buscarlo hacia los siglos IX o X, con la construcción de un castillo (hoy desaparecido) alrededor del cual comienzan a concentrarse diversas viviendas. Este lugar es conocido como Hins Challana en época califal, y como Fixmiana durante la etapa nazarí.

Como tantas otras villas de la Almijara y las cercanas Alpujarras, la actividad económica principal de Frigiliana era la producción de sedas, acompañada de la de aceite, uvas o higos.

Tras la caída del reino de Granada, durante el reinado de los Reyes Católicos, los moriscos terminaron siendo expulsados de sus tierras y diseminados por la península, al tiempo que se poblaba Frigiliana con «cristianos viejos».

Durante el siglo XVII Frigiliana sufrió un periodo de estancamiento, con una población apenas superior al centenar de habitantes. En mayo de 1640, Íñigo Manrique de Lara fue nombrado conde de Frigiliana. La expulsión de los moriscos hizo que se abandonara la producción de seda, siendo a partir de entonces el cultivo de la caña de azúcar su actividad principal, de la que se conserva aún el Ingenio, edificio del siglo XVI. De esta época son también construcciones como el Palacio del Apero o la Iglesia de san Antonio.

Un paseo por el casco Histórico de Frigiliana

En Frigiliana, aún es posible cruzarse con mulas cargadas de mercancía o material por aquellas calles donde no llegan los vehículos. Del mismo modo, los vecinos vienen decorando sus calles con macetas, buganvillas, geranios o jazmines desde mucho antes de la llegada de los turistas. La preocupación por su pueblo llega hasta tal extremo que cada persona barre el trozo de calle que le corresponde, ahorrándose de ese modo la figura del barrendero.

Este conjunto de peculiaridades, sumadas a la belleza del trazado y su historia, hacen de Frigiliana el principal atractivo turístico del interior de Málaga.

Desde la plaza de las Tres Culturas ya dispones de una bonita vista, pero es desde los miradores de la Casa del Apero donde el blanco inmaculado comienza a cautivar. En la antigüedad, este lugar era destinado a granero y caballerizas, pero actualmente acoge la oficina de turismo, la biblioteca municipal y el museo Arqueológico.

Desde la Casa del Apero comenzamos la subida por la calle Real, pasando por uno de los edificios con más historia del municipio, El Ingenio. Fue un antiguo palacio de los condes de Frigiliana, construido en el siglo XVI a partir de los restos del castillo árabe que defendía la ciudad, y adaptado a fábrica a principios del siglo XX. Es la única fábrica de miel de caña que existe en Europa. Y es que, con la expulsión de los árabes se acabó la producción de seda, pasando a ser la producción de caña de azúcar la actividad principal.

Continuaremos por la calle Real y giraremos a la derecha hacia el callejón del Peñón, hacia el corazón del barrio morisco-mudéjar, donde las macetas y las flores se multiplican, y donde un laberinto de callejuelas y pasadizos nos teletransporta a lugares con acento magrebí.

Llegamos a la parte más alta de Frigiliana. Una ubicación que nos permite disfrutar de panorámicas privilegiadas en cada esquina. Una de esas fantásticas panorámicas es desde el restaurante El Mirador… Si continuamos, nos toparemos para mí con el mejor mirador al que asomarse en Frigilianaubicación exacta –.

Tras bajar las coquetas escaleras de ladrillo de la calle Garral, y después de girar a la derecha, aparece el callejón del Inquisidor, con la fuente de las Tres Culturas.

Descendiendo de vuelta a la calle Real, llegamos a la plaza de la Fuente Vieja, del siglo XVII, construida por D. Iñigo Manrique de Lara, quinto Señor de Frigiliana. Se concibió para abastecimiento de la población y abrevadero de animales. Fíjate en el escudo de armas y en la vivienda adyacente, ya que es el único ejemplo arquitectónico que se conserva de la Frigiliana de hace dos siglos.

Descendiendo por la calle Real, sobresale la iglesia de San Antonio de Padua, cuya fachada no desentona con el color blanco del resto de la población. Fue edificada sobre una antigua mezquita. En su interior destacan las doce máscaras barrocas.

Si seguimos descendiendo, llamará nuestra atención el Portal de Soto, un claro ejemplo de los vivos callejones de esta antigua villa árabe.

Si decíamos con anterioridad que la calle del Garral era una de las más auténticas que ver en Frigiliana, la calle Zacatín no tiene nada que envidiarle. Una de las calles más pintorescas, especialmente en primavera.

Terminamos este paseo a pie por el caso viejo de Frigiliana en El Torreón, lugar donde se encontraba el pósito a mediados del S. XVIII, y que actualmente se encuentra adosado a una vivienda. Si penetras en el Torreón, podrás ver una antigua vasija con un curioso grabado de origen desconocido. Una inscripción que representa a las tres grandes religiones: árabe, hebrea y cristiana. A raíz de este hallazgo, se adoptó el eslogan turístico de: “Frigiliana, Villa de las tres Culturas“.


ERMITA VIRGEN DE GRACIA: ermitas que merece la pena visitar

5 marzo, 2021 at 13:45

La ermita Virgen de Gracia es una auténtica mezquita hispanomusulmana del siglo IX sin apenas alteraciones y ubicada en Archidona (Málaga). Archidona es otra de las grandes ciudades históricas andaluzas, con un importante pasado romano y árabe.

En la parte alta del pueblo, ubicado dentro del Parque Periurbano “Sierra de Gracia”, se encuentra la que fue antigua “Villa Alta de Archidona” (la vieja ciudad musulmana), conjunto arqueológico inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, bajo la denominación de Castillo-Mezquita Ermita de la Virgen de Gracia”. Bajo las ruinas del castillo se encuentra la Mezquita, actual Ermita de la Virgen de Gracia, Patrona de la Archidona.

En esa zona alta donde estaba la vieja ciudad musulmana, los conquistadores trasformaron la vieja mezquita aljama en la ermita de la Virgen de Gracia, patrona de la localidad. Un deleite para los sentidos porque en vez de destruir el templo, simplemente lo readaptaron al nuevo culto y ampliaron un poco la nave principal. La Mezquita aún conserva su estructura y tiene el privilegio de ser la única conservada en la provincia de Málaga.

Las vistas desde la Ermita son espectaculares. Los atardeceres desde el santuario con Archidona bajo nuestra mirada y con la Peña de los Enamorados a lo lejos son espectaculares.

Foto de Jafter

Sobre la ermita y parte del recinto se levanta el Centro de Interpretación de la Cultura Mozárabe en la primera planta.

El santuario de la Virgen de Gracia tiene el siguiente horario:

– De Abril a Septiembre Mañanas de 8 a 13 y Tardes de 18:30 a 21:30 horas

– De Octubre a Marzo Mañanas de 11 a 14 y Tardes de 16 a 19 horas.

Origen e Historia de la Ermita Virgen de Gracia

Aunque construido en el s. IX, fue reedificado por los nazaríes en el s. XIII. La medina llegó a tener tres murallas, pero en la actualidad solo se aprecian dos, conservándose en la exterior varios torreones cilíndricos interceptados por torres cúbicas, donde se ubican las puertas de acceso

En las murallas de la medina destacan diversas puertas-torreones, así como un aljibe en su parte más elevada junto a la mezquita, hoy convertida al culto cristiano y denominado Santuario de la Virgen de Gracia.

La ampliación cristiana del siglo XVII consistió en otras tres naves, orientadas en perpendicular a las musulmanas, cubiertas por una bóveda ovalada. En el siglo XVIII se amplió el conjunto hasta la apariencia que ahora vemos.

LA VILLA ALTA: LA ARCHIDONA MUSULMANA

El recinto amurallado de Archidona (la Arsiduna árabe) es uno de los espacios de mayor interés de la España musulmana y está declarado Bien de Interés Cultural. Este espacio reúne restos arqueológicos que agrupan ocho siglos de historia.

En este espacio tuvieron lugar hechos históricos de gran relevancia: aquí fue proclamado emir Ab-al-Rahman I, la ciudad fue capital de la Cora de Rayya y uno de los principales apoyos de la revuelta de Omar Ibn Hafsum entre los siglos IX y X.

Características de la Ermita Virgen de Gracia

En este lugar se alzaba la antigua mezquita que fue consagrada como iglesia tras la reconquista y en cuyo interior quedan importantes restos de aquella, como las columnas y la propia configuración del espacio. Se conservan seis columnas de mármol rojo, tres naves orientadas al este – hacia la Meca –y un sencillo artesonado de madera, un caso único en toda Andalucía.

La Ermita tiene una primera parte, por donde se accede, formada por tres naves paralelas entre sí, que constituyen los restos de la mezquita. La siguen tres naves separadas perpendicularmente a las anteriores, obra del siglo XVII y escuela antequerana. La mezquita tiene arcos de herradura apenas insinuada, levantados sobre gruesas columnas reaprovechadas lisas, y dos de ellas sogueadas, procedentes de algún monumento romano tardío o quizás visigodo. Los capiteles son de perfil cúbico, cuya única moldura son muescas en los ángulos.

La ermita está consagrada a la Virgen de Gracia, patrona de Archidona, cuya imagen de estilo italo-gótico data de finales del siglo XV. En ella se encuentran diversos lienzos y retablos, así como una pila bautismal del siglo XV.

El Castillo de Archidona

La fortaleza protegida por un tajo insalvable que defendía por sí mismo la posición y por dos cinturones de muralla debió ser inexpugnable, como atestiguan las crónicas árabes y cristianas. Se estructura en dos cinturones de murallas, el primero es el más elevado y defiende la fortaleza. En él se encuentra la torre principal, llamada del homenaje en época cristiana, y el alcázar o residencia del wali. El segundo cinturón recorre la ladera del cerro y protegería la Medina o ciudad musulmana.

La Puerta de la Fortaleza es una puerta en recodo, característica de la arquitectura militar musulmana. El Alcázar mirando hacia el este es de planta cuadrada, debió ser la torre más elevada y la más protegida, pues en ella se sitúa el puesto de mando y la habitación del walí o gobernador de la fortaleza.

En el interior de la fortaleza había viviendas, silos y barracones para la guardia, hoy solo vemos algunos cimientos y la parte superior del aljibe que hay debajo, elemento clave en la resistencia de la ciudad durante los numerosos asedios que tuvo que resistir a lo largo de su historia.

Las tres puertas torres del Castillo de Archidona son típicas de las defensas fortificadas de la época almohade. Su sistema de acceso en recodo junto con las torres semicirculares cercanas a la entrada la convierten en lugares inaccesibles.

Entre este cinturón defensivo y el recinto superior estaría la Medina o ciudad musulmana. Se han practicado excavaciones que han descubierto cimientos de viviendas que se ha puesto en valor, quedando estos al descubierto para su contemplación, convenientemente protegidos por una estructura acristalada: dichos restos corresponden a una zona de estructuras de vivienda, de época nazarí.


CASTILLO DE BURGALIMAR: ruta de castillos medievales

27 noviembre, 2020 at 11:59

El Castillo de Burgalimar (Bury al-Hamma, “Castillo de los Baños”) es una fortaleza omeya del siglo X, construida sobre un pequeño cerro que domina la localidad de Baños de la Encina (Jaén). El castillo está considerado como el más antiguo en pie de España y el segundo de Europa.

Esta fortaleza califal fue mandada levantar por el califa cordobés Al-Hakam II, hijo y sucesor de Abderramán III, y finalizada en el año 968 d.C.

Hoy podemos ver en el Castillo de Burgalimar, el conjunto fortificado que mejor se conserva del Califato de Córdoba. Un excelente ejemplo de fortaleza de su época. A su vez, es uno de los castillos árabes que mejor se conservan en España. Por sus valores históricos y artísticos está declarado Monumento Nacional desde 1931, y Bien de Interés Cultural.

Desde 1969 tiene el privilegio de ondear en su torre del homenaje la bandera azul coronada de estrellas del Consejo de Europa, privilegio otorgado con motivo de la celebración del milenio de la construcción del castillo, y del que sólo dos castillos europeos tienen este privilegio, el de Baños de la Encina y el de Florencia en Nápoles.

Las visitas se reparten en distintos horarios, por lo que esto no es un problema, y cuentan con alternativa guiada. Cerca quedan Bailén, Montoro, Linares, Baeza, Úbeda o Andújar. Precisamente la sierra que comparte nombre con la última localidad o Despeñaperros son parques naturales cercanos notables.

Origen e Historia del Castillo de Burgalimar

Baños de la Encina tuvo asentamientos humanos desde la Edad del Cobre, como se desprende de los yacimientos arqueológicos que hay en el interior del recinto amurallado.

En el castillo se ha encontrado un epitafio sepulcral que se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional y una lápida fundacional, en la que puede leerse:

“Mandó edificar esta fortaleza el siervo De Dios Alhacam Almostánsir bilá Emir Almuminín, cuya vida Dios guarde.

Medió su cliente y gobernador militar suyo Maysur Benalhacam.

Acabóse, mediante el poder de Dios y de su ayuda.

Y esto fué en el mes de Ramadán del año trescientos cincuenta y siete.”

La fecha que aparece en la inscripción se corresponde con el año 357 después de la Hégira del calendario musulmán, por lo tanto se trata del año 968 del calendario cristiano.

La fortaleza se levantó como pieza estratégica para defender y proteger el camino de Cordoba al puerto de Muradal, hoy Almuradiel o a Despeñaperros. Los almohades reforzaron las defensas levantando un doble cerco de murallas para resistir el acoso cristiano que este castillo árabe, como otros del valle del Guadalquivir, sufrió en los siglos XI y XII.

El castillo fue conquistado por Alfonso VII en 1147, aunque, tras su muerte, volvió a manos de los musulmanes. De nuevo, en 1189, sería tomada la fortaleza de Baños de la Encina, aunque también de forma efímera, por las tropas de Alfonso VIII de Castilla y Alfonso IX de León.

En el año 1212, después de la batalla de las Navas de Tolosa, es conquistado de nuevo por los reyes Alfonso VIII, Pedro I de Aragón y Sancho el Fuerte de Navarra, sin embargo la conquista definitiva fue realizada por Fernando III en 1225, incorporándola a la ciudad de Baeza.

El castillo de Baños de la Encina es también conocido con el nombre de «la fortaleza de los siete reyes», pues por ella pasaron en diferentes épocas, Alfonso VII, Alfonso VIII, Alfonso IX, Pedro II, Sancho VII, Fernando III y Fernando el Católico.

En la segunda mitad del siglo XV, la villa y su castillo tuvieron gran importancia durante los enfrentamientos entre los partidarios de Enrique IV y los del Marqués de Villena y don Pedro Girón, primer señor de Utrera y Osuna, que pretendió casarse con la que sería más tarde reina de Castilla, doña Isabel la Católica.

Durante la guerra de la independencia el castillo sufrió las consecuencias de su ocupación  y desde entonces hasta 1828, el patio del castillo serviría de cementerio parroquial.

Características del Castillo de Burgalimar

El castillo ocupa la cumbre de un monte con una forma elíptica y está construido en tabiyya o tapial rojizo, material típicamente árabe realizado a base de una mezcla de arcilla, arena, cal y piedras muy menudas, un procedimiento de construcción mucho más rápido y barato que las cuidadas obras de mampostería o sillares, lo que evidencia su originaria función eminentemente militar, destinado al acuartelamiento de las tropas beréberes alistadas para las campañas anuales contra los cristianos, cuyo lugar de concentración final, ya en la frontera, era la fortaleza de Gormaz (Soria).

Dispone de catorce torreones rectangulares y uno pentagonal, que adopta esta forma por la necesidad de adecuarse al quiebro que realiza la muralla en esta zona. Las torres apenas sobresalen de la silueta de la muralla.

 

Sobre una de las torres originales se introdujo la principal modificación cristiana, la Torre de Homenaje, también conocida como Almena Gorda, de la que carecen los castillos musulmanes fue construida en el siglo XV. La torre, de estilo gótico, está construida en mampostería irregular y tiene forma semicilíndrica al exterior, está estructurada en dos cuerpos cubiertos por bóveda de cañón apuntada y esquinas exteriores redondeadas para eludir los efectos de la artillería. La torre no mira hacia la campiña sino hacia el interior de la población para su control e intimidación, lo que indica su transformación con el discurrir de los años en un edificio señorial.

Al gran patio de armas se accede por una puerta que mira al este y que se abre entre dos grandes torres que la defienden. Está cubierta por un gran arco de herradura y protegida por un gran matacán que la reforma realizada durante la restauración ha ocultado.

En su patio interior se contempla un aljibe dividido en dos naves separadas por pilares y cubierto por una bóveda de medio cañón. Igualmente, se observa la otra modificación de la época cristiana: la construcción de un alcazarejo mediante la creación de una muralla interior compuesta por un poderoso torreón circular, del que hoy sólo se conserva la base, y dos lienzos que unían ésta con los muros laterales, de los que hoy sólo queda parte de uno de ellos.

El castillo de Baños de la Encina dispone de dos accesos, uno en cada frente. En el noroccidental se abre un postigo de poca altura, sólo para el paso de personas, del que había que descolgar alguna escalera de mano para salir y entrar. La puerta principal está en el frente opuesto, hacia el sureste, es recta, flanqueada por las dos torres más apretadas del castillo, con las que forma unidad. Se abría hacia el exterior con un gran arco de medio punto, actualmente de herradura, a modo de hornacina, de dovelas con despiece radial.