MERCADO CENTRAL DE VALENCIA: mercados tradicionales con sabor

20 diciembre, 2019 at 17:33

El Mercado Central de Valencia está considerado como una de las obras maestras del modernismo valenciano. La espectacularidad del Mercado Central es innegable. Se trata de una de las edificaciones más atractivas y visitadas de la ciudad de Valencia.

Es Mercado Central de Valencia, es uno de los mercados en funcionamiento más antiguos de Europa, por lo que ha obtenido el título de “Bien de Interés Cultural”. El edificio se sitúa en el corazón de la Ciutat Vella, en el centro histórico de Valencia, donde se encuentran la mayor parte de las atracciones turísticas; rodeado además por numerosos comercios, cafés, bares y restaurantes.

Es una construcción de estilo modernista valenciano que se empezó a construir en el año 1910, y fue el monarca que lo inaugura, Alfonso XIII, el mismo encargado de poner la primera piedra.

En la actualidad, el Mercado Central de Valencia es el mayor mercado de productos frescos de Europa, con casi 959 comercios, y el primero del mundo en servir pedidos por internet, además de ser una de las construcciones más visitadas diariamente por su gran atractivo cultural y turístico, tanto para visitantes extranjeros como para los propios valencianos.

El horario de compra del mercado es de lunes a sábado de 7:30 a 15:00 horas, pero para conocer más al detalle tanto los horarios y festivos como otra información de consulta te recomendamos visitar su web oficial.

Origen e Historia del Mercado Central de Valencia

En 1261 se tiene noticia de su emplazamiento junto a la muralla, cerca de la puerta de la Boatella y la Iglesia de los Santos Juanes. Al principio, tiene carácter de feria los jueves de cada semana, lo cual explica su emplazamiento fuera de la muralla en relación con otros mercados ubicados en el interior, como el existente en la plaza de la Almoina. Pronto se hizo diario y por fin central, cuando en virtud del ensanche de 1356 quedó dentro de los muros.

La construcción del mercado actual tenía como destino sustituir el que se inauguró en 1839, que no era más que un conjunto de tenderetes al aire libre que debían ser colocados y desmontados diariamente, acusando una falta de higiene y de capacidad. Ya en el siglo XX, se comenzó a derribar el 24 de octubre de 1910 las casas donde hoy se ubicaría el actual Mercado Central, con la particularidad de que el primer golpe de piqueta lo dio Alfonso XIII.

Cabe recordar que el 18 de mayo de 1914 se aprobó el proyecto de los arquitectos que se habían formado en la Escuela de Barcelona y que formaban parte del taller de Lluis Doménech i Montaner: Alexandre Soler y Francesc Guàrdia Vial.

La inauguración del centro fue el 23 de enero de 1928, aunque el Mercado Central no empezó a funcionar de cara al público de manera inmediata. Todavía tardó casi dos meses en ponerse al servicio del vecindario, dado que los clientes no pudieron comprar hasta el 15 de marzo de 1929.

Características del Mercado Central de Valencia

El Mercado Central combina el metal, las cúpulas, el vidrio y las columnas, al recuerdo gótico del modernismo, como si de una catedral del comercio se tratara, combinando muy bien con la vecina Lonja de los Mercaderes. El lenguaje expresivo predominante es el del modernismo, aunque también se advierten elementos historicistas y novecentistas.

Ocupa exactamente una superficie de 8.160 metros, dividida en dos zonas o polígonos; el primero de ellos es irregular, con una superficie de 6.760 metros cuadrados; y el otro, octogonal, destinado a la pescadería, tiene una extensión de 1.400 metros cuadrados. El sótano es de 7.690 metros cuadrados; se dedicó a la subasta del pescado y actualmente se utiliza como aparcamiento.

Llaman poderosamente la atención las tres espadañas con veleta muy famosas que hay en su entorno, dos de ellas en el propio Mercado Central.

Su impresionante arquitectura modernista, cercana a la Lonja de la Seda y a la Iglesia de los santos Juanes, ofrecen vistas únicas que solo pueden verse en la tan querida plaza del Mercado.

Quizás lo más distintivo del monumento aparte la coherencia señalada, sea la gran cúpula central, decorada brillantemente, y el orden “enano” de sus columnas pseudo-jónicas en los accesos, de apenas dos diámetros de cañón, enlazadas por unas marquesinas curvas, metálicas, abovedadas, muy ricas en ornato de fundición.

Una explosión de colores y sabores

Estamos ante un verdadero templo dedicado a la Gastronomía: frutas y verduras de temporada, todo tipo de pescado fresco, puestos de charcutería ibérica y numerosos jamones, quesos, aceitunas, puestos de cava… ¡Incluso hay un puesto dedicado al azafrán -elemento imprescindible para las paellas y fideuà valencianos – y a los escargots!

El azafrán es un condimento, introducido por los árabes durante la ocupación de la Península Ibérica, se produce actualmente en España y está fuertemente arraigada en la cultura de la región de Castilla-La Mancha. La producción española de azafrán se considera de las mejores en términos de calidad. A pesar de que la producción anual ha descendido desde las 100 toneladas del siglo XIX hasta las 1,9 toneladas que se producen hoy en día, los productores españoles continúan a producir este oro rojo, que podrás saborear en cualquier Paella Valenciana.


CAMINO DE SANTIAGO: cultura y tradiciones

13 diciembre, 2019 at 11:47

Camino de Santiago es la denominación que tiene el recorrido de peregrinación cristiana que se dirige a Santiago de Compostela (Galicia) para visitar la tumba del Apóstol Santiago, en la Catedral de Santiago.

A partir del siglo IX, se forjó como una de las rutas de peregrinación más importantes de Europa, convirtiéndose en la espina dorsal de los reinos de la península Ibérica. De hecho, es denominada con el título de calle Mayor de Europa, por la cantidad de peregrinos que lo realizan.

El primero en realizar la ruta se dice que fue Alfonso II el Casto, rey de Asturias. A él le siguieron numerosos peregrinos, siendo la Edad Media su momento más álgido para fortalecer los reinos cristianos. Para ello se construyeron varios monasterios y posadas en el camino hacia Santiago de Compostela desde el norte; y se empezaron a abrir otras vías desde los países vecinos. Los peregrinos empezaban a llegar desde cualquier parte del mundo. Por tanto, el Camino de Santiago no es una única ruta ni un camino que recorriera el Apóstol Santiago sino que son un conjunto de caminos que, como venas del cuerpo, van convergiendo para dirigirse a Compostela.

Aunque en épocas posteriores empezó a perder interés, desde hace unos años el Camino de Santiago ha vuelto a recuperar su esplendor. En 1993 el Camino de Santiago fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Origen e Historia del Camino de Santiago

Santiago el Mayor fue uno de los principales apóstoles de Jesucristo y el primero de ellos en morir martirizado. La tradición cristiana indica que su cadáver fue trasladado a Hispania y depositado en una tumba situada en Gallaecia. Esta fue descubierta sobre el año 820 entre los restos de un asentamiento romano abandonado y sobre ella se construyó un templo que fue ampliado en los siglos siguientes hasta convertirse en la actual catedral.

Para entender las peregrinaciones medievales a Santiago de Compostela, debemos partir de la tradición que habla de la labor evangelizadora de Santiago en tierras de la Hispania romana. Se sabe que tras la muerte de Cristo, Santiago el Mayor, hijo de Zebedeo, continúa inicialmente su labor apostólica en Jerusalén y posteriormente en Hispania.

Tras esta labor en Hispania, vuelve a Palestina y tras incumplir la prohibición de predicar el Cristianismo, fue decapitado en tiempos de Herodes Agripa. Según la tradición, su cadáver fue robado por los discípulos Atanasio y Teodoro y llevado en barco de nuevo a tierras españolas, en concreto a Iria Flavia (cerca de la actual Padrón).

Siglos después, tras la batalla de Covadonga (s. VIII), se asienta en Asturias un pequeño reino que intenta recuperar el ideal unificador de la monarquía hispano-visigoda. Uno de los principales y decisivos monarcas de este periodo inicial fue Alfonso II El Casto que reinó durante un largo periodo de tiempo (entre el año 791 y el 842). Es durante su reinado cuando se produce el milagroso descubrimiento de la tumba del Apóstol Santiago. Tras este descubrimiento, el monarca manda la construcción de una pequeña iglesia de estilo asturiano en aquella zona del descubrimiento (ahora Compostela).

Desde este momento, queda establecida oficialmente la tumba del apóstol en aquel mágico lugar, cercano al cabo de Finisterre, punto situado en el extremo occidental de Europa. El camino a Finisterre era indicado desde cualquier lugar de Europa por las estrellas de la «Vía Láctea». Desde antiguo se creía que allí se acababa el mundo y que el Atlántico era «la tumba del sol». Posiblemente estos hechos geográficos y astronómicos ayudaron a reforzar el magnetismo que desde entonces provocó en millones de almas la ruta jacobea.

El enorme prestigio que proporciona la presencia de las reliquias de Santiago el Mayor fue hábil y rápidamente aprovechado por los monarcas asturianos y leones para consolidar su reino en oposición a Al-Andalus y para darse a conocer al resto de la Cristiandad europea.

En el año 899 Alfonso III, El Magno, consagra una nueva catedral de mayores dimensiones y calidad artística que la levantada por Alfonso II.

La orden de Cluny pronto se hace eco del prestigio de Compostela y durante el siglo XI promueve las peregrinaciones a Santiago. A cambio, los reyes cristianos hacen generosas donaciones a sus monasterios. A lo largo del siglo XI la afluencia de peregrinos se intensifica y comienza a establecerse una ruta principal con sus respectivas estaciones (Camino Francés).

En el año 1073 se inicia la construcción del tercer templo consecutivo sobre la tumba del apóstol, bajo mandato del obispo Peláez. Será la gran catedral románica que conocemos: un magnífico templo del “románico de peregrinación”.

Las Rutas del Camino de Santiago

Actualmente existen varias rutas costeras o interiores que llegan a la catedral de Santiago, donde los peregrinos pueden sellar la última etapa de su viaje y visitar al apóstol. Las rutas más populares son el Camino Francés, el Camino del Norte y la Vía de la Plata.

  • Camino Francés: itinerario con mayor tradición histórica del Camino de Santiago. Nace en Francia, salva los Pirineos y cruza la Península Ibérica de este a oeste. Accede a Galicia por la legendaria subida a O Cebreiro.
  • Camino del Norte: el Camino de Santiago del Norte es una vía de peregrinación por la costa astur-galaica cuyo origen se remonta al siglo IX. Pisa suelo gallego en Ribadeo.
  • Camino Primitivo: el Camino de Santiago más antiguo es hoy una ruta de gran belleza y exigente trazado. El Camino Primitivo, nada masificado, sigue las huellas del primer peregrino.
  • Camino Inglés: ruta seguida por los peregrinos del norte y oeste de Europa que arribaron por barco a la costa coruñesa y continuaron por tierra hasta Santiago de Compostela.
  • Camino Portugués: el Camino Portugués es una ruta medieval del Camino de Santiago que discurre hacia el norte desde el país luso y se adentra por Galicia a orillas del río Miño. Se trata de un itinerario de largo recorrido con el que se accede a Galicia desde tierras portuguesas.
  • Vía de la Plata (por Laza): recorrido procedente de Andalucía y Extremadura, asentado sobre las antiguas vías romanas y que da comienzo originalmente desde la misma puerta de la catedral de Sevilla.
  • Camino de Santiago a Finisterre y Muxía: único trazado con origen en Santiago y meta en el cabo Finisterre, punto más occidental de Europa, o el Santuario da Virxe da Barca en la localidad de Muxía.
  • Ruta del Mar de Arousa y Río Ulla: desde O Grove o Ribeira hasta Padrón, imita el trayecto que cubrió la barca con los restos de Santiago Apóstol.
  • Vía de la Plata (por Verín): se trata del camino jacobeo con mayor recorrido en Galicia y más variedad de ramales. Por la provincia de Ourense discurren dos variantes bien definidas, una por Laza y otra por Verín. Esta ruta, de amplio valor natural y patrimonial, es aún una gran desconocida para muchos peregrinos a pesar de que su trayecto se sustenta en calzadas romanas.

Además de las rutas jacobeas reconocidas como “oficiales” y citadas anteriormente, también existen muchas otras vías de peregrinación de larga tradición que recorren toda la Península: camino Mozárabe, Aragonés, del Sur, de Levante, de Madrid y camino de Invierno.

La primera vez que se hace el Camino de Santiago es normal elegir el Camino Francés, que condensa la génesis jacobea en todos los aspectos: mito, leyenda, arte, cultura, historia y popularidad. La mejor opción es dedicar un mes a la aventura jacobea y comenzar en Saint Jean Pied de Port, para vivir la experiencia de cruzar los Pirineos el primer día y pasar la noche en Roncesvalles. Y si dispones de menos tiempo, los lugares habituales con accesos directos son Logroño (25 etapas), Burgos (20 etapas), León (13 etapas), Astorga (10 etapas) y Sarria (5 etapas), esta última cubre la distancia mínima de 100 kilómetros para obtener la Compostela.

La primavera y el otoño es la temporada ideal para recorrer el Camino de Santiago, no hay mucha afluencia y no son épocas de mucho frío, lo que hará que tu mochila sea más ligera.

La Concha del peregrino

La concha del peregrino, es sin duda el símbolo del Camino de Santiago más universal y representativo, un icono con el que sobran las palabras cuando nos referimos a las rutas jacobeas que llegan a Santiago. La concha de vieira, una familia de molusco bivalvo muy común en Galicia, parece hoy un objeto casi imprescindible para el peregrino que emprende su viaje, sin embargo, pese a su popularidad, la razón por la que los primeros caminantes la adoptaron se desconoce.

A pesar de no estar tan difuminados sus orígenes, sí conocemos el uso que obtuvo desde el comienzo de las peregrinaciones a ciudad santa: distinguir a los caminantes que habían concluido su peregrinación por el Camino de Santiago. Tradicionalmente a todos los peregrinos que habían llegado a Santiago de Compostela se les entregaba un documento acreditativo y se les concedía una concha de vieira para colocarla en el sombrero o en la capa. Portar la concha de vieira era considerado como una forma de tributo al Apóstol, como ya se indicaba en los textos del Códice Calixtino.

Con el paso de los años, la concha del peregrino ha pasado de ser un distintivo de los peregrinos para convertirse en todo un símbolo del Camino de Santiago. De hecho, la concha de vieira es uno de los símbolos usados oficialmente por Xacobeo para la señalización del Camino de Santiago que verás en cientos de mojones repartidos por todas las rutas reconocidas como oficiales, impreso en color amarillo y bajo fondo azul.


GUETARIA: pueblos marineros con encanto

29 noviembre, 2019 at 13:35

Guetaria (en euskera y oficialmente Getaria) es un pequeño pueblo pesquero de la costa de Guipúzcoa, situada a 30 km al oeste de San Sebastián, enclavada en una pequeña península que termina en el monte de San Antón, más conocido como “el ratón de Guetaria”, por la similitud del perfil.

Este pueblo pesquero fue fundado por los romanos para capturar ballenas. Con los siglos se adentró en el mar hasta engullir la isla de San Antón. Sus gentes se hicieron famosas por sus hechos bélicos y marineros, su gastronomía, la moda y la producción de txakoli (vino blanco con denominación de origen, muy famoso en Euskadi).

Guetaria también es muy conocido por ser la localidad natal, entre otros, del marino Juan Sebastián Elkano (el primer hombre que dio la vuelta al mundo) y del modisto Cristóbal Balenciaga (uno de los diseñadores de moda y alta costura más prestigiosos de la historia).

Guetaria es un pueblo que tiene bastante variedad gastronómica y destaca por el pescado a la brasa y el txakoli. Como buen pueblo pesquero, Guetaria tiene mucha cultura del pescado y, sobre todo, del pescado a la brasa. No te puedes ir de allá sin probar el besugo o el rodaballo a la brasa.

Otra cosa que no puedes perderte es conocer los mejores bares de pintxos, que están repartidos por la Calle Principal (Kale Nagusia) y su paralela Calle Elkano. Estas calles se animan mucho cuando empieza la hora del poteo y se llenan de cuadrillas y familias bebiendo y hablando en el exterior.

A pesar de ser un pueblo pequeño, de unos 3.000 habitantes, Guetaria cuenta con 2 playas. A pesar de estar muy próximas entre sí (separadas por el ratón), son muy diferentes tanto por tamaño, situación y oleaje. Hablo de las playas de Malkorbe y Gaztetape.

En cuanto a monumentos a destacar en el pueblo, está la iglesia gótica de San Salvador que data del siglo XV.

A 5km de Guetaria se encuentra la localidad de Zarautz con una gran playa que curiosamente es la mayor superficie plana de toda Guipúzcoa.

Ratón de Guetaria

La silueta del monte San Antón se asemeja a un ratón, formando el tómbolo y la localidad de Guetaria su cola. Es por ello que el monte San Antón es más conocido con el sobrenombre de Ratón de Guetaria y, en su punto más elevado, hay una pequeña construcción conocida como Katxapo desde donde puede disfrutarse de una bella panorámica de la localidad. Un bonito paseo si no eres de los que aguantan mucho en la playa.

Museo Cristóbal Balenciaga

El Museo Balenciaga de Guetaria es uno de esos museo que hay que visitar, por lo menos, una vez en la vida. Aunque no te guste la moda, la colección de vestidos que hay es espectacular.


SANTA MARÍA DE EUNATE: ermitas que merece la pena visitar

31 octubre, 2019 at 13:34

La ermita de Santa María de Eunate, rodeada de misterio, es una ermita del siglo XII atribuida a los templarios, y que se alza solitaria en la llanura navarra, en la confluencia de los Caminos a Santiago aragonés y navarro.

El misterio no aclarado sobre su origen y su inquietante interior avivan el interés de este templo que fue hospital de peregrinos, dormitorio de difuntos, faro-guía para caminantes, lugar de culto cristiano y santuario telúrico para quienes buscan fuerzas esotéricas.

En Mururzábal (Valle de Valdizarbe), en la ruta tolosarra del Camino de Santiago, poco antes de que ésta confluya en Puente la Reina con la procedente de Orreaga/Roncesvalles, se alza solitaria pero imponente la iglesia de Santa María de Eunate, un raro, bello y sugerente ejemplo de arquitectura románica declarado monumento nacional.

Su planta octogonal sigue el modelo de la basílica del Santo Sepulcro y de la Cúpula de la Roca de Jerusalén. Esta estructura y el claustro que la circunda la hacen diferente a cualquier otro templo románico.

No dudes en consultar sus horarios y tarifas cuando vayas a realizar la visita a esta magnífica ermita medieval.

Origen e Historia de la ermita Santa María de Eunate

Construida en 1170, su origen no está claro. Algunos historiadores han barajado la posibilidad de que fuese obra de los templarios y hospital de la orden de San Juan, mientras que la tradición popular atribuye su construcción a una reina o señora, cuya sepultura yace bajo las piedras, para que fuese capilla funeraria (iglesia cementerial de peregrinos).

Más allá de aspectos de carácter legendario, la gran mayoría de especialistas coinciden hoy en día en contextualizar la construcción del templo durante la segunda mitad del siglo XII, coincidiendo pues con el fecundo reinado de Sancho el Sabio de Navarra.

Otra de las funciones que tanto a Santa María de Eunate como al Santo Sepulcro de Torres del Río se atribuyen es la de faro de orientación para al peregrino, contando ambas en lugar de torre, con una especie de linterna arquitectónica coronando el edificio dentro de la cual se mantenía un fuego que servía de punto de referencia al caminante durante la noche.

Arquitectura de la ermita Santa María de Eunate

El conjunto de planta octogonal, como el Santo Sepulcro de Jerusalén y otras dos construcciones del Camino de Santiago, está circundado por una hermosa galería porticada de 33 arcos, con capiteles decorados. La armonía de la planta octogonal queda rota por el ábside pentagonal y una torrecilla de planta cuadrada adosada en el lado de la epístola. En los muros exteriores se alternan ventanas caladas y ciegas y dos puertas de acceso, la del norte frente al Camino, muy decorada, y otra más sencilla hacia poniente.

El interior del templo es sencillo y con algunos elementos de influencia musulmana. En los muros de sillería se aprecian dos alturas y en cada ángulo se superponen dos columnas. La sobriedad del interior es sólo aparente, ya que las columnas poseen hasta 26 capiteles decorados.

La bóveda octogonal está sustentada por 8 nervios con ángulos diferentes, lo que evidencia que los ocho lados del templo son diferentes. Y en el ábside, de gran riqueza arquitectónica y con forma semicircular, se encuentran los elementos esculturales más antiguos de la iglesia.

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MONASTERIO DE LEYRE: monasterios y conventos con encanto

11 octubre, 2019 at 12:23

Ubicado en Navarra, al pie de la sierra de la que toma el nombre el monasterio de San Salvador de Leyre, o simplemente Monasterio de Leyre (en euskera Leire), es uno de los conjuntos monásticos más importantes de España por su relevancia histórica y arquitectónica.

Entre los diferentes edificios que componen el conjunto, existen ejemplares del románico muy destacados por pertenecer a un periodo muy temprano del mismo y por su excelente estado de conservación. En 1867 el Monasterio de Leyre fue declarado Monumento Nacional.

Posiblemente la cabecera de la iglesia del monasterio de Leyre sea la primera manifestación del románico pleno en Navarra a mitad del siglo XI. Las piedras con las que está construido el monasterio provienen de canteras propias que se hallaban en plena sierra y cercanas a él.

El bello entorno natural que acompaña al monasterio de Leyre explica que a lo largo de su historia haya sido refugio de reyes y obispos, icono de Navarra y escenario de celebraciones oficiales. El Monasterio de Leyre forma parte de la Ruta de Monasterios en Navarra.

El monasterio se alza en terrenos del actual municipio de Yesa, a 52 km de la capital navarra, Pamplona, sobre el ramal del Camino de Santiago que discurre siguiendo el río Aragón, pasando por Jaca, el Camino de Santiago aragonés. El conjunto se encuentra en una balconada natural de la falda sur de la sierra de la sierra de Errando o de Leyre, entre cuyos picos destaca la cima del Arangoiti de 1.356 m de altitud (esta sierra es la primera sierra prepirenaica que se tiende sobre el Canal de Berdún). Dicha balconada se alza sobre el valle del río Aragón, embalsado en este punto en el pantano de Yesa.

Antes de ir a visitarlo te recomendamos conocer los horarios y las tarifas de visita

Cerca del monasterio te recomendamos visitar el castillo de Javier y Sangüesa y el pueblo medieval Sos del rey Católico.

Origen e Historia del Monasterio de Leyre

Sus orígenes se remontan a la baja Edad Media. Documentalmente está mencionado ya en 848 y su historia va estrechamente ligada a la del reino de Navarra.

Durante la dominación árabe, del siglo IX al X, fue refugio de los reyes y obispos de Pamplona, hasta que los musulmanes lo incendiaron en el siglo X.

Después de haber sido destruido por Almanzor, Sancho García lo hizo reconstruir en 1022. La cabecera del coro y la cripta se construyeron en estilo románico, fueron introducidas las reglas de los cluniacenses y partiendo de él se construyeron numerosas hosterías y hospicios a lo largo del camino de Santiago. Desde el siglo XI la cripta sirvió de panteón real. En ella se encuentran los sepulcros de varios reyes de Navarra.

El monasterio alcanzó su máximo esplendor en tiempos de Sancho García el Mayor, de su hijo García de Nájera y de su nieto Sancho de Peñalén. En el año 1307 el monasterio fue entregado a la orden de los cistercienses.

La Desamortización de Mendizábal, en el siglo XIX, hizo que el monasterio se cerrara con el consiguiente abandono y ruina. Pero tras ser declarado Monumento Nacional en 1867 y mediante iniciativas personales comienza a resurgir. En el año 1915 se regresan a Leyre los restos de los primeros reyes de Navarra que habían sido llevados a la parroquia de Yesa. En la actualidad, el conjunto monástico pertenece a la Comunidad Foral de Navarra, y para su cuidado y funcionamiento se le ha cedido a quienes fueron sus primeros moradores, los monjes negros, los benedictinos.

Sus sólidos muros son testigos de mil y una historias como la de dos hermanas cristianas que fueron decapitadas por no abrazar el credo musulmán, y cuyos restos se guardan en una arqueta de marfil que se exhibe en el Museo de Navarra. O la leyenda de San Virila, el abad que quedó extasiado durante 300 años al oír cantar un pajarillo cerca del monasterio, lugar del que mana la fuente de San Virila.

¿Qué ver en el Monasterio de Leyre?

El recorrido te descubrirá una sobrecogedora cripta del siglo XI, la parte más antigua de todo lo conservado. El angosto recinto, en el que se acumulan masas de piedra, con fustes de escasa altura y robustos capiteles consigue estremecer y es una clara muestra de la sobriedad propia del románico más arcaico.

Su austeridad contrasta con la decoración de las portadas de la iglesia abacial, especialmente con la de la puerta Speciosa, otro de los grandes tesoros del cenobio. Data del siglo XII y está adornada con elementos de la Ruta Jacobea. Busca el demonio atrapando una desventurada alma o al ángel que anuncia el juicio final y comprobarás que es una auténtica biblia en piedra.

Otros elementos de gran interés son la portada sur del siglo XII, la portada de la iglesia abacial (XI), el paso subterráneo de la cripta y la capilla del Santísimo (1501-1536), que contiene un retablo y esculturas de Juan de Berroeta (XVII).

En el interior de la iglesia, iniciada en estilo románico, contempla la gran nave central (XI) y alza la vista para descubrir la bóveda gótica, una de las ojivas más bellas existentes en Navarra. Tras una reja de estilo gótico tardío está el panteón de los primeros Reyes de Navarra y junto a él se venera el “Cristo de Leyre”, una enorme talla del siglo XVI.

En Leyre, la alabanza y diálogo con Dios se traducen en canto gregoriano. Aprovecha la ocasión y escucha a los monjes en el oficio de laúdes, a las 7,30 horas (domingos y festivos a las 8:00 h.), misa conventual, a las 9:00 h. (domingos y festivos a las 12:00 h.), vísperas, a las 19:00 h. y en las completas, a las 21:00 h.

Si quieres disfrutar con tranquilidad del lugar, aneja al edificio existe una hospedería de 33 habitaciones. Además, el monasterio cuenta en su interior con 10 habitaciones individuales. Este alojamiento está reservado a varones y las comidas se realizan con los monjes en el refectorio.

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