BORNOS: ruta de los pueblos blancos de Andalucía

6 abril, 2014 at 16:07

BORNOS

Pensar en Andalucía es llenarse de los colores de las buganvillas y gitanillas, del blanco de sus paredes encaladas, del azul profundo de sus mares bajo el sol. Así, la conocida como Ruta de los Pueblos Blancos nos lleva a recoger un sinfín de imágenes populares salidas del corazón mismo de Andalucía.

Esta ruta es una de las más conocidas y cada año, miles de viajeros se dispersan por los caminos andaluces haciendo su recorrido. Es una red de caminos que nos llevan a unos 20 municipios de las provincias de Cádiz y Málaga. Pueblos y ciudades que comparten esas casas con fachadas de blanca cal tan características en gran parte de la comunidad andaluza.

Hoy nos toca visitar el pueblo de BORNOS (Cádiz).

Enclavado a orillas del lago junto al que ha crecido desde hace más de 30.000 años, Bornos está declarada Conjunto Histórico. El paso de la cultura íbera a la romana se aprecia en los restos del yacimiento de Carissa Aurelia, a escasos kilómetros del núcleo urbano.

yacimiento carissa aurelia

Como edificios relevantes de su arquitectura civil, además de su castillo, figuran las casas señoriales de la Cilla (s.  VII-XVIII) y de los Ordóñez (s. XVIII) y el Colegio y Hospital de la Sangre. Tiene también una magnífica muestra religiosa, con la Iglesia Parroquial de Santo Domingo de Guzmán, el Convento del Corpus Christi y el Monasterio de los Jerónimos, ambos del s. XVI. Las sierras cercanas a Bornos resultan idóneas para la práctica del senderismo, trekking, rutas a caballo y bicicletas de montaña.

casa Ordonez Bornos

Y en el Embalse de Bornos además de pescar el visitante podrá observar aves acuáticas.

Castillo de Fontanar – Palacio de los Ribera

Castillo de Fontanar - Palacio de los Ribera

El trazado urbanístico de la villa gira en torno a su joya monumental que es el Castillo- Palacio de los Ribera, declarado Bien de Interés Cultural. Sobre la construcción árabe, de la que se conservan restos de muralla y la Torre del Homenaje, después se erigió un bello palacio con un Jardín también renacentista que está declarado Jardín Histórico de Interés Cultural.

El Castillo del Fontanar – Palacio de los Ribera es de origen árabe. Consta de un elemento más antiguo y de planta cuadrada, que constituye la torre del homenaje, con su entrada por la cara oeste y un macizo en la esquina noroeste. Los restos que se conservan de este antiguo castillo se reducen a algunos lienzos de la muralla y la torre; su interior aparece compartimentado en diversas cámaras y está construido en material de sillería.

Restos antiguos castillo de fontanar

Fue restaurado y transformado en Palacio de estilo plateresco en el s. XVI. Una gran puerta, en tiempos chapada en bronce, da acceso a un amplio patio, rodeado de un hermoso claustro con arcos peraltados, sobre los cuales se levanta una galería superior con arcadas de igual clase y balaustrada ojival. En el centro del patio hay una fuente de mármol, traído de Italia, con el escudo de los Ribera.

Completan el edificio unos hermosos jardines, decorados con fuentes y arrayanes. En uno de sus extremos, se halla una logia, único inafronte pompeyano del siglo XVI que existe en Andalucía, con hornacinas que estaban decoradas con estatuas de motivos mitológicos, que hoy se encuentran, casi todas, en la Casa de Pilatos de Sevilla.

logia-del-palacio-castillo-del-fontanar-bornos

En este vergel, el agua es un elemento decorativo más y, aunque desaparecido en su mayor parte, se conserva aún la alberca del Jardín Secreto de este Palacio Ducal, en la que, según la leyenda, se bañaba la Señora del Castillo para limpiar su cuerpo y después pasaba a la capilla anexa al Jardín para limpiar su alma.

El Castillo del Fontanar – Palacio de los Ribera fue propiedad de la Casa de Medinaceli, hasta que en 1953 fue comprado por el Ayuntamiento.

Artesanía y Gastronomía

artesania bornos

En Bornos, al igual que en otras localidades rurales de la sierra, su artesanía ha estado ligada, principalmente, a cubrir las necesidades que iba despertando el trabajo en el campo, aunque poco a poco han ido evolucionado y, ganando valor ‘lo viejo’ que ahora pasa a ser lo ‘antiguo’.

Hace décadas, el esparto, el mimbre, la palma, la enea, las varetas de olivo, la caña, la madera y el cuero eran las materias primas, mayoritariamente, utilizadas por los bornenses en estrecha relación con la actividad económica imperante en la zona como es la agricultura; ya que los serones de capacha, sombreros y cinturones de palma eran imprescindibles para sobrellevar más fácilmente la jornada laboral.

No obstante si de lo que se trata es de conocer la gastronomía bornense, encontraremos platos basados en los productos básicos de su huerta y de la sierra. De los guisos hay que destacar la famosa ‘berza’, preparada con tallos o cardillos.

Las patatas con alcauciles, las tagarninas esparragadas; la sopa de espárragos, conocida en Bornos como ‘abajao’; los garbanzos con espinacas; las alboronías hechas con calabaza; y las tapas de chorizo, salchichón, morcilla, morcón o butifarra son otra de sus exquisiteces. Y después de una buena comida, un buen postre: la mejor sugerencia, el damasco en temporada.

tagarninas esparragadas

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CALATAÑAZOR: pueblos medievales de España

2 abril, 2014 at 20:56

CALATAÑAZOR

Calatañazor es una localidad y también un municipio de la provincia de Soria, Comunidad Autónoma de Castilla y León.

Perteneciente a la comarca de las Tierras del Burgo, está situado a orillas del río Milanos, al suroeste de la capital, de la que dista 32 km. Tiene alrededor de 70 habitantes.

Es una pequeñísima villa con sólo unas docenas de habitantes pero con toneladas de encanto. Puertas de cuarterón con antiguos herrajes, tejados coronados por chimeneas cónicas cubiertas a teja partida, pavimento de canto rodado… En este marco Orson Welles rodó «Campanadas a medianoche» (basada en varias obras de Shakespeare y ambientada en los siglos XIV -XV) y según cuentan lo único que tuvo que hacer fue quitar los cables de la luz. No es de extrañar, subes la cuesta de la carretera de acceso, doblas la esquina y… ¡de pronto parece que el tiempo se ha detenido! Las primeras casas de Calatañazor parecen transportarte a través de un túnel de tiempo y en unos pocos metros has retrocedido varios siglos.

CALATAÑAZOR_2

El pueblo cuenta además con abundantes restos de un señorial castillo, con dos iglesias —una de ellas románica— y con una tercera muy arruinada pero que todavía deja entrever su románica hechura. Tantos méritos le valieron a la villa de Calatañazor la declaración de Conjunto Histórico-Artístico Nacional en 1962.

Desde el castillo de Calatañazor, al final de la calle principal, empedrada, con soportales, puede contemplarse el «Valle de la Sangre». Hace algo más de mil años aquí se escribió una de las páginas más gloriosas de la historia de España que hizo que Calatañazor aparezca en ella con letras de oro (la batalla del mismo nombre).

valle de la sangre

El poeta Gerardo Diego, sin duda impresionado por la serena estampa e historia de Calatañazor le dedicó un bello poema, cuyas estrofas, grabadas en bronce, decoran un monumento dedicado al Almanzor, erigido en el centro del pueblo.

almanzor

La historia del pueblo de Calatañazor

(texto publicado por Eduardo Losada)

Esta se inicia en el «Cerro de los Castejones», situado entre el pueblo y la carretera nacional N-122, al otro lado del profundo barranco que forma el río Milanos. En este lugar llevó a cabo en 1924 importantes excavaciones arqueológicas el insigne arqueólogo español Blas de Taracena, que descubrió los restos de un poblado celtibérico de los siglos III-II antes de Cristo y que continuó habitado hasta la caída del imperio romano. Algunos han identificado estas ruinas con la ciudad de Voluce, pequeña ciudad y parada intermedia entre Numancia y Uxama (dos importantes ciudades celtíbero-romanas) en la calzada romana que unía El valle del Ebro con el interior (llegaba hasta Asturica Augusta, la actual Astorga).

ciudad de voluce

Pero será un poco más tarde cuando el nombre de Calatañazor se haga inmortal. Nos encontramos en pleno siglo X y el río Duero constituye una línea de castillos y fortalezas apoyadas por numerosas atalayas. Calatañazor forma parte de este intrincada red, de las que Medinaceli es el principal bastión y puesto de mando. Desde el norte los cristianos se han ido acercando y pretenden seguir empujando a sus adversarios hacia el sur. Esto convierte a la provincia de Soria en un constante escenario de enfrentamientos; batallas y escaramuzas se suceden.

Es en este contexto en el que un nuevo y poderoso reino está naciendo. En 931 Fernán González ha reunido en torno  a el varios condados menores, fundando el condado de Castilla. El principio es difícil y el conde apenas tiene poder hasta el año 951, tras la muerte del rey León Ramiro II. Cuarenta años más tarde, cuando él muera, Castilla habrá pasado de ser una región dividida y sometida a otro reino, a ser un condado unificado con espíritu emprendedor y militar que abarca desde el Duero hasta el Cantábrico.

En el año 970 muere Fernán González y Calatañazor pronto entrará en la historia.

Estamos en torno al año 970 y el califa Al Hakan II está maravillado por la extraordinaria habilidad de uno de sus servidores con las mujeres. El muchacho. que pronto será llamado Almanzor, sabe de la influencia que tienen estas, y hombre bien parecido, se dedica a colmar de regalos y atenciones a las mujeres del harén del califa, lo que le hace gozar de sus favores. El califa se pregunta maravillado como es posible que ellas solo aprecien los regalos que les da Almanzor.

Almanzor es ambicioso y cuando el califa muere, 6 años más tarde, ve que ha llegado su oportunidad, se convierte en co-tutor del nuevo califa Hisham II junto a un tal Al Mushafi. Este estorba a Almanzor que empieza a atraerse la amistad del poderoso general Galib, gobernador de Medinaceli, Al Mushafi se da cuenta de las intenciones que se esconden detrás y pide la mano de la hija de Galib pero Almanzor se entromete y consigue ser él, el que se case con la Hija del general y logra anular a Al-Mushafi, que desaparece de la escena. Además logra salvar al pequeño califa de una conjura y lo rodea de atenciones. En 981 culminan sus maquinaciones anunciando que el califa desea dedicarse a la religión y delega en él toda su autoridad. Pero su suegro, Galib, se opone. Se enfrentarán en una dura batalla en la que Almanzor saldrá victorioso y matará a Galib.

A partir de entonces se convierte en el azote de los reinos cristianos: devasta Barcelona en el 985, León en 988. Antes incluso, en el 977 ya había atacado Galicia, donde arrasa la basílica de Santiago (allí solo respetó el sepulcro del Apóstol  y al monje que lo custodiaba).

Solo con nombrarlo, los cristianos tiemblan. Sus reyes prefieren rendirse y pagar tributos antes que combatir con este guerrero que parece invencible. Además estamos acercándonos al año 1000 y muchos de ellos piensan que Almanzor es el mismísimo instrumento del Apocalipsis que viene a destruir el mundo. Algunos reyes cristianos, incluso entregan a sus princesas para que formen parte de su harén y así calmar su cólera. Sin embargo, de todos ellos, hay uno que no está dispuesto a permitir que Almanzor se pasee por sus tierras como «Pedro por su casa». Este no es otro que el conde de Castilla Garci Fernández, un hombre valiente, algo nada extraño si tenemos en cuenta que es el hijo de Fernán González y por sus venas corre sangre valiente. Se opone con todas sus fuerzas a Almanzor, pero no cuenta con que a veces… ¡el peor enemigo está en casa! Hemos dicho antes que Almanzor es un increíble seductor, y de nuevo va a hacer gala de esta habilidad. Visto que el conde es un duro enemigo, Almanzor va a enviar un mensaje con dulces palabras de amor a la mujer de Garci Fernández, preguntándole si no prefiere ser reina a ser condesa. Completamente seducida, la condesa solo piensa desde entonces en lograrlo y el único que se lo impide es su marido.

Unas navidades, la condesa licencia a los caballeros del conde y este se queda solo en su castillo. Avisado, Almanzor se presenta allí con un grupo de guerreros (parece ser que este hecho ocurrió en la zona cercana a Alcozar, en la parte oriental de la actual provincia de Soria). Al verlos, el conde, con su proverbial valentía no se esconce dentro de su castillo y sale a combatir. pero la lucha es desigual (además la condesa ha dejado su caballo sin alimento y este pronto desfallece). El conde resulta herido y es hecho prisionero y llevado a Córdoba, donde muere. Almanzor devastara después Castilla.

La condesa no termina ahí sus maquiavélicas maniobras y una vez se ha desembarazado de su marido, decide acabar con su hijo, el nuevo conde de Castilla Sancho García. Dice la leyenda que una morita avisó a Sancho y que este hizo beber de la copa envenenada a su madre y fue esta la que murió. De esta forma por fin se acaba con la condesa, que tanto daño hizo a Castilla. El intento de envenenamiento supone además que Sancho García, que también había participado de la traición a su padre, se dé cuenta de la barbaridad que ha cometido y profundamente arrepentido, busque con ansia la oportunidad de redimirse y sobretodo de vengarse. Esta oportunidad le llegará cinco años más tarde (estamos en el año 1002), y será en el llano al pie del pueblo de Calatañazor. Almanzor ha dirigido una expedición contra la Rioja y regresa de ella cansado y enfermo camino de Medinaceli. En el Valle de la Sangre le espera una gran coalición cristiana liderada por Sancho García, al que acompañan Vermudo II de León y García Sánchez de Navarra. Calatañazor está a punto de entrar en la historia…

Ambos ejércitos se enfrentan en una dura batalla pero Almanzor -enfermo- no es ese guerrero invencible que no conoce la derrota, y sus tropas, desmoralizadas por la situación de su caudillo no logran contener a los cristianos y son derrotadas, muriendo miles de musulmanes (según las crónicas cristianas). Es la primera vez que Almanzor es derrotado, y bien sea por su enfermedad, bien sea por la amargura de la derrota, o por ambas, el caso es que Almanzor morirá antes de llegar a Medinaceli y será enterrado allí con todos los honores.

batalla de Calatañazor

Esta victoria será considerada por los cristianos como una de las más importantes de la Reconquista y el nombre de Calatañazor escrito con letras de oro en la historia de España. Sin embargo ya entonces, los musulmanes hablaban de una simple escaramuza sin mayor importancia y algunos historiadores posteriores, incluso negarán que hubiera batalla de Calatañazor, pero en los años 70 del pasado siglo se estaban realizando unas obras en una mezquita de Fez y se encontró una importante y desconocida biblioteca, entre cuyas obras figuraba una que confirmaba que la batalla de Calatañazor existió, y que en ella fue derrotado Almanzor. Por tanto, podemos repetir ese dicho que se dice en el pueblo:

En Calatañazor

Perdió Almanzor

El tambor.

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CATEDRAL DE SEGOVIA; catedrales de España que merece la pena visitar

14 marzo, 2014 at 8:56

CATEDRAL DE SEGOVIA

La Santa Iglesia Catedral de Nuestra Señora de la Asunción y de San Frutos de Segovia, conocida como la Dama de las Catedrales por sus dimensiones y su elegancia, es una catedral construida entre los siglos XVI y XVIII, de estilo gótico con algunos rasgos renacentistas.

La catedral de Segovia es una de las catedrales góticas más tardías de España y de Europa, erigida en pleno siglo XVI (1525-1577), cuando en la mayor parte de Europa se difundía la arquitectura renacentista.

Se construyó con la colaboración desinteresada de los segovianos, bajo la dirección de los arquitectos de la familia Gil de Hontañón, para sustituir a la Catedral Vieja.

En la historia de Segovia han existido tres catedrales, la más antigua conocida como la primitiva y enclavada en las orillas del rio Eresma, fue destruida durante la persecución arriana del año 516.

La segunda catedral, conocida como la antigua, fue mandada construir por el rey Alfonso VII (1126-1157) en estilo románico y consagrada en el año 1228, encontrándose situada en las cercanías del actual Alcázar, en el lugar que hoy ocupan los jardines que anteceden al castillo. Esta catedral tenía tres naves, crucero y un claustro gótico que es de lo poco que quedó después de su destrucción.

La actual Catedral fue mandada construir por el rey Carlos I, ya que la anterior románica construida por Alfonso VII fue destruida en 1520 durante las guerras de las Comunidades, al hacerse fuerte las tropas comuneras en la Catedral, frente a las tropas imperiales situadas en el Alcázar, a escasos metros de distancia.

La Catedral de Segovia con planta de cruz latina, se compone de tres naves, capillas laterales, crucero, cabecera con girola y capillas radiales además de la torre y el claustro. Las cubiertas se cierran con bóvedas de crucería. Al exterior la girola se cubre con gran cantidad de pináculos y adornos de tracería gótica

Dispone de tres puertas, la del Perdón situada en el oeste, la de San Frutos en el norte y la de San Geroteo al sur. La catedral está construida en piedra caliza, y a título de curiosidad indicaremos que la cabecera se sitúa sobre parte de lo que era el barrio judío de la época.

La torre, situada en el lado de la Epístola, es uno de los elementos más llamativos por su gran altura; de planta cuadrada, tiene 88 metros de altura y en su momento fue la más alta de España, estaba construida toda ella en estilo gótico y terminaba en un chapitel de madera de caoba, traída de América y que fue destruida por un rayo en 1614, por lo que el arquitecto Mugaguren colocó en su lugar una cúpula de estilo herreriano (muy parecida a la existente en el crucero) y rebajando su altura en 12 metros.

TORRE DE LA CATEDRAL DE SEGOVIA

Ha estado habitada hasta mediados del siglo XX por el campanero. Constituye un privilegiado mirador sobre la ciudad, aunque sólo es posible acceder a ella con un permiso especial del Cabildo.

La grandiosidad y armonía de dimensiones define el interior. Observación pausada merecen las vidrieras (s. XVI), el Retablo Mayor dedicado a Ntra. Sra. de la Paz (s. XIV), donada a la ciudad por Enrique IV, la sillería del coro (fines del s. XV) procedente de la Catedral Vieja, los bellos órganos barrocos, la rejería o el trascoro neoclásico que guarda la urna con las reliquias de San Frutos.

INTERIOR CATEDRAL DE SEGOVIA

Alberga 18 capillas que se encuentran en la girola y en las naves laterales, con importantes pinturas y esculturas. En su interior destacan el Calvario románico situado en la entrada de la Capilla del Sacramento; el tríptico de Ambrosius Benson y el retablo de la Piedad, de Juan de Juni, en la Capilla del Santo Entierro, junto a la Puerta de San Frutos; y el Cristo Yacente de Gregorio Fernández.

Un claustro de Juan Guas procedente de la antigua catedral románica y trasladado piedra a piedra a su actual emplazamiento, precede a las salas del Museo Catedralicio. El Archivo Catedralicio conserva más de 500 incunables, entre ellos el Sinodal de Aguilafuente, primer libro impreso en España.

Incunable Sinodal de Aguilafuente

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CEMENTERIOS BARROCOS; ruta de cementerios españoles con encanto

12 marzo, 2014 at 9:58

cementerios barrocos

Visitar cementerios puede que no sea el plan turístico más solicitado pero hay algunos realmente fascinantes y que merece la pena visitar.

En la provincia de Lugo (Galicia), en las cercanías de Villalba, se sitúan algunos de los más bellos parajes de toda Galicia. Son los llamados cementerios barrocos, que se pueden considerar como una autentica artesanía en granito.

Desde lejos se divisan los pináculos y cruces que anuncian los camposantos. Llaman la atención en su interior figuras hechas en piedra de santos o vírgenes de todos los tamaños, que suelen estar situadas bajo los pequeños arcos y que tienen el aspecto de deidades paganas.

Entre los camposantos destacan sobre todo los de los pueblos de San Juan de Alba, Goiriz, Oleiros, o el de Rioaveso. En este último reposan -según rezan las lápidas- los antepasados de Manuel Fraga Iribarne. La mayor parte de ellos fueron hechos por los canteiros del cercano pueblo de Román.

Cementerio de Goiriz

cementerio goiriz

El comienzo de las obras en el cementerio de Goiriz, se sitúa en el siglo XVI y en aquella época, pleno Siglo de Oro, se tenía mayor tendencia al arte abigarrado (Plateresco, Manierismo y primer Barroco europeo) e individualista que al sencillo y comunal.

Contamos, pues, con una fecha de inicio en torno al siglo XVI, una ampliación en el siglo XVIII y otra nueva ampliación a principios del siglo XX. Todas las obras -renacentistas, barrocas o racionalistas- con la particularidad de los pináculos neogóticos, un posible guiño estilístico de los propios canteros de Pedreiras de Rozadas de donde proceden las piedras de la fábrica de estos recintos.

campanario goiriz

Declarado monumento histórico-artístico, tiene un aire romántico especial, y seguro que en un día de tormenta se puede convertir en un sitio mágico. Además, en el pequeño campanario de la iglesia suele haber un nido de cigüeñas con sus crías, en el que te puedes quedar observando como la madre va y vuelve trayéndoles comida.

Pueblo de Villalba

PUEBLO DE VILLALBA LUGO

Villalba (Vilalba en gallego) es un municipio español perteneciente a la provincia de Lugo y capital de la comarca de Terra Chá, en la comunidad autónoma de Galicia.

Villalba ofrece abundantes testimonios que evidencian su poblamiento desde el paleolítico. Según el historiador vilalbés Mato Vizoso, las primeras menciones de este territorio datan del siglo VI, en unos documentos en los que se alude a Santa María de Montenegro, como villa amurallada y con castillo, bajo la protección de la familia del mismo nombre. Lo que no está tan claro es la fecha de construcción de la fortaleza ni el origen de la villa con su denominación actual. Algunos sitúan la fundación del asentamiento en el siglo XI, mientras que otros hablan de una época posterior, hacia el año 1400, bajo el señorío de Fernando Ruíz de Castro.

En la capital municipal, resultan de obligada visita la torre de los Andrade, reconstruida hacia finales del siglo XV, que en la actualidad forma parte del remodelado Parador de Turismo.

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EN UN LUGAR DE LA MANCHA; primera etapa de la ruta de Don Quijote

16 febrero, 2014 at 20:52

Ruta de Don Quijote_Molinos de Viento

En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme, no hace mucho que vivía un hidalgo al que se llamó Don Quijote… Hace ahora cuatro siglos, Miguel de Cervantes estaba dando al mundo una de las grandes joyas de la literatura mundial. Su protagonista, Don Quijote de la Mancha, sería un prototipo literario íntimamente ligado a la tierra por la que discurren sus desventuras.

En varios artículos te vamos a ofrecer diferentes etapas de la ruta que te permitirá acercarte con profundidad para conocer al héroe literario y su tierra, La Mancha.

La Ruta de Don Quijote ha sido declarada por el Consejo de Europa Itinerario Cultural Europeo, el cuarto de España, tras el Camino de Santiago, el legado de Al-Ándalus y las Rutas de los Sefardíes.

Esta fascinante ruta comienza en la milenaria ciudad de Toledo, capital de Castilla-La Mancha, declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. En este primer tramo, podrás descubrir los famosos molinos de viento, las plazas mayores, los castillos y la variada arquitectura popular, y comprobarás la riqueza medioambiental que aportan las lagunas a toda esta zona.

toledo

Dejando atrás las estrechas y empedradas calles del casco viejo toledano, podrás salir  en busca de las huellas que dejaron por estos mismos caminos, hace ahora 400 años, un flaco jinete y su escudero.

Tras pasar Nambroca y el castillo de Almonacid de Toledo, la ruta se bifurca en dos ramales, el más norteño nos conduce a La Guardia y Lillo, en cuyo entorno pueden visitarse varias lagunas, como las de Longar y la del Altillo. Si decidimos seguir el ramal sur, tras pasar por Mascaraque, pronto encontraremos la silueta de las ruinas del castillo de Peñas Negras en Mora, vigilando el camino hasta Tembleque, donde podremos detenernos a pasear por la Plaza Mayor, una de las más hermosas de toda La Mancha, con soportales sostenidos por columnas de granito y corredores de madera al estilo del siglo XVII.

TEMBLEQUE

En Villacañas resulta singular la presencia de los “silos”, viviendas subterráneas, todavía en uso. Nuevamente aparecen dos ramales que, atravesando Quero o el complejo lagunar de Alcázar de San Juan, donde encuentra cobijo la variada avifauna manchega, confluyen en Campo de Criptana.

Los parajes de los alrededores hasta Mota del Cuervo se encuentran todavía cubiertos por las siluetas de esos molinos centenarios que necesitaron la fuerza del viento para vencer a Don Quijote, y que les hicieron universalmente conocidos.

Muy pronto, llegaremos a El Toboso, donde la hermosa Dulcinea vivía ajena a la locura que causaba su belleza y ahora es posible visitar en el Museo Cervantino las numerosas ediciones que allí se exponen de El Quijote.

Toboso

Tras visitar Belmonte, que conserva un extraordinario conjunto monumental, con importantes edificios civiles y religiosos, además de un impresionante recinto defensivo compuesto por su castillo, murallas y puertas, este trayecto termina en San Clemente, famoso por su Plaza Mayor y declarado conjunto histórico, por la monumentalidad de sus iglesias, palacios y casonas, que han sabido aguardar pacientemente al caminante desde hace más de cuatro siglos.

Castillo de Belmonte

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