CASCADA DEL GUALTÓN: las cascadas más espectaculares de España

6 marzo, 2020 at 13:26

La cascada del Gualtón es la cascada más alta de la comarca de El Bierzo, en la provincia de León.

Está situada en  uno de los afluentes del Río Meruelo, en las inmediaciones del bonito pueblo de Carracedo de Compludo. Un lugar idílico, que llegó a estar abandonado, pero que en estos momentos cuenta con varias viviendas restauradas y otras en proceso de rehabilitación.

Carracedo de Compludo es uno de los pueblos que mejor conserva, bastante inalterada, la arquitectura tradicional berciana.

Parece que el término Carracedo, de acepción muy común tanto en el Bierzo como en Galicia y el norte de Portugal, parece derivar de la raíz carr (encina), por lo que podría significar lugar poblado de encinas o carrascos-as. También se plantea la duda sobre su derivación del término gaélico caraic con el significado de lugar «pedregoso».

Carracedo de Compludo, está encaramado en un lugar casi imposible, donde a nadie se le ocurriría construir un pueblo, salvo a los intrépidos y vocacionales monjes que domesticaban los paisajes sublimes para acariciar la soledad y estar más cerca de Dios. El nacimiento documental de Carracedo de Compludo (al igual que Palacios de Compludo) está situado desde finales de siglo XI a mediados del siglo XII.

Ruta de la cascada del Gualtón

Ruta de aproximadamente 9 Km (ida y vuelta), donde se tardan alrededor de 3 horas, con paradas para comer y descansos.

La ruta es muy sencilla, aunque en la parte final se complica, por lo que si se va con niños pequeños es importante tener mucho cuidado para evitar accidentes.

Se parte de la localidad de Carracedo de Compludo y es preciso internarse en la calle principal del pueblo, pasar delante de su iglesia y seguir el camino a la izquierda cruzando el arroyo por un puente, para encontrarnos los restos de un antiguo molino con una fuente adosada y varios hermosos tejos, llegando después a un cruce señalizado donde se inicia el camino de la cascada.

El camino es largo y discurre entre matorral y escobas, cruzando varios arroyos que dan frescor a la ruta en caso de hacerla un día cálido de verano. Se va viendo la parte del arroyo de Carracedo con fuerte pendiente, aunque el camino mantiene un nivel que no requiere fuertes subidas ni bajadas en esta parte del trayecto.  Al final se gira a la izquierda en un punto señalizado por un cartel, iniciando un descenso en principio suave, que poco a poco se hace más complicado por la presencia de rocas y piedras sueltas que dificultan el paso.

A mitad de camino existen unas rocas que forman un excelente mirador. Se continúa descendiendo para llegar por fin a la cascada que parece tener una altura considerable, entre 30 y 40 metros.

Se asciende de nuevo hasta el cruce y se regresa por el mismo camino, deleitándonos con las vistas que hay de los montes de Compludo, una zona del Bierzo muy a tener en cuenta.


RONDA: ruta de los pueblos blancos de Andalucía

26 febrero, 2020 at 13:42

Pensar en Andalucía es llenarse de los colores de las buganvillas y gitanillas, del blanco de sus paredes encaladas, del azul profundo de sus mares bajo el sol. Así, la conocida como Ruta de los Pueblos Blancos nos lleva a recoger un sinfín de imágenes populares salidas del corazón mismo de Andalucía.

Esta ruta es una de las más conocidas y cada año, miles de viajeros se dispersan por los caminos andaluces haciendo su recorrido. Es una red de caminos que nos llevan a unos 20 municipios de las provincias de Cádiz y Málaga. Pueblos y ciudades que comparten esas casas con fachadas de blanca cal tan características en gran parte de la comunidad andaluza.

Nuestro siguiente punto a visitar es Ronda (Málaga), donde palacios, baños árabes, atalayas, teatros romanos e incluso cuevas primitivas te sumergirán en un viaje en el tiempo hacia el pasado de Andalucía.

Una ciudad dividida por un cañón natural, el Tajo que forma el río Guadalevín, y unida por un espectacular puente del siglo XVIII que atrae a viajeros y turistas desde todos los rincones del mundo. Un balcón que se asoma a la Serranía de Ronda, de trazado medieval y reminiscencias árabes, de ambiente romántico e historias de bandoleros. Por cierto, si quieres conocer cómo eran los bandoleros de la época,  puedes acercarte al Museo del Bandolero.

Si hablamos de monumentalidad posiblemente Ronda será uno de los puntos de este recorrido donde más puedas disfrutar. No es casualidad que su casco antiguo esté declarado Bien de Interés Cultural, y es que tras sus primeros habitantes neolíticos pasaron por aquí celtas, fenicios, romanos y árabes hasta que los Reyes Católicos la conquistaron en 1485.

La ubicación de Ronda, en un promontorio rocoso cortado por el Tajo, contó en sus orígenes con una importante función estratégica. Aún se pueden visitar diferentes paños de su muralla de época musulmana, donde destaca especialmente la Puerta de Almocábar, situada en el lado sur de la antigua medina y construida en el siglo XIII.

No te puedes perder visitar la Plaza de Toros de Ronda, una de las más antiguas de España y una de las más monumentales que existen.

Los Baños Árabes de Ronda

Los Baños Árabes de Ronda, de época nazarí (s. XIII-XIV), están situados en la zona de la antigua judería y, a pesar de su extraordinario interés arquitectónico, fueron abandonados (la moral cristiana no permitía ciertas prácticas), y las crecidas del río Guadalevín acabaron sepultándolos.

Su estado de conservación es sorprendente y podrás apreciar cómo este hammam sigue el modelo romano dividiendo sus estancias en aguas frías, templadas y calientes. Podrás ver perfectamente cómo se mantienen en pie sus bóvedas, sus arcos de ladrillo y sus columnas. Está considerado como uno de los más grandes y mejor conservados de la Península Ibérica.

Palacio del Marqués de Salvatierra

Localizado en el Conjunto Histórico de Ronda y próximo al Barrio de Padre Jesús, posee una espléndida fachada barroca en sillería de piedra con puerta adintelada, columnas corintias y un gran balcón de forja rondeña. La fachada se remata con un frontón quebrado que alberga figuras desnudas, de clara influencia indiana.

Las figuras masculinas se burlan y sacan sus lenguas; mientras las femeninas ocultan pudorosamente “sus partes”. Ambas soportan el dintel en el que se encuentra el escudo nobiliario de la familia que encabezara Vasco Martín de Salvatierra, continuo de los Reyes Católicos tras la conquista de Ronda.

El interior del Palacio representa la austeridad de la casa rondeña palaciega de los siglos XVII y XVIII.

Iglesia del Espíritu Santo

La Iglesia del Espíritu Santo fue erigida por los Reyes Católicos sobre la mezquita que había en el Arrabal Alto. Se consagró en conmemoración del día en que fue tomada la ciudad. El edificio presenta una gran homogeneidad en su construcción. La obra se debió hacer a finales del siglo XV y principios del XVI. Corresponde al estilo híbrido gótico-renacentista propio de la época.

El templo consta de una sola nave dividida en tres tramos cubiertos por bóvedas de crucería estrellada, muy tardía. La capilla mayor se abre por medio de un gran arco triunfal, de medio punto, sobre gruesos y elevados pilares embutidos en el muro. El frente del templo está ocupado por un retablo sobre el que existen tres escudos tallados en piedra: dos de ellos pertenecen a fray Bernardo de Manrique, en cuyo obispado se realizó la obra, y el otro es el escudo imperial de los Austrias.

Casa del Gigante

Situada en el centro histórico de Ronda, la Casa del Gigante es una casa señorial de origen árabe construida en el siglo XIIV, con capiteles reutilizados del XIII. La casa toma su nombre de los relieves en piedra, tal vez de origen ibérico, que decoraban las esquinas del edificio de los que tan solo queda uno, muy deteriorado. En el interior se conservan unas magníficas yeserías decoradas con motivos florales, algunas de las cuales debió de estar ricamente decorada por los restos de policromía que conservan.

La Casa del Gigante es una interesante muestra de construcción señorial en época musulmana en Ronda, única conservada en todo el reino nazarí si exceptuamos las de Granada o las de la Alcazaba malagueña.

No olvides consultar los horarios y tarifas.

Casa del rey Moro

La Casa del Rey Moro es un palacio del s. XVIII que alberga en su interior una mina de captación de agua, de origen árabe, declarada Bien de Interés Cultural. Se trata de una compleja obra islámica que desciende al fondo del Tajo donde discurre el Río Guadalevín. Se construyó aprovechando una grieta natural vertical donde se desarrolla una escalera tallada en la roca con más de 200 peldaños y que desciende en vertical unos cien metros. En su interior se localizan una serie de estancias, desde aljibes a habitaciones, que fueron utilizadas como polvorín y depósito de grano.

También son muy interesantes de ver sus valiosos jardines aterrazados, con presencia constante de agua en fuentes y canalillos, diseñados y construidos por el prestigioso arquitecto y paisajista Forestier. Se trata de un jardín en diferentes niveles, salvados por escalinatas decoradas con azulejos y jalonadas por fuentes y estanques cubiertos por nenúfares. No olvides consultar los horarios y tarifas.

Convento de Santo Domingo

Convento que fue de frailes dominicos, llamado en su fundación de San Pedro Mártir. En la escritura del fuero que concedieron los Reyes Católicos para el Regimiento y buen Gobierno de la ciudad de Ronda, a raíz de su conquista, y que aparece firmada en Córdoba el 25 de Julio de 1485, se puede leer una orden referida a la fundación de los dos Monasterios instituidos por Isabel y Fernando, el de San Francisco y el de Santo Domingo. Sabemos pues que la situación del Convento fue donde tuvo su real el conde de Benavente, que, según nos dice Moreti, se encontraba en las Huertas de los Molinos, debajo de los tajos del Mercadillo.

Actualmente se ha convertido en el Palacio de Congresos de Ronda, rehabilitado para el uso de pequeños o medianos Congresos, Simposios, Convenciones, Jornadas, Muestras y Exposiciones. Con unas magníficas instalaciones, y sobre las que se ha logrado conservar el sabor, la paz y la tranquilidad monacal que tuvo en su primitiva función.

Yacimiento arqueológico de Acinipo

El Yacimiento Arqueológico de Acinipo está situado a 21 kilómetros de Ronda, en una meseta con una altitud media de 980 metros sobre el nivel del mar, desde donde se contemplan unas amplísimas panorámicas de la comarca. Según Plinio y Ptolomeo, Acinipo pertenecía a la Beturia Céltica, pero en tiempos romanos se convirtió en una de las principales ciudades de la Bética.

De la antigua ciudad romana sólo se conserva el teatro, construido en el siglo I a.C sobre un desnivel del terreno, al modo griego, y de ahí que la cávea esté esculpida en la roca. En aceptable estado de conservación se encuentran buena parte de las gradas, la orquesta y el frente de la escena, realizada en sillería de granito sin argamasa. También se han encontrado restos de unas termas, de dos viviendas y del templo oficial, la basílica y los pórticos.


URUEÑA: pueblos medievales de España

21 febrero, 2020 at 13:16

Urueña es una villa vallisoletana amurallada situada en uno de los bordes noroccidentales de los Montes Torozos, formando parte constituyente de la comarca de Tierra de Campos. Es, sin duda, una de las comarcas más interesantes desde el punto de vista paisajístico y monumental de la provincia de Valladolid.

Asentada sobre un cerro, a una altitud de unos 870 metros sobre el nivel del mar, Urueña se convierte en un mirador natural de excepcionales vistas, alcanzando en días claros, tanto la Cordillera Cantábrica como los Montes de León con el Teleno como máximo exponente. Los atardeceres desde este mirador son una maravilla y en esta localidad, que no llega a 200 habitantes, hay tiempo de sobra para poder contemplarlos.

Foto de MACHBEL (machbel.com)

Esta pequeña villa de aspecto medieval conserva uno de los cascos urbanos mejor conservados de la provincia de Valladolid. En 1975 Urueña recibió la declaración de Conjunto Histórico Artístico.

Su patrimonio monumental es de gran relevancia, del que destacamos la iglesia parroquial de la Asunción y especialmente la Ermita de la Anunciada y el conjunto formado por la muralla y el castillo.

Otros lugares interesantes son el monasterio de San Nicolás, llamado de Villabín, del siglo XI, así como el Museo de Campanas o ir a la Fundación Joaquín Díaz, guardiana del patrimonio musical, con su museo de instrumentos musicales, situada en una casona del siglo XVII. Y si nos desplazamos un poquito hay otros dos de gran importancia y atractivo medieval, como son la iglesia mozárabe de San Cebrián de Mazote (a 8 km.) y el monasterio de la Santa Espina (10 km.).

Por otro lado, como Urueña no es un pueblo al uso es interesante saber que este pueblo tiene más librerías que bares, en concreto, doce y por si todo esto fuera poco, también forma parte de Los Pueblos más Bonitos de España.

El 25 de marzo celebran las fiestas patronales de la Virgen de la Anunciada. Acuden a la ermita que volverán a visitar en la romería el 8 de septiembre. Durante ambas fiestas se realizan las populares romerías, las verbenas, y el baile de danzas regionales.

Origen e Historia de Urueña

La historia de Urueña, como la de tantos lugares del interior de la Península se vincula a tiempos ancestrales, desde el Neolítico pasando por el mundo celtibérico (fue poblada por vacceos) y también se sabe de la ocupación romana de este cerro.

Los periodos de dominación visigoda y árabe son de completa oscuridad hasta el siglo X en que empieza a haber noticias documentales.

En el siglo XI se edifica el castillo y entre el XII y el XIII el actual conjunto amurallado. El personaje clave de la historia de Urueña es la infanta doña Sancha, hermana de Alfonso VII que fue dueña de la villa y se ocupó de la repoblación de su pueblo, de la construcción de la citada muralla y de la reconstrucción de la iglesia de la Anunciada.

Muestra de su importancia en la Edad Media, está en la creación de tres monasterios, cinco ermitas y tres parroquias, si bien en el siglo XIX comenzó su declive, debido en gran parte a un incendio en el año 1876 que asoló la mayor parte de su caserío, construyéndose las nuevas casas en piedra procedente en su mayoría de la muralla.

La muralla y el castillo de Urueña

Urueña es una ciudad amurallada, cuyo castillo se ubica en una de las esquinas, apenas diferenciable de la propia muralla.

La muralla es de mampostería y se encuentra un tanto desmochada y rebajada, aunque presenta tramos muy bien conservados. Tiene torres de planta semicircular y dos puertas, la de la Villa y la del Azogue.

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción

Esta iglesia fue construida sobre los restos de una iglesia anterior románica dedicada a Nuestra Señora del Azogue.

Es un templo tardogótico del siglo XVI aunque con la consabidas reformas y añadidos de otros siglos.

Por ello, quizás, la parte de su arquitectura más interesante es una desapercibida puertecita que se conserva en el muro norte y que actualmente se encuentra tapiada. Tiene dos arquivoltas apuntadas, y aunque no es fácil datarla, por su simplicidad, podría ser del siglo XIII.

Ermita de la Anunciada en Urueña

La Ermita de la Anunciada es, sin duda, el monumento más importante y valioso de Urueña. Y es que se trata de uno de los edificios más peculiares del románico castellanoleonés por ser uno de los contadísimos edificios perteneciente al primer románico o románico lombardo, no sólo de la provincia de Valladolid, sino de toda Castilla y León.

La ermita de Santa María de la Anunciada fue la iglesia del monasterio de San Pedro y San Pablo de Cubillas, de origen mozárabe. Se encuentra a las afueras de la villa, en medio de campos de cereal por lo que su contemplación es de intensa belleza.

El templo románico lombardo que vemos actualmente debió construirse en la sexta o séptima década del siglo XI (algunos autores piensan que es, incluso, anterior a estas fechas), siendo, por tanto, uno de los más primitivos edificios del románico castellanoleonés.

La única villa del libro española

Urueña no es un pueblo al uso. No solo está incluido en la lista de los Pueblos más Bonitos de España, sino que además este pueblo es la localidad de España con más librerías y eso, en un país que destaca sobre todo por el número de bares, es de admirar.

“Durante quince años fue el pueblo más pequeño de España con librería ”, explica risueño Jesús Alcaraván (en realidad su apellido es Martínez, “pero ya con el tiempo la gente me conoce por el nombre de la librería, Alcaraván ”) . Amante de los pájaros y la lectura, currante desde los catorce años, Jesús dejó atrás Madrid (donde fue librero pero también “infinidad de cosas”) y abrió en 1992 la primera librería de Urueña.

El resto de librerías llegaron en tromba a Urueña a partir de 2007 para llenar sus calles empedradas y convertirla en la única Villa del Libro en España; un logro conseguido gracias al apoyo de la Diputación de Valladolid. Una categoría que ostentan pueblos como Wigtown (Reino Unido), Tuedrestand (Noruega) o Fontenoy-la-Joûte (Francia).pueblo me


MOJÁCAR: los pueblos con más duende de Andalucía

24 enero, 2020 at 13:49

Mojácar es uno de los pueblos más bonitos de Andalucía. Situada sobre la cima de una montaña, al final de la sierra de Cabrera (Almería), esta localidad de pasado árabe y casas blancas típicamente andaluzas, ofrece vistas continuas al mar Mediterráneo.

Desde enero de 2013, Mojácar forma parte de la red Los pueblos más bonitos de España.

Se divide en dos zonas: Mojácar Pueblo y Mojácar Playa. La primera se corresponde con la ciudad antigua y puede presumir de tener todos los atractivos de los pueblos andaluces: casas blancas encaladas, laberintos de callejuelas estrechas y empinadas, macetas repletas de flores de colores vivos y un entorno natural que desprende olor a tomillo y romero.

Mojácar Pueblo se encuentra sobre una colina en las estribaciones de la Sierra Cabrera a unos 200 metros sobre el nivel del mar, sirviendo en los orígenes para defender a los ciudadanos contra los ataques provenientes del mar. Una vez dentro, las callejuelas son estrechas y están flanqueadas por balcones decorados con geranios de colores que contrastan con el blanco impoluto de las paredes encaladas.

Estamos quizás ante el pueblo más auténtico de la provincia de Almería y no es de extrañar que en los años sesenta un grupo de intelectuales y artistas, hechizados con la luz, la tranquilidad o la aparente detención en un remoto tiempo, hicieron de él su refugio y, en algunos casos, su última morada, ya que intelectuales como Frederick Mooney (Fritz), Win Wells, Henry Higgins, Paul Beckett. William Napier, etc., están enterrados en el cementerio de Mojácar.

Por otro lado, a siete kilómetros, Mojácar Playa es la zona costera más turística. Aquí encontrará todas las comodidades y ofertas de ocio que esté buscando como playas, chiringuitos, restaurantes y una amplia variedad de hoteles. Las playas de Mojácar son algunas de las más atractivas de Almería. De los 17 km de playas vírgenes y turísticas, a 7 km se les ha concedido la Bandera Azul, por lo que indudablemente merecen una visita, sobre todo si sabes que forman parte del magnífico Parque Natural Cabo de Gata.

Historia y Orígenes de Mojácar

Mojácar, cuyo nombre deriva de «Monxacar» que significa Monte Sagrado, posee una historia de mil años. Ha pasado por diferentes épocas y culturas, desde la Prehistoria hasta incluso el reinado árabe, y ha acogido a fenicios, celtas, griegos, y romanos.

En cuanto a la Reconquista Católica, Mojácar es protagonista de un episodio peculiar pero significativo. En 1488, cuando todas las ciudades de la región se habían rendido frente a la conquista de los Reyes Católicos, Alavez, el gobernante árabe de Mojácar, se negó a entregar la ciudad. Él decía que era tan español como los Reyes Católicos, y que nunca quiso participar en una guerra contra los cristianos. Además añadió que quería que los habitantes de Mojácar fueran tratados como hermanos y no como enemigos, permitiéndoles así cultivar las tierras y gobernar la ciudad. El rey Fernando y la reina Isabel estuvieron de acuerdo y aceptaron el compromiso de lealtad de Alavez y la ciudad siguió prosperando.

A principios del siglo XIX se descubrió que había plata en Mojácar y la ciudad vivió un período de bienestar económico que, desgraciadamente, no duró mucho tiempo. De hecho, a principios del siglo XX, las minas se cerraron y la ciudad sufrió guerras, sequías y enfermedades. Esta situación empeoró por la Guerra Civil y la posterior recesión, lo que derivó a una drástica caída de la población.

Más adelante, en los años sesenta, el alcalde de Mojácar ofreció tierras a aquellos que se comprometieran a restaurar la ciudad en ruinas. Para tener una idea de la situación del pueblo, sólo necesitas saber que, hasta entonces, Mojácar incluso carecía de agua corriente. Esta propuesta fue muy atractiva para artistas, intelectuales y periodistas de todas partes del mundo, que se habían enamorado de la ubicación de Mojácar y de su larga y rica historia.

Junto a la renovación de las casas y las calles de Mojácar Pueblo, se empezaron a construir nuevas zonas residenciales en la costa, dando lugar a la impresionante Mojácar Playa.

Hoy en día, Mojácar todavía conserva la atmósfera árabe, que se mezcla con la arquitectura moderna y contemporánea, proporcionando a la ciudad un ambiente único. Si quieres disfrutar de un salto en el tiempo y descubrir cómo vivían los habitantes de Mojácar en los primeros años del siglo XX, deberías de hacer una parada en el Museo Casa de la Canana.

El Indalo

En la Cueva de los Letreros, cerca de Vélez-Blanco, se encontró un hombre estilizado con un arco sobre su cabeza. Su nombre, Indalo, proviene de la palabra ibérica «Indal», que significa “dios protector y poderoso”.

Esta imagen se encuentra prácticamente en cualquier parte de Mojácar, pintado en las paredes o a la venta como recuerdo. Se creía que protegía a los habitantes de Mojácar de los malos espíritus (en este caso el Indalo representaría a un hombre con un arcoíris sobre su cabeza), así como un ídolo religioso (un cazador con un arco).

Cualquiera que sea la interpretación, el Indalo se ha convertido en un símbolo mundialmente conocido de Mojácar. La provincia de Almería lo ha establecido como su emblema.

¿Qué puedes ver en Mojácar?

En Mojácar hay lugares que no puedes perderte, dónde descubrirás numerosos secretos de la historia milenaria del pueblo.

  • La Fuente Mora. Esta fuente morisca fue donde el último gobernante árabe se entregó pacíficamente a los Reyes Católicos. Tómate tu tiempo para leer la placa conmemorativa situada encima de los doce chorros de agua. Junto a ella también se encuentra el moderno Centro de Arte Contemporáneo del Municipio, inaugurado en 2010.

  • Puerta de la Ciudad. La puerta original de la ciudad fue construida en el siglo XVI y está decorada con el emblema de la misma, un águila de dos cabezas.
  • El Ayuntamiento de Mojácar y la preciosa plaza colindante está llena de azulejos con el símbolo del Indalo por todas partes. En el centro, se encuentra un ficus benjamina centenario, traído por un emigrante de América.
  • La Plaza del Parterre cuenta con innumerables flores y fue utilizado como cementerio árabe.
  • Iglesia de Santa María. Situada cerca de la Plaza del Parterre, esta recuerda a una fortaleza por su estructura. En la plaza de enfrente tendrás la posibilidad de admirar la «Estatua de la Mojaquera», una escultura de mármol en honor a las mujeres de Mojácar, vestidas con las túnicas típicas, representando su papel como portadoras de agua.

  • Plaza Nueva y el Mirador. La plaza principal de Mojácar está siempre llena de turistas que toman copas en sus acogedores bares o que disfrutan de una impresionante puesta de sol desde el Mirador. Desde allí, podrás deleitarte con las vistas de las sierras de Cabrera, Bédar y Almagrera, así como de los pueblos cercanos y del río Aguas.
  • La Ermita de Nuestra Señora de los Dolores fue construida en el siglo XVI sobre una mezquita morisca. La ermita es hoy en día una propiedad privada que alberga una tienda de souvenir.
  • Barrio del Arrabal. Este fue un barrio judío del siglo XVII que se caracteriza por tener calles estrechas y colores vivos.

  • El Torrejón es un edificio renovado que acogía la casa de peaje, gracias a su proximidad a la puerta de la ciudad.

EL RASTRO DE VALENCIA: mercadillos de España con historia

10 enero, 2020 at 14:09

El rastro de Valencia es como el baúl de los recuerdos. Todo un paraíso para buscadores de gangas vintage que se monta cada domingo (y algunos festivos), antes ubicado en el barrio de Mestalla y ahora recientemente trasladado al de Beteró, zona de Tarongers.

Aquí puedes encontrar cosas de lo más variopintas que un día se perdieron entre cajas y armarios y que sus dueños han recuperado para explotar toda su esencia vintage. Es un plan habitual de domingo en Valencia a partir de las 9h.

Origen e Historia del rastro de Valencia

La historia de El Rastro de Valéncia es “casi” tan antigua como la propia ciudad, al menos según las crónicas locales. Se tiene conocimiento de él por primera vez cuando se montaba en las inmediaciones del Mercado Central, que por aquel entonces era el centro comercial de la ciudad. Alrededor de la Iglesia de los Santos Juanes montaban sus puestos desde chatarreros, hasta libreros, traperos, vendedores de antigüedades y muebles viejos… algo que poco difiere de su naturaleza actual. La economía de la ciudad no era como la actual y la venta de segunda mano (o más) era muy habitual como forma de subsistencia.

Sin embargo la Guerra Civil cambió la historia del Rastro. Los puestos fueron desapareciendo y ya en el año 60, cuando la postguerra había terminado, el Rastro empezó una nueva etapa en el centro de Valencia trasladándose al mercado de la Congregación, situado en la plaza de Nápoles y Sicilia. Ya no queda nada de este mercado que por aquel entonces contaba apenas con unas pocas casetas y con poquísimas ventas.

Fue por aquel entonces cuando se aprobó en un pleno del Ayuntamiento el 26 de febrero de 1960, la autorización necesaria para realizar la venta ambulante, durante los domingos y festivos algo que sin duda ayudó a El Rastro. En un principio contó con una decena de puestos donde vender objetos de segunda mano y quincalla.

No sería hasta mediados de la década de los 80, cuando El Rastro vive su época dorada extendiéndose incluso hasta la Plaza del Arzobispado. Cada vez acude más y más gente, pero a la vez, se produce un gran desorden en pleno centro de la ciudad por lo que se realiza un proceso de mayor regulación limitando su ubicación en la Plaza de Nápoles y Sicilia, la plaza de Mosén Millá y calle del Barón de Petrés.

A principios de los años 90, El Rastro volvió a cambiar de ubicación por enésima vez. En esta ocasión al parking del Antiguo Hospital, colindante con las calle de Guillen de Castro y Quevedo. Sin embargo poco duró la experiencia en este sitio ya que se iniciaron las obras del actual MUVIM por lo que El Rastro fue reubicado a la plaza Luís Casanova, cerca del estado del Mestalla. Un espacio más accesible y amplio para puestos y visitantes donde acuden cada domingo más de 500 vendedores.

Nueva ubicación del rastro de Valencia

La intervención no sólo permitirá trasladar los puestos del rastro sino que se convertirá en nueva zona verde para el barrio de Beteró. Así, habrá espacio para las 517 paradas de los vendedores, que estarán delimitadas en el suelo con pinturas, como en el resto de mercadillos; y también una zona de socialización de perros, bancos, máquinas cardiosaludables y parques infantiles.

Una de las principales características será que el espacio estará vallado y se cerrará por la noche.

El nuevo mercado del rastro, ubicado en Beteró, zona de Tarongers,  cuenta con 517 puestos de venta, prácticamente todos con un árbol cercano gracias al diseño del espacio y la disposición del arbolado que se ha realizado. Cada puesto de venta estará delimitado en el suelo con pinturas.

Asimismo, la nueva zona ajardinada está vallada y cerrará en horario nocturno, por lo que se realizará control sobre los accesos tanto de las personas (ciudadanía y comerciantes) como de los vehículos autorizados y empleados públicos (policía local, inspectores…). En ella los vecinos y las vecinas pueden disfrutar de un nuevo parque con abundante arbolado, juegos infantiles, un área de socialización animal, y aparatos de mantenimiento fitness y salud, tanto para niños y niñas, como para personas mayores.