PLAYA DE GULPIYURI: las calas más exóticas de España

8 junio, 2014 at 17:50

PLAYA DE GULPIYURI

La playa de Gulpiyuri es una diminuta playa oculta que se encuentra en Asturias, entre la costa de Llanes y Ribadesella.

A pesar de no llegar a los 50 metros de longitud es de una belleza increíble porque el agua del mar entra hasta ella a través de un túnel que hay entre las rocas. Ha sido declarada Monumento Natural y aún es posible en fechas que no sean de temporada alta poder disfrutar de esta pequeña y diferente playa.

Podemos caminar sobre las rocas bajo las cuales pasa el agua haciendo lo que en Asturias se conocen como “Bufones”, que es el ruido que hace el agua del mar al pasar a presión por los túneles de la orilla.

El material de la playa está formado por arenas gruesas, y en marea alta la capacidad de la playa es casi nula. Está rodeada por prados y un bonito acantilado.

La playa de Gulpiyuri, a pesar de su diminuto tamaño, es de una singularidad geomorfológica de primer orden, una playa sin mar situada cien metros tierra adentro. Su forma es ligeramente elíptica con el eje mayor dispuesto en dirección este-oeste, y unos cuarenta metros de longitud.

VISTA AEREA PLAYA GULPIYURI

La formación de la playa es debida a la inundación por el mar de una dolina kárstica. El roquedo calizo de la rasa llanisca presenta una intensa karstificación que hace que sean numerosas las simas y cavidades subterráneas.

INTERIOR ROCAS GULPIYURI

Las dolinas son depresiones originadas por el hundimiento del techo de dichas cavidades. La Playa de Gulpiyuri no es otra cosa que una dolina desarrollada sobre una sima marina, el mar penetra por las galerías subterráneas y ha creado una pequeña playa arenosa, utilizable en la bajamar y que asemeja una piscina de aguas marinas durante la pleamar.

Podemos acceder hasta ella desde Naves que es el pueblo más cercano. Si venimos desde Llanes, antes de entrar en Naves, cogemos un desvío hacia la derecha en la salida de la carretera y luego seguimos el camino de tierra. No se puede llegar en coche hasta la misma playa.

CAMINO PLAYA GULPIYURI

Otra forma de llegar hasta ella es caminando desde una playa que hay cerca y también muy bonita, la de San Antolín, de Niembro.

Pueblo de Llanes

El Concejo de Llanes, es un punto de referencia en Asturias y en el turismo del norte de España.

PUEBLO DE LLANES

El olor del mar y su brisa nos dan la bienvenida al entrar en la villa y nos recuerdan que pisamos un puerto, otrora ballenero y siempre muy pesquero.

Desde lo alto del Paseo de San Pedro (XIX), al arenal de El Sablón, desde los cañones del fuerte marino a la rula, o desde el faro y el tendedero de redes hasta Puertu Chicu y Toró, bordeamos la costa contemplando el Puerto de Llanes, vivo y moderno sin olvidar su pasado, como bien nos lo cuentan “Los Cubos de la Memoria”, obra maestra de Ibarrola y El Aula del Mar.

CUBOS DE LA MEMORIA_LLANES

Destaca su casco antiguo declarado Conjunto Histórico-Artístico; desborda su sabor medieval desde que se atisba el Torreón y sus Murallas (S. Xlll), hasta que uno se adentra en las calles empedradas y sus plazas para pasear junto a la Basílica románico-gótica de Sta. Mª del Conceyu y junto a los palacios y casonas que la rodean.

Llanes_Basílica_menor

.


CALA MACARELL; las calas más exóticas de España

28 noviembre, 2013 at 14:08

CALA MACARELLA, MENORCA

Menorca es conocida por el encanto de sus puertos, sus capitales, su gente y sus fiestas, pero sobre todo por sus paisajes, sus bellas calas y sus cuevas, sus acantilados y sus faros. Y también por su ambiente de paz, que nos permite disfrutar plenamente del contacto directo con la naturaleza junto a la familia o los amigos. Su patrimonio natural es reconocido como Reserva de la Biosfera desde 1993.

Uno de los mayores atractivos de Menorca son sus playas y sus calas, que con el buen tiempo, pueden ser la mejor receta de relajación sin tener que marchar tan lejos. Dentro de las playas menorquinas, cada una tiene su propia personalidad y su encanto particular, y sus características generales varían según su ubicación hacia el norte o hacia el sur de la isla.

La cala Macarell o Macarella se encuentra situada al sur, en el municipio de Ciutadella. La costa sur es famosa por sus espacios naturales paradisíacos, prácticamente vírgenes, que a pesar del crecimiento turístico se han mantenido sin urbanizar y se han conservado intactos. Las playas más renombradas son la Macarella y la Macarelleta y Cala en Turqueta.

cala-macarella-acantilados

Las calas de Menorca son unos de los lugares más bellos que se pueden visitar. El agua es increíblemente limpia y transparente y con la arena blanca crea unos tonos turquesa que son una delicia a la vista.

Quizás la foto más comercial y conocida de Menorca es aquella que muestra el escenario de la Macarella en toda su magnitud, con sus vivos colores y el contraste natural que ofrece el agua con los acantilados y los pinares que le hacen compañía. Por eso en los últimos tiempos y especialmente en temporada alta, la Macarella se llena de turistas y desaparece esa tranquilidad que esperamos recibir.

En la misma playa hay un chiringuito con capacidad para más de 100 personas, y a la hora de comer suele estar lleno. El principal problema de esta playa es que debido a su popularidad, a los parkings y a los servicios que tiene, está bastante masificada.

La Macarella se encuentra entre unos acantilados que le dan esa forma característica de U y está rodeada por frondosos pinos que dan sombra y embellecen aún más el paisaje. La arena es blanca y muy fina, lo que contrasta con el color de sus aguas. Quizás sea este su atractivo fundamental, el color turquesa de sus aguas, que casi parece un cuadro y relaja a la vista. En ese sentido, las postales muestran la verdadera esencia de la cala y el contraste cromático y natural tan agradable a los sentidos. Aunque las mejores vistas se tienen desde arriba, remontando sobre los acantilados.

cala-macarelleta

Como es muy fácil fondear en las aguas de la Macarella, se pueden ver numerosas embarcaciones. En Menorca también existe la posibilidad de alquilar embarcaciones y conocer la isla desde el mar, incluso hay calas a las que solo se tiene acceso por esta vía. En Macarella el agua es tan cristalina, que desde lo alto parece que las embarcaciones están como suspendidas en el aire, incluso pueden distinguirse sus sombras en contraste con el color turquesa de la cala.

Cómo Llegar

Para llegar solamente hace falta tomar el Camí de Sant Joan de Missa desde Ciutadella y seguir los carteles que se ven en la carretera. El trayecto desde Ciutadella hasta Macarella puede llevarte unos 20-25 minutos en coche, y algo más de 1 hora en bici. Se trata del mismo camino que hay que coger para ir a Son Saura o a Cala en Turqueta. Al llegar a la playa, hay dos parkings. El primero está situado a unos 900 metros (15 min. a pie) y es gratuito, el segundo está a unos 300 metros (5 min. a pie) y es de pago.

La Macarelleta

En la misma bahía y a la derecha de la Macarella, se sitúa la Macarelleta, que es como una versión en pequeño de la primera. Siempre se dice que son como dos hermanas, la mayor y la menor. Podéis caminar de una a la otra en menos de 10 minutos.

cala-macarelleta

Además, a la Macarelleta solo se puede acceder por la Macarella, pasando entre los bosques de pinos que se sitúan a la derecha de la playa y remontando los acantilados. Hay una parte donde hay unas escaleras talladas en la misma piedra y se abre el sendero hacia la Macarelleta, que en algunos tramos está protegido por unas barandillas.

Desde aquí se pueden observar mejor las cuevas que hay en esta zona, aunque no se puede acceder a ellas porque están cerradas con unas rejas metálicas. Estas cuevas fueron utilizadas antiguamente como necrópolis, también fueron usadas por los militares durante la Guerra Civil y sirvieron de refugio a los hippies.

cala-macarelleta-cuevas

Al llegar a la parte más alta del acantilado se puede ver la unión entre las dos calas y es en este punto donde sus aguas lucen una tonalidad más turquesa. Vale la pena hacer un alto en el camino, para hacer fotos, grabar vídeos o simplemente disfrutar de la panorámica. En este caso el artista que nos seduce y nos relaja con sus obras, es la propia naturaleza.

cala-macarella-macarelleta

.


CALA FONDA; las calas más exóticas de España

6 noviembre, 2013 at 14:39

 

CALA FONDA O WAIKIKI

Cala Fonda, conocida popularmente como la playa Waikiki (en honor a la famosa playa de Hawái), es una de las playas mejor conservadas del litoral tarraconense.

Hablamos de un arenal situado a pocos kilómetros de la ciudad de Tarragona -de hecho está dentro del término municipal tarraconense- completamente virgen, con el aspecto primigenio de cómo era el Mediterráneo hace sólo un siglo.

Es una cala muy apreciada por los nudistas pero pueden acudir todo tipo de bañistas, siempre que respeten la tranquilidad y el entorno.

La belleza de este lugar supera con mucho a otras playas más turísticas y concurridas; eso sí, no encontrarás ni chiringuitos ni duchas, todo es pura naturaleza. Además, en Cala Fonda podréis someteros a un tratamiento de spa totalmente gratuito: la arena arcillosa que hay en ella se puede moler y mezclar con agua para hacer una mascarilla corporal llena de virtudes.

cala-fonda-arcilla

Cala Fonda está situada en medio del bosque de la Marquesa, una de las zonas de vegetación con mayor valor ecológico de esta parte del litoral, y para acceder a él es necesario hacer una caminata desde la Playa Larga de Tarragona por un camino señalizado en dirección este, rodeado de pinares, acantilados y vegetación natural. También se puede acceder desde el norte desde el camping Torre de la Mora, desde donde primero se llega a la cala de la Roca Plana y continuando, a la Cala Fonda.

bosque-de-la-marquesa

El no poder llegar en coche hace que esta cala no esté tan concurrida como otras más accesibles de la costa tarraconense.

Bien protegida por unos acantilados calcáreos de color amarillento que parecen dorados a primeras horas del día, la Cala Fonda es muy conocida entre los tarraconenses como un lugar tranquilo para tomar el sol y bañarse.

cala-fonda-acantilados

Fotografia de Rafael Lopez-Monne

La playa hace 200 metros de longitud por 25 de anchura, y está formada por arena fina y dorada al borde de unas aguas tranquilas, cálidas, transparentes y de poca profundidad. Llama la atención el contraste entre las concurridas playas de la ciudad de Tarragona, situadas unos cientos de metros más al sur, y esta deliciosa cala abrigada por acantilados tapizados por un aromático bosque.

Como ya hemos dicho anteriormente, Cala Fonda no dispone de servicios más allá de las señalizaciones oportunas, de modo que no olvidéis llevaros la comida y la bebida para pasar un día completo en la playa.

.


CALA SAONA; las calas más exóticas de España

13 septiembre, 2013 at 10:31

 

cala-saona

Esta pequeña playa de Formentera (Baleares), a pesar de su corta extensión, (escasos 140m de longitud), es una de las más bellas que se pueden visitar.

Su tranquilidad y belleza característica hacen de esta cala un sitio de visita obligada para el turista. Sus aguas de color turquesa junto a los acantilados de arcilla configuran un contraste de colores increíbles.

Rodeada, como no, de restaurantes y quioscos en los que se puede comer o refrescarse con alguna bebida al mismo tiempo que se disfruta de las maravillosas vistas que ofrece la vecina isla de Ibiza, o si ir tan lejos, de la costa de Punta Pedrera, o de los bellos acantilados de Punta Rasa, a los que se puede acceder fácilmente a pie, ya que están a escasos 10 minutos de la playa.

acantilados-punta-rassa

Desde la playa de la Saona en dirección al cabo de Barbaria, donde también podrás ver un precioso faro, hay un paseo por arriba del acantilado muy interesante. Al comienzo del verano cuando todavía hay nidos y muchas gaviotas jóvenes, es fantástico ver como se juntan cientos de gaviotas en los acantilados y pelean por el espacio y por sus polluelos.

faro-del-Cabo-de-Barbaria

Las condiciones marinas y subacuáticas son aptas para fondear embarcaciones en este entrante de mar en forma de u. La profundidad en esta cala expuesta a los vientos del oeste-noroeste-norte disminuye suavemente, localizándose los mejores caladeros frente a la playa, a un hectómetro. A 70 metros al oeste de Punta Rosa existen rocas sumergidas a dos metros de la superficie.

Todos hemos escuchado alguna vez que las aguas de Formentera no tienen nada que envidiar a las del Caribe y son playas como esta las que, probablemente, alienten esa afirmación.

Aguas-de-Formentera

El agua de Cala Saona es lo primero que llamará la atención del que la visite, puesto que su intenso color turquesa resalta inevitablemente ante los ojos de cualquiera; te recomendamos realizar buceo o simplemente hacerte con una gafas para contemplar el fondo del mar, es un espectáculo. El suave desnivel de la playa (a 40 metros de la orilla se llega a los 180 cm de profundidad) la hace idónea para la familia.

Pese a que no es una cala que destaque por su gran tamaño,  posee elementos muy atractivos para su visita como su fina arena, el entorno que la rodea (un frondoso y verde bosque de pinar) y las espectaculares vistas que ofrece ya que, en días de calma, puede observarse desde allí el islote ibicenco de Es Vedrà.

cala-saona-entorno

Una de las ventajas más importantes de esta playa es que se puede acceder a ella mediante el servicio de autobús de la isla.

El acceso por carretera es sencillo siguiendo la señalización viaria y los desvíos. El vehículo particular, ciclomotor o bicicleta se podrán estacionar gratuitamente por los alrededores.

Además de contar a su alrededor con hotel, restaurante y chiringuito, Cala Saona dispone de un servicio de alquiler de hamacas, de sombrillas y de velomares que harán las delicias de los más pequeños.

La Isla de Formentera

La isla de Formentera tiene una extensión de 83,2 kilómetros cuadrados (una longitud de 14 kilómetros de este a oeste, ocho de norte a sur y 69 de costa) y 8.000 habitantes. Es la isla habitada de menor tamaño de las Baleares y la más meridional.

isla-de-Formentera

Se encuentra situada al sur de la isla de Ibiza, de la que está separada por un canal de 3,6 km. Su punto más próximo en la Península Ibérica es Denia (Alicante), a 100 km.

Formentera es uno de los últimos enclaves paradisíacos que quedan en Europa, enfrente de las costas de Ibiza… ¡el Caribe apenas una hora de vuelo desde los principales aeropuertos españoles!

.


CABO TIÑOSO: atardeceres de ensueño

7 febrero, 2020 at 14:38

Cabo Tiñoso, situado en el espacio natural de la Sierra de la Muela (Murcia), es uno de los últimos espacios vírgenes de la costa mediterránea española. Se alza en un extremo de la región, marcando la frontera entre el turístico golfo de Mazarrón y los espacios naturales protegidos que rodean Cartagena.

Una batería costera protege el cabo, sobre el que se alza un faro. A su alrededor todo es naturaleza. Un conjunto de senderos señalizados comunican las diferentes alturas del cabo hasta las calas solitarias que quedan a sus pies. El cabo forma parte del Parque Natural de la Sierra de la Muela donde los montes alcanzan hasta los quinientos metros de altitud y los bosques de pinos tapizan con sus copas verdes los acantilados y los precipicios que cortan en seco la tierra frente al rompeolas de la mar.

Una zona acostumbrada a la fuerza del viento y expuesta al capricho del sol donde los atardeceres son simplemente espectaculares.

Aunque el relieve de Cabo Tiñoso es árido y seco (la cantidad de lluvia recogida es inferior a los 200 milímetros anuales), viven hasta 400 tipos de plantas distintos y sobrevuelan a diario decenas de rapaces como el halcón peregrino o el búho real. Cabo Tiñoso ha sido catalogado como Parque Regional, Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA) y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC). Es más, en el año 2018, Cabo Tiñoso alcanzó el nivel de protección de Reserva Marina de interés pesquero por la más que evidente riqueza y biodiversidad de sus fondos marinos.

Sus profundidades atraen anualmente a centenares de expertos buceadores y sus paredes submarinas, hábitat de peces luna, atractivos nudibranquios y espetones, son consideradas de las mejores de la región levantina. De hecho, esta franja de costa española es una de las preferidas por los amantes del mundo subacuático para iniciarse en la actividad, de ahí que existan numerosas escuelas y centros de buceo especializados. Como curiosidad adicional, en esta zona costera, vive una de las últimas comunidades de delfín mular del Mediterráneo.

Pero si hay una particularidad inherente a Cabo Tiñoso esa es la silueta de sus inconfundibles baterías militares, construidas como parte del Plan de Defensa de 1912 y disueltas en 1993 tras un giro en el planteamiento de defensa español. Son tres: La batería de Atalayón, la batería del Jorel y la batería de Castillitos, siendo, ésta última, la que más interés despierta entre los visitantes por parecer una especie de parque temático con su fachada de estilo medieval, sus torres, sus almacenes de pólvora, sus cañones y sus fosos. Un imprescindible de la región murciana.

Además de las baterías militares, en Cabo Tiñoso existen dos importantes edificios adicionales. De un lado, su faro, levantado en una meseta a media altura con el propósito de resguardar sus ventanas de los fuertes vendavales que con frecuencia azotan el lugar. De otro, la conocida como Torre de Santa Elena, alzada en el siglo XVI como parte del sistema de protección costera.

Respecto a sus playas, salvo la playa urbana de La Azohía, las calas y playas de Cabo Tiñoso son zonas de baño aisladas a las que únicamente se puede llegar mediante senderos desprotegidos de sombra. Entre las más destacadas están Cala Salitrona, accesible por un corto sendero –GR 92– desde el área de Los Castillitos, la preciosa Pozo de la avispa, situada a pocos metros de la anterior sin dejar el sendero y Cala Cerrada, considerada, muy acertadamente, un puerto natural. Si bien estas calas son las más célebres, la red de senderos que recorre el espacio protegido sorprende al caminante con tesoros solitarios –a veces sin nombre– de arena blanca y aguas cristalinas que ofrecen unas privilegiadas vistas del cabo.

Historia de Cabo Tiñoso

Sus atractivas calas, playas naturales e imponentes zonas escarpadas tienen su origen en las rocas calizas y dolomitas datadas en el periodo Triásico. Sus paredes de roca pueden alcanzar hasta los 200 metros sobre el nivel del mar. En el caso de Cabo Tiñoso se confirma la máxima de todos los salientes que se introducen en el mar: donde hay un cabo, sus aguas guardan grandes profundidades. Y así es. En Cabo Tiñoso los buceadores encuentran espectaculares fondos y cañones marinos ideales como criadero de peces.

No en vano y desde tiempos remotos, la punta de La Azohía ha sido lugar idóneo para colocar la tradicional almadraba. Cuyo objetivo no era otro que capturar de la manera más sostenible los bonitos, melvas, lechas y atunes que por allí pasaban.

Cabo Tiñoso es un lugar estratégico utilizado desde tiempos antiguos para controlar a los «visitantes» que aparecían allende el mar. Como testigo única tenemos la torre de Santa Elena «protectora de los cristianos» en La Azohía. Decimos «única» porque es la última que queda en pie con sus peculiares características.

Esta zona, con sus grutas y cuevas, fue refugio de bandidos, piratas y contrabandistas.

Cueva de la Virgen

La Cueva de la Virgen, situada en Cala Aguilar, con una grandiosa entrada a 12 metros de profundidad y acceso fácil a una gran bóveda con comunicación con superficie y luz natural que la convierte en una maravilla digna de ser visitada.

La Cueva de la Virgen (también denominada “Cueva de Neptuno”), se llama así por encontrarse en su entrada la figura de una virgen.

Se encuentra formada por calizas tableadas azules, y está formada como consecuencia de una importante fractura y los cabalgamientos de materiales que se han producido.

La cavidad es una única sala de grandes proporciones, con una fuerte pendiente, de 33m por 30m de ancho y 10m de profundidad máxima.

Posee dos entradas de acceso, la primera en la parte superior de la sala, creada como consecuencia del hundimiento de parte del techo de la bóveda. La segunda es submarina y se encuentra a 12m de profundidad y una galería de 40m que accede al lago de la sala.

Como característica de esta cavidad diremos que el lago de la sala es de agua salobre, producido por una emisión de agua dulce, procedente de una surgencia, que se mezcla con el agua salada del lago. En épocas de calma es posible diferenciar el agua dulce de la salada, también apreciable por los cambios de temperatura que se producen en las zonas de distintas densidades de agua.