TEMPLO DE DEBOD: atardeceres de ensueño

2 junio, 2014 at 20:00

atardecer templo de debod

No hay por qué irse hasta recónditas playas para ser testigos de las mejores puestas de sol. En Madrid, el Templo de Debod es un enclave espectacular para ver cómo los techos de la capital se tiñen de dorado.

Probablemente sea una de las joyas de mayor valor que atesora Madrid, pero muchos españoles desconocen su existencia. El templo de Debod es un regalo del presidente egipcio Gamal Abdel Nasser por la participación española en la campaña de la Unesco de los años 60 del siglo pasado para salvar los santuarios de la región de Nubia. Hoy, el monumento está situado en la madrileña Montaña del Príncipe Pío.

En 1970, el templo bajó el río Nilo desde Elefantina hasta llegar a Alejandría, desde cuyo puerto cruzó el mar Mediterráneo en el barco «Benisa» hasta llegar a Valencia. Un total de 90 camiones trasladaron los 1.356 bloques en que se había dividido el santuario hasta la madrileña Montaña del Príncipe Pío, lugar donde se produjeron los fusilamientos del 3 de mayo de 1808 y se levantaba el Cuartel de la Montaña, en el que comenzó el alzamiento militar de 1936 en la capital de España.

reconstruccion templo de debod

El Templo de Debod fue inaugurado el 20 de julio de 1972, por el alcalde de Madrid Carlos Arias Navarro, tras dos años de reconstrucción. Fue un proceso complicado ya que, además de no tener buenos planos, en el desmantelamiento y transporte se perdieron algunas piedras.

Desde la explanada del templo de Debod, en el Parque del Oeste, se tienen unas excelentes vistas sobre la Casa de Campo, la catedral de la Almudena y el Palacio Real.

vistas desde el templo de debod

El templo está rodeado de jardines y hay mucha gente que aprovecha el lugar para ir de picnic. Nuestra hora preferida para visitar el Templo de Debod es al atardecer, es cuando la luz es más bonita y ya podéis aprovechar para verlo iluminado.

Acceder al interior del templo, a pesar de no estar tan bien conservado como los templos de Egipto, es gratis y merece la pena, sobre todo si no habéis visitado Egipto. En el interior hay bastante información de la mitología y sociedad egipcia y explicaciones de los jeroglíficos.

interior templo de debod

El templo tiene dos plantas, en la superior encontraréis una maqueta muy interesante donde veréis representados todos los templos que había en Nubia. No os lo perdáis.

Durante las noches de verano suele ser el sugestivo escenario de actos culturales.

El origen del Templo

Según sostiene la Real Academia de la Historia, el templo fue fundado en la Baja Nubia -región atravesada por el río Nilo entre Asuán, en Egipto, y Jartum, en Sudán- 200 años antes de Cristo. El monumento, que fue ordenado construir por el rey kushita Adijalamani de Meroe, estaba dedicado al dios Amón de Debod, «padre de todos los vientos», y a Isis de Filé, «diosa de la maternidad». Posteriormente, fue embellecido y reformado por los faraones de la dinastía ptolemaica.

lugar original templo de debod

En el año 30 a. C. Roma conquistó Egipto tras la victoria de Octavio Augusto sobre Marco Antonio y Cleopatra. El emperador Augusto añadió al santuario un «mammisi» o «capilla donde nacen los dioses», y más adelante el Imperio romano continuó la ampliación y renovación del edificio hasta que en el 635 d. C. se puso fin al culto pagano en la Baja Nubia. El templo fue clausurado y abandonado, y Occidente se olvidó de Egipto y de Nubia hasta el siglo XIX. Para entonces, nómadas, cristianos y musulmanes ya habrían pasado por el santuario.

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ANFITEATRO DE TARRAGONA: restos romanos en España

9 marzo, 2014 at 20:07

Anfiteatro_romano-tarragona

Tarraco (Tarragona) fue una antigua ciudad romana. Durante el Imperio romano fue una de las principales ciudades de Hispania y capital de la provincia romana Hispania Citerior o Hispania Tarraconensis. El nombre completo de la ciudad era Colonia Iulia Urbs Triumphalis Tarraco. En el año 2000, el conjunto arqueológico de Tarraco fue declarado Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

El Anfiteatro completó la trilogía de edificios de espectáculos (teatro, circo y anfiteatro) distintivos de una ciudad romana de primer nivel, capital de una de las provincias imperiales. Su construcción es el resultado de la donación evergética de un flamen provincial (sacerdote imperial) cuyo nombre se desconoce, aunque se sabe que vivió a principios del siglo II dC.

Fue construido a finales del siglo II d.C., en un espacio que había sido un área funeraria.

El Anfiteatro se situó fuera del núcleo urbano, aunque muy cerca de la ciudad. Este emplazamiento no es ocasional, ya que se hallaba muy próximo a la Vía Augusta, poco antes de que esta se adentrara en la ciudad, y cerca de la playa, donde se descargaban los animales que debían participar en los espectáculos.

tarragona en la epoca romana

En este edificio se organizaban dos tipos de actividades: las luchas de gladiadores (munera) y las luchas o cacerías de fieras (venationes). Además, el Anfiteatro también era el lugar donde se ajusticiaba a los condenados a muerte.

Edificio de forma oval cuyas gradas se excavaron en la roca. El anfiteatro mide 109,5 por 86,5 metros en total y tenía capacidad para unos 14.000 espectadores.

La arena, o espacio donde se desarrollaba el espectáculo, presenta unas dimensiones de 62,50 m por 38,50 m. Surcando la arena se hallaban las fossae. En una pequeña sala a modo de capilla se descubrió una pintura mural que representaba a Némesis, la diosa protectora de los gladiadores (hoy en día se exhibe en el Museo Nacional Arqueológico de Tarragona). Asimismo, la arena está separada de las gradas por un pódium de 3,25 m de altura. Las gradas o cavea estaban divididas en tres sectores o maenianae. Estas gradas se construyeron recortando la roca en el lado norte y apoyándolas sobre bóvedas en el resto del edificio. Se han localizado también la tribuna, las puertas principales de salida a la arena y una pequeña parte de la fachada.

Este edificio se reformó en el año 221, durante el reinado de Heliogábalo. Años más tarde, el 21 de enero del 259, el obispo cristiano Fructuoso y sus dos diáconos, Augurio y Eulogio, fueron quemados vivos en la arena del Anfiteatro. Este hecho motivó en el siglo VI la construcción de una basílica visigótica de culto dedicada a estos mártires. Durante el siglo XII se edificó la iglesia románica de Santa María del Miracle sobre la primitiva basílica paleocristiana.

En la actualidad es considerado popularmente, como uno de los monumentos romanos más representativos en la península y se puede observar tal y como quedo después de la restauración que se realizo en los años 70 del siglo XX. Se conserva parte de la grada tallada en la roca, muy erosionada, y una parte de la grada meridional, sustentada sobre bóvedas de hormigón.

El Anfiteatro, el Circo, el Foro Provincial, el Foro de la Colonia, las Murallas, la Cantera, la Casa Canals y la Casa Castellarnau forman parte del Museo de Historia de Tarragona, que cuenta con una entrada conjunta para visitar todos estos monumentos.

Hoy en dia, durante el festival de recreación histórica Tàrraco Viva que se celebra a mediados de mayo, se pueden ver las gradas llenas de gente jaleando a los luchadores. Es un ejemplo de la vitalidad de los yacimientos romanos de Tarragona, alrededor de los cuales se hacen representaciones, talleres, visitas guiadas y conferencias con el objetivo de dar a conocer el pasado romano de la ciudad. Cuando no hay visitantes, es el rumor de las olas que llega de la cercana playa del Miracle el que recuerda el clamor del público vibrando en los asientos del anfiteatro.

Tarragona en la epoca romana

Muchos de los tesoros que se han descubierto en el subsuelo de la ciudad i en otras poblaciones cercanas se pueden observar en el Museu Nacional Arqueològic, un espacio de conservación que permite entender el origen de la romanización en la península Ibérica. En el museo se ofrecen visitas guiadas y actividades didácticas cada fin de semana. Se explica cómo eras las máscaras teatrales y los títeres romanos, cómo se usaban las plantas medicinales o con qué jugaban los niños de la época.

Muralla romana-Tarragona

Tras aprender algunos secretos de la vida cotidiana en Tárraco, merece la pena acercarse hasta el monumento más antiguo y mejor conservado: la muralla, construida con bloques traídos de la cantera del Mèdol. El paseo arqueológico que sigue los grandes muros permite admirar la magnitud de las piedras ciclópeas y ofrece rincones ideales para el reposo. Destaca la torre de Minerva, donde se encuentra el relieve romano más antiguo de la Península, i el Centre d’Interpretació de les Fortificacions, que explica con una exposición la evolución del sistema defensivo de la ciudad.

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CASTILLO DE GUZMÁN EL BUENO; Ruta de Castillo Medievales

3 marzo, 2014 at 9:41

CASTILLO GUZMAN EL BUENO

El Castillo de Guzmán el Bueno se encuentra situado sobre un saliente elevado junto al mar, dominando la ciudad española más meridional de la península que da acceso al Estrecho de Gibraltar, Tarifa, en Cádiz.

El castillo de Tarifa fue levantado por orden del califa Abderramán III en el año 960 para defender el punto más estratégico del Estrecho de Gibraltar. Desde entonces, ha sido pieza codiciada por numerosos enemigos: almohades, cristianos y, posteriormente, los piratas berberiscos.

A primera vista llama la atención su imagen compacta protegiendo el puerto de Tarifa. Consta de dos patios de armas, unidos por estrechas galerías. Se conserva el núcleo central califal, al que los sucesivos señores añadieron posiciones defensivas, siempre usando la piedra como materia prima. También se puede ver la réplica de un arma de guerra de la época: una catapulta para derribar murallas.

Fue restaurado en la primera mitad del siglo XVII, como consecuencia de mantener la actividad defensiva del castillo debido a la piratería berberisca que asolaba las costas durante los siglos XVI y XVII.

En el siglo XVIII parte de las murallas del Castillo de Guzmán el Bueno fueron adaptadas para la instalación de artillería, y durante la Guerra de la Independencia sirvió de acuartelamiento a las tropas hispano-británicas que defendieron Tarifa del ejército francés en los años 1811 y 1812.

Es propiedad del Ministerio de Defensa y en la actualidad sigue cumpliendo funciones de tipo militar.

La leyenda de Guzmán el Bueno

guzman_el_bueno

Después de ser conquistado por los cristianos, lo que ocurrió por primera vez en 1292, se abrieron ventanas en los muros y se completó el recinto árabe con una gran torre octogonal, unida a la muralla interior por un muro o coracha. Esa torre fue desde donde  Guzmán el Bueno lanzó su cuchillo, lo que forjó toda una leyenda…

Alonso Pérez de Guzmán ha pasado a la historia con el apelativo el Bueno (Guzmán el Bueno) después de haber sacrificado a su hijo. Lo que hoy se ve con cierta indignación, en la Tarifa del siglo XIII no fue motivo de polémica, sino de orgullo. ¿Por qué? Esta es la historia…

Alonso Pérez era un militar leonés de larga trayectoria en los asuntos cortesanos y militares. En 1295, la campaña benimerín (los emires norteafricanos) contra Sancho IV el Bravo llevó al asedio de Tarifa, la llave del estrecho de Gibraltar. Las tropas africanas contaban con la ayuda del infante don Juan, hermano del rey. Después de varios intentos infructuosos, el infante amenazó a Alonso Pérez, al mando del castillo, con degollar a su hijo si no rendía la plaza.

Según las crónicas oficiales, Alonso Pérez respondió desde lo alto de la torre octogonal al infante don Juan algo espectacular: “No engendré yo hijo para que fuese contra mi tierra; antes engendré hijo a mi patria para que fuese contra todos los enemigos de ella. Y si no tienes un cuchillo, ahí va el mío”. Irritado, don Juan cumplió su amenaza en ese mismo lugar, pero los benimerines acabaron regresando a África. Todavía hoy, ante la estatua de Alonso Pérez de Guzmán que preside el castillo, nos preguntamos por la personalidad de este hombre.

La capital del viento

tarifa

A los pies del castillo se extiende una ciudad bulliciosa, la esquina de Europa, bañada por el mar y el viento. Tarifa (www.tarifaweb.com) se ha beneficiado de la llegada de miles de turistas extranjeros, llamados por la posibilidad de disfrutar de estos dos elementos durante todo el año.

Además, la apertura de la línea del ferry a Tánger, en Marruecos, hace que en apenas 35 minutos se pueda cruzar el Estrecho, lo que ha promovido el auge comercial de la zona. Su centro histórico, donde encontramos monumentos como la Puerta de Jerez, presenta muchas posibilidades de ocio, abarcando prácticamente todas las horas del día.

El fin de la temporada turística veraniega permite a los tarifeños tener más espacio y tranquilidad para pasear por sus playas. La playa Chica es la más familiar y la preferida por los lugareños. Se encuentra en la franja que separa el castillo y la isla de Tarifa o de las Palomas. La playa de los Lances, con más de diez kilómetros de longitud, es de fácil acceso y está siempre más frecuentada.

Después, se suceden una serie de calas y zonas rocosas en las que más de uno alucinará con las “artes surferas”. La impresión aumentará al visitar las playas de Los Porros, Valdevaqueros (la meca del windsurf y el kitesurf en Europa) y Punta Paloma. Ya más lejanas, se encuentran la playa de los Alemanes y la de Atlanterra.

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SIERRA DE TRAMONTANA; atardeceres de ensueño

2 enero, 2014 at 17:16

SIERRA TRAMONTANA

La sierra de Tramontana (en catalán Serra de Tramuntana) es la principal sierra de las Islas Baleares y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La sierra está situada, paralela a la costa, en el noroeste de la isla de Mallorca de ahí su nombre, ya que la tramontana es el viento que llega de esa dirección.

La Sierra de Tramontana constituye la alineación montañosa más grande de Mallorca y el espacio natural más extenso, de gran valor ecológico. Tiene una longitud aproximada de 90 km, desde el cabo de Formentor en Pollença hasta el cabo de Sa Mola en Andratx, con una amplitud media de 15 km. En ella se hallan los tres grandes embalses de Mallorca: Cúber, el Gorg Blau y el militar para uso de la base del Puig Major, de menor tamaño.

La propiedad de la tierra está distribuida en grandes fincas, tradicionalmente en manos de la aristocracia mallorquina y familias acomodadas, aunque algunas fincas son de titularidad pública.

Una sucesión de montañas escarpadas y valles fértiles comunicados entre sí por barrancos. Además de la belleza de un paisaje que ya encandiló a artistas como Chopin, Unamuno, Anglada Camarasa o Camilo José Cela, en la Sierra de Tramontana también hallamos la principal reserva hidrológica de Mallorca.

Sus laderas escalonadas y sus cultivos en terraza son un ejemplo excepcional de aprovechamiento de los recursos naturales según los medios y conocimientos de cada época histórica. La red de gestión y distribución de agua que existe entre las distintas parcelas combina los sistemas de origen árabe con otros elementos como molinos y construcciones de piedra sin argamasa (puentes, muros, caminos…).

Su formación geológica, dominada por rocas calcáreas, convierte a esta sierra en la principal reserva hídrica de Mallorca. En cuanto a la vegetación, el encinar ocupa la parte baja de las montañas. De entre la fauna destacan las aves, muy especialmente la figura majestuosa del voltor negre (buitre negro), y es frecuente la presencia de la cabra, uno de los pocos mamíferos que han sobrevivido.

La costa está salpicada de torres y faros, construcciones de gran valor histórico. Entre las primeras destacan la de sa Calobra, la torre Picada, sa Pedrissa o la torre de sa Mola entre otras. Los faros más interesantes son los de Formentor, el de la Creu (en el puerto de Sóller) así como los dos existentes en la isla de Dragonera.

Uno de los principales valores de esta sierra es el paisaje. Existen varios miradores y puntos desde donde las vistas son espléndidas, como Ses Tres Creus, en Sóller, donde la panorámica es fantástica.

Desde esta sierra de pueden apreciar los mejores atardeceres del Mediterráneo; un espectáculo que no te puedes perder.

ALGUNOS DE SUS RINCONES QUE MERECE LA PENA VISITAR

1. Valldemossa

Valldemossa

Este encantador y tranquilo pueblo lo encontramos en un valle de la Sierra y está rodeado de manantiales y vegetación, especialmente de olivos y almendros. Sus estrechas y empinadas calles junto a la Cartuja, donde residió Chopín  y muchos otros huéspedes de la talla de Rubén Darío o Jovellanos, constituyen su principal atractivo. Es un lugar perfecto para pasear, relajarse y probar el famoso chocolate caliente acompañado de una buena coca de patata típica en alguno de sus  pintorescos bares.

2. Sóller

soller

Junto a su puerto, Sóller es famoso por sus huertos de naranjos, sus olivos milenarios y sobre todo, por el antiguo ferrocarril que enlaza la capital de la isla con el pueblo, además del tranvía que alarga el recorrido desde el pueblo hasta su puerto. Se trata de un tren eléctrico que se sigue conservando con la misma maquinaria y trayecto desde principios del siglo XX convirtiéndolo en el atractivo más curioso.

3. Banyalbufar y Estellencs

banyalfubar

Son dos pequeños y acogedores pueblos situados en mitad de la Sierra mirando al mar en un valle de fuertes pendientes con sus características casas y sus típicas calles empedradas, que hacen de un simple y pequeño pueblo un lugar perfecto para evadirse y soñar…

4. Pollensa

MIRADOR DE COLOMER

Pollensa, el puerto de Pollensa, Cala de San Vicente y Formentor constituyen de las zonas más hermosas del norte de la isla. La zona de Pollensa es una oportunidad para disfrutar de un paisaje de mar, montaña y cultura. El puerto conserva un largo paseo marítimo mientras que la Cala de San Vicente acoge un conjunto de calas con aguas cristalinas y un conjunto de cuevas prehistóricas. Formentor, por su parte, con su mirador del Colomer y su playa paradisíaca te permiten olvidarte de todo y disfrutar de la espectacular puesta de sol.

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CABO DE FINISTERRE; atardeceres de ensueño

11 diciembre, 2013 at 16:43

ATARDECER FINISTERRE

El Cabo Finisterre es una península que se adentra 3 kilómetros en el mar de la Costa da Morte (A Coruña, Galicia). Su emplazamiento es de singular relevancia, ya que desde aquí todo lo que se ve (miremos a derecha, a izquierda o de frente) es mar.

Fisterra, Finisterre, Finis Terrae (fin de la tierra) o lo que es lo mismo, el fin del mundo conocido en la antigüedad. Aunque comúnmente conocido por ser el punto más occidental de la Europa continental, tenemos que decir que no lo es, ya que este lugar lo ocupa el Cabo da Roca en Portugal, seguido de Cabo Touriñan en Muxía, con escasa diferencia con otro vecino cabo, el Cabo de la Nave, también en el concello de Fisterra. Así pues, Finisterre, ocuparía el cuarto lugar.

La forma alargada del Cabo Finisterre y la situación de Galicia en una esquina del Imperio Romano y de dificilísimo acceso, hizo que desde siglos fuera conocido como el más occidental. Un lugar donde abundan las leyendas que desde siempre fue considerado como un lugar mágico y misterioso, aquí se acababa la tierra y empezaba un mundo misterioso y desconocido. Hoy día, en cierto modo, el Cabo Finisterre sigue siendo para muchos el fin de algo, el final de un camino, de un recorrido, tanto físico como espiritual.

Y es que el Camino de Santiago no termina para todos los peregrinos en la ciudad compostelana. Muchos de ellos deciden recorrer a pie los 90 kilómetros que separan Santiago de Finisterre. Aquí, en un acto de purificación, es tradición que realicen algunos rituales, como bañarse en las frías aguas de la playa de la Langosteira.

Aunque quizás, la costumbre más arraigada, tanto en peregrinos como en viajeros en general, sea la de subir al Faro del Cabo a contemplar la maravillosa puesta de sol que se disfruta desde allí. Cuando vemos fundirse el sol con las aguas del océano es fácil comprender por qué en el pasado los celtas rendían culto al Astro Rey en este lugar.

Junto al Faro, en las rocas que asoman al mar, podréis observar indicios de pequeñas hogueras con restos de ropa y calzado carbonizados. Incluso, si vais al atardecer, es muy probable que coincidáis con algún peregrino que se encuentre en ese mismo momento reduciendo a cenizas sus pertenencias. La tradición “obliga” a quemar alguna prenda de ropa que se haya vestido durante las etapas del recorrido como símbolo de la renovación interior que todo peregrino sufre en el Camino de Santiago. Se quema lo viejo para dar cabida a lo nuevo.

El entorno natural del Cabo de Fisterra es sumamente privilegiado. Desde el Faro, a 143 metros sobre el nivel del mar, podréis recrearos la vista con las impresionantes panorámicas de los acantilados que dan al mar y de las bravas aguas del Atlántico que tantas vidas ha engullido en decenas de naufragios acaecidos frente a las peligrosas costas de Finisterre a lo largo de su historia.

¿Y os imagináis pasando la noche en un faro? En el de Finisterre tenéis la oportunidad única de hacerlo. En realidad se trata de un edificio anexo llamado O Semáforo que antiguamente emitía señales para la marina de guerra y que hoy día acoge un pequeño hotel rural. Además, podréis presumir doblemente, porque no todos los días uno puede decir que ha dormido en el Fin del Mundo.

Sin duda, por su historia y su leyenda, este lugar no debe de dejar de ser visitado por todo aquel que venga a Galicia. Es muy recomendable visitar el lugar en el ocaso del Sol, ya que así comprenderemos por que los antiguos adoraban este lugar tan mágico y misterioso.

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