SIERRA DE GUADARRAMA: parques y reservas naturales

13 mayo, 2020 at 12:54

La sierra de Guadarrama se ubica en la parte oriental del Sistema Central, entre las sierras de Gredos y de Ayllón, y se extiende por las cumbres de la Sierra de Guadarrama.

La Sierra de Guadarrama cuenta con una larga tradición científica, conservacionista y deportiva que se inicia a finales del s.XIX. Fue declarada Parque Nacional el 25 de junio de 2013.

El Parque Nacional ocupa 33.960 hectáreas, de las cuales casi el 64% corresponde a la Comunidad Autónoma de Madrid y algo más del 36% restante pertenece a Segovia, en la Comunidad Autónoma de Castilla y León.

El pico Peñalara, con sus 2.428 m.s.n.m., es la cima de mayor altitud, y junto con otras cuatro cumbres aledañas, de más de 2.271 m, conforma la cresta del llamativo Macizo de Peñalara. También destacan el Puerto de Navafría, las sierras de la Morcuera y de los Siete Picos.

Todas estas zonas montañosas son áreas frecuentadas por los aficionados al senderismo o al alpinismo. Además, las condiciones de la Sierra, más fresca y húmeda, y su menor transformación por la actividad humana, han convertido a estas montañas en un privilegiado refugio de biodiversidad. En su medio físico, destacan sus circos y lagunas glaciares y sus roquedos graníticos; entre sus paisajes vegetales, los ecosistemas de alta montaña y los extensos pinares de pino albar.

Los Humedales del Macizo de Peñalara, incluidos en la lista del convenio RAMSAR, cuentan con más de 240 humedales de alta montaña, entre lagunas, charcas, arroyos y turberas de gran interés y valor ecológico.

Una buena forma de conocer este espacio protegido es el programa de visitas guiadas “Punto de encuentro” en el que podrás conocer los valores del parque en cuatro recorridos distintos: los bosques de Cercedilla y la Fuenfría, el paisaje geológico de la Pedriza, el glaciar de Peñalara y las vistas del Valle del Lozoya.

La fauna vertebrada se encuentra representada por 255 taxones de los cuales 148 son aves, algunas de las cuales se encuentran entre las más amenazadas de la península como el buitre negro, el águila imperial o la cigüeña negra. Son más de 58 especies de mamíferos presentes en el Parque entre las que se encuentran la cabra montés, el corzo, el gato montés, la nutria, el tejón o el desmán de los pirineos. Entre los invertebrados encontramos algunas especies de mariposas tan extraordinarios como Graellsia o la Apolo.

El producto estrella de la gastronomía de la Sierra de Guadarrama es la Carne con Denominación de Origen. Disfruta de éste y muchos otros productos en los numerosos asadores que encontrarás mientras recorres sus rincones.

Esquí y restos romanos en el Puerto de Navacerrada

Dirigiéndonos hacia Navacerrada, nos encontramos con la Calzada Romana entre Cercedilla y el puerto de la Fuenfría. Son los restos de la calzada que unía Titulcia (localidad cercana a Aranjuez) con Segovia y continuaba hacia Astorga.

Cerdedilla, en el corazón del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, es un hermoso pueblo serrano rodeado de una variada vegetación y de piscinas naturales que, en los meses estivales, hacen las delicias de los bañistas. Puentes romanos, su calzada, su iglesia románica o su antigua estación ferroviaria, son legados históricos que no podemos obviar si queremos adentrarnos en su historia.

Rutas de la Sierra de Guadarrama

En sus 80 kilómetros de longitud, esta sierra ha sido testigo de batallas, asentamientos y leyendas y hogar de grandes artistas y personalidades reconocidas por su talento en diferentes ámbitos. Desde el deporte con la familia Fernández Ochoa hasta la literatura con Vicente Aleixandre pasando por arquitectos, barones o pintores.

Aprovechando esta amplia variedad cultural y patrimonio natural, la Central de Reservas de la Sierra de Guadarrama ha decidido poner al alcance de sus visitantes, de una forma más sencilla y práctica, la oportunidad de conocer los mejores servicios, rutas y lugares a través de lo que ellos mismos han denominado como «Los 13 imprescindibles de la Sierra de Guadarrama».

El puerto de la Fuenfría es un cruce de caminos muy conocido para los amantes del senderismo. Uno de ellos es el Camino Schmidt que conduce hasta Navacerrada en un paseo muy agradable. La Fuenfría, está rodeado de centenarios pinos en pleno valle, por el que podemos pasear por caminos históricos tan emblemáticos como la Calzada Romana, la carretera de la República, el camino Schmid o el camino viejo de Segovia.

Tren de la Naturaleza

Esta actividad que se programa en la segunda quincena de septiembre y octubre para escolares y los meses de julio y agosto para el público en general, acerca a sus participantes a la Sierra de Guadarrama con el objetivo de despertar en ellos el interés y el respeto por sus recursos y valores naturales.

La actividad se inicia en un antiguo vagón del tren eléctrico, que habilitado especialmente como sala de proyecciones, se encuentra situado en una vía muerta en la estación de Cercanías de Cercedilla. En él, los participantes podrán disfrutar de un audiovisual sobre el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.

Posteriormente, durante un trayecto de cuarenta minutos, se efectúa el recorrido en el tren de vía estrecha que cubre el trayecto Cercedilla-Navacerrada-Los Cotos disfrutando tanto del paisaje como de las explicaciones del equipo de los Centros de Visitantes.

Se trata de un Programa de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid, en colaboración con RENFE- Cercanías Madrid. Si quieres más información visita su página web.


MIRADOR DE ABRANTE: miradores con las vistas más espectaculares de España

20 marzo, 2020 at 16:34

El mirador de Abrante se encuentra en lo alto del risco del norte de La Gomera (Islas Canarias) y además de sus vistas excepcionales, se caracteriza por flotar sobre un precipicio. Se encuentra ubicado sobre el acantilado de Abrante, a 620 metros del nivel del mar.

Abrante es el nombre de una joven doncella de la isla de La Gomera. De ella toma el nombre el mirador y roque. La leyenda de Zula y Abrante es una de las numerosas historias de amor y desamor de la isla colombina.

El mirador de Abrante tiene una pasarela de vidrio de siete metros sobre el vacío donde te olvidas del vértigo luego del segundo paso. El suelo y las paredes de cristal nos dejan tener vistas hacia todos lados. La verdad que es una muy buena idea quizás inspirada en el mirador de cristal de la Willis Tower en Chicago aunque unos 200 metros más alto.

Si miramos desde el mirador cuatrocientos metros más abajo, y en ausencia de nubes, se ve el pequeño valle de Agulo, con sus racimos de casas y terrazas agrícolas, encajonado entre riscos casi verticales y abiertos al océano Atlántico.

Este enclave ofrece una de las mejores vistas de toda Canarias: el Teide (3.718 metros) y parte de la isla de Tenerife. Cabe señalar que, debido a que está situado en una especie de anfiteatro natural, su localización permite divisar constantemente la estampa del Teide, como si fuese un espejismo o un mágico cuadro al óleo. Los días nublados también tienen su encanto, con las nubes creando formas complejas y acariciando el paisaje.

El edificio donde se encuentra el mirador es un proyecto diseñado por el arquitecto canario José Luis Bermejo y que se inauguró en enero de 2013. Construcción de acero y cristal que ha sido calificada en cientos de menciones alrededor del mundo como un «auténtico espectáculo para los sentidos», y es uno de los puntos de interés turísticos indispensables de toda Canarias.

Para acceder al interior del mirador es necesario entrar en el restaurante. El horario del restaurante es de lunes a viernes de 11:00 a 18:00, y los sábados y domingos de 11:00 a 19:00 horas.

Cabe recordar que para visitar el mirador se necesita vehículo, ya que está lejos de las rutas principales. Si vas con coche propio, las recomendaciones para conducir por el camino hasta el mirador son simples, baja velocidad, conservar la derecha, no detenerse si no es necesario y dejar pasar a los vehículos más grandes. Tengamos en cuenta que los últimos kilómetros del acceso la calzada es reducida y apenas caben dos coches.


CASCADA DEL GUALTÓN: las cascadas más espectaculares de España

6 marzo, 2020 at 13:26

La cascada del Gualtón es la cascada más alta de la comarca de El Bierzo, en la provincia de León.

Está situada en  uno de los afluentes del Río Meruelo, en las inmediaciones del bonito pueblo de Carracedo de Compludo. Un lugar idílico, que llegó a estar abandonado, pero que en estos momentos cuenta con varias viviendas restauradas y otras en proceso de rehabilitación.

Carracedo de Compludo es uno de los pueblos que mejor conserva, bastante inalterada, la arquitectura tradicional berciana.

Parece que el término Carracedo, de acepción muy común tanto en el Bierzo como en Galicia y el norte de Portugal, parece derivar de la raíz carr (encina), por lo que podría significar lugar poblado de encinas o carrascos-as. También se plantea la duda sobre su derivación del término gaélico caraic con el significado de lugar «pedregoso».

Carracedo de Compludo, está encaramado en un lugar casi imposible, donde a nadie se le ocurriría construir un pueblo, salvo a los intrépidos y vocacionales monjes que domesticaban los paisajes sublimes para acariciar la soledad y estar más cerca de Dios. El nacimiento documental de Carracedo de Compludo (al igual que Palacios de Compludo) está situado desde finales de siglo XI a mediados del siglo XII.

Ruta de la cascada del Gualtón

Ruta de aproximadamente 9 Km (ida y vuelta), donde se tardan alrededor de 3 horas, con paradas para comer y descansos.

La ruta es muy sencilla, aunque en la parte final se complica, por lo que si se va con niños pequeños es importante tener mucho cuidado para evitar accidentes.

Se parte de la localidad de Carracedo de Compludo y es preciso internarse en la calle principal del pueblo, pasar delante de su iglesia y seguir el camino a la izquierda cruzando el arroyo por un puente, para encontrarnos los restos de un antiguo molino con una fuente adosada y varios hermosos tejos, llegando después a un cruce señalizado donde se inicia el camino de la cascada.

El camino es largo y discurre entre matorral y escobas, cruzando varios arroyos que dan frescor a la ruta en caso de hacerla un día cálido de verano. Se va viendo la parte del arroyo de Carracedo con fuerte pendiente, aunque el camino mantiene un nivel que no requiere fuertes subidas ni bajadas en esta parte del trayecto.  Al final se gira a la izquierda en un punto señalizado por un cartel, iniciando un descenso en principio suave, que poco a poco se hace más complicado por la presencia de rocas y piedras sueltas que dificultan el paso.

A mitad de camino existen unas rocas que forman un excelente mirador. Se continúa descendiendo para llegar por fin a la cascada que parece tener una altura considerable, entre 30 y 40 metros.

Se asciende de nuevo hasta el cruce y se regresa por el mismo camino, deleitándonos con las vistas que hay de los montes de Compludo, una zona del Bierzo muy a tener en cuenta.


RONDA: ruta de los pueblos blancos de Andalucía

26 febrero, 2020 at 13:42

Pensar en Andalucía es llenarse de los colores de las buganvillas y gitanillas, del blanco de sus paredes encaladas, del azul profundo de sus mares bajo el sol. Así, la conocida como Ruta de los Pueblos Blancos nos lleva a recoger un sinfín de imágenes populares salidas del corazón mismo de Andalucía.

Esta ruta es una de las más conocidas y cada año, miles de viajeros se dispersan por los caminos andaluces haciendo su recorrido. Es una red de caminos que nos llevan a unos 20 municipios de las provincias de Cádiz y Málaga. Pueblos y ciudades que comparten esas casas con fachadas de blanca cal tan características en gran parte de la comunidad andaluza.

Nuestro siguiente punto a visitar es Ronda (Málaga), donde palacios, baños árabes, atalayas, teatros romanos e incluso cuevas primitivas te sumergirán en un viaje en el tiempo hacia el pasado de Andalucía.

Una ciudad dividida por un cañón natural, el Tajo que forma el río Guadalevín, y unida por un espectacular puente del siglo XVIII que atrae a viajeros y turistas desde todos los rincones del mundo. Un balcón que se asoma a la Serranía de Ronda, de trazado medieval y reminiscencias árabes, de ambiente romántico e historias de bandoleros. Por cierto, si quieres conocer cómo eran los bandoleros de la época,  puedes acercarte al Museo del Bandolero.

Si hablamos de monumentalidad posiblemente Ronda será uno de los puntos de este recorrido donde más puedas disfrutar. No es casualidad que su casco antiguo esté declarado Bien de Interés Cultural, y es que tras sus primeros habitantes neolíticos pasaron por aquí celtas, fenicios, romanos y árabes hasta que los Reyes Católicos la conquistaron en 1485.

La ubicación de Ronda, en un promontorio rocoso cortado por el Tajo, contó en sus orígenes con una importante función estratégica. Aún se pueden visitar diferentes paños de su muralla de época musulmana, donde destaca especialmente la Puerta de Almocábar, situada en el lado sur de la antigua medina y construida en el siglo XIII.

No te puedes perder visitar la Plaza de Toros de Ronda, una de las más antiguas de España y una de las más monumentales que existen.

Los Baños Árabes de Ronda

Los Baños Árabes de Ronda, de época nazarí (s. XIII-XIV), están situados en la zona de la antigua judería y, a pesar de su extraordinario interés arquitectónico, fueron abandonados (la moral cristiana no permitía ciertas prácticas), y las crecidas del río Guadalevín acabaron sepultándolos.

Su estado de conservación es sorprendente y podrás apreciar cómo este hammam sigue el modelo romano dividiendo sus estancias en aguas frías, templadas y calientes. Podrás ver perfectamente cómo se mantienen en pie sus bóvedas, sus arcos de ladrillo y sus columnas. Está considerado como uno de los más grandes y mejor conservados de la Península Ibérica.

Palacio del Marqués de Salvatierra

Localizado en el Conjunto Histórico de Ronda y próximo al Barrio de Padre Jesús, posee una espléndida fachada barroca en sillería de piedra con puerta adintelada, columnas corintias y un gran balcón de forja rondeña. La fachada se remata con un frontón quebrado que alberga figuras desnudas, de clara influencia indiana.

Las figuras masculinas se burlan y sacan sus lenguas; mientras las femeninas ocultan pudorosamente “sus partes”. Ambas soportan el dintel en el que se encuentra el escudo nobiliario de la familia que encabezara Vasco Martín de Salvatierra, continuo de los Reyes Católicos tras la conquista de Ronda.

El interior del Palacio representa la austeridad de la casa rondeña palaciega de los siglos XVII y XVIII.

Iglesia del Espíritu Santo

La Iglesia del Espíritu Santo fue erigida por los Reyes Católicos sobre la mezquita que había en el Arrabal Alto. Se consagró en conmemoración del día en que fue tomada la ciudad. El edificio presenta una gran homogeneidad en su construcción. La obra se debió hacer a finales del siglo XV y principios del XVI. Corresponde al estilo híbrido gótico-renacentista propio de la época.

El templo consta de una sola nave dividida en tres tramos cubiertos por bóvedas de crucería estrellada, muy tardía. La capilla mayor se abre por medio de un gran arco triunfal, de medio punto, sobre gruesos y elevados pilares embutidos en el muro. El frente del templo está ocupado por un retablo sobre el que existen tres escudos tallados en piedra: dos de ellos pertenecen a fray Bernardo de Manrique, en cuyo obispado se realizó la obra, y el otro es el escudo imperial de los Austrias.

Casa del Gigante

Situada en el centro histórico de Ronda, la Casa del Gigante es una casa señorial de origen árabe construida en el siglo XIIV, con capiteles reutilizados del XIII. La casa toma su nombre de los relieves en piedra, tal vez de origen ibérico, que decoraban las esquinas del edificio de los que tan solo queda uno, muy deteriorado. En el interior se conservan unas magníficas yeserías decoradas con motivos florales, algunas de las cuales debió de estar ricamente decorada por los restos de policromía que conservan.

La Casa del Gigante es una interesante muestra de construcción señorial en época musulmana en Ronda, única conservada en todo el reino nazarí si exceptuamos las de Granada o las de la Alcazaba malagueña.

No olvides consultar los horarios y tarifas.

Casa del rey Moro

La Casa del Rey Moro es un palacio del s. XVIII que alberga en su interior una mina de captación de agua, de origen árabe, declarada Bien de Interés Cultural. Se trata de una compleja obra islámica que desciende al fondo del Tajo donde discurre el Río Guadalevín. Se construyó aprovechando una grieta natural vertical donde se desarrolla una escalera tallada en la roca con más de 200 peldaños y que desciende en vertical unos cien metros. En su interior se localizan una serie de estancias, desde aljibes a habitaciones, que fueron utilizadas como polvorín y depósito de grano.

También son muy interesantes de ver sus valiosos jardines aterrazados, con presencia constante de agua en fuentes y canalillos, diseñados y construidos por el prestigioso arquitecto y paisajista Forestier. Se trata de un jardín en diferentes niveles, salvados por escalinatas decoradas con azulejos y jalonadas por fuentes y estanques cubiertos por nenúfares. No olvides consultar los horarios y tarifas.

Convento de Santo Domingo

Convento que fue de frailes dominicos, llamado en su fundación de San Pedro Mártir. En la escritura del fuero que concedieron los Reyes Católicos para el Regimiento y buen Gobierno de la ciudad de Ronda, a raíz de su conquista, y que aparece firmada en Córdoba el 25 de Julio de 1485, se puede leer una orden referida a la fundación de los dos Monasterios instituidos por Isabel y Fernando, el de San Francisco y el de Santo Domingo. Sabemos pues que la situación del Convento fue donde tuvo su real el conde de Benavente, que, según nos dice Moreti, se encontraba en las Huertas de los Molinos, debajo de los tajos del Mercadillo.

Actualmente se ha convertido en el Palacio de Congresos de Ronda, rehabilitado para el uso de pequeños o medianos Congresos, Simposios, Convenciones, Jornadas, Muestras y Exposiciones. Con unas magníficas instalaciones, y sobre las que se ha logrado conservar el sabor, la paz y la tranquilidad monacal que tuvo en su primitiva función.

Yacimiento arqueológico de Acinipo

El Yacimiento Arqueológico de Acinipo está situado a 21 kilómetros de Ronda, en una meseta con una altitud media de 980 metros sobre el nivel del mar, desde donde se contemplan unas amplísimas panorámicas de la comarca. Según Plinio y Ptolomeo, Acinipo pertenecía a la Beturia Céltica, pero en tiempos romanos se convirtió en una de las principales ciudades de la Bética.

De la antigua ciudad romana sólo se conserva el teatro, construido en el siglo I a.C sobre un desnivel del terreno, al modo griego, y de ahí que la cávea esté esculpida en la roca. En aceptable estado de conservación se encuentran buena parte de las gradas, la orquesta y el frente de la escena, realizada en sillería de granito sin argamasa. También se han encontrado restos de unas termas, de dos viviendas y del templo oficial, la basílica y los pórticos.


Cuevas con encanto: CUEVA DEL TESORO

14 febrero, 2020 at 14:17

La Cueva del Tesoro se encuentra a unos 15 kilómetros de la ciudad de Málaga, entre La Cala del Moral y el Rincón de la Victoria, en la conocida zona de El Cantal. Y es que los “cantales” son pequeños acantilados que se formaron en época jurásica y que se asoman al mar por esta parte de la costa mediterránea.

Esta cueva marina que constituye una joya geológicamente hablando, tiene el honor de ser una de las tres únicas cavidades de origen submarino que existen en el mundo, además de la única visitable en Europa. Las otras dos están en México y Asia.

La Cueva del Tesoro debe su nombre a una leyenda que la rodea sobre la existencia de un tesoro escondido en una de sus grutas durante la época árabe, leyenda recogida en los escritos del siglo XVII de Fray Antonio Agustín de Milla y Suazo. En ella se dice que el tesoro fue escondido por el emperador de los almorávides Tasufín ibn Alí en el siglo XII. Una historia que invita a los visitantes a «jugar» e ir a la búsqueda del tesoro.

La Cueva del Tesoro está catalogada por la Junta de Andalucía como Bien de Interés Cultural (BIC) en el año 2002.

El recorrido por sus profundidades modeladas por el agua y el paso de los siglos, de unos 2,5 kilómetros de longitud, comienza con una exposición sobre este espacio geológico y continúa por sus diferentes salas, como la de Marco Sacro, la del Águila o la del Volcán, que guardan pinturas rupestres, cerámicas del Neolítico, restos fenicios y árabes…

La cueva está abierta todos los días y el precio de su entrada ronda los 5 €. Consulta los horarios antes de ir. También se pueden combinar con la visita a la Casa Fuerte de Bezmiliana.

Un escenario natural tan singular acoge diferentes actividades a lo largo del año, como el Festival Internacional de Música de la Cueva del Tesoro, además ha servido de lugar de rodaje, como el de la serie de Netflix Warrior nun.

El interior de la Cueva del Tesoro

La Cueva del Tesoro (también denominada cuevas del Cantal) es la única gruta marina visitable en Europa y una de las tres de este tipo que hay conocidas en el mundo. Aunque está formada por varias grutas a las que se llama con distintos nombres, se trata de una misma formación subterránea con grutas interconectadas entre sí y unidas con el mar por los acantilados del Cantal. La aparente separación entre ellas se debe, por un lado, a cegamientos naturales provocados por el paso del tiempo y, por otro lado, a la existencia de inaccesibles galerías que no han sido descubiertas todavía.

En este lugar y en tiempos remotos existían materiales silíceos depositados en una zona de sedimentación. A su vez, sobre éstos se fueron sedimentando nuevas capas de cúmulos calizos. Esta combinación geológica comenzó a elevarse a causa de presiones subterráneas y, fruto de las corrientes marinas y el golpear de las olas, se constituyeron diversas oquedades y galerías que emergieron en los Cantales de la zona por la presión de los extremos de la plataforma de sedimentación.

De esta forma el mar constituyó galerías típicas de cuevas submarinas, con columnas y gargantas que son la base de la Cueva del Tesoro. Más tarde, una vez emergida la zona sobre el nivel del mar, filtraciones de agua dulce fueron constituyendo formaciones de estalactitas y estalagmitas, propias de cuevas de origen terrestre y de la erosión por agua dulce. De este modo quedó conformada la actual Cueva del Tesoro, con unos 500 metros de galerías y una zona de lagos.

A la entrada de la Cueva existe una exposición y Salas de Interpretación del entorno geológico y natural del paraje, así como de los restos hallados que han podido conservarse. Y es que la Cueva conservaba en su interior grandes tesoros, unos reales ya descubiertos, y tal vez otros por descubrir. Entre los primeros, algunas pinturas rupestres, que residían en zonas no accesibles al público. También fueron encontradas cerámicas del Neolítico “de las Cuevas”, una punta de flecha del Solutrense, puntas de silex, hachuelas, buriles, lascas, cuchillos pulimentados, pulseras, punzones y arpones óseos, restos fenicios y árabes…

La leyenda del Tesoro Escondido

Durante los últimos siglos esta cueva ha centrado la atención de propios y extraños la leyenda del impresionante tesoro escondido en el siglo XII por árabes que llegaron huyendo de las revueltas de su tierra. Es aquí donde difieren las leyendas, pero sólo en la autoría: unas establecen que fueron cinco reyes moros los que arrumbaron a nuestras costas cargados de enormes riquezas, que pusieron a salvo escondiéndolas en la Cueva del Tesoro; otras versiones señalan que fue el emperador de los almorávides Tasufín Ibn Alí el poseedor del tesoro.

Este “El Dorado rinconero” incitó desde el siglo XVII el inicio conocido de partidas de descubridores, que alteraron las condiciones en las que se encontraba la Cueva. No obstante, estas alteraciones se realizaban sobre otras anteriores, que permitían alimentar aún más, si cabe, la creencia de que tales modificaciones tuvieron por objeto la ocultación del gran tesoro. Cuando en el siglo XVIII aparecieron en la Cueva una serie de granates (grupo de silicatos que han sido usados desde la edad de bronce como piedra preciosa), pocas dudas quedaron que las leyendas sobre el tesoro eran ciertas.

La primera persona que dedicó, literalmente, la vida al descubrimiento fue un suizo, Antonio de la Nari, en la primera mitad del siglo XIX. Él abrió galerías y un pozo (conocido como el “Pozo del Suizo”) mediante barrenos. Esta técnica exploratoria fue la que le costó la vida en 1847, cuando le alcanzó la que inevitablemente sería la última explosión provocada por él. El recuerdo de Antonio de la Nari perduró en el tiempo hasta el punto en que, durante décadas, a la Cueva se la conoció como la “Cueva del Suizo”.

Pero sería D. Manuel Laza Palacio quien realizaría el más profundo estudio de esta Cueva, que era de su propiedad, durante casi cuatro décadas y hasta su fallecimiento en 1988. Durante su trabajo aparecieron en las cercanías 6 monedas almorávides de oro de los tiempos de Yusuf Ibn Tasufín. Este descubrimiento no hizo sino avivar la creencia de que en algún punto, aún por descubrir, se encuentra esperando el inmenso tesoro escondido.