ERMITA NUESTRA SEÑORA DE LOS REMEDIOS: ermitas que merece la pena visitar

2 julio, 2020 at 11:14

La ermita de Nuestra Señora de los Remedios es el monumento más emblemático de Cártama (Málaga), situada en el Cerro de la Virgen.

La ermita de es un excelente ejemplo de conjunción social y religiosa que arranca en los momentos posteriores a la conquista cristiana (1485).

La existencia de la Ermita se constata desde el siglo XVI, fecha que coincide con la aparición de la Virgen en el lugar y las noticias de una epidemia de peste en Cártama cuando la Virgen fue sacada en procesión y, al poco tiempo, cesaron las enfermedades, por lo que se le concedió el nombre de la Virgen de Los Remedios.

Su construcción se realizó sobre otra original del siglo XV, de cuya época es también la imagen de la Virgen de los Remedios, Patrona de la localidad.

El edificio actual no es el de aquellas fechas, ya que el Camarín de la Virgen y la espadaña de la Ermita son de finales del XVII y principios del XVIII siendo la decoración interior de estilo neobarroco. En consecuencia, combina una sencilla arquitectura popular con el recargamiento barroco de su decoración interior y del camarín-torre.

En septiembre de 2004, la Junta de Andalucîa ha declarado todo el conjunto como Bien de Interés Cultural, estableciendo un entorno de protección de 77600 metros cuadrados de suelos rústicos y urbanos en la colina del Monte de la Virgen sobre la que se emplaza el monumento.

El camino hacia la Ermita, siempre en ascenso, es sinuoso, y constituye un auténtico mirador natural desde el que se puede contemplar una magnifica panorámica del Valle del Guadalhorce. Además, existe un nuevo acceso por la parte trasera del monte de la Ermita denominado Trascastillo, que forma parte de la ruta de senderismo “Sierra de los Espartales”.

Los horario de visita son en invierno de 9:00h – 14:00h y de 16:00h – 18:00h, y en verano: de 9:00h – 14:00h y de 17:00 – 20:00h. Los Miércoles está cerrado.

Arquitectura de la Ermita

Consta de una sola nave a la que se accede a través de un pórtico cubierto por tejadillo a tres aguas.

En su portada destaca el arco de medio punto entre pilastras que sostienen un entablamiento interrumpido por el anagrama de María. La cubierta es de bóveda de medio cañón con decoración dorada sobrepuesta y medallón central, que apoya sobre pilastras de capiteles dóricos.

Ya en el interior destaca la capilla mayor, de estructura hexagonal. Y, por supuesto, la talla de la Virgen (del siglo XVI) que se conserva sobre un templete de plata en el camarín-torre, desde donde recibe culto.

Festividad de Nuestra Señora de los Remedios

La festividad de Nuestra Señora de los Remedios se celebra en el mes de abril. El día 22 de este mes se baja de su ermita, hacia la parroquia San Pedro Apóstol, en la cual permanecerá hasta el primer domingo de junio que volverá a su santuario. Con la bajada de la Virgen dan comienzo las fiestas del pueblo, las cuales duran unos cuatro o cinco días aproximadamente.

El gran día de la Patrona, sin duda, es el 23 de abril, en el cual se celebra su festividad, consistiendo ésta en procesionarla, en su trono, por las calles principales del pueblo. Son los mismos habitantes del pueblo, mediante turnos, tanto de hombres como de mujeres, los que se encargan de llevarla a hombros.

El municipio de Cártama

Situado en el Valle del Guadalhorce, este municipio es famoso por la producción de cítricos y de productos cárnicos, y cuenta con un gran legado arquitectónico y cultural. Está emplazado en un punto estratégico de la provincia, limitando con 8 pueblos, y muy bien comunicado con la capital. Esta situación entre caminos ha hecho que a lo largo de la historia diferentes pueblos se hayan asentado en su territorio, empezando por los fenicios. Los árabes fueron los que le dieron su nombre actual y convirtieron a Cártama en un centro de carácter económico, político y militar.

Las diferentes civilizaciones que se asentaron en Cártama han construido un mapa singular y muy interesante. Uno de los primeros edificios destacados que descubrirás al llegar a este municipio es su fortificación. El Castillo de Cártama fue construido por los romanos, pero remodelado y utilizado por los árabes, y ocupado por las tropas cristianas durante la Reconquista. Desde el castillo, tendrás una vista panorámica única de la vega del Guadalhorce.


SANTA MARÍA DE EUNATE: ermitas que merece la pena visitar

31 octubre, 2019 at 13:34

La ermita de Santa María de Eunate, rodeada de misterio, es una ermita del siglo XII atribuida a los templarios, y que se alza solitaria en la llanura navarra, en la confluencia de los Caminos a Santiago aragonés y navarro.

El misterio no aclarado sobre su origen y su inquietante interior avivan el interés de este templo que fue hospital de peregrinos, dormitorio de difuntos, faro-guía para caminantes, lugar de culto cristiano y santuario telúrico para quienes buscan fuerzas esotéricas.

En Mururzábal (Valle de Valdizarbe), en la ruta tolosarra del Camino de Santiago, poco antes de que ésta confluya en Puente la Reina con la procedente de Orreaga/Roncesvalles, se alza solitaria pero imponente la iglesia de Santa María de Eunate, un raro, bello y sugerente ejemplo de arquitectura románica declarado monumento nacional.

Su planta octogonal sigue el modelo de la basílica del Santo Sepulcro y de la Cúpula de la Roca de Jerusalén. Esta estructura y el claustro que la circunda la hacen diferente a cualquier otro templo románico.

No dudes en consultar sus horarios y tarifas cuando vayas a realizar la visita a esta magnífica ermita medieval.

Origen e Historia de la ermita Santa María de Eunate

Construida en 1170, su origen no está claro. Algunos historiadores han barajado la posibilidad de que fuese obra de los templarios y hospital de la orden de San Juan, mientras que la tradición popular atribuye su construcción a una reina o señora, cuya sepultura yace bajo las piedras, para que fuese capilla funeraria (iglesia cementerial de peregrinos).

Más allá de aspectos de carácter legendario, la gran mayoría de especialistas coinciden hoy en día en contextualizar la construcción del templo durante la segunda mitad del siglo XII, coincidiendo pues con el fecundo reinado de Sancho el Sabio de Navarra.

Otra de las funciones que tanto a Santa María de Eunate como al Santo Sepulcro de Torres del Río se atribuyen es la de faro de orientación para al peregrino, contando ambas en lugar de torre, con una especie de linterna arquitectónica coronando el edificio dentro de la cual se mantenía un fuego que servía de punto de referencia al caminante durante la noche.

Arquitectura de la ermita Santa María de Eunate

El conjunto de planta octogonal, como el Santo Sepulcro de Jerusalén y otras dos construcciones del Camino de Santiago, está circundado por una hermosa galería porticada de 33 arcos, con capiteles decorados. La armonía de la planta octogonal queda rota por el ábside pentagonal y una torrecilla de planta cuadrada adosada en el lado de la epístola. En los muros exteriores se alternan ventanas caladas y ciegas y dos puertas de acceso, la del norte frente al Camino, muy decorada, y otra más sencilla hacia poniente.

El interior del templo es sencillo y con algunos elementos de influencia musulmana. En los muros de sillería se aprecian dos alturas y en cada ángulo se superponen dos columnas. La sobriedad del interior es sólo aparente, ya que las columnas poseen hasta 26 capiteles decorados.

La bóveda octogonal está sustentada por 8 nervios con ángulos diferentes, lo que evidencia que los ocho lados del templo son diferentes. Y en el ábside, de gran riqueza arquitectónica y con forma semicircular, se encuentran los elementos esculturales más antiguos de la iglesia.

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ERMITA DE SAN ANTONIO DE LA FLORIDA: ermitas que merece la pena visitar

3 marzo, 2019 at 21:27
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La ermita de San Antonio de la Florida (conocida también como Real Ermita de San Antonio de la Florida), se encuentra situada en la plaza del mismo nombre en el distrito de Moncloa-Aravaca (Madrid), y se considera como la única superviviente de las tres ermitas dedicadas a san Antonio de Padua que hubo a las afueras de Madrid (esta de la Florida, Alemanes y Retiro).

A pesar de ser uno de los mejores ejemplos del neoclásico madrileño, la ermita de San Antonio de la Florida sorprende por el grandioso conjunto pictórico que Goya pintó a finales del siglo XVIII. En esta obra maestra del arte español, el artista aragonés siempre tuvo presente que estaba decorando uno de los templos más populares de Madrid, famoso por su romería del 13 de junio.

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Debido a la especial preocupación que ha existido siempre por garantizar su conservación, en 1905 fue declarada Monumento Nacional, y en 1928 se construyó a su lado un templo idéntico para trasladar el culto y reservar el original como museo de Goya.

A pocos metros de la ermita se encuentra el Cementerio de San Antonio de la Florida, donde están enterradas 43 víctimas de los fusilamientos del 3 de mayo de 1808.

El horario para visitar la ermita de San Antonio de la Florida es de martes a domingo de 9:30 a 20h. En verano entre semana se suele cerrar durante una hora hacia mediodía, entre las 13:45 y las 14:45, y se cierra a las 19:15. La entrada es gratuita y está prohibido hacer fotografías en su interior. Es posible realizar visitas guiadas de lunes a viernes en horario de mañana.

Historia de la ermita de San Antonio de la Florida

La ermita de San Antonio de la Florida fue mandada construir durante el reinado de Carlos IV. El proyecto corrió a cargo del arquitecto Francisco de Fontana, que finalizó las obras en 1798.

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El aspecto exterior no es especialmente llamativo. Su estilo neoclásico dio como resultado un edificio elegante sin grandes alardes. Si acaso ese frontispicio triangular de la fachada, desprovisto de adornos. Es precisamente su interior lo que sorprende a los visitantes.

Su planta es de cruz griega con brazos muy cortos y ábside semicircular en la cabecera, el cual origina un espacio central dominado por una gran cúpula iluminada mediante linterna. Circunscriben la ermita estancias adosadas al exterior formando un rectángulo. Resaltan los pies que marcan la fachada principal construida según el canon barroco.

Goya en San Antonio de la Florida

El mismo año que concluyó la construcción de la ermita, Francisco de Goya se puso a pintar las paredes por encima de la cornisa. Una de las obras representadas es la Adoración de la Trinidad.

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Pero quizá más admirado es el Milagro de San Antonio, pintado en la cúpula dentro de una barandilla ficticia. Sobre un paisaje de fondo, el Santo resucita a un hombre asesinado para que testifique a favor de su padre, acusado del crimen.

Pero Goya también está presente en la ermita de otro modo. En 1919 se trasladó su cadáver al templo y hoy podemos ver la tumba con su nombre a los pies del presbiterio. Del cadáver falta la calavera, perdida supuestamente en su primer enterramiento en Burdeos.

Enfrente de la ermita, en medio de la glorieta de San Antonio de la Florida, podemos ver la estatua de Goya, uno de los varios homenajes al artista que hay en Madrid. En esta ocasión el pintor, moldeado en bronce, está sentado en una silla estilo imperio con una paleta y unos pinceles en su mano izquierda.

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ERMITA DE SAN PANTALEÓN DE LOSA: ermitas que merece la pena visitar

2 julio, 2018 at 19:48

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Coronando la Peña Colorada, un extraordinario espolón rocoso con forma de quilla de barco asoma esta misteriosa ermita de la comarca de Las Merindades, en el municipio burgalés de Valle de Losa.

La ermita de San Pantaleón de Losa es una ermita románica que está considerada como una de las obras más hermosas y originales del arte románico en Burgos.

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Sobre los restos de un castro de la Edad del Hierro al amparo de una desaparecida fortaleza, fue levantada la ermita románica de San Pantaleón de Losa en el siglo XIII. En el siglo XVI, aprovechando el espacio de la arrasada y anexa casa del priorazgo, se realizó la ampliación gótica de la ermita que hoy conocemos y que, además de una nave, incorporó un baldaquino que encierra un sepulcro románico que, supuestamente, debió de guardar las veneradas reliquias de San Pantaleón.

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En 1820 el templo perdió su función parroquial, cuando se edificó la iglesia actual del pueblo. Pero San Pantaleón ha conseguido salvar el paso del tiempo y, además de la declaración de Monumento Histórico en 1941, ha vivido diversas restauraciones que han consolidado la inmortal ermita y han sacado a la luz vestigios tan interesantes como pinturas murales o restos arqueológicos.

La ermita conserva restos de un fresco románico y una curiosa portada con detalles llamativos como los capiteles con los castigos infligidos a San Pantaleón durante su martirio. También se encontraba en la ermita una imagen del siglo XIII representando a Nuestra Señora de Sociruelos (en algunos sitios aún se llama así a esta ermita). Hoy la talla se guarda en el museo del Retablo de Burgos.

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La Ampolla de San Pantaleón

Parece que durante siglos se guardó en esta apartada ermita una ampolla con parte de la supuesta sangre del mártir Pantaleón. San Pantaleón fue un mártir nacido en Nicomedia que sufrió de grandes tormentos antes de su muerte y a todos ellos sobrevivió para indignación de sus verdugos. En el último ardid, fue decapitado, brotando leche en lugar de sangre de su cuello; la cabeza hizo reverdecer un árbol y así otros muchos elementos simbólicos que sin duda están asociados al mito de la muerte y la resurrección, pieza básica para entender el mito del Grial.

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Cada 27 de julio se repite, en el convento de la Encarnación de Madrid, el extraño fenómeno de la licuefacción de la sangre de san Pantaleón. Este hecho se viene produciendo desde el el siglo XVI, llevándose a efecto el milagro es la misma fecha también en la ciudad italiana de Ravella, cerca de Nápoles, en donde se conserva otra ampolla con la sangre del santo. Sin embargo, muchas veces se olvida que la sangre que se venera en el convento madrileño procede de la iglesia de San Pantaleón de Losa.

Características de la Ermita de San Pantaleón de Losa

El pronunciado declive en que se levanta el edificio hace que el interior esté articulado en dos planos. El primero corresponde al tramo que se encuentra bajo la cúpula. De aquí, y mediante una serie de escalones, se accede al segundo piso, el tramo recto de la cabecera. La nave lateral es posterior y responde a una ampliación de la época gótica, como nos indica la bóveda de crucería de aristas en la cubierta.

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La portada se configura como el elemento más característico de esta construcción. En el lado izquierdo, aparece una gran figura, con aspecto babilónico, muy enigmática. Algunos estudios defienden que se trata de un atlante, o de Hércules, mientras otras investigaciones reconocen a Noé. En el lado derecho, un cuerpo alargado dibuja un zig zag que pudiera representar un rayo, o el bastón del mencionado Hércules. Las arquivoltas presentan decoración lisa; en ellas aparecen recuadros tallados con pies y cabezas humanos, y una barcaza llena de gente. Resulta indudable que representa escenas del diluvio.

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Sobre la portada destaca una ventana con decoración típica románica, con seis grandes capiteles labrados. El ábside es de gran sencillez, con un contrafuerte como elemento de separación entre el tramo recto y el tambor curvo. Destacan especialmente tres ventanas con decoración de máscaras y carátulas.

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Su interior es de una nave cubierta con cúpula sobre pechinas, de media naranja con forma bastante irregular. Sobre el escalón de acceso a la cabecera se levanta el arco triunfal que tiene su expresión al exterior en la espadaña. La escultura del interior en capiteles y ventanas repite la decoración de carátulas y otros temas de la portada.

Esta ermita, perdida entre montañas y alejada de cualquier influencia exterior, ofrece un conjunto de valores innegables. La falta de hieratismo y simetría en su decoración apuntan hacia un artista que trabajó lejos de las “normas oficiales”, configurando una obra de características excepcionales y únicas en la comarca.

Pese a su extraña localización, debieron ser miles los peregrinos que atraídos por el milagro de las reliquias de San Pantaleón, acudían cada año a la iglesia como nos demuestran las ampliaciones efectuadas para dar cabida a una multitud de devotos visitantes.

Curiosidades de la Ermita de San Pantaleón de Losa

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Los hallazgos científicos más recientes recogidos por estudiosos del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han revelado cuatro hechos inesperados y un tanto revolucionarios:

  1. La iconografía de la escultura de la portada, de parte del ábside exterior y de algún capitel del interior representa la vida y martirio de San Pantaleón.
  2. La datación de la fábrica es más tardía, esto es, más moderna de lo que inicialmente se pensaba ya que se fecharía en la segunda mitad del siglo XIII.
  3. Reutilización de material escultórico procedente de otro templo construido, casi un siglo antes, en el propio solar o muy próximo.
  4. El hombre ya había hollado y, probablemente, sacralizado este lugar casi un milenio antes, en época romana tardía o paleocristiana. Antes, parece que hubo un castro celta, de los autrigones. El hecho de que la ermita se encuentre enclavada dentro del recinto de un castro de la Edad del Hierro (cultura de origen céltico) otorga a esta leyenda culta un cierto halo mágico y la entronca con las primitivas sagas bretonas.

Por otra parte, la toponimia del lugar y de su entorno nutre la leyenda del Santo Grial, lo que otorga un aura de misterio y de esoterismo a tan privilegiado paraje.

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ERMITA DE SAN FELICES: ermitas que merece la pena visitar

14 octubre, 2017 at 20:55

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La ermita se alza sobre los riscos de Bilibio, a seis kilómetros al norte de Haro (La Rioja), donde primero hubo un castillo romano y luego, a finales del siglo V, hicieron vida retirada San Felices, cuya sobria efigie en piedra corona el cerro, y su discípulo San Millán. Más cerca del cielo no podían estar.

Desde este santuario se tiene una panorámica que impresiona durante todo el año, pero especialmente el 29 de junio, día que se celebra  la Batalla del Vino. Desde esa altura se puede disfrutar de una maravillosa vista de pájaro de los viñedos y las bodegas de la Rioja Alta.

Desde esta afilada cresta se ve como el Ebro entra en La Rioja, atravesando las llamadas Conchas de Haro (un canal natural que el Ebro ha ido creando a su paso), y serpentea entre los viñedos como un gigante embriagado.

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Hay espacios, sitios, lugares que deberían verse por lo menos una vez en la vida porque por mucho que la gente hable de ellos e intente trasladar su belleza, hasta que no se visitan y se viven en primera persona, no se entiende el encanto que reside en ellos. Esto sucede con la Ermita de San Felices, nombrada por la Guía Repsol como el mejor rincón de España en 2014.

Origen e Historia

Felices de Bilibio nació en el año 443 y será quien va a hacer famoso este lugar. Sus inquietudes, sobre todo en temas divinos le llevarán a ordenarse como presbítero y a retirarse para dedicarse a la oración en lo que se conocía como los Riscos de Bilibio. Pronto se le empieza a conocer entre los lugareños como “el hombre santo” por sus múltiples y milagrosas intervenciones logrando captar el interés de Millán, el que conoceremos como el Santo de la Cogolla y que se convirtió en el discípulo de Felices durante 3 años.

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Felices de Bilibio falleció con casi 100 años y se encargó de ordenar el sitio en el que quería ser enterrado, que no podía ser otro lugar que en uno de los riscos que formaron parte de su hogar durante su vida espiritual.

El castillo de Bilibio que acogía la capilla y el sepulcro de San Felices, trató de resistir el ataque árabe a principios del S.VIII, pero finalmente fue conquistado por los musulmanes. Algo que duró hasta su posterior reconquista por Sancho I Garcés ya en el siglo X.

En 1076 el rey Alfonso VI cedió el castillo a Don Lope Díaz (padre de Don Diego Lope de Haro) y a mediados del S.XI los habitantes de Bilibio se van a trasladar a lo que hoy conocemos como Haro, siendo finalmente los restos de San Felices trasladados al Monasterio de Yuso.

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Foto de Pilar Estefania del Vado

En 1710 comenzó a construirse la Ermita de San Felices en honor al Santo, ocupando el espacio donde se encontraba el antiguo castillo. Sufrió numerosas modificaciones y reconstrucciones, la última en 1942. El 21 de junio de 1964 se inauguró la estatua de San Felices con un libro abierto en sus manos y que prácticamente parece el guardián de esos riscos, de sus riscos.

Pueblo de Haro

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Haro es la capital del vino riojano, donde empezó a gestarse su fama y donde más y mejores bodegas hay. En el barrio de La Estación se encuentra la más antigua, López Heredia Viña Tondonia, un templo del vino de 1877, con taller de tonelería y anexo en forma de frasca diseñado por Zaha Hadid.

La visita se antoja perfecta para compartirla entre amigos. En Haro, además, se come como se bebe: divinamente. Chuletillas de cordero al sarmiento, callos y morros a la riojana, menestra de verduras, las patatas con chorizo, los pimientos rellenos, las rosquillas y muchos otros…, no te lo puedes perder.

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La Iglesia de Santo Tomás, del S.XVI, se construyó en honor al santo que le da nombre y está considerada como Bien de Interés Cultural. Se encuentra edificada sobre un antiguo edificio de piedra de sillería y consta de 3 naves iguales en altura que albergan en su interior el que es el retablo mayor más grande de La Rioja.

Sin duda la Ermita de San Felices es un lugar que hay que visitar, pues además de destacar por su incuestionable belleza, en los Riscos de Bilibio tiene lugar una de las tradiciones más famosas de Haro y de La Rioja; la Batalla del Vino, que se celebra todos los años el 29 de junio y que parece ser que tiene su origen en la fiesta que se organizaba durante el almuerzo de los romeros que acudían a misa a la Ermita de San Felices y que ya contentos, comenzaban a mancharse con el vino que tenían en sus botas. Un gesto inocente que ha dado lugar a esta conocida celebración y que consiguió que fuera declarada de Interés Turístico Nacional, llegando a lanzarse hasta 130.000 litros de vino.

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Foto de Sapos y Princesas

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