NA FORADADA: miradores con las vistas más espectaculares de España

12 noviembre, 2014 at 19:49

MIRADOR-NA-FORADADA

Uno de los miradores más solicitados y curiosos de la isla de Mallorca es el de Na Foradada o Sa Foradada, en la Sierra de Tramuntana, en el término municipal de Deià.

Es uno de los accidentes geográficos más conocidos y curiosos de la isla, con el peculiar agujero en la roca (“forat”, “foradada”, agujereada), que le da nombre. Este agujero es de unos 18 m de diámetro, visible desde distintas partes de la sierra.

AGUJERO-NA-FORADADA

En este paraje se produjo una conocida batalla: en 1582, ciento cincuenta corsarios norteafricanos fueron derrotados por sólo cincuenta cristianos bajo las órdenes de Mateu Sanglada. A consecuencia de esta y otras numerosas incursiones, se decidió construir un sistema de torres de defensa, como la Torre de Sa Pedrissa, para proteger las costas. Dice la leyenda que el famoso agujero en la roca de Na Foradada se debe a un cañonazo producido durante esta guerra..

Torre-de-Sa-Pedrissa

Es un lugar de peregrinación obligado para todos aquellos visitantes que quieran disfrutar de inmejorables vistas en un marco natural idílico, así como para los amantes del senderismo, debido a que para acceder hasta la zona, será necesario atravesar un frondoso bosque que nos dará la oportunidad de disfrutar de un agradable paseo en plena naturaleza.

Pero lo mejor es asomarse a este espectacular balcón en persona. Si queremos disfrutar de Na Foradada desde lo alto, el mirador se encuentra en la Finca de Son Marroig, por la carretera de la Sierra entre Valldemossa y Deià. Este emplazamiento ha sido fuente de inspiración de numerosos artistas que han querido inmortalizar ese espectacular paisaje en un lienzo, como lo hizo el pintor austriaco Erwin Hubert.

MIRADOR-SON-MARROIG

Diría que cualquier momento del día es bonito para acercarse, pero sin duda la puesta de sol es la mejor donde, además del paisaje, podremos disfrutar del juego de colores que ofrece el mar Mediterráneo cuando cae el día.

Otra opción muy recomendable es comer en el restaurante de Son Marroig, en el que, además de disfrutar de las citadas vistas al exterior, podremos degustar las especialidades gastronómicas de la isla.

RESTAURANTE-SON-MARROIG

Pueblo de Deiá

La belleza de este pueblo es la de una foto de postal. Casas de piedra con techos de terracota que abrazan la Sierra de Tramuntana.

DEIA-PUEBLO

El corazón de Deià se agrupa en torno a la iglesia antigua construida en lo alto de un precipicio que ofrecen unas vistas espectaculares del mar  sobre un olivar que se sostiene en unas terrazas tremendamente inclinadas.

Por su tranquilidad y la extraordinaria belleza de su paisaje, desde el siglo XIX muchos artistas, músicos y escritores han elegido Deià como lugar de residencia.

DEIA-PUEBLO-2

Abundan por esta zona unos senderos maravillosos, muy utilizados por los excursionistas en los meses de invierno. Todas las rutas están bien señaladas y muchas son accesibles en autobús (dándole la opción de andar solamente en un sentido por una ruta).

Cerca de uno del pueblo se encuentra Cala Deià; una cala pequeña, rústica, de cantos rodados, rodeada de antiguas casas y embarcaderos y un bar que asoma su terraza a las aguas del Mediterráneo.

DEIA-CALA


SIERRA DE TRAMONTANA; atardeceres de ensueño

2 enero, 2014 at 17:16

SIERRA TRAMONTANA

La sierra de Tramontana (en catalán Serra de Tramuntana) es la principal sierra de las Islas Baleares y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La sierra está situada, paralela a la costa, en el noroeste de la isla de Mallorca de ahí su nombre, ya que la tramontana es el viento que llega de esa dirección.

La Sierra de Tramontana constituye la alineación montañosa más grande de Mallorca y el espacio natural más extenso, de gran valor ecológico. Tiene una longitud aproximada de 90 km, desde el cabo de Formentor en Pollença hasta el cabo de Sa Mola en Andratx, con una amplitud media de 15 km. En ella se hallan los tres grandes embalses de Mallorca: Cúber, el Gorg Blau y el militar para uso de la base del Puig Major, de menor tamaño.

La propiedad de la tierra está distribuida en grandes fincas, tradicionalmente en manos de la aristocracia mallorquina y familias acomodadas, aunque algunas fincas son de titularidad pública.

Una sucesión de montañas escarpadas y valles fértiles comunicados entre sí por barrancos. Además de la belleza de un paisaje que ya encandiló a artistas como Chopin, Unamuno, Anglada Camarasa o Camilo José Cela, en la Sierra de Tramontana también hallamos la principal reserva hidrológica de Mallorca.

Sus laderas escalonadas y sus cultivos en terraza son un ejemplo excepcional de aprovechamiento de los recursos naturales según los medios y conocimientos de cada época histórica. La red de gestión y distribución de agua que existe entre las distintas parcelas combina los sistemas de origen árabe con otros elementos como molinos y construcciones de piedra sin argamasa (puentes, muros, caminos…).

Su formación geológica, dominada por rocas calcáreas, convierte a esta sierra en la principal reserva hídrica de Mallorca. En cuanto a la vegetación, el encinar ocupa la parte baja de las montañas. De entre la fauna destacan las aves, muy especialmente la figura majestuosa del voltor negre (buitre negro), y es frecuente la presencia de la cabra, uno de los pocos mamíferos que han sobrevivido.

La costa está salpicada de torres y faros, construcciones de gran valor histórico. Entre las primeras destacan la de sa Calobra, la torre Picada, sa Pedrissa o la torre de sa Mola entre otras. Los faros más interesantes son los de Formentor, el de la Creu (en el puerto de Sóller) así como los dos existentes en la isla de Dragonera.

Uno de los principales valores de esta sierra es el paisaje. Existen varios miradores y puntos desde donde las vistas son espléndidas, como Ses Tres Creus, en Sóller, donde la panorámica es fantástica.

Desde esta sierra de pueden apreciar los mejores atardeceres del Mediterráneo; un espectáculo que no te puedes perder.

ALGUNOS DE SUS RINCONES QUE MERECE LA PENA VISITAR

1. Valldemossa

Valldemossa

Este encantador y tranquilo pueblo lo encontramos en un valle de la Sierra y está rodeado de manantiales y vegetación, especialmente de olivos y almendros. Sus estrechas y empinadas calles junto a la Cartuja, donde residió Chopín  y muchos otros huéspedes de la talla de Rubén Darío o Jovellanos, constituyen su principal atractivo. Es un lugar perfecto para pasear, relajarse y probar el famoso chocolate caliente acompañado de una buena coca de patata típica en alguno de sus  pintorescos bares.

2. Sóller

soller

Junto a su puerto, Sóller es famoso por sus huertos de naranjos, sus olivos milenarios y sobre todo, por el antiguo ferrocarril que enlaza la capital de la isla con el pueblo, además del tranvía que alarga el recorrido desde el pueblo hasta su puerto. Se trata de un tren eléctrico que se sigue conservando con la misma maquinaria y trayecto desde principios del siglo XX convirtiéndolo en el atractivo más curioso.

3. Banyalbufar y Estellencs

banyalfubar

Son dos pequeños y acogedores pueblos situados en mitad de la Sierra mirando al mar en un valle de fuertes pendientes con sus características casas y sus típicas calles empedradas, que hacen de un simple y pequeño pueblo un lugar perfecto para evadirse y soñar…

4. Pollensa

MIRADOR DE COLOMER

Pollensa, el puerto de Pollensa, Cala de San Vicente y Formentor constituyen de las zonas más hermosas del norte de la isla. La zona de Pollensa es una oportunidad para disfrutar de un paisaje de mar, montaña y cultura. El puerto conserva un largo paseo marítimo mientras que la Cala de San Vicente acoge un conjunto de calas con aguas cristalinas y un conjunto de cuevas prehistóricas. Formentor, por su parte, con su mirador del Colomer y su playa paradisíaca te permiten olvidarte de todo y disfrutar de la espectacular puesta de sol.