LA SANGRÍA: productos auténticos de la tierra

27 mayo, 2014 at 21:07

Sangria

La sangría es una bebida alcohólica y refrescante típica de España, normalmente consiste en vino, fruta picada, un endulzante y algún licor.

Una bebida que el Parlameno Europeo ha decidido proteger de «falsificaciones». La Eurocámara ha aprobado el acuerdo para reformar las normas de etiquetado y protección de las indicaciones geográficas de los vinos aromatizados, lo que incluye la limitación del uso de la denominación «sangría» a la producción de este caldo en España y Portugal.

Se conoce como sangría una bebida que consta de vino tinto, por lo general y frutas. Lo que mucha gente no sabe es que se puede realizar sangría a base de vino blanco y de una gran variedad de frutas, se puede utilizar miel como endulzante y que comúnmente se potencia el sabor de esta deliciosa bebida con un poco de ron.

sangria_vino_blanco

Las frutas que se pueden utilizar para crear esta bebida pueden variar de receta en receta. Las más comunes son las naranjas, limones y manzanas; mas la piña, los duraznos, mango, cerezas e incluso el melón son frutas aptas para elaborar esta bebida.

frutas para la sangria

Los españoles recomiendan mezclar todas las frutas ya cortadas en un envase y dejarlas reposar mínimo 8 horas. Luego, añadir el azúcar y la bebida carbonatada.

La sangría es el resultado de la tradición española de producir y beber vino. Los ingredientes básicos de la sangría no se encuentran fácilmente en todos los países Mediterráneos, con excepción de España, donde crecen en abundancia. Así es como la tradición sobrevivió y como se le dio a la sangría su origen español.

cultivo de la naranja en españa

El origen de la Sangría

El origen de la sangría es tan confuso como su elaboración, siempre adaptada al paladar de quien la prepara, si bien nadie discute que sus ingredientes básicos son el vino y las pulpas o cáscaras de diversos frutos, sobre todo cítricos, y que se trata de la bebida española por excelencia.

Por un lado, hay una teoría que dice que la Sangría es una bebida típicamente mediterránea y que son los campesinos quienes la empiezan a elaborar para así poder aprovechar los productos de la tierra como el vino y las frutas, además de ser usada para poder refrescarse en los calurosos veranos durante las cosechas. Así mismo, se piensa que el nombre de la Sangría se debe al color del vino con el que los campesinos la elaboraban. Habitualmente era un vino rojo y robusto con un tono morado, muy común en toda la costa mediterránea de España y muy parecido al color de la sangre.

Sin embargo, en 1788 el padre Esteban Torres afirmaba en su Diccionario del castellano que la sangría era una “bebida inventada por los ingleses que se toma mucho en las colonias inglesas y francesas de América”.

El término parece provenir de la voz inglesa sangaree, la cual, a su vez, se inspiró en la española ‘sangre’ para denominar este refresco por su color. Así, la sangría, que era llamada “limonada del vino” en algunas colonias españolas de América, recuperó su origen idiomático al extenderse su consumo en nuestro país a partir de 1850.

RECETA CASERA DE LA SANGRÍA

Sangria_5

Aunque cada español tiene sus «trucos» para hacer la mejor sangría, hay un cierto consenso sobre cómo debe elaborarse esta bebida. Esta es la receta básica:

Ingredientes para 4 personas.

-1 litro de vino tinto (no tiene que ser muy bueno, pero tampoco el peor de la tienda, mejor si es joven y con graduación).

-2 naranjas de zumo exprimidas o el zumo de dos limones.

-4 melocotones en trozos.

-3 cucharadas de azúcar.

-Gaseosa o Cointreau (opcionales).

-Hielo.

Una vez pelados y troceados los melocotones se ponen en una jarra grande, mejor si es de barro, y se añade el vino, el azúcar y el zumo de los limones o de las naranjas. Se remueve todo bien y se deja reposar en el frigorífico al menos durante dos horas.

jarra sangria barro

En el momento de servirla se le pone mucho hielo. Si se quiere menos alcohólica se puede añadir gaseosa al gusto. Y en el caso contrario, para que resulte más fuerte, se añade al principio un poco de Cointreau o de ron. Adornar con unas rodajas de limón o de naranja, remover y ya está lista para beber.

Si no es época de melocotones se pueden sustituir por otras frutas como la manzana.

Los vinos recomendables para esta preparación son sin duda los vinos de mesa, también se puede realizar con vino blanco, aunque siempre el vino tinto seco es la mejor opción. Si tiene un vino de mesa semiseco también es una buena elección, pero debe tener en cuenta el dulce y si es el caso obviar al azúcar. También se suele incorporar alguna bebida gaseosa blanca, ya sea de limón, naranja e inclusive un ginger ale. Otro de los secretos es suplir el azúcar con jarabe de goma o granadina, ya esto queda en criterio de quien lo prepare.

Esta refrescante bebida se suele consumir en verano, ya que llega a ser muy refrescante, aunque no es una regla, ya que siempre viene bien un buen vaso de sangría fría. Te aconsejamos a que vayas probando las distintas formas de preparación así como los distintos ingredientes y variables, hasta que encuentres la sangría que más te agrade. Y luego compartes con nosotros la receta de tu sangría favorita, claro. 😉

la sangria y el verano


ALÁJAR: ruta del jamón ibérico de Jabugo

4 mayo, 2014 at 19:35

pueblo de alajar

La gastronomía de Huelva es simplemente única y el Jamón Ibérico de su Sierra, el Jamón de Jabugo, es un verdadero manjar.

La ruta del jamón ibérico de Jabugo comprende los 31 municipios integrados en la zona de elaboración y maduración de la DOP Jamón de Huelva en las comarcas de Sierra de Aracena y Picos de Aroche y de Cuencas Mineras. Gran parte del territorio es Parque Natural y Reserva Mundial de la Biosfera. En él se crían los cerdos ibéricos con los que se elaboran los reconocidos jamones de Jabugo.

Hoy vamos a comenzar por el primer municipio de la ruta: Alájar.

Alájar es un municipio español de la provincia de Huelva, Andalucía. Da nombre al puerto de montaña más alto de la Provincia de Huelva, con 837 metros de altitud, que separa los términos municipales de Alájar y de Castaño del Robledo.

Su localización se encuentra enclavada a 115 kilómetros de Huelva y 102 de Sevilla. Pertenece al Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Su extensión es de 41.9 Km2 y contiene siete entidades de población: Alájar, El Cabezuelo, El Calabacino, El Collado, Los Madroñeros, La Peña de Arias Montano y San Bartolomé. Su altitud es de 577 metros, excepto la zona de la Peña con 700 metros. La población según el padrón del 2.009 es de 808 habitantes.

sierra picos de aroche

La fecha de origen del municipio esta indeterminada, el nombre es de origen Árabe, significa piedra o roca. Fue una aldea que formaba parte del término municipal de Aracena, dentro de la Tierra de Sevilla.

Existían dos aldeas: Alfajar de arriba (ermita) y Puebla del Valle (localidad). Sobre el 1480 cada una tenía unos 10 vecinos, dedicados a la agricultura, haciendo referencia a huerta, árboles frutales y ganadería. Debió quedar encuadrada en el Reino de Niebla antes de la Reconquista. Durante la segunda mitad del siglo XVI adquiere cierto renombre debido a la presencia en la Peña de Benito Arias Montano y a la explotación de unos yacimientos de plomo y plata. Obtuvo el título de villa en 1702.

Fue declarada Conjunto Histórico-Artístico, junto con la Peña de Arias Montano por Real Decreto 23/36 B.O.E de 30 de julio de 1982.

El casco histórico tiene un encanto especial, por lo que es muy interesante hacer una pequeña visita. El monumento más importante que encontraremos en Alájar es la Iglesia de San Marcos, que fue construida en el siglo XVIII.

Casco-Historico-Alajar-Huelva

Otra de las bellezas de este municipio es su entorno, ya que tiene el entorno idóneo para hacer senderismo, sobre todo por el pico Alájar, que es la montaña más alta de la provincia onubense, como la Peña de Arias Montano, donde está la Ermita de Nuestra Señora de los Ángeles, entre otros monumentos religiosos. Las vistas desde allí arriba son increíbles, os lo recomiendo encarecidamente.

peña arias de montano

Romería de la Reina de los Ángeles

Romería de la Reina de los Ángeles

La Romería de la Reina de los Ángeles se celebra los días 7 y 8 de septiembre en la Peña de Arias Montano, situada a un kilómetro del pueblo de Alájar

Esta festividad fue declarada de Interés Turístico Nacional por Resolución de 24 de enero de 1970.


LA AUTÉNTICA PAELLA DE VALENCIA: platos típicos con tradición

19 marzo, 2014 at 21:27

Paella de Valencia

La paella es uno de los platos más populares de España, aunque es una creación gastronómica que emergió en Valencia, y para ser más precisos, en las lagunas de la Albufera, resultado de las filtraciones naturales de las aguas de la costa mediterránea valenciana.

En la mayoría de los restaurantes del mundo en los que aparece el plato en la carta, se sirve con frutos de mar. Y no es que esto sea un error; dado que la riqueza de los ingredientes mediterráneos permitió hacer variaciones a la preparación inicial; no obstante, es muy importante que sepas que la paella original no lleva calamares ni langostinos; la genuina receta, y con el perdón de los vegetarianos, es mucho más sustanciosa, porque incluye pollo, conejo y verduras.

El arroz, miles de años antes de aparecer en occidente, ya era un producto esencial en la dieta del lejano oriente.

Carlos Azcoytia en su trabajo llamado “Una aproximación a la historia del arroz en occidente y la paella”, afirma que los omeyas, entre los siglos VIII y IX, trajeron esta sabrosa gramínea a España.

Fueron ellos quienes supieron sacar provecho de sus técnicas agrícolas para rentabilizar las pantanosas tierras de la Albufera, que hasta ese momento nadie había explotado.

Sin embargo, la paella como tal recién empieza a aparecer en los documentos en el siglo XVIII.

Aunque Dionisio Pérez afirme que la verdadera paella contenía anguila, caracoles y judías verdes; sabemos que la riqueza de la Huerta de Valencia multiplicó sus variantes.

En Valencia se entendió popularmente la receta que llevaba, además de judías y caracoles, pollo, conejo y carne. Y claro no podemos olvidarnos del azafrán, herencia árabe que condimenta la paella

En su libro “La cocina española antigua” (1913), Emilia Pardo Bazán menciona: “…hay que otorgar la presidencia al arroz, que es uno de los triunfos de la cocina española sobre la extranjera, y cabe asegurar que en ninguna parte se condimenta el arroz como en España, y en especial en su costa levantina, Valencia y Alicante”

El origen

Carlos Azcoytia realizó una investigación sobre Opera, la obra de Bartolomeo Scappi , un cocinero personal del papa Pío V. En ella encontró unos grabados de utensilios de cocina, algunos de estos con el nombre de padella, muy parecidos a las sartenes en donde hoy en día se elabora la paella.

Opera di M. Bartolomeo Scappi

Opera di M. Bartolomeo Scappi_Padell

Esto hace suponer que con el dominio español sobre Italia, entre los siglos XVI y XVII, algún emigrante italiano, en busca de mejores oportunidades, trajo aquél maravilloso utensilio a la península ibérica; y posiblemente, los campesinos de la Albufera, comenzaron a usar la padella para hacer una suculenta cocción de arroz y conejo, productos que abundaban en tierras valencianas.

De esta forma, la paella como tal, es una sartén a la que se le ha suprimido el mango y en su lugar se le han fijado dos asas, para que soporte el peso del guiso. Ha de ser de un diámetro mínimo de unos 30 centímetros y no muy honda, con unos bordes de 7 o 12 centímetros, en función a su diámetro.

RECETA CASERA DE LA AUTÉNTICA PAELLA VALENCIANA

Existe una gran polémica sobre la auténtica receta de paella. Al ser un plato popular, cada cual puede hacer la paella con los ingredientes que tenga a su disposición: pollo, conejo, caracoles, pato, verduras de un tipo o de otro, caldo o agua…

Como ya hemos dicho, según cada región de España, se puede elaborar la paella con diferentes ingredientes.

Aquí te dejamos un video de la que nos parece una  de las recetas más auténticas y caseras de Valencia, una de las más tradicionales y que se puede cocinar en cualquier casa de Valencia.


ACUEDUCTO DE SEGOVIA; restos romanos en España

18 enero, 2014 at 19:35

Acueducto de Segovia

El Acueducto de Segovia es la obra de ingeniería civil romana más importante de España y su arquería es uno de los monumentos más significativos y mejor conservados de los que dejaron los romanos en la Península Ibérica.

Se trata probablemente del símbolo más importante para los habitantes de Segovia, hasta el punto de figurar en su escudo. La falta de inscripción, que estaba situada en el ático del acueducto, hace que no se pueda saber con certeza la época exacta en que fue construido. Los investigadores lo sitúan entre la segunda mitad del siglo I y principios del II, en tiempo de los emperadores Vespasiano o Nerva. No se conoce el origen de la ciudad. Sí se sabe que la zona estaba poblada por los vacceos antes de su conquista y que quizá hubiese asentamientos de tropas para su control y vigilancia. En cualquier caso, la zona perteneció al convento jurídico de Clunia.

Su misión era la de traer agua desde el río Frío, en la cercana sierra de Guadarrama, para el abastecimiento de la población. El tramo más conocido del Acueducto de Segovia tiene 760 metros de longitud, y en su tramo más elevado consta de dos cuerpos de grandes arcadas de sillares de granito sobre las que discurre la conducción de agua.

El núcleo del acueducto lo componen 44 grandes arcos, sobre los que se apoyan 119 arcos más pequeños. Tanto los arcos inferiores como los superiores se sujetan sin la utilización de ningún tipo de argamasa, simplemente por el equilibrio entra las fuerzas y los pesos de sus piedras. La mayor altura del Acueducto de Segovia se consigue en la Plaza del Azoguejo, donde esta fenomenal construcción alcanza los 30 metros de altura.

arco del acueducto de segovia

Obra extraordinaria, en la que la utilidad convive con la armonía y la belleza, ha prestado servicio a la ciudad hasta fechas recientes. A través de los siglos, apenas ha sufrido modificaciones.

Sólo durante el ataque contra Segovia dirigido en 1072 por el musulmán Al-Mamún de Toledo sufrieron deterioro 36 arcos; los daños fueron restaurados en el siglo XV por Fray Juan de Escobedo, monje del Parral. Desde antiguo, existen dos hornacinas que probablemente protegían a dioses paganos, sustituidas en tiempo de los Reyes Católicos por las imágenes de San Sebastián y de la Virgen. Bajo las hornacinas existió una leyenda en letras de bronce, relativas a la fundación del puente, de la que hoy sólo queda el rastro de la inscripción.

Debido al mayor grado de conservación del tramo del puente del Acueducto, muchas personas desconocen que el tramo por el que discurrían las aguas se compone de aproximadamente 15 kilómetros. Este recorrido por las calles de Segovia se inicia a la entrada de la ciudad por la carretera de La Granja y llega hasta el mismo Alcázar. El tramo completo incluye canalización a ras de suelo y arquetas o desarenadores en las que se filtraban las impurezas del agua.

Cuenta una vieja leyenda que circula por Segovia, que el Acueducto fue obra del diablo. Según esta leyenda, hubo una vez una moza que servía en la casa de un adinerado hombre de la ciudad. Cada día, la joven tenía que traer hasta la casa el agua fresca del río. Tanto era el trabajo de bajar y subir cántaros de agua que un día de desesperación invocó al diablo ofreciéndole su alma con tal de no tener que ejercer nunca más aquella ingrata tarea. El diablo escuchó las súplicas de la chica y se acercó a ella para cerrar el trato, de manera que acordaron que el diablo haría algo para que la joven no tuviera que acarrear tanta agua. Pero tendría que hacerlo antes de que saliera el sol. Sólo así podría apoderarse del alma de la joven. Según la leyenda, el diablo estuvo trabajando toda la noche sin tregua, construyendo un enorme puente con el que traería el agua desde la parte alta de la ciudad. Pero cuando sólo faltaba una piedra por colocar, despuntó el primer rayo del amanecer y la chica pudo así salvar su alma.

El Cochinillo de Segovia

Cochinillo de Segovia

El eje fundamental de la cocina segoviana es sin duda el cochinillo y el plato que le ha dado gloria a ésta. El  alto aprecio que millones de comensales tienen por él se debe solamente  a una cosa : un producto único.

La crianza del cochinillo se debe hacer  con leche materna  y sin comer otro alimento que no sea esa leche para que mantenga ese sabor tan delicado y especial. El tamaño de consumo de un cochinillo es pequeño como su diminutivo  indica (cochinillo), no más  de 6 kilos y de poder elegir el mejor tamaño es el cercano a los 4 kilos y medio. Esto da como resultado que no se necesite otra cosa al cocinarlo que el propio cochinillo pues si se cumple lo anteriormente dicho no sabrá fuerte.

Sin despreciar la crianza de otros tipos de cerdos en el resto del mundo que también tienen su lugar en una rica gastronomía, sólo en Segovia se puede disfrutar de la carne de cerdo sin artificios. Es decir, criados en su propia esencia.


COCIDO MADRILEÑO: platos típicos con tradición

7 enero, 2014 at 10:49

COCIDO MADRILEÑO

El cocido madrileño es uno de los platos más representativos de la cocina de Madrid. Consiste en un guiso cuyo ingrediente principal son los garbanzos y los secundarios, aunque con gran protagonismo, diversas verduras, carnes y tocino de cerdo con algún embutido.

Es uno de los platos más conocidos y con más tradición de la gastronomía mediterránea, en particular se suele hablar o nombrar más el cocido madrileño tal vez por costumbre, pero existen multitud de tipos de cocido con la misma tradición que se consumen por toda la geografía de nuestro país, como el cocido andaluz o el cocido lebaniego entre otros.

Su origen es humilde y era consumido inicialmente por clases más bajas, llegando poco a poco a la alta sociedad debido a su inclusión en los menús de los restaurantes. No se conoce su origen, considerándose que es un plato creado empíricamente, a través de la experiencia de las generaciones que lo fueron modelando. Comparte origen con el “cocido montañés” o el cocido maragato, entre otros cocidos y potajes que se realizan en toda la geografía española, y algunos autores lo consideran una evolución del árabe cous-cous, otros de la Olla Podrida y otros de la adafina hebrea. La popularidad de esta receta se ha extendido desde Madrid al resto de España. El garbanzo fue introducido en España en la época de Cartago y posteriormente utilizado en los cocidos sefarditas de la edad medieval.

La historia de un plato tan castizo como el cocido madrileño tiene varias versiones. La más seguida por los historiadores culinarios es que se trata de una evolución de la Olla Podrida Manchega. Este plato era frecuentemente mencionado en gran parte de la literatura del Siglo de Oro como, por ejemplo, en El Quijote. Ya a finales del siglo XVII se le empezó a llamar cocido madrileño y así ha sido hasta el día de hoy.

Se trata de un plato único, habitual en los meses fríos de invierno. La forma más clásica de servirlo a los comensales es separando sus ingredientes, ya cocidos, en tres servicios claramente separados. Estos servicios se denominan tradicionalmente como vuelcos: el primero contiene el caldo resultante de la cocción de todos los ingredientes, el segundo le corresponde a los garbanzos junto con las verduras y patatas y el tercero, denominado el de las viandas, se trata del que contiene las carnes. Se come en este orden. En la actualidad es un plato frecuente en los restaurantes madrileños y se resume en dos vuelcos (primer plato: sopa y segundo plato: garbanzos y carne).

El cocido madrileño ha traspasado fronteras, llegando incluso hasta tierras estadounidenses. En Washington existe una asociación culinaria de principios del siglo XX (Club Congresional Cook) donde tienen la receta del cocido madrileño firmada por Alfonso XIII. Parece ser que dicha receta fue transmitida por radio.

RECETA CASERA DEL COCIDO MADRILEÑO

INGREDIENTES ( de 4 a 6 personas):

– 500  a 700 gr.de garbanzos castellanos (a mi me gustan estos).

– un repollo mediano.

– 4 patatas.

– 2 o 3 zanahorias.

– media gallina.

–  500 gr. de carne de ternera morcillo, zancarrón, jarrete o garreta en cada sitio lo llaman de una manera.

– dos  huesos de ternera de caña o rodilla.

– dos  huesos de espinazo salado.

– un  trozo de tocino.

– dos chorizos.

– dos morcillas.

– dos huesos buenos de jamón.

– fideos para la sopa. (yo pongo un puñado por cada uno).

– un manojo de cebolla tierna o cebolleta, guindillas.

Preparación:

Lo primero que tenemos que hacer es poner los garbanzos a remojo con una cucharada de sal  la noche anterior.

A la hora de poner el cocido pondremos en la olla (yo lo hago en la olla exprés rápida) el agua y echamos la gallina, carne, tocino y los huesos de jamón, espinazo y ternera. No ponemos sal ya que los huesos ya la llevan, así que luego probaremos de sal, dejamos que hierva y le vamos quitando la espuma, a continuación tapamos la olla y dejamos que cueza durante 15 minutos.

Mientras en otra olla normal, con el agua hirviendo, pondremos el repollo troceado con un poquito de sal y le añadimos el chorizo. La morcilla la echamos cuando el repollo casi ya esté. Unos 5 minutos antes, para que no se deshaga, cuando el repollo este blandito lo retiramos y lo escurrimos, apartamos el chorizo y la morcilla a un plato y el repollo lo rehogamos en una sartén junto con unos ajitos y un poquito de pimentón.

Pasados los 15 minutos abrimos la olla rápida, y le agregamos los garbanzos bien lavados y las zanahorias. Tapamos y dejamos cocer otros 10 minutos, volvemos a abrir y añadimos la patata y tapamos de nuevo para cocer unos 5 minutos más, todo esto es para que no se deshagan o queden duros los diferentes ingredientes, puesto que cada uno necesita su tiempo para estar en su punto. Llegado este momento probamos de sal y rectificamos si es necesario.

Ahora pondremos el caldo para hacer la sopa en una olla normal, como os he dicho en los ingredientes yo suelo ponerle un puñado de fideos por persona y el fideo cabellin, el más fino, aunque esto va en gustos.

A la hora de servir a mi me gusta poner cada cosa de una manera, la sopa en su sopera correspondiente, los garbanzos con la patata y zanahoria en una fuente, el repollo en otra y las carnes en otra, también lo acompaño con cebolletas y guindillas en vinagre y algunas veces me gusta poner salsa de tomate frito.

En Madrid, hay quien le pone al cocido unos rellenos que se hacen con huevo, pan rallado, perejil, ajo picadito y sal. Todo esto se mezcla y se fríe, después se le añade al caldo, junto con los fideos para hacer la sopa.

Y ya tenemos nuestro cocido ahora solo nos falta un buen vino, una hogaza de pan y una buena siesta!!!!