CATEDRAL DE TOLEDO; catedrales de España que merece la pena visitar

31 octubre, 2013 at 16:15

Catedral de Toledo

Más allá de su valor histórico y artístico concreto, la Iglesia Catedral han sido lugar de forja de nuestra cultura occidental y europea; en ellas estuvo el embrión de las actuales universidades, anticiparon labores asistenciales y fueron talleres de arte. Hoy las catedrales son testigos de esa cultura y mensaje de transcendencia y de valores para las personas de hoy.

La Catedral de Santa María de Toledo (Comunidad de Castilla La Mancha), sede de la Archidiócesis de Toledo, llamada también Catedral Primada de Toledo y vulgarmente Dives Toletana, es un edificio considerado como la magnum opus del estilo gótico en España.

La actual catedral se levanta sobre la iglesia consagrada en el S. VI  (año 587 d.c.) por el rey visigodo Recaredo y posteriormente convertida en mezquita musulmana conocida como Ula Camii (la Gran Mezquita), tras la invasión de los musulmanes a los visigodos.

Después de la conquista de Toledo en el 1085 por parte del rey Alfonso VI, el arzobispo Bernardo de Sedivae y la reina Constanza, esposa de Alfonso VI fué nuevamente convertida en iglesia cristiana a pesar del pacto llegado entre el rey y los musulmanes.

Como la conocemos hoy La Santa Iglesia Catedral comienza a construirse en el año 1227.

La construcción es de estilo gótico con una clara influencia francesa. Mide 120 m de largo por 60 m de ancho. Está compuesta por 5 naves, sostenida por 88 columnas y 72 bóvedas. Las naves laterales se prolongan por detrás de la Capilla Mayor rodeando el presbiterio y creando una girola con un doble pasillo semicircular.

Su primer arquitecto es el maestro Martín, de origen francés, a quien se deben las trazas de la planta y los comienzos de la obra en la cabecera del templo.

Hasta el siglo XIV no se pudieron cerrar las naves laterales, y es en este mismo siglo cuando se construye, en época del Arzobispo D. Pedro Tenorio y en el costado norte, el claustro bajo con sus dependencias, siendo la más notable la Capilla de San Blas que le servirá de enterramiento.

En el siglo XV, se levanta la capilla de San Pedro junto a la entrada del claustro, y posteriormente se construye, en la cabecera, la Capilla de Santiago, panteón familiar de la familia Luna. Al finalizar este siglo, en 1493, siendo Arzobispo don Pedro González de Mendoza, consejero del Isabel la Católica, se cierra la última bóveda dándose por concluida esta magna construcción.

En el siglo XVI se construye el retablo, parte alta del coro y rejas. En la primera mitad del siglo, se cierran todas las vidrieras y se realizan diversas modificaciones de planta como son la sala capitular y capilla Mozárabe con Cisneros, y la capilla de los Reyes Nuevos con Fonseca.

En su interior destacan las obras pictóricas de artistas como El Greco, Caravaggio, Tiziano, Goya o Rubens entre otros.  La Catedral de Santa María de Toledo también cuenta con un Tesoro catedralicio, situado en la antigua Capilla de San Juan Bautista y que cuenta con objetos litúrgicos, relicarios, libros, báculos y tallas. Destacan la biblia de San Luis rey de Francia que fue regalada por éste a la Catedral de Toledo en el siglo XIII así como la custodia de Enrique de Arfe, obra de 1517.

La Catedral es la Iglesia Madre de la diócesis por estar en ella la cátedra o sede del Obispo, lugar desde el que preside la Eucaristía y las demás celebraciones litúrgicas y ejerce su magisterio.


DOLMEN DEL MELLIZO; cultura megalítica en España

22 octubre, 2013 at 8:41

 

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La cultura megalítica, es decir, las civilizaciones cuyos restos conservados consisten en “grandes piedras” (dolmen) dispuestas de manera estudiada son una forma magnífica para poder ver cómo vivían nuestros antepasados de la Prehistoria hace más de 6.000 años.

Desde el Neolítico y hasta la Edad del Bronce, periodos de la Edad de Piedra, la cultura megalítica se desarrolló en todo el mundo, aunque el término localiza la etapa entre el Mediterráneo y la zona Atlántica de Europa.

Lo primero que suele aparecerse en la mente del viajero al ver estos enormes monumentos prehistóricos es, ¿pero cómo pudieron construirse sin los avances técnicos modernos? La cuestión en sí misma ya otorga cierto acercamiento a una cultura tan alejada de la nuestra, porque nos ofrece una nueva dimensión de los seres humanos: pensaban, planeaban, estructuraban, se comunicaban, todo ello para conseguir erigir estos monumentos.

Ahora bien, ¿por qué razón se construían, con el esfuerzo y la dedicación que debía conllevar? Tampoco está claro que fueran grupos estables en un territorio, por lo que todavía da más misterio a la cuestión. Varias teorías se han propuesto para intentar responder a esta y otras preguntas de los hombres de la Prehistoria.

Algunos estudiosos coinciden en la función sepulcral del monumento, una costumbre que revela la conciencia religiosa del grupo y la creencia en el más allá, además del recuerdo sentimental de la persona que los deja, no muy diferente de las formas actuales. Por otro lado, otros investigadores apuntan a una función de tipo amenazante, en la que estas construcciones pondrían de manifiesto la pertenencia del territorio a un determinado grupo, reforzando la identidad (otro factor inesperado) frente a los demás.

Sea como sea, en España han quedado muchos de estos testimonios de arquitectura prehistórica y muchos de ellos se encuentran en un estado de conservación muy buena.

En esta ocasión, te queremos hablar del Dolmen del Mellizo (Extremadura), situado en Valencia de Alcántara, municipio de Cáceres. Este es uno de los dólmenes más conocidos de la región extremeña. Existió otro dolmen cercando del mismo tipo que con el tiempo se fue perdiendo, de ahí el nombre de mellizo. La ruta está señalizada y todavía se pueden visitar, recorriendo unos 500 metros, otros monumentos megalíticos de este enclave de Aceña de la Borrega.

El dolmen Mellizo es uno de los dólmenes más antiguamente conocido de Valencia de Alcántara. Recibe distintos nombres: Aceña Borrega, Anta de la Marquesa, Data III o Mellizo.

Como curiosidad, cabría destacar que es uno de los pocos dólmenes de Extremadura que conserva no sólo la cubierta de la cámara sepulcral, sino la puerta que salvaba la diferencia de altura entre cámara y corredor. Aunque ya había sido expoliado, se excavó en 1985 por Primitiva Bueno Ramírez y pudieron recuperarse algunos restos del ajuar funerario: puntas de flecha, fragmentos de cerámica, etc.

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La relación de este dolmen con el paisaje natural del entorno, de enormes berrocales y bolos graníticos, hacen de este enclave unos de los más singulares y hermosos del conjunto dolménico de Valencia de Alcántara y, probablemente, de toda Extremadura.

Cómo llegar: A la salida de la Aceña de la Borrega, se pasa por el regato de los Mellizos, se toma el camino de la Data y pasando un repecho, se visualiza el dolmen que se encuentra a unos 60 metros al la derecha de la pared en un promontorio natural.

Ruta de los Mellizos

Además del dolmen del Mellizo, la zona de Valencia de Alcántara posee un espectacular conjunto megalítico de dólmenes.

Está formado por más de una treintena de dólmenes graníticos y ocho de pizarra. Catorce más se han perdido con el tiempo y la mano del hombre. Es ésta una invalorable colección de sepulcros del período calcolítico que se elevan a un total de 55 dólmenes. Un conjunto que busca su inclusión por La Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

Uno de los mejores ejemplos por su buen estado de conservación es el de la Huerta de las Monjas que conservan 6 ortostatos de granito con losa de cobertura. Otros ejemplos: Zafra III con siete ortostatos y una calzada romana en su ruta; Las Tapias, formada por 7 ortostatos y Cajirón con una cámara circular que forman 7 ortostatos apoyados entre sí, con cubierta circular, y 2 ortostatos longitudinales que conforman el corredor.

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Existen rutas adecuadas para su visita turística y conviene conseguir las guías que proporciona la Oficina Comarcal de Turismo.


LA CIUDAD ENCANTADA; parques y reservas naturales

24 septiembre, 2013 at 9:44

CIUDAD ENCANTADA

La Ciudad Encantada es un paraje natural de formaciones rocosas calcáreas o calizas formadas a lo largo de miles de años. Se localiza cerca de Valdecabras, en el término municipal de Cuenca (España), en una amplia zona de pinares de la parte meridional de la serranía conquense y a una altitud de 1.500 metros. Está ubicada en una finca privada a la cual se puede acceder previo pago de 3€.

El tiempo que se tarda en recorrer la Ciudad Encantada está en torno a 3 horas para los más apasionados del Turismo Rural.

Fue declarada Sitio Natural de Interés Nacional el 11 de junio de 1929. Estos fenómenos geológicos, mundialmente conocidos, son formaciones rocosas literalmente esculpidas por la acción del agua, el viento y el hielo, que al erosionar durante siglos las rocas, ha conseguido modelar figuras humanas, objetos, animales, con una precisión difícil de entender, hasta conseguir una ciudad delirante, una ciudad que parece dormida de algún hechizo misterioso.

El entorno de la Ciudad Encantada también nos resulta mágico. La vegetación, espléndida, formada por quejigos, sabinas, enebros, boj, zarzamoras,… Los rebaños de ovejas pastan por los alrededores rompiendo el silencio con el sonido de sus esquilas, y en el aire siempre flota un perfume de romero, tomillo y mejorana ….

Comparte estas características especialmente con “Los Callejones”, paraje ubicado en el término municipal de Las Majadas. Ambos lugares forman parte del Parque Natural Serranía de Cuenca.

 La Ciudad Encantada se sitúa en la Serranía de Cuenca la comarca mas húmeda de la provincia. Ésta es una comarca muy variada y de complicada topografía donde los ríos han labrado profundos valles que la fragmentan en una serie de mesetas “muelas” y cumbres más o menos planas, alternadas por profundos valles denominados “hoces” de increíble y sorprendente belleza, labrados por los ríos, Júcar, Escabas, Cuervo y Guadiela.

Si buscas un lugar original, la CIUDAD ENCANTADA es tu sitio. Además, está situado en plena naturaleza y visitarlo será un ejercicio de relajación perfecto. Si planeas un viaje a este lugar, puedes alojarte en las cabañas El Descansito, cerca de Cuenca, un alojamiento romántico e idóneo para la intimidad.

Llegando desde la ciudad de Cuenca, hay que coger la carretera que va a Tragacete, pasando por el mirador del “Ventano del Diablo”, donde se puede disfrutar de una impresionante panorámica del río Júcar (recomendable parar). Continuando la carretera a 5 kilómetros está el desvío de Valdecabras, antes del cual se encuentra la Ciudad Encantada. Al salir de este extraordinario lugar, desde el aparcamiento, se puede recorrer una pista de unos dos kilómetros que lleva al Balcón de Uña, donde se contempla el río Júcar y la laguna de Uña.

FORMAS ROCOSAS MÁS REPRESENTATIVAS

Todas tienen un cartel que las define perfectamente.

El Tormo Alto. Monolito de 20 metros, milagro o juego de equilibrio, emblema de la Ciudad Encantada.

Los barcos. Tres enormes moles de piedra, una flota invencible anclada en la sierra.

El perro. Guardián de una ciudad petrificada, asemeja un fox terrier.

Cara del hombre. Monumental busto de nariz aguileña y boina.

Puente romano. Arco horadadazo en la roca, arquitectura natural.

La foca. Enorme figura imaginaria que representa una foca haciendo juegos malabares con su hocico.

Los Osos. Enormes pedruscos que recuerdan dos osos.

El tobogán. Estrecho y largo callejón rocoso de varios desniveles.

El mar de piedra. Plana y extensa superficie rocosa donde la erosión del agua creó formas que simulan olas y ondas marinas.

Lucha del Elefante y el Cocodrilo. Enormes y caprichosas rocas, asemejan la encarnizada lucha de un elefante que lanza su trompa a las fauces de un cocodrilo.

El Hipopótamo. Inmensa roca zooforma que recuerda un hipopótamo.

El Convento. Un arco ojival en una pared rocosa nos transporta a la edad media.

Los Hongos. Entre los pinos enormes bloques de piedra asemejan hongos gigantes.

El Teatro. En un escenario natural un curioso puente recuerda la embocadura de un teatro.

La Tortuga. La abertura en lo alto de una inmensa roca parece una tortuga con su cabeza fuera del caparazón.

Los Amantes de Teruel. Bloques de roca que parecen los bustos de un Hombre y una mujer intentando besarse.


ARCOS DE LA FRONTERA; ruta de los pueblos blancos de Andalucía

17 septiembre, 2013 at 8:04

Arcos-de-la-Frontera

Pensar en Andalucía es llenarse de los colores de las buganvillas y gitanillas, del blanco de sus paredes encaladas, del azul profundo de sus mares bajo el sol. Así, la conocida como Ruta de los Pueblos Blancos nos lleva a recoger un sinfín de imágenes populares salidas del corazón mismo de Andalucía.

Esta ruta es una de las más conocidas y cada año, miles de viajeros se dispersan por los caminos andaluces haciendo su recorrido. Es una red de caminos que nos llevan a unos 20 municipios de las provincias de Cádiz y Málaga. Pueblos y ciudades que comparten esas casas con fachadas de blanca cal tan características en gran parte de la comunidad andaluza.

Hoy vamos a mostrarte el pueblo ARCOS DE LA FRONTERA (Cádiz), puerta de entrada a la Ruta de los Pueblos Blancos y considerado como uno de los pueblos más bellos de España.

A través de estrechísimas y empinadas calles y bajo antiguos arcos, el visitante se aproxima a su casco antiguo, declarado Conjunto Histórico, donde se conservan joyas monumentales como el Castillo de los Duques (s. XV), la Puerta de Matrera (ss. XI-XIV) y los restos del recinto amurallado, sus palacios y casas señoriales, la Basílica de Santa María, la Iglesia de San Pedro, además de numerosos templos, capillas y conventos. Estos edificios acogen las valiosas imágenes que en Semana Santa desfilarán por las calles de la población en un fiesta que está declarada de Interés Turístico Nacional.

Las panorámicas más sobresalientes de su singular silueta pueden obtenerse desde la carretera de Paterna y Alcalá de los Gazules al Sur, la carretera de Algar y El Bosque por el Noroeste y el Este, el acceso desde Jerez de la Frontera por el Oeste y el antiguo camino de Bornos y el acceso desde el embalse de Arcos por el Norte.

Esta ciudad también tiene un enorme interés arqueológico, dado que la depresión del río Guadalete en el sector de Arcos de la Frontera, según estudios recientes de las ocupaciones humanas en el transcurso de la Prehistoria, tanto en sus etapas más antiguas como ya en el comienzo de la época histórica, registran importantes asentamientos post-paleolíticos, que abarcan desde el inicio de las primeras comunidades de agricultores y ganaderos incipientes hasta un desarrollado control del territorio por parte de las sociedades jerarquizadas de la Edad del Bronce.

El momento de máxima ocupación del territorio arcense, lo constituye el mundo romano. Desde el siglo II antes de Cristo se puede constatar su presencia; sobre todo los primeros asentamientos coinciden con aquellos lugares que estratégicamente están mejor situados. En el siglo I de nuestra era se produce una ocupación total, coincidiendo con la Pax romana.

Tampoco podemos olvidar la decisiva configuración de Arcos en la época musulmana, el trazado de sus calles, el alcázar militar, la muralla, los molinos, etc…; cuando incluso llega a ser reino de Taifas; o la densa crónica castellana, auxiliada por sus privilegios que aún se conservan en el riquísimo archivo municipal, mientras el pueblo se desborda de sus murallas y la creación de templos o la instalación de órdenes religiosas llega a su cenit desde el siglo XV al XVIII.

Como quiera que sea, Arcos es una ciudad que merece la pena visitar despacio, descubrir sin prisas, penetrando en sus laberínticas callejuelas, en sus empinadas cuestas para recibir el regalo de un atardecer desde algún mirador, o escuchar el armonioso sonido de sus campanas, curiosear sus patios y sus edificios tan representativos de la arquitectura vernácula en la Baja Andalucía, asistir a alguna de sus fiestas típicas y sobre todo deleitarse con la plenitud de la primavera en su Semana Santa, declarada de interés turístico.

Artesanía

Arcos de la Frontera, ocupa el quinto lugar dentro de la estructura básica del sector artesano en la provincia de Cádiz tanto en número de talleres como en volumen de producción. Es por tanto una población donde la artesanía rica y variada, va alcanzando considerables cotas de desarrollo y despegue hacia el mercado.

De las distintas modalidades de productos artesanos arcenses, destacamos las siguientes: telares, guarnicionería, cerámica, cerrajería, esparto… o los típicos dulces arcenses, a caballo entre una gastronomía exquisita y el esmero que requiere cualquier tradición artesano, entre ellos los pastelillos y pastas de las Monjas Mercedarias, los conocidos bollos de Semana Santa que se elaboran durante todo el año y pueden encontrar en las diversas pastelerías de Arcos.

Bodegas de Vino

Finca REGANTÍO VIEJO: sobre un bello aljarafe de viñedos, a ciento cuarenta metros de altitud se sitúa la finca Regantío, con sus 185.000 cepas que producen el primer vino tinto andaluz y un exquisito vino blanco. En nuestros viñedos las variedades Cabernet-Sauvignon, Merlot y Syrah maduran sobre una tierra sometida a una insolación controlada mediante una poda adecuada, además de todas las labores necesarias para mantener una producción adecuada, con la finalidad de obtener uvas con el grado, acidez y estructura tánica óptimo para la elaboración y crianza de nuestros vinos.

La Finca Regantío Viejo abre unas nuevas posibilidades dentro del ámbito del vino y el turismo. Ponemos a su disposición nuestras instalaciones para que se adentre en las curiosidades de este mundo singular, conocerá las labores y el proceso de producción de nuestros vinos y disfrutará de un entorno inigualable en el que se encuentran ubicados nuestros viñedos. Guiado por un personal conocedor de este medio, disfrutará de una visita que le llenará de satisfacción.


POZOS DE LOS HUMOS; las cascadas más espectaculares de España

10 septiembre, 2013 at 11:11

CASCADA-Pozo de los Humos. Masueco, Salamanca

El Pozo de los Humos es una cascada en el cañón del río Uces, situado en la comarca de las Arribes del Duero, al noroeste de la provincia de Salamanca, en la Comunidad Autónoma de Castilla y León, España.

La granítica pared por la que fluye la cortina de agua tiene una caída libre de 50 metros, que al llegar abajo forma una nube de vapor que se eleva por todo el contorno siendo un espectáculo inolvidable que no tiene parangón en la península ibérica .

Esta cascada es uno de los lugares de mayor atractivo turístico dentro del Parque Natural de Arribes del Duero.

Maravillosa vista es el contemplar la caída desde más de cincuenta metros en vertical y en terreno rocoso del agua del afluente del Duero llamado el Uces, que se bifurca en este punto y da lugar a la creación por obra y gracia de la naturaleza de esta natural cascada (las cataratas de Niágara sólo la superan en dos metros ya que alcanzan los 52 metros).

Teniendo el Pozo de los Humos delante se ve cómo a su derecha aparece una nueva cascada, esta vez un leve hilo que se despeña y que recibe el nombre del Pozo de las Vacas.

Este espectáculo que ni siquiera escapó a la atención de D. Miguel de Unamuno que lo visitó quedando prendado de su belleza y plasmando la magnificencia con estas solemnes palabras “La Caída de esas aguas es una de las más hermosas que pueden verse en aquellos adustos tajos“ rebautizándose a consecuencia de tal distinción y con el nombramiento municipal de aquella senda por la de “la Senda de Unamuno”.

La mejor época para contemplar el espectáculo es desde diciembre hasta mayo ya que es cuando el agua cae con más ímpetu.

Siguiendo el cauce después del espectáculo vaporoso se llega al río Duero, a la frontera natural de este paraje entre España y Portugal. Unos metros más abajo otro espectáculo, esta vez obra del hombre: el embalse de Aldeadávila.

Después de la visita al Pozo merece la pena ir a comer a la ermita de Pereña; tiene unas vistas espectaculares de Portugal y del río Duero.

Cómo llegar

La visita del Pozo de los Humos se puede realizar tanto desde el municipio salmantino de Pereña (para ver la cascada de frente) como desde Masueco (para ver la cascada justo por encima).

Por la parte de Masueco se baja por la Senda de La Roblea que nos emboca a la coronación del nacimiento de la cascada , pudiendo transitar por la pasarela rústica que está construida para valientes, anclada con cierta temeridad en la roca para los más avezados. La bajada por la Cañada de Zarzalino que desciende al Pozo es también un reto para intrépidos.

Por la parte de Pereña bajamos por el sendero de Palla Rubia, aquí desembocamos hasta un pequeño estanque que se forma de la salpicaduras de tan angosta caída. En esta senda hemos dejado atrás una Cueva Natural que contiene pinturas rupestres.

La visita a la zona del paraje de Trincalino, llama a campistas que bajan aun otros doscientos metros en las laderas ribereñas, donde es famoso el espectáculo impresionante y poco visto de los cerezos en flor en el mes de Enero que con su microclima permite en pleno invierno temperaturas de más de treinta grados en los emboques del Duero. Ni los más viejos del lugar recuerdan estos parajes nevados, y no se recuerdan pasajes o leyendas que menciones ni siquiera una cuajada de granizos.

Naturaleza

Robles, enebros y castaños, olivos, endrinos y jarales contemplan al viajero y dan cobijo al jabalí, al lobo, al lince ibérico y a cabras montesas, así como cantidad de aves migratorias, tórtolas, palomas, gansos y gaviotas de río son vistas con frecuencia y se hospedan para siempre.

La Cigüeña negra anida en estos parajes y la majestuosidad del Buitre nos indica el punto a coronar en nuestro empeño en llegar al inigualable Pozo de los Humos. Los amantes de los pájaros pueden ver al águila, el milano, el abejaruco y el alimoche en su estado natural, la lechuza y el búho aurrucan al campista, anfibios, salamandras, ranas, reptiles y alacranes son frecuentes en la zona y se deben de guardar las debidas precauciones en las acampadas especialmente no se deben de levantar piedras para calzar las tiendas de campaña sin los correspondientes guantes de trabajo.

El granito enriquece la zona producto de las distintas erosiones que afloraron tan digno mineral del que lugareño hizo buen uso en la construcción de chozos, molinos, iglesias y candelas, con su procedencia datada del Paleozoico.

Los olivos milenarios guardan las historias y secretos de estas sendas que tantos pies han caminado, reclamada por los portugueses, defendidas por los ibéricos, han estado presentes en la memoria de los viajeros, dejando una huella indeleble en sus corazones que se van acumulando en el viento que persistente recuerda al senderista la grandiosidad de este marco único e incomparable.