CATEDRAL DEL SAN SALVADOR: catedrales de España que merece la pena visitar

29 junio, 2015 at 20:12
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Fotografia de Jose Miguel Marco

La Catedral del San Salvador es la primera catedral cristiana de Zaragoza y una de las dos catedrales metropolitanas de Zaragoza, junto con la basílica y catedral del Pilar. Habitualmente es llamada «la Seo», en contraposición a «el Pilar».

La Seo tiene un notable interés histórico y artístico que se derivan de su función religiosa. Un interés que permanece en este mismo lugar desde hace 2000 años, poco después de la fundación de la ciudad por el emperador Augusto, en el último cuarto del siglo I antes de cristo.

Bajo los cimientos de La Seo, se han descubierto las huellas arqueológicas del más importante templo de CaesarAugusta y uno de los más grandes de la Hispania romana, con reflejo en las monedas de su época.

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En época visigoda, el sustituto de aquel templo romano fue una iglesia bajo la advocación de San Vicente y que se denominó Iglesia de San Vicente.

Más adelante, también fue la gran mezquita islámica de Saraqusta que, edificada entre los años 714 y 716, la convertiría en una de las más antiguas de Al-Andalus.

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Pero fue a finales del siglo XII cuando se construyó sobre todas ellas el primer templo cristiano, al que se le dio orientación Norte en lugar de Este, como era típico en la época, para no coincidir con la dirección de las oraciones musulmanas hacia La Meca. Obras que siguen las pautas artísticas del románico tardío, con elementos que se habían desarrollado en la catedral de Jaca.

El templo se amplía a finales del siglo XIV, de acuerdo con el nuevo espíritu del gótico. Testimonio de esta época son los ábsides superiores y el muro de la Parroquieta, obra cumbre del mudéjar zaragozano.

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El muro de la Parroquieta cierra la capilla de San Miguel, construida por encargo del arzobispo Lope Fernández de Luna como capilla funeraria; en su interior guarda el sepulcro en alabastro del prelado y una espléndida techumbre de madera dorada.

La Seo adquiere sus dimensiones y aspecto definitivo en el siglo XVI, bajo el arzobispado de Don Hernando de Aragón. A esta etapa corresponde el cimborrio, que constituye una valiosa muestra del arraigo de la tradición mudéjar en nuestra región; y, también, la capilla de Gabriel de Zaporta, construida entre 1569 y 1578, con retablo en alabastro de Juan de Ancheta. Tanto el cimborrio, los ábsides superiores y el muro de la Parroquieta forman parte, junto con la Aljafería y la iglesia de San Pablo, del conjunto del mudéjar aragonés declarado Patrimonio de la Humanidad.

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Las últimas intervenciones que completan su fisonomía exterior son la torre barroca y la portada clasicista, construidas en los siglos XVII y XVIII.

En el interior destaca el Retablo Mayor, obra representativa del gótico europeo realizada en el siglo XV bajo el patrocinio del arzobispo don Dalmau de Mur. El conjunto, obra de los escultores Pere Johan y Ans Piet d’Anso, sirvió de modelo para numerosos retablos posteriores, entre los que hay que señalar el Retablo Mayor del Pilar.

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También se puede visitar en su interior el tesoro catedralicio, entre el que se encuentran los célebres tapices.

Museo de Tapices de La Seo

El Museo de Tapices está instalado en la Sacristía y salas del primer piso de La Seo de Zaragoza. Conserva una colección de sesenta y dos tapices que por su riqueza, calidad, rareza y antigüedad constituye una de las joyas del patrimonio español.

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La formación de la colección remonta al siglo XVI, cuando los arzobispos y algunas dignidades de Zaragoza, imitando a la Casa Real y a los grandes nobles, adornaron sus casas, capillas e iglesias con ricos tapices que luego pasaron a la catedral, bien por donación o por compra. La colección creció tras la unión de los cabildos de San Salvador y del Pilar; éste último aportaba una colección procedente de donaciones de la nobleza aragonesa y de autoridades eclesiásticas. Estos tesoros alcanzaron gran popularidad gracias a algunas exposiciones y publicaciones realizadas a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Esta fue la causa de que se decidiera crear un museo permanente de los tapices, que abrió al público en el año 1938.

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