CABO DE FINISTERRE; atardeceres de ensueño

11 diciembre, 2013 at 16:43

ATARDECER FINISTERRE

El Cabo Finisterre es una península que se adentra 3 kilómetros en el mar de la Costa da Morte (A Coruña, Galicia). Su emplazamiento es de singular relevancia, ya que desde aquí todo lo que se ve (miremos a derecha, a izquierda o de frente) es mar.

Fisterra, Finisterre, Finis Terrae (fin de la tierra) o lo que es lo mismo, el fin del mundo conocido en la antigüedad. Aunque comúnmente conocido por ser el punto más occidental de la Europa continental, tenemos que decir que no lo es, ya que este lugar lo ocupa el Cabo da Roca en Portugal, seguido de Cabo Touriñan en Muxía, con escasa diferencia con otro vecino cabo, el Cabo de la Nave, también en el concello de Fisterra. Así pues, Finisterre, ocuparía el cuarto lugar.

La forma alargada del Cabo Finisterre y la situación de Galicia en una esquina del Imperio Romano y de dificilísimo acceso, hizo que desde siglos fuera conocido como el más occidental. Un lugar donde abundan las leyendas que desde siempre fue considerado como un lugar mágico y misterioso, aquí se acababa la tierra y empezaba un mundo misterioso y desconocido. Hoy día, en cierto modo, el Cabo Finisterre sigue siendo para muchos el fin de algo, el final de un camino, de un recorrido, tanto físico como espiritual.

Y es que el Camino de Santiago no termina para todos los peregrinos en la ciudad compostelana. Muchos de ellos deciden recorrer a pie los 90 kilómetros que separan Santiago de Finisterre. Aquí, en un acto de purificación, es tradición que realicen algunos rituales, como bañarse en las frías aguas de la playa de la Langosteira.

Aunque quizás, la costumbre más arraigada, tanto en peregrinos como en viajeros en general, sea la de subir al Faro del Cabo a contemplar la maravillosa puesta de sol que se disfruta desde allí. Cuando vemos fundirse el sol con las aguas del océano es fácil comprender por qué en el pasado los celtas rendían culto al Astro Rey en este lugar.

Junto al Faro, en las rocas que asoman al mar, podréis observar indicios de pequeñas hogueras con restos de ropa y calzado carbonizados. Incluso, si vais al atardecer, es muy probable que coincidáis con algún peregrino que se encuentre en ese mismo momento reduciendo a cenizas sus pertenencias. La tradición “obliga” a quemar alguna prenda de ropa que se haya vestido durante las etapas del recorrido como símbolo de la renovación interior que todo peregrino sufre en el Camino de Santiago. Se quema lo viejo para dar cabida a lo nuevo.

El entorno natural del Cabo de Fisterra es sumamente privilegiado. Desde el Faro, a 143 metros sobre el nivel del mar, podréis recrearos la vista con las impresionantes panorámicas de los acantilados que dan al mar y de las bravas aguas del Atlántico que tantas vidas ha engullido en decenas de naufragios acaecidos frente a las peligrosas costas de Finisterre a lo largo de su historia.

¿Y os imagináis pasando la noche en un faro? En el de Finisterre tenéis la oportunidad única de hacerlo. En realidad se trata de un edificio anexo llamado O Semáforo que antiguamente emitía señales para la marina de guerra y que hoy día acoge un pequeño hotel rural. Además, podréis presumir doblemente, porque no todos los días uno puede decir que ha dormido en el Fin del Mundo.

Sin duda, por su historia y su leyenda, este lugar no debe de dejar de ser visitado por todo aquel que venga a Galicia. Es muy recomendable visitar el lugar en el ocaso del Sol, ya que así comprenderemos por que los antiguos adoraban este lugar tan mágico y misterioso.

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